Tengo para mí que los matices eran ajenos a la señorita (me demandaría por calumnias por tal calificativo, no lo duden) que respondía. “Por lo que nos quitan” vociferaba entusiasmada, mientras asentían sus adláteres y su ego crecía, “porque vamos a perder lo ganado en treinta años”. Y se quedó tan ancha, ella, luchadora de veinte o veintidós años, hija de la LOGSE y Rubalcaba, como los circundantes, y quizás la periodista. Y fuese y estuve tentado de aclararle a la reportera: “no, no, investiga, comprueba, aclara, contrasta”, pero no lo hice. Al cabo, qué más da. Para qué explicarles que nada de treinta años, que eso que dicen defender porque se lo quitan es anterior, muy anterior. Que es viejo. Que viene del Fuero de los Españoles, casi. Que lo predicaban Solís y Arrese y Girón y lo aplicaban las Magistraturas, aun bajo otros retratos, ralo el bigotillo y prominente el abdomen, pero la misma regla: pro operario y cuarenta y cinco días sí o sí. Porque no había una protección contra el desempleo tan pródiga y se compensaba con larga indemnización que durara hasta el próximo trabajo. Y que el Estatuto del 80 era más de lo mismo con el añadido de la negociación colectiva y la sustitución del Sindicato por los Sindicatos, tan poderosos, tan crecidos, tan agrestes que nadie osó -quinto poder- someterlos a juicio y se hicieron parte de nuestra tangentópolis. Todo muy adecuado para competir con Asia, Suecia, California o Antofagasta. Por poner ejemplos.
No se hicieron las manifestaciones para gritar sutilezas, y el destino, en Sol, con los beneficiarios de tan grandes prebendas vociferando desde una tribuna para la defensa del cortijo, menos. Así que hablarles de fracaso y de cambios les va a resbalar. Pero son definitivamente el pasado, ajado y sin lustre: que se quieren personajes del Germinal de Zola, ya lo dije por ahí, cuando son carne de sainete de willystoledos y bardemes.
No lo espero porque la derecha que soportamos es pusilánime y acomodada, soberbia y desdeñosa, pero mañana, quid pro quo, la partida del Proyecto de Ley de Presupuestos que les asigna fondos debería desaparecer.

















