Porque me lo han pedido


Me pide Al59, en nombre del pueblo, unas palabrillas sobre la recusación de Varela. No lo había leído hasta este sábado, y he tenido que echar un vistazo a las noticias. Sólo he encontrado (en un vistazo rápido) el escrito por el que solicita a la Sala del Tribunal Supremo la nulidad de las actuaciones.

No tengo, por tanto, el auto en el que el magistrado Varela da plazo a Manos Limpias. Sin embargo, supongo que será similar al de Falange y, además, imagino que las partes literales más sabrosas serán las que se copian en los escritos de Garzón.

Con esas limitaciones, intentaré satisfacer a Al59:

1.- Sobre la recusación: no tiene fundamento. Si Varela ha hecho mal, caben dos posibilidades:

a) La primera, que le den la razón en el incidente de nulidad (luego hablaré sobre él) o que lo reitere al inicio del juicio su letrado. Para comprender esto, deben saber que, una vez presentado el escrito de acusación, el juez de instrucción (en este caso Varela) debe decidir si abre el juicio o si lo sobresee. Si abre el juicio, la defensa no puede recurrir, pero al inicio del juicio puede reiterar las alegaciones sobre nulidad. Y si es condenado puede reiterarlas en todos los recursos. Es la forma de rectificar lo que el instructor haya podido hacer mal.

b) La segunda, que es independiente de la anterior, es presentar una querella por prevaricación si considera, el magistrado Garzón, que la actuación se hace con conciencia de que la resolución es injusta.

Sin embargo, no creo que el hecho de dar esos plazos, indicando que los escritos son defectuosos, pueda equipararse al interés del magistrado Varela en el proceso. Digamos que el interés debe ser extraprocesal y no puede deducirse del contenido de las resoluciones (salvo que éstas prueben ese interés extraprocesal). De no ser así, bastaría con dictar una resolución contraria a los intereses de una de las partes para recusar al juez. Presumo que no prosperará.


2.- Sobre la nulidad de lo actuado: esta parte tiene más chicha. Sobre todo por el hecho de que se trata de acusaciones populares. Por partes.

Yo creo que Varela ha hecho algo discutible procesalmente. Ahora, se está dando por sentado que con esos escritos de acusación el juez puede no abrir el juicio. Y esto no es así. El juez puede abrir el juicio si, a pesar de que sobren calificativos y a pesar de contener excesos, se pueden extraer del escrito de acusación aquellos elementos exigidos por la ley y la jurisprudencia para considerar que la acusación está fundamentada. O lo que es lo mismo: el instructor Varela podía haber aceptado ambos escritos sin más y en su auto de apertura poner a caer de un burro a las acusaciones, dejando claro que abre juicio por a), b) o c), con independencia de que los escritos tengan un montón de grasa que sobre. Esto es, por cierto, lo que haría la mayoría de los instructores (casi siempre, sin dejar claro en su autos de apertura de juicio qué partes de los escritos rechazan claramente). Y por cierto, esto complica mucho la labor de la defensa, que tiene que responder, a veces, a acusaciones no suficientemente perfiladas.

Sin embargo, al optar por exigir a las acusaciones que rectifiquen y dar una oportunidad a la subsanación, el hecho de que no lo hagan le carga de razón para inadmitir. Digo esto porque se está dando por sentado que Varela ayuda a las acusaciones y ésta no es la única interpretación posible.

Más aún: creo que Varela actúa dentro de la ley, no perjudica a Garzón y es garantista. Sin embargo, al caber otra interpretación, le da a Garzón razones para defenderse. La prueba es que estemos hablando de ello.

El escrito es hábil e incide en la naturaleza de las acusaciones (que conforme a la jurisprudencia del TC tienen una posición «debilitada» frente a los perjudicados directos por un delito).

Sin embargo, en el escrito se pide (y yo comprendo y aplaudo al abogado de Garzón) algo inadmisible: que la nulidad implique que los escritos de acusación se tengan por no presentados (ya que, en un acto de equilibrismo, dicen que lo que hace Varela es nulo, pero que los presupuestos -los defectos de los escritos- son auténticos). Si hay nulidad debería considerarse que esos escritos se presentaron tal cual y debería darse oportunidad al instructor a pronunciarse sobre si con ellos abre o no juicio. Hay aquí algo muy interesante: el auto de Varela sobre Falange cita otro del Tribunal Supremo (dado en el caso Filesa). Y en esa oportunidad el Supremo declaró nula la acusación por estar mal formulada, pero sin dar oportunidad a la acusación (que era del PP) a rectificar. Es un argumento muy bueno para Garzón; sin embargo, hay que precisar que la resolución del caso Filesa analizaba precisamente el escrito de acusación (y después de que el instructor hubiera abierto juicio mucho antes). Es decir, que declara que están mal formulados y por eso no da una segunda oportunidad. Si se pretende reproducir en este caso, no basta con que los presupuestos de la actuación de Varela sean correctos (ya que, además, el no ha dicho que no fuera a abrir juicio): es necesario que la Sala que resuelve decida que, efectivamente, esos escritos no cumplen los mínimos exigibles (al margen de sus excesos). La solución más razonable, en mi opinión, es, si se declara la nulidad, permitir al instructor decidir si, con esos escritos, abre o no juicio.

Si yo tuviera que decidir sobre esta apelación, ratificaría lo hecho por el instructor, pero es más dudoso.

3.- Una cosa más: lo de las acusaciones es de traca. Yo creo que Garzón prevaricó. Y me gustaría que el Fiscal estuviese acusando. No voy a hacer juicios sobre la razón por la que no acusa. Estoy harto de que todo el mundo haga juicios parecidos. Considerando lo anterior, y teniendo en cuenta la sarta de impresentables que están acusando a Garzón en este caso (y no me refiero a su ideología, sino a su ignorancia manifiesta), personalmente me alegraría de que los echasen del proceso, aunque eso implique que se cierre. Total, a casi nadie le importa si prevaricó o no.

21 comentarios en “Porque me lo han pedido

  1. A mí sí que me importa, pero al final todo esto parece una entelequia. Igual al final todo el proceso se quedará en el cohecho todo lo más.
    La otra noticia patética del día es ver que Teresa Fernández de la Vega ha puesto un vídeo en mpr.org sobre las funciones que tiene. Será porque las han cuestionado…

    1. Por eso no me interesa la justicia y sí la ley; y por eso, cuando prescindimos de los galimatías, termina condenado Sócrates.

    1. Yo no he dicho que no me importe. Y ya he dicho a menudo que me cae muy mal. Otra cosa es que, realmente, a la gente le preocupe eso o, en realidad, tenga una de estas dos visiones:

      a) Garzón es un cabrón por abrir heridas ya cerradas y querer joder a media España.

      b) Garzón es un héroe por querer empurar a asesinos fascistas.

      No me interesa ninguna de ellas.

  2. Vamos, que al final al59 era el pueblo: qué viaje y cuántas alforjas.
    …personalmente me alegraría de que los echasen del proceso, aunque eso implique que se cierre…
    Vamos, que al final al59 era el pueblo: qué viaje y cuántas alforjas.
    Saludos.

    1. Es obvio que lo de representante del pueblo es una broma. Y como tal lo reproduzco. Es obvio pero usted o no lo ve o no quiere verlo. Usted sabrá a qué se apunta.

      Las alforjas: yo creo que prevaricó. Y creo que a veces lo crímenes quedan impunes. Deben quedar impunes los de los dirigentes franquistas; y si las únicas acusaciones que acusan a Garzón se dedican a hacer discursos políticos y no hacen bien su trabajo, Garzón no será perseguido. Habrá quien crea que hay que condenarlo en todo caso, ya que prevaricó. Yo no: yo creo que hay que condenarlo cumpliendo con la ley, y si no, no. Ha pasado antes; más aún, pasa constantemente. Y repito, no hablo de la ideología de esa gente; hablo de que hagan bien su trabajo los abogados. Otra cosa es que me gustase que el fiscal estuviese acusando; no lo hace, y no pienso deducir (al menos con los datos con los que cuento) que lo haga por razones no legales. Me asquea el circo montado por casi todo el mundo, que se basa precisamente en eso: en explicarnos por qué razones no legales todo el mundo (unos y otros) hacen lo que hacen.

      Un saludo para usted.

  3. Muy amable. Le agradezco que vuelva sobre un tema que, sin duda, le cansa tanto como le interesa, o viceversa. A mí me había parecido que, según el abogado de Garzón, el presunto interés del juez se manifestaba en la combinación de los dos hechos: no sólo dar una nueva oportunidad, parece que insólita, a la acusación para que reformulara sus conceptos, sino sugerirle incluso qué debía quitar (llegando a extremos de detalle: del folio tal al cual, eliminando dos tercios del texto).

    1. Sí, el abogado dice eso, pero lo dice interesadamente. Cuando se habla de interés en el proceso, se utiliza un concepto técnico. Por ejemplo, de Prego sí puede decirse que indiciariamente tenga un interés (por escribir en una revista cercana a las tesis de una de las partes), y de Garzón mismo también (ya que permanentemente ha estado participando en movimientos que defienden cosas contrapuestas a aquellos a los que juzga). Ésa es una de las razones por las que me disgustan los jueces con tanta presencia, en manifestaciones, en movimientos, en conferencias, en libros … Sin embargo, del hecho de que Varela haga algo discutible dentro del proceso no puede deducirse que tenga un interés (en el sentido objetivo de estar más cerca de una de las partes). De admitirse esta tesis, sería imposible juzgar, ya que a menudo sucede que un juez hace algo que es inadmisible para una de las partes y que puede interpretarse favorece, por ello, a la otra. El movimiento es muy hábil, pero creo que es más propagandístico que otra cosa. El abogado de Garzón debe probar que existe ese interés en favorecer a una de las partes, y debe hacerlo con algo que esté fuera del proceso (o con un dato obtenido dentro de éste pero que se refiera a algo extraprocesal). No sé si me explico.

      1. Ya que lo menciona, un hecho externo al proceso es que conste la animadversión de Varela contra el acusado. (Aunque sea una constancia de baja graduación, por fuente oral: imagino que si no, ya se habría utilizado para intentar apartarlo del caso.)

        1. Yo ahí no veo nada. Varela ha defendido siempre esa idea de cómo debe trabajar un juez instructor. El País y los medios que defienden a Garzón llevan mucho tiempo jodidos con Varela porque no le pueden poner la etiqueta de juez conservador. Ese artículo es un ejemplo del comportamiento asqueroso al que me refiero. Y si Garzón tuviera buenos argumentos legales para defender su comportamiento no se usarían estos para defenderlo. El problema de Garzón es lo que ha hecho.

        2. Por cierto, también es asqueroso utilizar la etiqueta de juez conservador en un caso así. De admitirse sólo podría juzgarte un juez de tu misma ideología.

          1. Así será. Con todo, cuando discutimos en su día las conexiones ultraderechistas de Prego, me pareció que les quitaba Vd. toda importancia; y hoy escribe, sin embargo, que «de Prego sí puede decirse que indiciariamente tenga un interés (por escribir en una revista cercana a las tesis de una de las partes)». A veces me da la sensación de que hay que esperar a que se le ocurran a Vd. las cosas para que les dé curso.

          2. Sigo pensando igual. No creo que tengan entidad. Lo que hacía era poner un ejemplo de elemento extraprocesal que, indiciariamente, pudiera justificar una recusación. En ese caso, se podrá discutir la entidad, pero no que es un hecho objetivo ajeno al proceso. En cuanto a lo de que se me ocurran, teniendo en cuenta que opino según tienen lugar los hechos, que es difícil conocerlos bien (los medios no ayudan) y que, a veces cambio de opinión, pues es posible que produzca esa sensación. Tampoco pretendo ser la voz más autorizada del universo mundo.

  4. Estupenda aclaración a la cosa. El problema es que en el juicio a Garzón, como bien dice usted, a la gente le importa un carajo si prevaricó o no. De lo que se está hablando, la pugna pública, se escenifica a través del juicio, pero es sólo una envoltura. La realidad está en si se da por fin aval a la política sectaria y «religiosa» del gobierno para desacreditar a la derecha, haciéndole caer la directa responsabilidad por lo que hicieron los padres de los que están en el gobierno, punto que deja toda la carga de asquerosidad e impostura que subyace a la polémica. Por supuesto, los tan favorables a la causa garzonita se quedarán de piedra -si es que realmente se creen el asunto- cuando vean que, de vencer, todo se extinguirá apenas se obtenga el rédito de aplanar al PP con la maniobra. ¿O es que algún ingenuo piensa que el gobierno y el PSOE van a sentar en el banquillo a sus propios padres genéticos y políticos? ¿Alguien es tan poco avisado como para creer que, por poner el ejemplo más conocido, la señora Vice va a permitir que se juzgue «post mortem» a su padre? ¡Joder, es que la gente mira al dedo y no a la luna!

    1. Sí, pero eso no es todo. Me disgusta mucho todo este asunto de la memoria histórica, ya lo sabe; y me disgusta el discurso golpista de mucha gente que se autodenomina demócrata. Pero creo que hay mucha gente que quiere joder a Garzón, sea como sea, también. Y en perfecto paralelismo, aplaudirá decisiones que lo permitan, aunque se trate de un procedimiento similar al del propio Garzón. Ésa es la parte asquerosa del asunto: como está la justicia de contaminada. Y no lo digo por Varela, que hasta ahora ha hecho, en mi opinión, un trabajo correcto y meritorio, considerando la presión que está recibiendo el Tribunal Supremo. En este asunto, la «izquierda» (perdonen el saco, es por abreviar) se lleva la palma de calle. De momento. Veamos como transcurre la cosa.

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