Otra entrada más y van …


Veo que Escolar, en su blog, menciona el hecho de que Luciano Varela le dé una audiencia (es decir, un día), a Falange, para que arregle su escrito de acusación. Menciona que el magistrado, en vez de excluirlos del proceso por hacer las cosas mal, les pide a los de Falange que sean “educados”. Naturalmente, el post es interpretado por la mayoría de sus lectores de una forma inequívoca: el magistrado ayuda a los de Falange a hacer un buen trabajo, y esto está más bien feo.

Yo no digo que no hubiera podido el magistrado excluirlos del proceso, argumentando que no habían acusado correctamente, en los términos que se contienen, por ejemplo, en el auto que se cita en su resolución (por cierto del caso Filesa).

Imaginemos que lo hace, sin darles la oportunidad de subsanar (en dos días, ya que puede presentarlo en la guardia del día siguiente). El juicio contra Garzón sigue (o no), ya que hay otras dos acusaciones personadas (de las que no se dice nada) y termina años más tarde.

Imaginemos que los de Falange se ponen a recurrir por la interpretación excesivamente rigorista, y por el hecho de no habérseles dado la posibilidad de subsanar, y se van al Tribunal Constitucional (dónde podrían darles la razón; hay mucha jurisprudencia constitucional en esa línea) y luego, en su caso, al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Imaginemos que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, como en el Caso Sáez Maeso contra España (Sentencia de 9 noviembre 2004, TEDH 2004\66) dice que efectivamente, a los de Falange se les debía conceder el plazo para subsanar y que excluirlos del proceso supone una consecuencia excesiva para un incumplimiento formal.

Esto sucede, pongamos, diez años más tarde.

Ahora, una alternativa. El magistrado ve el escrito. Le parece una chapuza y se lo advierte a la parte acusadora. Al hacer una advertencia expresa y darle plazo para subsanar (muy breve), si no se corrige, la exclusión sería inatacable por ese motivo (sin perjuicio de que pudiera serlo por otros). Por cierto, es habitual en el Tribunal Supremo, por ejemplo, ampliar los plazos para formalizar casaciones (y no está previsto en ley).

Una cosa más: he leído el escrito de acusación. El magistrado tiene razón: es un bodrio infumable. Y van a tener que cambiarlo mucho para que sea admisible. Y si quieren que les sea sincero, de haber tenido que decidir, quizás no les habría dado ni plazo.

Sí, creo que habría mandado a los de Falange a esparragar.