Dinero de todos

CASO 1

Supongo que todos nos hemos topado, tras abrir el diario, una página completa con la imagen de una película que se espera que vayamos
a ver cuanto antes. O contemplado lo mismo en una valla publicitaria. Una película cuesta mucho dinero y quienes lo ponen están dispuestos
a gastarse lo que haga falta para que la gente sepa de la existencia del producto. Pero qué pasa cuando con dinero público se imita a las
grandes productoras con publicidad en vallas y medios de comunicación. Porque eso hace TV3 gastándose lo que haga falta también (insertando publicidad en La Vanguardia, El Periódico, Avui, El Punt, Adn) para promocionar la emisión de una película (pongo el ejemplo de “300” pero lo ha hecho muchas más veces, incluso colocando vallas publicitarias).


“300” a página completa en los diarios del viernes 26.03.10

CASO 2

El día 27 de febrero ya se podía leer la información que avisaba a los viajeros que dentro de un mes seis paradas de metro dejarían de ser operativas y el trayecto entre ellas debería hacerse en bus. El sistema se repite aproximadamente una vez al año para realizar tareas de mantenimiento.

En día sucesivos, y por si alguien no se hubiera enterado, han ido colocando en los andenes estos paneles informativos en los que se repite la información de las pantallas.

El sábado 20 comenzaron a florecer inútiles informadores, como el que se ve, dedicados a repartir folletos en los que se redundaba sobre el mensaje de la pantalla y de la pared de los andenes. ¿Resultado? El suelo alfombrado de los pepelitos que los educados usuarios depositaban una vez leídos. (Una pena no haber podido fotografiar la orgía papelera.)

El sábado 27, día del apagón en las estaciones, todas ellas disponen de informadores que te avisan de que no puedes bajar a los andenes y que el trayecto has de hacerlo en bus (hay una parada al lado y generalmente con bastante gente esperando que podría informarte). Conclusión: desde el día 27 de febrero la gente ya se se pudo informar sobre el cierre de las estaciones. La contratación de empleados/informadores y la impresión de folletos me parece un despilfarro obsceno impropio de los tiempos que corren.