¿Solidaridad?


Extraña manera de verlo …

En el audio no aparece la frase que, según otros periódicos, ha dicho Oiarzábal: Les hemos ofrecido 6.000 euros a cada uno para que subieran, pero ninguno ha tenido cojones para hacerlo. Hay versiones extendidas del asunto. La queja se concreta más: no es contra el insolidario que no acepta el dinero, es contra la empleadora, que no se puso seria.

De niño, leí el libro en el que Maurice Herzog cuenta el primer ascenso al Annapurna, y después seguí con otros de Reinhold Messner que, además, tenían unas preciosas fotografías. En aquellos años todavía no había ascendido los catorce ochomiles. El interés por el asunto me duró poco y no ayudaba mucho la sensación de que el Nepal parecía cada vez más el aparcamiento de un supermercado. Y creo que la limpia del tiempo sólo ha dejado en mi cabeza la lista de ochomiles (ayudada por alguna visita a las cumbres desde el google earth) y el respeto a los porteadores.

Estos días, con la carrera en directo (qué paradoja para la aventura en parajes remotos) entre Pasaban y Oh Eun Sun, me ha quedado claro que los peces del cerebro habían hecho bien su trabajo.