Ego trip II



Y ahora, y como decíamos ayer, sigo con abril y mayo …

21 de abril

[372] Escrito por: Tsevanrabtan – 21 Abril 2006 06:10 PM

[334] Escrito por: Stajanov – 21 Abril 2006 04:58 PM
Un disfemismo es un palabro insultante utilizado en vez de otro menos exagerado y neutro; contrario al eufemismo, depende del contexto.
Obsérvese al empleado agradecido enalteciendo a su patrón: “El titular del Mundo se acerca, grácilmente, a la verdad”.
La inclusión del adverbio “grácilmente” alude a la trinitaria reunión de las tres garzas nocturnas como asociamos verazmente a Vallecas con mochilas campestres.
El fino cronista nos esculpe en “El peaje es el peaje”, un destello deportivo (en homenaje a Cruyff “Fútbol es fútbol”) y la faena de aliño se remata al referirse a uno de los cesantes como EL LLAMADO Carretero, contrapunto del homenaje implícito (y ciudadano) al camarada español José Antonio Primo de Rivera, EL AUSENTE, por si fuera verdad que el hijo del carabinero hubiera cambiado de apellidos.
En la escuela disfémica ziudadana Maragall es llamado el PATÉTICO, en nueva vuelta de tuerca hacia la parodia que humaniza a quien critica: “Una prueba, acaso melancólica, de que la independencia de la prensa NACIONAL existe. Para empezar su excelente sintaxis, como si la prosa civil (y no la MILITARIZADA lengua del eufemismo) aún se dictara en España. Luego por su elegante e implacable colección de argumentos: Finalmente, por su CARIDAD”. Incluye un apartado de correciones gramaticales y técnicas, en absoluto exhaustivo (su intención no es en ningún momento hiriente, sino perfectamente constructiva).
Es de agradecer la apelación a las virtudes teologales: POR CARIDAD. Perdida la FE y Lasciate ogni SPERANZA, solo queda la carcasa disfémica: “Entre las principales funciones de la prensa, y de las menos comentadas siempre, está la (DE) devolver (menudo regüeldo) una imagen OBJETIVA a los actores del guión de LO REAL”.
¿Para cuando una columna disfémica sobre la grácil Espe en chándal y publicada en el nacional que se acerca a la verdad? Se os ve la pluma, ciudadano.
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Difícil posición la de Espada. Deberá, a la Catón, acabar todo lo que escriba diciendo “el Mundo es un libelo y Pedrojota un golpista”. Ahora bien, se la merece, “trahit sua quemque voluptas”.

Por lo demás, qué trabajo más exquisito (sobre todo en la gracilidad al alterar la cita sin que tiemblen las comillas – ‘al alterar’, buf, la dispepsia -). Se le olvidó el título: De cómo mezclar en un mismo texto a Arcadi Espada con ‘fino cronista’, ‘José Antonio Primo de Rivera’, ‘prensa nacional’ y ‘virtudes teologales’.

Y en lo último no le falta razón, hermoso propósito el suyo, ¡que lleguen las cuotas a los periódicos!: las páginas pares para los ‘suyos’ y las impares para los ‘nuestros’, como columnas (salomónicas claro, que nadie va por derecho).

Suyo afectísimo,

PD. Entre nosotros, adultos de vuelta de todo, confírmeme eso de que no daba un palo al agua y explotaba a varios ‘pringaos’ para conseguir sus éxitos. Ya sabe, lo de las 102.

5 de mayo

[76] Escrito por: Tsevanrabtan – 4 Mayo 2006 12:09 PM

Ante el expediente de la Unión Europea el presidente, más pálido que impávido, contesta: “Entra dentro de lo previsible”. En cuanto lo oye, S. llama. Es de madrugada, pero llama:
–Te habrás fijado, claro. No ha podido escapar a tu fino instinto de hiena.
–Mmmm… El qué, querida… Son las cuatro.
–El tiempo. El manejo de los tiempos del presidente
–Mmm… ¿No podíamos esperar a mañana?
–En absoluto. Fíjate. Él habla en presente. En presente urgente. “Entra dentro de lo previsible”.
–Será “entraba…”
–Ajajá, punto para el caballero. Y si obligatoriamente es “entraba”, dada su condición de hecho consumado, el presidente es un irresponsable. Lo previó y no hizo nada.
–Mucho más: un prevaricador. ¡A la cárcel!
–Entra dentro de lo previsible.

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Quisquillosos.

En Zapatero sólo hay una extensión del argumento ontológico. Imaginen un ser que reúna todas las perfecciones, incluida la de no equivocarse nunca. Para un ser así todo lo que ha pasado es previsible, porque en caso contrario, ese ser perfecto podría equivocarse. ¡Aporía!

Basta con cambiar la definición de error para que nuestro ser nunca se equivoque: un error presidencial es imposible pues todo lo pasado es hoy para el presidente previsible.

Y que no se interprete esto como un mero antídoto tramposo contra la equivocación o como un juego de palabras. Que el conocimiento actual del presidente implique previsibilidad también actual de lo acaecido no puede contradecirse por hechos o declaraciones, pasados, de nuestro presidente, puesto que la imposibilidad de errar exige que esos hechos o declaraciones, que yan han sucedido, sean previsibles hoy para nuestro presidente.

Entra dentro de lo previsible que nos hayan abierto un expediente y entra dentro de lo previsible que el presidente previera que se abriera ese expediente.

Lo único que no entra dentro de lo previsible es que nuestro presidente deje de prever algo. Es lo que tiene la previsibilidad retroactiva.

289] Escrito por: Tsevanrabtan – 4 Mayo 2006 05:32 PM

[103] Escrito por: S. no puede dormir – 4 Mayo 2006 12:47 PM

(1) Entraba dentro de lo previsible –>Ya lo sabía–> El presidente es un irresponsable. Lo previó y no hizo nada. (S. dixit)
(2) Entra dentro de lo previsible –>Ya habíamos previsto que era posible–>No nos sorprende–>Tenemos un plan B trazado
Prever
1) tr. Conocer o saber algo con anticipación por medio de ciertas señales o indicios: el informe ha previsto lluvias para el fin de semana.
2) Disponer los medios necesarios para prevenir posibles males o daños: la organización ha previsto los accidentes en el circuito. Irreg. Véase conj. modelo.

[127] Escrito por: Lesa gramática – 4 Mayo 2006 01:08 PM
Un falaz gramático quiere encarcelar por prevaricador a un buen previsor, ya que el desprevenido acusador no ha previsto los previsibles sentidos de prever.

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Previsible su crítica.

Pero se han fijado tanto en qué significa prever que no han escuchado al que prevé en presente lo que debió prever en pasado.

Dice nuestro presidente que la decisión de la Unión Europea entra dentro de lo previsible.

– previsible.1. adj. Que puede ser previsto o entra dentro de las previsiones normales.

Salva al presidente lo que aparece tras “o”.

– previsión.(Del lat. praevisĭo, -ōnis).1. f. Acción y efecto de prever.2. f. Acción de disponer lo conveniente para atender a contingencias o necesidades previsibles.

Dirán, “lo ve, lo ve, disponer lo conveniente”. ¡Presidente! ¡Presidente!

Pero no me humillo, no. Si ese previsible se refiere a los medios dispuestos, eso significa que uno de esos medios previstos es la decisión de la Unión Europea. Repito, es el expediente lo que entra dentro de lo previsible. Qué previsor el presidente que para prevenir un daño (el expediente) dispone como medida el propio daño (el expediente).

Salvo que … ¡claro! Nuestro presidente, agobiado y acorralado por las oscuras y malignas fuerzas económicas catalanas, previera que la única manera de cargarse la OPA era aprobar una medida que luego fuese sancionada por Europa. ¡Ah, mente maquiavélica! Tantos malpensados queriendo ver tras su sonrisa un signo de estulticia, cuando lo que hay es un exceso de clarividencia. Todos, niños pequeños en manos de este gigante.

12 de mayo

[644] Escrito por: Tsevanrabtan – 12 Mayo 2006 01:06 AM

Me bajo del taxi y veo el Maelstrom ese de las Lofoten, tragándose las dignidades. En la puerta dos Atlantes cazaextraterrestres, ¿quién los puso allí?, le da al asunto un aire discotequero.

Cuando pregunto por J. y me dicen quién es, me acerco y le digo “hola, te mandé ayer un correo”, y es que me parece idiota la versión B “hola soy Tsevanrabtan”. Si al menos me hubiese animado a llevar mi camiseta de silver surfer – vaaale, estela plateada -.

Da igual, yo no la conozco, pero ella a mí, bueno a Tse, sí. Y claro, me trata como esa amable tía a la que crees que no has visto nunca y que, un día, siendo muy niño, aparece y te dice cogiéndote el moflete “hay que ver que grande estás”. No crean que me quejo, en sus manos paso a ser un vip, acomodado en la segunda fila (pobre Savater, en la tercera). Me lleva hasta Hércor, y allí se reproduce el ritual friqui de las presentaciones. Al menos nuestros nicks no se prestan a demasiados juegos de palabras, imaginen un “encantado soy el Atleta Sexual” o un “hace mucho que quería conocerle, señor divagaciones de un anarquista light”.

Aquello está a rebosar, y yo miro a ver si veo a Verse o a Incorrecto (los únicos para los que tengo cara). Victoria Prego se sienta a mi lado y alguien me pregunta ¿la conoces? y yo digo que no y alguien me mira como si fuera idiota. ¡Joder!, estoy por decirla “hola soy Tsevanrabtan y generaciones de kazacos aborrecen mi memoria”. Miro alrededor y tengo una sensación extraña, como si estuviese viendo el Matrix revolutions, cuando caigo en la cuenta de que estoy viendo muchos Hércor por todas partes. Me froto los ojos y me concentro en Rosa Díez y su acompañante. Están justo a mi derecha, je, je. Escucho palabras fuertes, qué creías, pues, y capturo la razón de la pasión que genera: esos ojos generosos.

Cvalda tiene la palabra. La tiene poco, no quiere ser protagonista, pero consigue dulcemente hilar los sabores de la noche: a Savater, preciso entre los resbalones, a Juaristi, la camisa arrugada, la libreta pequeña, la prosa antigua, a Rosa, borbotones afectuosos para el enemigo, a Boadella, ese canalla que hace lo que no nos atrevemos a hacer, a Carreras, arrastrando una carga de conceptos como Sísifo hasta disolverla, a Espada, como los faquires, comiendo cristales con una sonrisa suficiente y viva españa.

¡Ah! Ya se ha acabado. ¿Y los títulos de crédito? Espero obediente a que regrese mi sonrisa. Y mientras el teatro se vacía lentamente, observo como todo el mundo se toca. Me digo que no basta con un apretón de manos, hay que coger el codo, atreverte al medio abrazo, palmear la cara … Bueno, son intelectuales, así que imagino que se habrán lavado los dientes. Oigo los “no me conoces, pero sigo tu trayectoria” … Arcadi está al lado mío y me acerco a saludarle. Es imposible, a menos que me abalance sobre él, le coja el codo y le palmee la cara.

Salgo del teatro buscando mi sonrisa que ya tiene nombre de guerra. ¡Tumulto! Varios Hércor y un figurín con chupa de cuero quieren iniciar una manifestación por la Carrera de San Jerónimo.

Veo a Pa, sé que es él. ¡Coño!, qué feliz parece. No para de sonreír, allí mismo le compraría un coche usado. Peregrín me mira y le siento calculando mis años, mientras Verle sonríe.

Se acerca Chema. Ya sospechaba que había sido él. El libro de Fidel y el comienzo de la pregunta a Ramonet “cómo explica…” le habían delatado. Chema se parte de risa; es el único que oye su verdadero nombre.

Entre Gengis y Lacónico, comité de sabios, aparece Verse. ¡Vaya tropa de chiflados! Y Brazil me traspasa. No sé si sabe que lo hace cuando te mira. Debería controlar sus superpoderes.

Verse me pilla por banda y me explica las cosas como son, palabras de hierro del Jefe Diez Osos, mientras Incorrecto asiente desde las alturas.

Demasiado éxito. Parece que la próxima vez hará falta un salón de bodas. Ese sótano va a terminar oliendo fatal. Por fin saludo a Arcadi, esta vez no se me escapa, entre Chema y yo lo hemos acorralado.

Las masas de desfavorecidos continúan bajando al sótano como si fuera Eldorado. Hay que huir, Chema, coño, que somos elegantes.

¡Qué cena más estupenda! Catón te explica quién es con pocas palabras, a su vera le miran como quieres que te miren. Y pienso que podría gastar muchas tardes charlando con él.

Tengo problemas con Happel. Es escandalosamente joven y produce mucha envidia, así que pienso ¡ach, tan joven y ya tan desconocido! Tretas para sortear la cuesta abajo.

Parece una cita a ciegas a lo bestia, pero ha funcionado.

Gracias a todos. Especialmente a ti, Voyeure.

13 de mayo

[240] Escrito por: Tsevanrabtan – 13 Mayo 2006 08:00 PM

Richard P. Feynman a Arline Feynman (17 de octubre de 1946).

Jueves, 17 de octubre, 1946

Arline:
Te adoro, cariño.
Sé cuánto te gusta oír esto, pero no sólo lo escribo porque a ti te guste; lo escribo porque me reconforta escribírtelo.
Ha pasado un tiempo terriblemente largo –casi dos años- desde la última vez que te escribí, pero sé que me excusarás porque sé que entiendes cómo soy, tozudo y realista; y creía que no tenía sentido escribir.
Pero ahora sé, mi querida esposa, que está bien lo que he retrasado hacer y lo que tanto he hecho en el pasado. Quiero decirte que te quiero. Quiero amarte, siempre te amaré.
Me resulta difícil entender lo que significa amarte después de que hayas muerto, pero aún quiero consolarte y cuidar de ti, y quiero que tú me ames y cuides de mí. Quiero tener problemas que discutir contigo, quiero hacer pequeños proyectos contigo. Hasta ahora nunca pensé que pudiéramos hacer eso juntos. Que deberíamos hacerlo. Juntos empezamos a aprender a hacer telas juntos, o a aprender chino o conseguir un proyector de cine. Ahora no puedo hacerlo. No. Estoy solo sin ti y tú eras la ‘mujer-idea’ y la instigadora de todas nuestras aventuras salvajes.
Cuando enfermaste te preocupaste porque no podías darme algo que tú querías hacer y pensabas que yo necesitaba. No tenías que haberte preocupado. Igual que te dije entonces, no era necesario porque te quería mucho y de muchas maneras. Y ahora es incluso más cierto: no puedes darme nada ahora pero yo te quiero y te interpones en mi camino para amar a cualquier otra pero quiero permanecer así. Tú, muerta, eres mucho mejor que cualquier otra viva.
Sé que me dirás que estoy loco y que quieres que sea plenamente feliz y no quieres interferir en mi camino. Apostaría a que estás sorprendida de que ni siquiera tenga una novia (excepto tú, tesoro) después de dos años. Pero no puedes evitarlo, cariño, ni yo puedo: no lo entiendo, pues he conocido a muchas chicas y muy guapas y no quiero quedarme solo, pero tras dos o tres encuentros todas ellas parecen cenizas. Sólo tú me quedas. Tú eres real.
Mi querida esposa, te adoro.
Amo a mi mujer. Mi mujer está muerta.
Rich.
P.D. Perdona que no eche esto al correo, pero no sé tu nueva dirección.

—————

Humano, demasiado humano, Feynman no está de broma cuando escribe esta carta. Su hija Michelle no puede evitar aclarar que “esta carta está muy gastada –mucho más que las otras- y parece que la hubiera releído a menudo”.

Inmensamente privada, su publicación es obscena y contingente. Pero yo, con mi emocionabilidad del 2%, “anoto en mi cartera” las torpes palabras de Feynman.

(… y no puedo dejar de volver a mirar la hermosa fotografía de Arline –todavía Greenbaum- de 1939)

15 de mayo

[307] Escrito por: Tsevanrabtan – 15 Mayo 2006 01:45 AM

Arcadi es mala persona. Quiere poner notas al pie de la vida. ¡Dónde se ha visto algo igual! Tiene razón Colomer y conocemos los oscuros propósitos de nuestro villano. Quiere que nos dejemos atrapar por el aparato erudito, como cuando leemos “Era del año la estación florida en que el mentido robador de Europa (media luna las armas de su frente, y el Sol todos los rayos de su pelo) …” y nos lleva la nota la mirada a “(1) Es abril, la estación florida en que el sol entra en la constelación sideral de Tauro. El ‘mentido robador’ es Júpiter, que toma la forma del toro para violar a Europa. Así sus cuernos parecen (son) la luna …”.

La verdad poética sólo puede beberse de un trago. Colomer habla de un paraíso místico, y Espada quiere que le digan dónde encontrarlo en un mapa. Eres un tartufo y un manipulador. Tú mejor que nadie sabes que el amor verdadero debe darse sin solución de continuidad; sólo así Perceval encuentra el Grial.

Le pides cálculos y encuestas porque está muerto tu corazón. Así, mientras te afanas midiendo ‘magnitudes ciertas’, él te dirá: vale más lo que se siente que un millar de estadillos.

Si Colomer vuelve a la madre es porque tu prostituta de babilonia, arcadi españa, le niega lo que merece.

17 de mayo

[115] Escrito por: Tsevanrabtan – 17 Mayo 2006 01:29 PM

Para qué sirven los libros.

Para muchas cosas supongo.

Voy en metro camino de Plaza de Castilla. Leo cartas de Feynman, contesta a todos. A burócratas, a científicos, a chiflados, a estudiantes … Son divertidas, originales, curiosas, a menudo tremendamente significativas. Por azar, entre el montón de música almacenada, empiezo a oír en mi ipaq ‘so what’ -qué apropiado, pienso (gracias, Fernando)-, a la vez que leo la carta en la que Feynman cuenta a su tercera mujer una recepción con los reyes de Bélgica. Es Feynman en estado puro.

“… un uniforme militar con medallas se me acerca y dice ‘¡Hable con la reina!’. Nada me gustaría más (bonita chica pero no te preocupes, está casada) [se trata de Fabiola, de ahora en adelante Q]. F entra en escena: Q está sentada (…) Tenemos una conversación (yo escucho, pero no oigo ninguna tos baja, y no soy evacuado del asiento) durante quizá quince minutos. Muestra:

Q: ‘Debe de ser muy duro trabajar pensando en esos difíciles problemas’.
F: ‘No, todos lo hacemos por diversión’.
Q: ‘Debe de ser difícil aprender a cambiar todas su ideas’ (algo que ella dedujo de las seis conferencias).
F: ‘No, todos esos tipos que le dieron esas conferencias son unos viejos carrozas. Todo eso que contaron fue en 1926, cuando yo sólo tenía ocho años, de modo que cuando aprendí física sólo tuve que aprender las nuevas ideas. El gran problema ahora es: ¿tendremos que cambiarlas otra vez?’
Q: ‘Usted debe de sentirse bien, trabajando así para la paz’
F: ‘No, nunca entra en mi cabeza; si es para la paz o lo contrario, no lo sabemos’.
Q: ‘Ciertamente las cosas cambian rápidamente. Muchas cosas han cambiado en los diez últimos años’.
F: ‘No en este palacio’ (Lo pensé, pero me contuve).
F: ‘Sí’, y entonces me lancé a una conferencia sobre lo que se sabía en 1861 y lo que descubrimos desde entonces –añadiendo al final, riendo-: ‘Supongo que no puedo evitar dar una conferencia, soy un profesor, ya ve. Ja, ja’.
Q desesperada se vuelve a la dama que está al otro lado y empieza una conversación agradable con la misma.”

Por poco me paso de estación.

Dentro del edificio de los Juzgados sigo leyendo. Declaraciones, informes, resoluciones, llenos de ese horrible lenguaje administrativopolicial de los ‘refiere’ y ‘preguntado por’.

Pero tengo que esforzarme. ¿Me ha dicho la verdad? Está en prisión, sólo tiene 19 años, pero los hechos son muy graves. Tengo que esforzarme, nadando entre lo que creo y lo que tengo que defender. Es un horrible fárrago, impreciso, lleno de lagunas. Medito sobre mi recurso. No caben la ironía o las bromas. Cuento con la sensación de que no importa demasiado lo que diga: la ventaja de las oposiciones es que te hacen inmune a los excesos o a al error. Pero tengo que esforzarme.

[507] Escrito por: Tsevanrabtan – 17 Mayo 2006 12:30 AM

1889. El gran Wilhelm Steinitz publica el primer tomo de su Guía de Aperturas en Ajedrez.

Alguna recensión llega a Rusia y Mijail Ivanovich Chigorin, indignado, la lanza, seguro, contra alguna pared, exclamando ****** (cualquier terrible cosa que pueda decir un ruso enfadado).

‘¿Cómo es posible que diga que 7. Ch6 es la mejor defensa en el gambito Evans?, y ¿qué es esa basura de 9.Ch3 en la defensa dos caballos?’.

El romántico espíritu combativo del ruso se alía con los tiempos modernos, y desde Rusia reta al alemán, a la sazón en Nueva York. Se jugarán dos partidas, con las variantes que defiende Steinitz, usando el telégrafo, con un control de tiempo de tres días por jugada.

Comienza el “match”. Los siete primeros movimientos están prefijados en la variante obligatoria: 1.e4 e5 2. Cf3 Cc6 3.Ac4 Ac5 4.b4 Axb4 5.c3 Aa5 6.0-0 Df6 7.d4 Ch6.

Es el turno de Chigorin. A partir de aquí navegamos por aguas procelosas.

Sin embargo, en Nueva York, el campeón del mundo de ajedrez es detenido por la policía.

No habían pasado desapercibidos los códigos telegrafiados entre los dos espías rusos.

Un día pasó en el calabozo Steinitz.

Supongo que no recordaría nada de esto, cuando un verano del año 1900 le encontramos en un barco camino de un asilo para enajenados en la Isla de Ward, todavía en Nueva York, abrazando ese tablero de ajedrez que produce corrientes eléctricas … ¿cómo iba a ser de otra manera si jugaba al ajedrez con Dios, y le iba ganando?

19 de mayo

[373] Escrito por: Tsevanrabtan – 19 Mayo 2006 08:01 PM

He caído presa de la secta. Ya saben, te engatusan, te lo ponen todo muy bonito. Te dicen que esto es otra cosa, que son diferentes, que no es el típico rollete. Vamos que han echado el anzuelo y he picado como un gilipollas … Y ya me están sacando los cuartos, ni más ni menos que diez euros … Y lo peor de todo es que yo lo que quería era que me dijeran “mira, aquí se hacen así las cosas, esto es lo que pensamos”; el credo, coño, el credo. Algo sencillo y molón, enrollado, con un toque moderno.

No, éstos son unos sacacuartos mucho más pervertidos.

Para empezar, te dicen que promueven el espíritu crítico y el debate racional. “¿O sea que tengo que pensar?”. Y luego van y te dicen que defienden la igualdad ante la ley. Menuda mierda de programa, los del pepé y los del pesoe ya nos hicieron iguales, me lo han estado diciendo todo el rato desde hace treinta años. Además son unos troleros, porque no creen en la igualdad, sino en la ‘igualdad de oportunidades’. Como si esto fuesen las rebajas de unos grandes almacenes.

Y no veas lo que jode cuanto te sueltan lo del laicismo. Porque, vamos a ver, ¿quién quiere ser neutral? Yo no. Y no porque quiera manipular a nadie, no. En realidad, lo que quiero es que me respeten, y que le enseñen a mis hijos cosas importantes, … quiénes son, de dónde vienen, …, no sé, unos principios. Algo a lo que agarrarse. Porque si no, luego le dan a la cabeza, que ya se sabe que los jóvenes son muy impresionables y son capaces de terminar pensando cualquier cosa …

Lo del bilingüismo es otra cosa. Aunque no sé por qué esa perra con lo de hablar dos idiomas. Yo, hablando castellano me manejo muy bien, todo el mundo me entiende. Así que, tampoco me importaría que se obligase a todo el mundo a hablar castellano y que se enseñase a todos lo niños en castellano: es un idioma muy bonito y muy útil, lo hablan en todas partes. Además, el catalán lo pueden hablar en casa, si quieren.

Y ya, la coña definitiva es lo de defender la Constitución. ¡¡Como si hiciera falta!!

Y lo otro, lo de las Comunidades Autonómicas y el Senado, pues no lo entiendo muy bien. Vamos a ver, si no me defiende Esperanza ¿quién me va a defender? Zapatero está para otras cosas, para hablar con Evo Morales, para lo de la ETA. Lo del ‘conjunto de la ciudadanía española’ suena muy bonito, pero yo no me fío de los catalanes, que siempre barren para casa, ni de los andaluces, que son unos vagos, ni de los gallegos, que no sabes nunca qué piensan. Y de los vascos, no hablo, que se creen superiores a todos, aunque para soberbios los asturianos que dicen que los demás somos tierra conquistada. Y los demás no cuentan, son unos pringaos. ¡Joder!, que me puede terminar gobernando un valenciano …

Sin embargo, no dicen nada de la vivienda, o del paro, o de la seguridad o de la economía. Ya podían aprender de los programas del pepé o del pesoe, que hablan de todo eso muy clarito y te dicen que buscan “un modelo de alianza y de compromisos que garantice la igualdad de derechos de todos los ciudadanos y ciudadanas en todos los territorios; que propicie el acceso al trabajo, a la vivienda y a la autonomía personal especialmente a la juventud; que configure un nuevo espacio de bienestar basado en servicios públicos de calidad, que atienda las necesidades y tenga en cuenta las aspiraciones de las personas y las familias, como garantía del reconocimiento de nuevos derechos; que sea beligerante con la marginación y la exclusión social, que revitalice el principio del republicanismo cívico, de la libertad como no dominación y el valor del diálogo y de la cultura democrática más allá del ámbito público; que configure, en suma, una sociedad abierta, avanzada, próspera, culta y equilibrada” o “Con clara vocación europea e inspirado en los valores de la libertad, la democracia, la tolerancia y el humanismo cristiano de tradición occidental, defiende la dignidad del ser humano y los derechos y libertades que le son inherentes; propugna la democracia y el Estado de Derecho como base de la convivencia pluralista en libertad; promueve, dentro de una economía de mercado, la solidaridad territorial, la modernización y la cohesión social así como la igualdad de oportunidades y el protagonismo de la sociedad a través de la participación de los ciudadanos en la vida política; aboga por una comunidad internacional fundamentada en la paz y en el universal respeto de los derechos humanos”.

Eso sí que es hablar claro.

Lo acojonante es que me han liado. Los cabrones estos de Ciudadanos de Cataluña me han liado. ¡Y yo vivo en Madrid! Voy a terminar siendo como el más gilipollas de mi colegio, el único que era del Barça.

Yo esto me lo tengo que pensar … Me c…. ¡Veis lo que han conseguido!, ¡he dicho que me lo tengo que pensar!

20 de mayo

139] Escrito por: Tsevanrabtan – 20 Mayo 2006 04:02 PM

HABLANDO DESDE LA SECTA:

Es un buen ensayo, Arcadi. Prepárate para las hostias. Ya se sabe que en política está prohibido decir lo que se piensa. Lo que le gusta a la gente es que los partidos se pongan de acuerdo y ya vemos que lo hacen constantemente; en los últimos años, la Ley de Tropa y Marinería y los hermosos aumentos de salarios en municipios y comunidades autónomas. Ya se sabe, el valor del diálogo.

Por otra parte, ¡qué salida de pata de banco! ¿Cómo se te ocurre usar la palabra ‘jamás’? Está prohibido, es como lo del James Bond, si dices ‘nunca jamás’ siempre puede llegar alguien con una buena cantidad de pasta que te convenza para apoyar un poquito a los que mandan y a los que lo están jodiendo todo. Una persona racional y abierta, amante del diálogo, la paz y la solidaridad, jamás usa ‘jamás’. Por ejemplo, ‘jamás’ pactaré con terroristas es sectario, porque todos sabemos que cuando se inicia el proceso de paz hay que ser realistas. Eso es la política, el arte de lo posible.

No obstante, y para que quede constancia, creo haber leído que ‘jamás’ se refiere a ‘pactar con el nacionalismo’. Y sí que debe estar extendido ese mal cuando todos consideran que lo normal es que un partido antinacionalista se plantee pactar con el ‘nacionalismo’. ¿No es ese el círculo vicioso del que se debería salir: el mito de la ingobernabilidad si no se cuenta con el apoyo nacionalista?

Así que, para mayor claridad, teniendo en cuenta que CdC es un grupo minúsculo de sectarios chalados, ¿qué creen que dirían ERC o Convergencia Democrática o el actual PSC si se les preguntase sobre la posibilidad de pactar en algún momento con un partido que se base en los manifiestos publicados? Me refiero a que dirían los que firmaron el pacto del Tinell, ¿recuerdan?

Venga, en serio, ¿piensan que un partido que dice que la soberanía reside en el conjunto de la nación española y que mantiene que son antidemocráticas las ideologías identitarias puede pactar con el nacionalismo catalán?

Piqué no puede representar nada de esto, porque ya está pidiendo precio.

Lo único que reprocho a Espada es que, como consecuencia del cabreo de ver que el Pepé de Piqué ya está poniendo las lentejas en remojo, haya afirmado lo que CdC jamás hará, como si él fuera CdC. Y que conste que yo nunca apoyaré que Ciudadanos pacte con el nacionalismo, porque el nacionalismo te contamina. No hay más que ver el Estatuto valenciano o el Pepé gallego. Arcadi tiene que acostumbrarse a que su hijo ande solo, aunque comprendo que se preocupe por las malas compañías.

Por otra parte. ¿Por qué se mosquean tanto? Todos sabemos que eso de la ciudadanía, el lacismo, etc., es un rollo de intelectuales. Y que la gente que es muy obediente dirá que sí porque los suyos ya les han explicado lo bueno que es o dirán que no porque porque los suyos ya les han explicado lo malo que es. Lo que importa es que el país avance y que se hagan cosas. Lo de menos es hacia dónde. Siempre podremos poner sobre la cama la foto trucada del paraiso que nos venden y que nunca llega.

CdC sacará dos votos y medio, y todos nos iremos a casa. Y podrán decir que ya nos habían advertido. Al fin y al cabo, ya sabemos que la gente es gilipollas, y que les pueden vender la burra indefinidamente.

Pero bueno, mientras tanto, les tocaremos un rato los cojones.

23 de mayo

455] Escrito por: Tsevanrabtan – 23 Mayo 2006 01:06 AM

CUANDO LOS HOMBRES PARECEN GIGANTES:

Busco el ocho y entro con mi bolsa de pipas y me sorprende, siempre ocurre, como tras el vomitorio estallan los colores.

Las almohadillas con ese cuero marrón, duras y pesadas, cinco duros. En la delantera de la andanada me espera Miguel. Es el mayor de los entendidos, el autor de la docena de palabras diarias. Ese del que todos esperan el juicio durante la corrida. Por eso, porque sabe más que nadie; sabe más incluso que su hermano muerto, el que quiso ser torero.

En la delantera de andanada me cuelgan los pies, me cuelgan más porque sólo una reja me separa del vacío. Si miro hacia abajo –ahora estoy mirando- veo desde la delantera de grada hasta la barrera.

¿Dónde está mi padre? ¡Ah!, ahí –en el nueve, casi en línea conmigo – hecho un pincel. El puro kilométrico, la mano en el bolsillo. Bullicio, discusiones; en el bolsillo, arrugado, el cartel. Me aprendo los nombres de los toros y su peso. Hoy no los he visto en el Batán.

Aquí yo soy alguien. Soy el hijo de Pachi. ¿Música? La justa, que son Las Ventas.

Los toros se ven pequeños desde la andanada. ‘Así se ven mejor’ dice Miguel. A veces mi padre me deja llevar los prismáticos.

En la primera trifulca mi padre está de pie. Discute con alguien. Toda la andanada grita ‘Pachi, Pachi’ y yo grito ‘Pachi, Pachi’. Así me hago mayor, porque allí mi padre es Pachi. Miguel sonríe.

Allí mi padre es un gigante.

(El 1 de junio –tengo dieciséis años- estoy hablando delante del desolladero con Antonio. Aparece Alfonso y hace bromas, como siempre con las nietas de Franco. Pienso que alguna vez le partirán la cara. Se acercan los moscones: quieren escuchar las predicciones del gran Navalón. Me saluda José Antonio; vital y amable insiste en que me haga periodista. Hoy son los victorinos y conozco a los tres toreros. Mi padre le cuenta a Pepe la última vez que vimos a Palomar, en el restaurante de carretera, volviendo de Pamplona. Mientras lo cuenta recuerdo el abrazo a mi padre y la extrañeza de que se abrazara así a un hombre del que yo no sabía nada. Se acerca Adolfo; habla con mi padre de Galapagar.

Pobretón, Playero, Mosquetero, Director, Gastoso y Carcelero. Es la locura. Veo llorar. A media corrida Las Ventas parece un animal, con una sola voluntad, una sola respuesta. No hay disputas ni discrepancias. Todos entienden y sienten lo mismo. Un manto de felicidad se extiende y cubre una apoteosis continua, una apoteosis permanente.

Ruiz Miguel, Esplá y Palomar, todos tienen premio. Salen por la puerta grande. Y con ellos el mayoral.

Yo estaba allí).

SE LO DEDICO MARQUÉS. USTED TODAVÍA LO ENTIENDE. YO YA NO.