Viejos momentos de Tsé



Hoy Cvalda ha colgado en el nickjournal un enlace a algunas páginas (unas se cargan, otras no) del viejo nickjournal. Como era y soy un desastre, solía escribir directamente, sin guardar los comentarios.

Así que me he puesto a rebuscar en los «grandes momentos», para recuperar algunos de esos comentarios, y publicarlos aquí. Al menos así sabré dónde buscar. Comprendo que cada uno es de su padre y de su madre, y que, a veces, puede que ni se entiendan. Además están llenos de moho: ¡ha llovido tanto!

Pero me ha hecho ilusión releerlos. Casi es arqueología.

Empecé a escribir en el blog en febrero de 2006. Ahí van los de febrero y marzo.

12 de febrero

[143] Escrito por: Tsevanrabtan – 12 Febrero 2006 05:33 PM

«La culpa de esa vinculación no es sólo del periodismo homeopático obligado a aportar pequeñísimo núcleos de materia en medio de un océano de masa especulativa»

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La ventaja fundamental de la homeopatía es que es indemostrable, ya que tras sucesivas diluciones, llega Avogadro y ¡zas!, ni siquiera podemos saber si el medicamento es homeopático. El periodismo homeopático tiene la misma virtud. ¿Cómo sabemos que es mentira lo que dice el periodista?

Un chiste de homeópatas: un paciente muere de sobredosis después de haber tomado, por error, agua corriente en lugar de la diluida.

Cuidado con las noticias de verdad. A lo mejor el periodista la espicha.

19 de febrero

[228] Escrito por: Tsevanrabtan – 19 Febrero 2006 07:49 PM

A) Una biografía made in Google de Fú-Manchú:

El Doctor Fu-Manchú: Inventado por Sax Rohmer, a partir de un célebre jefe mafioso chino (Mister King), sobre el cual el propio Rohmer había recopilado información en su época de periodista, el Doctor Fu-Manchú es un genio absoluto. Al igual que «el napoleón del Crimen», el despiadado Profesor Moriarty, de los relatos de Sherlock Holmes, Fu-Manchú posee una inteligencia y un talento absolutamente excepcionales: es un super-hombre del mal. Se sabe que es de un mandarín de alta estirpe (en algunas novelas se especula con la posibilidad de que sea príncipe). En las primeras novelas se pensaba que trabajaba para el gobierno chino, y posteriormente para la organización asiática conocida como Si-Fan.
Fu-Manchú, en realidad, no trabaja para nadie: se sirve de todos para lograr sus propios fines: un mundo esclavizado en el que la raza oriental ha resurgido por fín, y que el gobierna con mano de hierro.
De él, dice Nayland-Smith: «…Imagínese una persona alta, delgada y felina, de hombros anchos, cejas a lo Shakespeare y cara de demonio, el cráneo afeitado y unos ojos alargados, magnéticos, verdes como los de un gato. Dótele usted de toda la astucia cruel de la raza oriental pero concentrada en una única inteligencia gigantesca, con todos los recursos de la ciencia antigua y actual, con todos los recursos, también, de un gobierno poderoso y que, no obstante, ha negado siempre tener siquiera conocimiento de su existencia. Imagínese ese ser monstruoso y tendrá usted el retrato mental del doctor Fu-Manchú, el peligro amarillo encarnado en una sola persona.

B) Una del prócer susurrante según el Socialista:

José Luis Rodríguez Zapatero nació en Valladolid el 4 de Agosto de 1960. Allí se desplazó su madre (Purificación Zapatero), para que naciera su segundo hijo, dado que el abuelo materno de Rodríguez Zapatero era un prestigioso pediatra de la ciudad vallisoletana, que quiso asistir y atender a todos sus nietos. El político leonés suele decir: “me nacieron en Valladolid”, porque a los pocos días de venir al mundo, su madre y él regresaron nuevamente a León. Estudió Preescolar y EGB en el Colegio “Discípulas de Jesús” (León), Bachillerato y COU en el Colegio Leonés, licenciado en Derecho por la Universidad de León, formando parte de la Primera Promoción de Licenciados en Derecho de dicha Universidad, facultad en la que fue profesor de Derecho Constitucional (1982-1986).

Procede de una familia comprometida políticamente. Su abuelo (el capitán Lozano), fue fusilado en Puente Castro (León) en 1936. En su testamento, escrito pocas horas antes de ser ejecutado dice “muero inocente y perdono”, palabras que marcaron profundamente a José Luis Rodríguez Zapatero desde que su padre, Juan Rodríguez Lozano, le desveló el contenido del documento. Afiliado al PSOE en 1979, nada más cumplir la mayoría de edad. En las Elecciones Generales del 22 de junio de 1986 fue elegido diputado del PSOE como vocal de las Comisiones Constitucional y de la del Defensor del Pueblo. Encabezó la candidatura del PSOE por León en los comicios generales del 29 de octubre de 1989, renovó el escaño y en la Cámara Baja fue vocal en la Comisión Constitucional, la del Defensor del Pueblo y en la de Justicia e Interior. Fue elegido Secretario General Provincial del PSOE en León el 19 de septiembre de 1988. Reelegido en el VI Congreso, celebrado el 17 de febrero de 1991, y en el que su candidatura fue la única que concurrió, consiguiendo el apoyo del 98% de los delegados. ntró a formar parte del Comité Federal del PSOE en el XXXII Congreso celebrado en noviembre de 1990. Meses antes de finalizar la Legislatura, el 12 de abril de 1993 fue nombrado por el PSOE para formar parte de la Diputación Permanente de la Cámara Baja. Cabeza de lista por los socialistas leoneses al Congreso de los Diputados en los comicios del 6 de junio de 1993, volvió a conseguir el acta de diputado y en la Cámara fue el portavoz de su Grupo en la Comisión de Justicia e Interior. Reelegido miembro del Comité Federal del PSOE en el 33 Congreso celebrado en marzo de 1994. En julio de ese mismo año consiguió la reelección como Secretario General Provincial con el respaldo del 70% de los delegados. En marzo de 1995 en el Congreso de los Diputados fue el ponente del Proyecto de Ley de Contrabando y días después el Comité Federal aceptó varias de las modificaciones que presentó al Proyecto de Ley del Gobierno. Como número uno en la lista socialista por León al Congreso de los Diputados en las Elecciones del 3 de marzo de 1996, consiguió el escaño y en mayo de ese mismo año fue elegido Portavoz socialista en la Comisión de Administraciones Públicas. En octubre de 1996 su partido lo nombró para formar parte de la mesa PSOE-IU para el estudio de la Financiación Autonómica. Encabezó la Delegación leonesa al 34 Congreso del PSOE, celebrado en junio de 1997, donde fue elegido Vocal de la Ejecutiva Federal. Por cuarta vez, el 16 de noviembre de 1997 consiguió la elección como Secretario General de la Federación Socialista Leonesa (VIII Congreso). Su labor parlamentaria fue destacada en noviembre de 1998 por los periodistas que cubren el Hemiciclo al designarlo uno de los más activos de su Grupo. De cara a las elecciones locales y autonómicas de mayor de 1999, Rodríguez Zapatero fue responsable de Medios de Comunicación en el Comité Electoral del PSOE. Es elegido por quinta vez diputado en las Elecciones Generales del 12 de marzo de 2000. Un mes después junto con un grupo de Diputados pone en marcha el proyecto Nueva Vía, con el que se pretende generar un proyecto de cambio político y social, un proyecto socialista que permita al PSOE recuperar la credibilidad y la confianza de los ciudadanos. El 25 de junio presenta su candidatura al 35 Congreso Federal del PSOE, con la que ofrece al Partido una nueva alternativa para un nuevo proceso de cambio. El 23 de julio de 2000 es elegido Secretario General del PSOE. En su discurso como candidato a la Secretaría General del PSOE afirmó: “creo que el socialismo es sobre todo raíces, lealtad, convicción”. En esa misma intervención aseveró: “sólo te creen si defiendes lo que has sido y lo que eres”. El 27 de octubre de 2002 es elegido Candidato a la Presidencia del Gobierno en las Elecciones Generales de 2004. El 29 de octubre de 2003 es elegido Vicepresidente de la Internacional Socialista en el XXII Congreso celebrado en Sao Paulo (Brasil). Diputado por Madrid. Es Presidente del Gobierno.

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El uno, un genio del mal, polígloto y astuto; el otro, un «apparatchik» del que lo más que puede decirse, hasta su asalto a la cumbre, es que fue ponente de la ley del contrabando y que los periodistas le dieron una palmadita en la espalda por «activo» (signifique esto lo que signifique).

Yo no contaría con que tuviera muy claro lo que está haciendo.

21 de febrero

[238] Escrito por: Tsevanrabtan – 21 Febrero 2006 01:11 PM

Irving en la cárcel. Dice el Fiscal que “falsea la historia”.

Desde hace años hemos decidido sustituir la libertad (esa por la que luchaban algunos que luchaban contra Hitler) por la solidaridad y la transversalidad.

Nos inventamos primero eso de los derechos colectivos. Infumable borborigmo. Derechos sin sujeto (¿puede acaso existir una intelección o una voluntad colectiva). Luego nos pusimos a defender a las minorías con el Código Penal. Y castigamos a los que faltan a las buenas maneras. Claro, ahora se le da noticia al Fiscal de que un cura se dedica a explicar porqué los hombres maltratan a las mujeres, no vaya a ser que sea “constitutivo de delito”.

Y el mismo código penal agrava una pena cuando se hace por motivos racistas, antisemitas, bla, bla, bla.

También es en España delito difundir la ideología nazi.

Y ha renacido el derecho penal de autor. Tú haces algo y eres hombre y te caen seis meses; si eres mujer, una multa.

Los ciudadanos nos hemos ido a tomar por culo y el Estado protector se dedica a la defensa de los grupos de presión. Ya no puedo ser fulanito de tal. Tengo que pertenecer a algún colectivo.

Si trabajas para una empresa con miles de trabajadores, puede que te jodan, pero si se quiere hacer una regulación de empleo tienes muchas más defensas que si trabajas en “Talleres Paco”, donde estás tú y el ucraniano que no se entera ni del Nodo. Ventajas de formar parte de un colectivo.

Si fabricas sellos de caucho y sube el caucho, pues te jodes. Si eres pescador o camionero haces un cierre patronal (no hay problema: todos los putos iletrados del país lo llamarán huelga), coaccionas a los conductores y cierras un puerto y ¡bingo!, ayuditas al canto.

Y claro, ahora los fiscales se ponen a decirnos cuál es la verdad histórica.

La solución más racional es dejar al imbécil de Irving que diga lo que quiera. Y reírse de él. No es demasiado difícil. Y menos mal que el sujeto no es muy valiente que se diga. Si hubiera aguantado el tirón y se hubiera mantenido en sus trece, le habrían caído diez años y tendríamos icono y mártir de los nazis para rato.

El siglo pasado un párroco inglés nos informó de la hora, el día y el año concreto de la creación del mundo. Lo calculó a partir de la Biblia. El Fiscal que acusa a Irving de falsear la historia habría entrullado a los que hubieran discutido la verdad oficial de la creación del mundo hace seis mil años. Al fin y al cabo, todo el mundo por aquí lo creía.

El progreso es producto de la discusión y de la exposición pública de todas (repito, todas) las ideas. Y los que dicen que el holocausto existió y no puede negarse incurren en fundamentalismo, porque yo creo que existió, pero no tengo problema en que alguien intente negarlo. ¡Joder!, me sobran argumentos. De que muchos negasen las verdades establecidas deriva nuestra civilización. Y si se niega el acceso a la discusión de cualquier hecho, se establecen las bases para el surgimiento de verdades absolutas y dogmas.

Este es una asunto esencial. Y no tiene que ver con lo que nos gusta o nos disgusta.

Lo que hay que hacer es trabajar un poco más y darle a la sesera. Muchos a los que le parece muy mal lo de Irving no tienen puta idea de qué es la judeofobia y cuáles son sus orígenes.

Los que defienden que el holocausto existió* no tienen media hostia dialéctica. Es mucho mejor ponerles brea y plumas que hacerlos héroes a ojos de los indocumentados.

Y, por cierto, este ambiente que nos rodea permite a los “alegres asesinos” de ETA imponernos condiciones. También ellos tienen una perspectiva del mundo y son un grupo.

* Falta un «no» delante, como bien ha descubierto lehningen, pero así quedan, como fueron publicados.

22 de febrero

[620] Escrito por: Tsevanrabtan – 22 Febrero 2006 01:32 AM

Dice Ghiglieri que “La historia nos enseña que la estrategia moralista suele empezar como una bendición que rápidamente se convierte en una maldición. Esta estrategia puede ser tan poderosa que produzca comportamientos desquiciados: el suicidio o el sacrificio en el ámbito de las religiones, la abolición de las libertades individuales en el terreno de las ideologías políticas, los gobiernos de tipo comunista y las guerras suicidas”

Y añade “Es frecuente que los dirigentes de carácter débil abusen de las estrategias moralistas en beneficio propio”.

En 1628, un burgomaestre de Bamberg, de 55 años de edad, Johannes Junius fue acusado de brujería por algunos de sus amigos, tras haber sido sometidos a tormento.

Pudo enviar una carta en secreto a su hija Verónica. Un extracto de la carta decía así:

“Y entonces –el Dios de los Cielos tenga piedad- entró también el verdugo y me puso las empulgueras, con las manos atadas, de modo que me salió la sangre a chorros de las uñas y de todas partes, y durante cuatro semanas no he podido utilizar las manos, como podrás observar por mi letra.

A continuación me desnudaron, me ataron las manos a la espalda y me colocaron en la estrapada. En ese momento pensé que los cielos y la tierra se desplomaban. Me izaron ocho veces y me dejaron caer otras tantas y padecí dolores terribles. Le dije al doctor Braun: “Que Dios te perdone por maltratar así a un hombre honorable e inocente”. Él replicó: “Eres un bellaco”.

Y esto sucedió el 30 de junio, viernes, y aguanté el suplicio con la ayuda de Dios. Cuando el verdugo me llevaba a la celda, me dijo: “Señor, os ruego, por el amor de Dios, que confeséis algo, aunque sea mentira. Inventad algo, porque no podréis resistir el tormento al que os van a someter, e incluso si lo soportarais, no quedaríais libre, ni aun siendo conde. Os torturarán ininterrumpidamente hasta que admitáis que sois brujo. Hasta entonces no os dejarán en paz, como ocurre en todos los procesos, porque todos son iguales …”

Tuve que contar a qué personas había visto. Dije que no los había reconocido. “Vamos, viejo bribón, u ordenaré al verdugo que te retuerza el cuello. Dime ¿no estaba allí el canciller?” Contesté que sí. “¿Y quién más?” No había reconocido a nadie. Me dijo: “Vayamos calle por calle. Empieza por el mercado, continúa por una calle y después por la siguiente”. Tuve que dar los nombres de varias personas. Después, la calle larga. No conocía a nadie, pero tuve que decir ocho nombres. Después, en el Zinkenwert, otra persona, y a continuación recorrimos el puente de arriba, hasta llegar al Georgthor. Allí tampoco conocía a nadie. Si conocía a alguien en el castillo, fuera quien fuese, debía hablar sin temor. Y así fueron preguntándome por todas las calles, pero yo ni podía ni quería añadir nada más. Volvieron a ponerme en manos del verdugo, le dijeron que me desnudara, que me afeitara todo el cuerpo y me torturase. “El muy bribón conoce a alguien en el mercado, una persona con la que va a diario, y no quiere decir su nombre”. Se referían al burgomaestre Dietmeyer y también tuve que denunciarlo.

A continuación tenía que explicar los delitos que yo había cometido, pero no dije nada. “¡Izad a ese bribón!”. Entonces dije que pensaba matar a mis hijos, pero que en su lugar había sacrificado un caballo. No sirvió de nada. También confesé que había robado una hostia consagrada y que le había enterrado. Después me dejaron en paz. (…) Querida hija, dale a este hombre un tálero …He tardado varios días en escribir esto … Tengo las manos destrozadas. Me encuentro en un estado lamentable …Buenas noches, pues tu padre, Johannes Junios, no volverá a verte jamás”.

[243] Escrito por: Tsevanrabtan – 22 Febrero 2006 04:43 PM

Habida cuenta la avalancha de propaganda subliminal (¿es así cómo se dice?) me ha entrado un comprensible desasosiego e, iluminado por una repentina percepción de las correlaciones ocultas (en plan John Nash), he vuelto a leer el editorial «A contrapié» de El País de hoy. Pero lo he hecho con ojos nuevos, dejando de lado las palabras de relleno incluidas para despistar, y siguiendo nuevos instintos y sentidos que desconocía tener.

Dice así: «E.ON … atropella las expectativas … de … la política de … grandes grupos … de … jugadores …, por supuesto … claramente … dirigida por el ejecutivo … para abortar … con sumo cuidado … pequeños accionistas … Los Tercios … iban … a lograr … una cierta depresión …

Endesa como … postre …; esa es la razón … patrocinada por el Gobierno … que … cumplidamente … desde … las leyes … disponibles … permitió … a Gas Natural …., con Endesa … de simple comparsa … defender la españolidad … de … Cataluña…

De … ventajas … henchidos …, obsceno … ruido y furia …»

24 de febrero

[465] Escrito por: Tsevanrabtan – 24 Febrero 2006 02:06 AM

Cuando Jerjes, rey de los persas estaba a punto de invadir Grecia, discutió con un exilado espartano, extrañándose de que un pueblo que no estaba dirigido por la voluntad de un hombre, y el temor a su látigo, pudiera enfrentársele. El espartano contestó: “tienen un señor a quien respetan mucho más que lo que os respetan vuestros súbditos. Ese dueño les ordena no huir ante el enemigo, cualquiera que sea su fuerza, sino permanecer en su puesto y vencer o morir. Este señor es la ley”.

De la Ley nace la ciudadanía. Y el concepto es brutalmente disolvente, porque contiene el germen para acabar con los privilegios. Si alguien dice “todos los hombres han sido creados iguales”, no puede demorarse mucho el incluir a los negros en esa expresión, o a las mujeres. Porque la Ley con mayúsculas se fundamenta en una expresión abstracta.

El súbdito, sin embargo, tiene una relación especial con su patrón, sea éste uno solo o varios. No pertenece a la humanidad en abstracto, sino que forma parte de un grupo o secta.

Al súbdito le reconocerás por la importancia que da a las señas de identidad. Cualquiera puede ser ciudadano. No todos pueden ser súbditos, porque el súbdito se define, en gran medida, por oposición al otro.

La ciudadanía es fría. No exige himnos ni banderas. No nos emociona. No es natural, es cultural. La relación del súbdito con el grupo al que pertenece puede ser emocionante. Le hace fuerte, porque el grupo es más fuerte que el individuo y eso te hace sentir bien. Y es similar a la relación familiar, jerárquica, patriarcal y segura.

La evolución de la humanidad, para ser racional, debería encaminarse hacia una ciudadanía global, y parece hacerlo. Sin embargo, constantemente hay retrocesos. Y aun así el impulso es poderoso porque los sistemas que encierran relaciones de vasallaje, por muy bien diseñados que parezcan, tienden a perecer, víctimas de la endogamia.

Los súbditos usan expresiones como traidor, colaboracionista o quintacolumnista en un sentido completamente diferente al sentido en que lo usa un ciudadano, porque para el ciudadano no cabe otra definición que la legal y su obligación es la denuncia pública a través de los procedimientos rituarios de las conductas previamente definidas como delictivas. Para el súbdito, un traidor es algo terrible, porque el traidor pasa de miembro de la secta a convertirse en un “alien”, un bárbaro al que es lícito exterminar.

Entre los súbditos la principal virtud es la obediencia. Entre los ciudadanos el respeto a la Ley.

En uno de los juicios contra John Gotti, el jefe de la familia Gambino, una de las cinco familias de la Mafia de Nueva York, un fiscal llamado Cherkasky interrogó a un soldado de la familia, llamado McElroy. Veamos algunas de sus respuestas:

“CHERKASKY: ¿Asesinó ud. A alguien?

McELROY: Sí, a algunos. Si Jimmy Coonan me decía asesina, yo asesinaba. Yo asesiné a un buen de tipos para Coonan. Él me los mostraba y yo los liquidaba.

CHERKASKY: ¿Sabía sus nombres.?

McELROY: No de todos. Maté a William Walter, porque me insultó. Le disparé en la boca. Maté a Vincent Leone, a quien conocía desde hace décadas. Le estrangulé con un cable de acero. Maté a un tipo al que no conocía porque se metió conmigo. Le apuñalé en la cara. Maté aun amigo mío porque me dijo que algún día tendría que liquidarme. Yo lo hice antes y le disparé en la nuca. Maté a un vendedor de una tienda de mascotas, porque no me atendía. Sólo quería un collar antiparásitos. Le disparé en la nuca. Creo que no se lo esperaba.”

Alguien así puede prosperar en una secta, mientras sea útil ejecutor de la voluntad del soberano. Sin embargo, en una sociedad basada en la Ley, alguien así es una enfermedad, que debe someterse a tratamiento.

Un ciudadano no promueve purgas.

El asunto de los informes hiede a secta.

[202] Escrito por: Tsevanrabtan – 24 Febrero 2006 02:02 PM

Cuando he ojeado los datos de la encuesta del C.I.S. hay dos cosas, al margen de las reseñadas, que me han llamado la atención:

– La primera que, con la que está cayendo, al preguntar a los catalanes por lo informados que están acerca de la reforma de su Estatuto, un 45,3 % dice estarlo poco y un 13,9 % dice no estarlo en absoluto. ¡Joder! ¿qué hace todo el día esta gente? ¿acaso se han comprado todos duvedés de Aquí no hay quien viva, versión extendida, y van sólo por la temporada 2000/2001?

– La segunda, sin embargo, está llena de promesas ocultas. Le preguntan al personal qué término prefiere para referirse a su Comunidad Autónoma; pues bien, prefieren nación un 6,9 % de los andaluces, un 3,4 % de los aragoneses, un 5,7 % de los asturianos y ¡¡¡un 4,2% de los madrileños!!! Vamos que, por ejemplo, hay aproximadamente 250.000 personas que viven en Madrid que creen que es una nación.

Ahora que he descubierto ese sentimiento latente de mis conciudadanos, estoy meditando constituir un partido nacionalista madrileño, que acabe con la persecución secular a nuestras señas de identidad y que recupere el sainete como forma vehicular del “ser” madrileño. Así que, por favor, le ruego a los nacionales de otras zonas de ese país antes conocido como España, que renuncien al uso abusivo del sainete como forma de expresión, y no quiero tener que decirlo dos veces, ¿valee?.

25 de febrero

[496] Escrito por: Tsevanrabtan – 25 Febrero 2006 01:47 AM

Debería resetearme. O, al menos, desfragmentarme. Tantos años acumulando basura … Demasiadas malas lecturas y demasiadas malas películas. Por eso cada vez más a menudo estallan en mi cabeza absurdas conexiones.

Cuando veo la fotografía del Sr. Pujol ascendiendo a Les Fonts del Segre en El País y leo lo de “asentamientos rurales y urbanos dirigidos a crear para la gente joven lugares de convivencia de larga estadía, servicio a la colectividad e irradiación nacional” me sucede algo parecido al personaje del Aleph; de repente veo germanos en el bosque de Teutoburgo conviviendo con suecos desnudos y castos en fotografías en blanco y negro; veo clínicas de las que salen esterilizados los Kallikaks y veo a Trofim matando de hambre a millones; veo a Gimli con la bruja de Lorien; oigo susurrar a los manantiales y mi alma también es un manantial, mientras, al fondo, un niño solloza bajo las tablas del suelo; veo a los cabezas redondas sacrificando papistas, y en el centro de ellos un hombre vestido de blanco grita que “Dios los distinguirá”; veo a ancianos ahítos enviar a hombres a la picadora de carne y taxis con destino a los tanatorios del Marne; veo muchedumbres, borrachas y estúpidas, y ballets de acero vestidos de corto; veo a la muerte recolectando su cosecha en el campo de los grajos, y al orangután extasiado violando a una cocinera; veo sermones y palmadas en la espalda, y hogueras repletas de consignas y muérdago; oigo tintinear los huesos que amontonaba Pol Pot y veo a Leopoldo contando su dinero.

Y el detonante de todo es la pérfida estética de la causa. No puedo evitar esta injusticia. Ya sé que cargo sobre espaldas inocentes la inmundicia de otros. Pero es que voluntariamente se han vestido para la guerra y hay muerte en los sustantivos que escogen.

2 de marzo

[172] Escrito por: Tsevanrabtan – 2 Marzo 2006 02:15 PM

Diciembre de 1984. Por la noche. Hace mucho frío. Al final de la calle de Ferraz, en Madrid, hay una parada de autobús. Un adolescente está esperando el último autobús del día. Junto a él, otra persona. Mientras espera ve como poco a poco se va acercando una figura tambaleante cubierta con un abrigo raído y sucio. Es un borracho. A la altura de la parada de autobús, el borracho se desploma, metiendo parte de la cara dentro de un charco. El adolescente, asqueado, le saca la cabeza del agua y lo arrastra un poco, hasta apoyarlo en la acera. Cuando mira a su alrededor, ve que la otra persona ya no está. Hace tanto frío que piensa que si deja allí al hombre puede que se muera.

Pero no hay nadie por la calle. Al otro lado, sin embargo, hay un bar y dentro del bar hay mucha gente; es Navidad. El adolescente cruza la calle y entra en el bar. Le dice al camarero que hay un hombre caído y desmayado al otro lado de la calle. El camarero le pide que lo repita, hay mucho ruido. Cuando lo repite algunos clientes están escuchando la conversación.

Y en ese momento, el adolescente recibe una primera lección. El camarero no contesta nada y los clientes que habían parado de hablar siguen con sus conversaciones. El adolescente está parado, de pie, en medio del bar y en medio de su estupor. Pasados unos segundos le pregunta al mismo camarero si tienen teléfono. “Al fondo de la barra”. El adolescente llama al 092 y le cuenta a la voz que hay al otro lado lo que pasa. Cuelga y pregunta al camarero cuanto le debe (el teléfono no tiene ranura para meter monedas, es de aquéllos en los que te daban línea). El camarero mira y hay algo raro en su cara. No obstante, dice que son 25 pesetas.

El adolescente está cabreado como un gorila. No le sobra el dinero. En aquella época, a la mayor parte de los adolescentes no les sobraba el dinero.

Cruza la calle. Allí sigue el borracho, con la cabeza apoyada en la acera. Pocos minutos después llega un furgón. Bajan varias personas y se llevan al hombre como si fuera un paquete.

El adolescente parece rumiar en el autobús (seguro que en el bolsillo del abrigo hay algún libro de Nietzsche, vaya paradoja). Llega a su casa y le cuenta la historia a su padre, con manifiestos signos de cabreo y frustración. Su padre le contesta: “las llamadas a la policía municipal son gratuitas”.

Demasiadas lecciones para un solo día.

24 de marzo

572] Escrito por: Tsevanrabtan – 24 Marzo 2006 09:29 AM

Dice Carod: «ETA sabe que el anuncio de paz es la bomba más importante, útil y efectiva para la causa nacional vasca que jamás haya puesto»

¡Ah, te pillé, dominico! Ese más …

Las otras también eran importantes, útiles, efectivas, menos sí, pero lo eran.

28 de marzo

[…] Escrito por: Tsevanrabtan – 28 Marzo 2006 …

[511] Escrito por: Rigor Mortis – 28 Marzo 2006 02:22 AM

pero dime, ¿de qué crees que trata la teoría de la evolución? ¿De la metamorfosis de las medusas en nacionalistas o viceversa? ¿O piensas -me temo, y sois legión- que «la cultura» es algo espiritual, ajeno a las contingencias sin épica de la evolución de la vida, tan atrozmente materialista? Ay, que va a ser esto. ¿Sabéis lo que os pasa?: que os emocionáis con «la cultura», como Carmen Calvo. Y creéis que gente tan culta como somos -con perdón- no se merece la barbarie de ETA o así, que se parecería más a un fenómeno religioso -en negativo- que a un momento histórico (con minúsculas, claro). Pobres. Venga, a estudiar un rato y a decir menos bobadas culteranistas. La cultura no va a salvaros de los malos, capullines.
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Me doy por aludido. Me ha mandado Ud. a estudiar y me pide que me anime a explicar cuál es el objeto de la evolución. Y además, si no estoy equivocado me llama capullín, lo que no me molesta, y culteranista, lo que me ofende sobremanera.

Además sus disquisiciones han recibido el premio de la crítica. Mire, eso sí me molesta. Vea, desnudo ante Ud. mis pensamientos para que queden claras las motivaciones ocultas de esta respuesta. Con ella le respondo a Ud. y respondo a quien considera que sus comentarios son un gran momento.

Yo no creo que la cultura sea algo espiritual, porque no sé qué significa espiritual. Soy materialista, porque para mí sólo el materialismo tiene sentido. Por otro lado, a Ud. le parece que la evolución de la vida es algo sin épica. Bueno, creo que muchos darwinistas estarían en contra (Gould y Dawkins, sin ir más lejos, han escrito sobre la vida maravillosa y el arco iris destejido).

Pero todo lo anterior es una cuestión sin demasiada trascendencia. Con lo que no puedo estar de acuerdo es con lo siguiente:

A) Ud. afirma en su post que la teoría de la evolución explica no sólo lo que les pasa a las especies, sino a la humanidad como especie, y muy en particular a la cultura. Pues bien, la teoría de la evolución no explica lo que “le pasa” a las especies. Al margen de los debates abiertos entre los biólogos (lo que impide que pueda hablarse de una sola teoría de la evolución) lo cierto es que a las especies les pasan muchas cosas que no se explican con la teoría de la evolución. Que yo sepa la teoría de la evolución no explica, por ejemplo, la razón de que caiga un meteorito que se cepilla al 95 % de las especies. Dejémoslo en que la teoría de la evolución explica como por selección natural prosperan determinadas características que aparecen en las células germinales que se transmiten a los descencientes.

Y desde luego tampoco explica lo que le pasa a la humanidad como especie. Explica su aparición como especie, pero nada más y el porqué de que se seleccionaran determinadas características. Pero eso no es equivalente a que explique la cultura. Pide Ud. mucho. Explicará todo lo más la aparición del lenguaje y de algunas conductas.

B) Y además, defiende Ud. que la teoría evolutiva explica la evolución de un grupo terrorista, y luego añade de su conducta. Vaya toalla amigo. Y me pregunta qué me parece mal de su analogía. Me parece mal todo, no me vale ni como metáfora. Sólo podría ser válida en el sentido de que una organización pueda evolucionar, si es que esto es posible (más bien creo que evolucionarán las posiciones de sus miembros, no todos al unísono, y determinadas posiciones influirán en la postura oficial por una cuestión de fuerza).

Algunos problemas de sus planteamientos: A) Una organización terrorista no es una especie. Sus miembros son humanos, y, por tanto, su tesis debería referirse al conjunto de la humanidad. Con esa misma tesis debería Ud. poder explicar la evolución de grupos, tribus, naciones. Venga anímese a explicarme con su tesis la evolución de, digamos, el budismo mahayana. B) En segundo lugar, un grupo, por definición, no puede ser protagonista de la evolución. La evolución se produce en el individuo en el que tiene lugar la mutación (algunos dirían que incluso en la escala de los genes). ETA no tiene una voluntad, no es un sujeto, es un grupo formado por individuos. Creer que existe un sujeto ETA afectado por la evolución es caer en la falacia religiosa que denuncia. C) La cultura como tal, al ser producto de una especie animal, se deriva de capacidades seleccionadas conforme a la teoría de la evolución darwinista, pero la evolución de la cultura no se explica con esa misma teoría. Basta con observar que en la cultura sí se transmiten los caracteres adquiridos. Esa es una de las razones de su fuerza. Si mejoro el acervo cultural lo puedo transmitir a mis contemporáneos, a todos, no solo a mis descendientes. No hay que inventar el fuego en cada generación y nuestros genes no contienen las instrucciones para hacer fuego, como sí contienen las relativas a conductas como comer, fornicar o hablar. Ud. mismo lo reconoce cuando utiliza la expresión “cada intento de adaptación”, referida a ETA. Los organismos no “intentan” adaptarse conforme a la evolución darwiniana. Están adaptados o no a los cambios. Si ETA se ha intentado adaptar será precisamente porque no obedece a la evolución darwiniana, digo yo.

Jack Sepkopski (presidente de la sociedad paleontológica de América y una de las mayores autoridades en teoría de la evolución del fin de siglo) dice “No me gusta el uso de la metáfora en ciencia, si no es manera muy mesurada. (…) La metáfora no es un modo preciso de expresar el concepto científico. De hecho, con frecuencia es como hacer trampas. Un modo facilón de expresar un concepto (…) Así, al empeñarme en evitar las metáforas en mi trabajo, no introduzco la política, la religión y todo lo demás en mi ciencia”.

Si Ud. hubiera dicho que su post contenía una metáfora, sería discutible en ese terreno. Tampoco me parece muy afortunada, pero bueno, ese es otro tema. Lo malo es que ha insistido en que el neodarwinismo explica la evolución de un grupo como ETA y eso ya no es una metáfora.

Y me extraña que alguien que haya leído a Sokal mantenga que sus analogías son un gran momento, aunque sea de un solo día.

Saludos.