Perros turcos

Jason Goodwin, en el epílogo de su magnífico libro Los Señores del Horizonte, se detiene a hablarnos de perros. De perros turcos. Callejeros, sin pedigrí, alimentados por todos, incluso por el dinero de los muertos, limpiaban la ciudad de despojos, escoltando a los perros extranjeros y esperando, pacientes, a las puertas de tiendas y restaurantes. Nos cuenta cómo, trasladados algunos ejemplares para su cría por un caballero londinense, impresionado por su inteligencia, los perros “se volvieron salvajes y hubo que sacrificarlos”.Es hermosa esta historia legendaria de animales sarnosos, nómadas de corazón.

Ya no están. Y ni siquiera sabemos si tenemos la fiel memoria y los desiertos días.