Santour

El santour, uno de los instrumentos que usan los persas para tocar música clásica, es una cítara. Una falsa leyenda dice que cierto sabio llamado Katyayana construyó la primera en Cachemira, pero en esto parece más solvente hacer caso a la Biblia, más que nada porque el nombre es (nos dicen) arameo, y, en consecuencia, atribuirle la paternidad a los hebreos, a los sirios o a los asirios. El instrumento tuvo éxito y terminó llegando a China y Japón, y a Europa, donde aún pueden oír uno de la familia si observan a un grupo de húngaros o ucranianos bailando como si las cosas les fueran bien. El santour tiene dieciocho cuerdas de latón (cuatro hilos por cuerda), poco más de tres octavas, que se golpean con baquetas o macillos, curvos o rectos, según seas un moderno que toca de dedos o un anticuado que lo hace de muñeca. Los puentes son móviles y permiten modificar las afinaciones, pero lo más importante es el sonido: es difícil de describir. Quizás lo mejor es que lo escuchen.Pero antes, no está de más saber algo más acerca de lo que hace Farāmarz Pāyvar, el gran virtuoso, con sus manos, acompañado por un zarb.La música clásica en el Islam presenta características comunes, con independencia del lugar, pero suele agruparse en cuatro grandes escuelas, la norteafricana o andaluza, la turca, la egipcia y la persa. La gloriosa civilización persa es tan antigua como la griega, así que no es extraño que la música culta árabe se haya visto influida por una tradición milenaria, en la que el helenismo, con su mezcla de ideas iraniobabilónicas, griegas e indostaníes, debe tener un papel fundamental. Así se demuestra en las obras teóricas de autores, como el Kitab al musiqi al kabin, de Al Farabi, un tratado que se enseñó en París, en Salamanca y en Bagdad.

Esa herencia se observa en la adopción de una versión del tetracordo griego, los maqamat, que se unen en pares para formar escalas modales, y en las que la división interna dentro de cada tetracordo permite el uso de decenas de maqamat diferentes. Sin embargo, es un error contemplarlos como escalas a la forma europea. En realidad, la interpretación hace prevalecer un uso libre, basado, a menudo, en el carácter de cada uno de ellos. Un carácter que depende de elementos melódicos y rítmicos que a veces cambian de escuela a escuela.

La música clásica persa ha reducido esas fórmulas a doce. Las llama dastgah-ha: siete son básicas y cinco son auxiliares. Como decía antes, cada “modo” es algo más que una simple sucesión de sonidos concretos. Para darle su carácter se utilizan fórmulas rítmicas típicas, cadencias concretas, acentos en momentos importantes sobre centro modales relevantes, incluso se usan ciertas notas específicas para fórmulas de recitativo.

La octava persa, aunque se divide, en principio, en siete notas cada vez, se forma a partir de hasta veinticuatro subdivisiones. Para comprenderlo, basta con un ejemplo: los músicos persas consideran que existen cuatro tipos de segunda, dos que equivaldrían aproximadamente a la segunda menor y mayor, una que llaman neutral (intermedia entre ambas) y una aumentada. Sin embargo, esas subdivisiones no se utilizan a la vez en una pieza. Al contrario, se escogen antes y, si suena muy cromática, no es porque se produzcan modificaciones según se interpreta (como sucede cuando se “desafina”), sino porque no encajan con las distancias de nuestras escalas mayor y menor (en su diferentes formas).

En cuanto al ritmo, aunque los modos rítmicos se originasen para dar satisfacción a los pies métricos de la poesía clásica, en la actualidad hay una multitud de formas rítmicas, en las que es habitual el uso de ostinatos y pedales. Esas formas se compatibilizan con microformas rítmicas, muy variadas y sutiles, que suelen enseñarse a los estudiantes con el uso de tambores como forma de apoyo.

Ahora pueden deleitarse con este Dastgah Shur, construido sobre el primero de los dastgah-ha, un modo que usa notas similares a una escala natural de do menor.

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8 comentarios en “Santour

  1. Sobre eso de que cada modo es algo más que una simple sucesión de sonidos concretos: un buen amigo sostenía que incluso el modo jonio, cuyos intervalos coinciden con los de nuestro modo mayor, suena distinto de éste. Sólo conozco un ejemplo que avale esa teoría, pero merece la pena oírlo.

    1. En realidad, el modo jonio y y el eolio (y sus equivalentes plagales, el hipoeolio y el hipojónico) son un producto teórico tardío, del siglo XVI. Eso se explica porque bastaba con usar el si bemol en modos sobre re y fa, y eso es lo que se hacía (el hexacordio sobre fa usaba una b molle, frente a la b cuadrada de otros hexacordios). En cualquier caso, las escalas son un resultado a posteriori. Una explicación de una práctica previa, que usa determinadas melodías, giros y cadencias. Esto es evidente en mucha música medieval, en la que no se usa más allá de una quinta o una sexta. Y es a partir del siglo X cuando los teóricos intentan ajustar esa teoría incipiente a la teoría de los modos griega. Por lo demás las progresiones y las cadencias de la música medieval es muy diferente de la música que se hace a partir del renacimiento, basada en las escalas mayor y menor (en sus diferentes formas), que dura en la música clásica hasta principios del siglo XX.

      1. La cuestión que planteaba mi amigo es si cabe hacer tal cosa como música modal en modo jonio (que suene distinta a, simplemente, música tonal). Por su ejemplo (pero no se me ocurren otros), me parece que sí.

    1. La escala frigia medieval empieza en mi, al igual que la griega (aunque en el modo griego, el fa y el do están sostenidos). La escala Dastgah Shur es (muy aproximadamente) do-re-mibemol-fa-sol-lab-sib, aunque, al margen del uso de las subdivisiones de las que hablo en la entrada, parece que hay cuatro tipos (varía la altura de las cuatro primeras notas).

    2. Por otro lado, una escala frigia (al modo griego) se parece mucho a una escala menor natural (la única diferencia es el sexto grado aumentado), y considerando que el uso de estos esquemas a las escalas persas son siempre aproximados, tampoco me extraña que se lo recuerde.

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