Nos acaban de decir que necesitan espacio


Hace un par de años, con la excusa de un artículo de Azúa, di mi opinión sobre la posibilidad de celebrar referendos sobre independencia (en Cataluña y en otros sitios).

No se trataba de una ocurrencia de última hora: lo vengo defendiendo desde hace muchos, muchos años. Como vengo manteniendo desde hace muchos años, por ejemplo, que sólo un estado acomplejado se abstiene de recuperar competencias cuando se usan contra ese estado, tal y como ha sucedido en el País Vasco.

Cuando los que mandan se apuntan a unas tesis (de tanta importancia) y se apoyan, para ello, en la voluntad no manifestada de la gente, no queda más remedio que falsar la tesis. Lo malo es que el día que queramos falsarla, la tesis habrá muerto.

Lo del Estatuto de Cataluña y la sentencia del Tribunal Constitucional es simplemente grotesco. La irresponsabilidad de los magistrados, que llevan tres años vacando, es enorme. Hagan lo que hagan, su dejación ha permitido que los hechos se impongan sobre las normas. Y la prueba más evidente de su irresponsabilidad se encuentra en el Yo acuso que han publicado doce periódicos catalanes. Lo primero que dicen es que llevan tres años esperando, ocultando interesadamente que sin esos tres años y la cocción lenta de las conciencias mediante actos, leyes y reglamentos de desarrollo del Estatuto, ese manifiesto conjunto habría resultado imposible.

Ahora, antes de seguir, les contaré una historia: en un matrimonio en apuros, ella dice que necesita espacio. Él se resigna. Ella comienza a estudiar una oposición a algo y él paga (y pinta) un piso. Allí, ella podrá estudiar. Sin embargo, meses más tarde, la cosa sigue sin mejorar. El suegro, que conoce los delicado de la situación, paga un viaje a toda la familia a Nueva York; un viaje por todo lo alto. Allí van los padres, los hijos y los cuñados y cuñadas. Ella va también, claro. Es Navidad, y un viaje romántico y familiar puede que reconduzca la situación. Se hacen fotografías en lo alto del Empire y van al Madison a ver a los Knicks. Él vuelve a sonreír, ahora que parte lanzas de nuevo. Cuando vuelven del viaje, sólo dos o tres días después, ella le dice: «te abandono». Al poco tiempo, él se entera de que, en el pisito monacal, ella se ha dedicado infatigablemente a regar los cuernos que le han ido creciendo al marido en la cabeza.

Después de contarles esto, va mi petición: ya les hemos pintado el piso. Por favor, no seamos tan gilipollas como para pagarles el viaje a Nueva York.

5 comentarios en “Nos acaban de decir que necesitan espacio

  1. Habrá viaje a Nueva York e incluso nos obligarán a ver las fotos y el vídeo. Al tiempo.

    (Sostres, en «Factual» gracias a Espada. ¿Mera anécdota o síntoma?)

  2. Llevamos siglos pintándoles el piso, pagando el alquiler, manteniendo al amante, dándonos lustre en los cuernos, iremos efectivamente a Nueva York, pagando y de sirvientes, veremos el vídeo, les haremos la cama todos los días y el día que se cansen el uno del otro, nos pondrán a cuatro patas. No lo dude, que esto es el sistema «no pasa nada». Mierda de país de cobardes y serviles.

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