Injusticia

JI Wert ha escrito un artículo lleno de lugares comunes y topicazos sobre el sistema electora. Y ya duele que haya que escribir topicazos y lugares comunes sobre algo tan serio. Tal es el nivel.

Yo también tengo los míos. Por ejemplo: sé como asignar un escaño de forma transparente, limpia y objetivable. Hay varias formas sobre las que se puede discutir. El ganador gana. El método de la segunda vuelta. Y el método emiliano o de la iteración sin fin: cuyo resultado se obtiene por paso al límite.

También que sigo sin saber cómo asignar una pluralidad de escaños, digamos dos o trescientos cincuenta, sin un artificio contable.

Me gustaría destacar alguno de los topicazos de W. Por ejemplo que con este mismísimo sistema electoral el PCE obtuviera 21 escaños. Efectivamente otro mundo es posible. Y que, añado yo, con este mismísimo sistema electoral un partido en el gobierno se desintegrara en la nada. Nada garantiza de antemano que el partido en el gobierno vaya a estar sobradamente votado: hay que peyorizarse el voto, elección tras elección.

El segundo caso se refiere a los LibDem británicos. Tantos años abjurando del sistema electoral: 20% de votos y pocos escaños y, lo que más importante —mucho más importante—, de nula influencia. Ahora con CleggTV acarician la posibilidad de ser bisagra técnica o de ganar. Y de ganar holgadamente; en aplicación de la regla no escrita: todo sistema electoral perjudica al perdedor y beneficia al ganador. Indistintamente y en el orden que quieran.

8 comentarios en “Injusticia

  1. Hace unos días, hablando de Neira y sus memeces, discutíamos sobre eso de que había un pacto secreto sobre Ley Electoral y que nuestro sistema generaba una dictadura de los partidos. Sí, topicazos.

    1. En efecto, dictadura de los partidos, esa es la cuestión.
      El rollo numérico del que hablaban Wert y Díez es absolutamente evidente: es lo que le preocupa a IU desde que perdió los 21 diputados de Anguita, pero lo que hay que preguntarse es qué más dá que haya 2 o 21 si todos son la voz de su amo, de esos que no se mueven para poder salir en la foto…
      Creo (aunque no mucho, lo reconozco, porque me puede el escepticismo) que la única manera de conseguir que los diputados fueran de verdad representantes de los electores y no de los comités electorales de los partidos sería con circunscripciones pequeñas y listas abiertas: para que la gente se pudiera dar el gusto de tachar candidatos chorizos. Sería bastante complejo técnicamente (aunque no más que mantener cientos de miles de aviones en el aire cuando no hay cenizas islandesas) y no se haría en una legislatura, ni en dos, pero a la larga podría haber una selección «darwinista» que sacara a los más jetas del hemiciclo.
      Aunque, vaya usté a saber…

  2. soy partidario de que cambien la ley electoral. el que meta más goles, presidente. podremos decir cosas como: la democracia es así; democracia es democracia; en democracia no hay enemigo pequeño; etc.

  3. Venga hombre, la ley electoral es un bodrio monumental, producto del cambalache miserable en el que unos y otros se taparon las vergüenzas y que todos alaban como Transición. Lo peor de cada casa en el patio de Monipodio. Ocurre que los de la derecha se creyeron que la cosa iba a ser definitiva y que los progresoides, antes feroces comunistas y ahora melifluos nihilistas, iban a respetar eso que se llamó el «pacto de convivencia». Y en lo que toca a la sobre representación de los grupitos regionales ¿qué decir sin sonrojo? Disolución YA.

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