Estrategia de la defensa: poner alta la música y abrir los grifos



No hace mucho escribí acerca de la intervención de comunicaciones entre abogado y cliente. Hoy un juez ha dicho que no problem. El auto es muy extenso y está muy razonado. Sólo me referiré a una cuestión que se resuelve de manera peligrosísima: el auto concluye que se pueden interceptar las comunicaciones entre letrado y cliente siempre que se esté en el marco de una investigación penal y la medida sea objetivamente necesaria y proporcionada. Curiosamente recoge supuestos en los que la intervención realizadas cuando el propio letrado estaba cometiendo un delito. Casos así no estaban en cuestión por la mayoría (aunque yo sostengo una posición muy estricta incluso en estos supuestos). Lo que aquí se discutía era la intervención cuando no había indicios contra los nuevos letrados de Correa y otro de sus compinches. Pues bien, el magistrado no sólo la admite, sino que nos da noticia de otro caso que aún no es público: en el caso de Marta del Castillo se ha intervenido las comunicaciones con el letrado, en la prisión, para intentar localizar el cadáver.

Es un escándalo. Y los razonamientos, tan largos y tan bien hilados, quiebran si consideramos una cosa: siempre estará objetivamente justificado intervenir las conversaciones entre letrado y acusado, porque el acusado, precisamente, está acusado de un delito. De ahora en adelante, y de prosperar una tesis tan increíble, nada quedará en secreto si un juez quiere. Si ya no es seguro que las conversaciones sean secretas, porque un juez cree que puede obtener algún dato importante de la intervención, en España el derecho de defensa quedará absolutamente comprometido. Es así de sencillo.

Por cierto, en el auto se habla de un pretendido «privilegio» de los abogados. Increíble. También se menciona el control que se puede realizar de los resultados: el problema es la cantidad de oídos. No hablo por hablar: todas esas conversaciones del Gürtel han sido secretas, pero las hemos podido leer en los periódicos.

Espero que se corrija vía recurso, al margen, claro está, del efecto que una nulidad pudiera tener, que puede ser muy limitado.





Respiro … y paso a otras cosas.





Me ha pasado Cameron material de la segunda parte de Apotar.

Hay personajes nuevos …








Ahora, además de leer partituras, ¡ya pueden tocar el piano en mi blog. Ánimo:








Desde John Cox.

5 comentarios en “Estrategia de la defensa: poner alta la música y abrir los grifos

    1. Sospecho que el tontolaba ha copiado un texto sin saber de donde lo pillaba y ha caído en algun panfleto neonazi… proque si no es que se refiere a la luz de las chimeneas de los hornos y las antochas de las SS… menudo elemento, joder…

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