Lyonesa

Lyonesa

El lýo que se armó el miércoles por la noche. Y jueves. Y viernes. Cuando escribo esto no se habla de otra cosa, como diría un diario rigido por Anson. Se masca la tragedia y se masca la comedia. No entiendo esa especial inquina con la que se trata a los jugadores del Madriz: que si prepotentes, que si chulesco, que si siempre igual. Yo les encuentro de lo más respetuoso con el medio ambiente, como deportistas que son. Sí me parecería bien que los afectados dirigieran su mirada a la prensa, que les mete hasta en la sopa rosa y que no disimula sus preferencias. Por ejemplo eso de preguntar pocas horas antes del desastre a algún jugador si le hacía ilusión jugar la final de la Copa de Europa en el Bernabéu… frente al Madriz.

Gallego

Confieso que me divertí como un enano con la intervención de AE en TVG: ¡en directo! Leí que que JO no da para más y es incapaz de entender a AE más allá de un bondía: debería afirmarse casi lo mismo de, al menos, tres de los cuatro presentes. Por otra parte resulta conmovedor que un periodista cruce media España gracias a algo tan nimio y que le afeen sobre lo que escribe o deja de escribir. En el NJ, al menos, no se tenía que mover de casa; y los Otros no cobraban por soltar esos consejos.

Planazo

La increíble búsqueda del plan de pensiones de los políticos. Hay varios detalles. Primero, meramente, el hecho: preguntarle a un político si tiene un plan de pensiones es lo mismo que preguntarle si tiene una cartilla de ahorros. Y escudriñar la respuesta poco más o menos que también. Si, al menos, preguntaran si tienen una asquerosa sicav.

La segunda cuestión afecta al presidente del Gobierno, pero no sólo a él. Dijo que no tiene un plan de pensiones. Pero resulta que sí lo tiene. Dos, al menos. Lo que lleva a una conclusión: Sonsoles no sabes la cantidad de españoles que no tienen ni puta idea de lo que hacen cuando hacen la declaración de la renta.

311

Esta semana todavía alguien recordaba que hubieron pasado 911 días desde el 11S (aka 9/11, nine eleven en vernáculo) y el 11M. Y raro es que no recordara que fueran 191 víctimas. Respecto de la fecha habrá que reiterar que fueron 912 los días.

SVQBCN

Estuve en Barcelona sin tiempo para visitar a la chavalería. Fue justo un día después de la catástrofe nivosa. Es decir, pude regresar. El vuelo, biening: low cost y tuteo. El aeropuerto de Barcelona lamentable: sucísimo, estrecho, pequeño, maloliente; urge un traspaso, pero que ya. Llegué a la ciudad en el Cercanías que allí se llama, por ahora, Renfe. Su frecuencia de paso es uno cada media hora y va bien cargadito, pero sin estrecheces; vi lo que me pareció las obras de una línea de metro. En el aeropuerto conté sus buenas veinte o treinta puertas de embarque y no me acerqué a la terminal antigua; imposible calcular el número de operaciones por hora.

Frente a eso el aeropueto de Sevilla, con sus seis o puertecillas y terminal solitaria: llegué en coche y allí aparqué. Ah, pero eso será por poco tiempo, en el futuro una línea de alta velocidad unirá el aeropuerto y la estación de tren que, por otra parte distan la increible distancia de 6.7km. Imposible imaginar la frecuencia de paso de los trenes.

Identidades

Seguí el Campeonato de España de Galgos en Campo, Copa de SM el Rey. Un bello deporte en el que dos galgos corren tras la pieza en campo abierto. Supongo que alguien querrá prohibirlo por algo. Gana una galga de Joao Moura. La galga representa también a una bandera que blanden sus lugareños mientras gritan campeones, campeones y abrazan a la perra, que no galga.

La sinfonieta identitaria termina un poco después en una cadena americana. Aparece Robert Gibbs, secretario de prensa de la WhiteHouse, ataviado con el uniforme de la selección canadiense de hockey hielo y ejerciendo de conferencia de prensa. Hubo perdido una apuesta con su homólogo canadiense: Canadá ganó a los Estados Unidos las finales de hockey de los JJOO. La zamarra duró quince minutos; después se la quitó y apareció la de la selección useña. Imagino a, digamos, Gallardón y Hereu.