Los españoles la hemos liao parda


Estoy escuchando, en directo, la sesión de control del Gobierno. Ahora comprendo que nos gobiernen los que nos gobiernan (y en el grupo incluyo a los opositores que supuestamente nos gobernarán): son los mejores. Cuando uno ve la incapacidad de los diputados de segunda fila para leer con algo de soltura unos papelitos en los que han escrito sus patéticas preguntas, comprende que los de primera fila están ahí, no por componendas, o por capacidad de maniobra. Están ahí porque son un poco menos lamentables que los otros. Si el Congreso de los Diputados refleja en algo nuestro país, estamos bien jodidos. Por lo que acabo de ver y escuchar, esta ciudadana podría ser diputada:


Man of Science 0 – Man of Faith 2

Ah, sí, Lost. Algunas cosillas y spoilers

Spanish media

Los medios españoles no llegan a un octavo. Jugaron al despiste o al alpiste. Por una parte están los simples de Cuatro que pretendían ver la emisión en versión original subtitulada. Hacerlo sin incedencias era materialmente imposible, como se demostró. Hay que aprender más inglés y dejarse de subtítulos: que sólo la hacen liar.

Lo de la sincronización. Je. Nos presentan un juego de cósmico universal por la cual en medio mundo se va a retrasmitir a la vez que en USA, y en algún medio de la cadena amiga se puede leer como anécdota que el final se vio antes en España (oh gracias Cuatro) que en USA. Y una puta mierda. Fox y Cuatro se han bajado el episodio por la mula y lo han emitido cuando han podido, legalmente. Lo de las dos horas y media de emisión fue un camelo: era el schedule americano que aquí se quedó en una hora y cuarenta minutos (más o menos). Pienso en los sufridos espectadores useñor fritos a anuncios (se notaban fundidos a negro cada cinco minutos, aprox.) Total que pensaba llegar tarde al trabajo y buscar una buena escusa con mi jefa… y terminé escuchando cómo se despidía Santiago González en lo de Herrera, la hora de echar a andar. Hablando de andar, los almonteños se dieron prisa en saltar la reja… tenían que ver a Lost.

Una teoría: empiece por el final

La serie, claro, ha terminado desastrosamente. Hay un test que puede hacer cualquiera que no haya visto Lost y que me enseñó un viejo relojero. Si usted no ha visto nunca Lost y quiere saber si le gustaría o no le gustaría este test es fácil y definitivo. Vea el último capítulo de una temporada: ese capítulo en el que todo se resuelve y todo queda colgando. Si siente unas irresistibles ganas de ver cómo han llegado hasta allí, no lo dude, vea la temporada. Caso contrario, déjelo. Las posibilidades de que se enganche a la serie y vea la temporada que finaliza en el episodio que ha visto es grande si pilla el final de la temporada 1, 2, 3, 4 o 5 son grandes. Si lo que ve es el final de la temporada 6, cogerá el periódico, lo doblará cuidadosamente, lo comprimirá con el sobaco y marchará recto al fondo a la derecha.

Parte del encanto de los finales de temporada radica en el cliffhanger que cuelga al final. Pero en los de esta serie también colgaba todo el andamiaje que soportaba a la temporada. Salvo en esta última temporada cuyo final es una mierda porque su historia es al final, y por tanto desde el principio, una mierda.

Una realidad: empiece por el inicio y termine por el final

En Lost ocurre también que el primer episodio de una temporada te invita a más y a más. Ocurrió desde luego con el episodio piloto y, también, con el primer episodio de la segunda temporada. Y, por ejemplo, la cuarta, primeros cinco minutos: una persecución americana, coche rojo veloz, coche de policía. Acaba: «leave the car!». Respuesta: «I’m one of Oceanic six» [uno de los seis supervivientes]. El inmenso salto narrativo, la evidencia de que han salido de la isla y la respuesta a cómo lograron a salir de la isla se desarrolla durante la inmensa cuarta temporada.

En la sexta temporada todo este inmenso espectáculo se vacia de contenido. Si bien la temporada empieza bien: el vuelo llega y los personajes retoman sus vidas, el resultado es absurdo: toda esa realidad no era más que el… ¡el purgatorio! ¡vida(17)! Pues bien, estoy hasta los santos cojones de que el purgatorio se parezca a la realidad (¡vida(4)!) como el ojo derecho al izquierdo. Paso The sixth sense que lo trató… ps, ps, bien. Pero no paso The others donde estarán muy muertos pero comen como cerdos y hasta se follan a la Kidman.

La realidad virtual en la sexta temporada

La sexta temporada en su realidad virtual es un gathering continuo de sus personajes, culminando en la escena final juntos como hermanos estamos todos muertos. Claro que hay, debe haber, problemas contractuales. Sonya Walger sólo aparece en una toma. Michelle Rodriguez en otra. Ian Sommerhalder and Maggie Grace en otra. Mientras que Adewale Akinnuoye-Agbaje no fue nominado y Harrold Perrineau tenía que estar en Valencia arropando a Francisco Jacobo Camps [¿se puede a ropar más a Camps?].

El problema es que esto, en Los Serranos, sería una necesidad del guión, pero en Lost, es una chapuza. A ver, recapitulemos. Durante las primeras dos temporadas se sucedían flashbacks en los que coincidían personajes de la serie sin que se dieran cuenta uno de la existencia del otro. Hombro con hombro. A ver, recapitulemos. Durante la cuarta temporada se da una visión mecanocuántica de los viajes en el tiempo. Un tío muere de exposición prolongada a los viajes temporales. Otro, viaja y viaja, hasta que encuentra a su constante. La variable es Desmond, la constante es Penny. El capítulo, la temporada, es una gozada para un man of science-fiction. Demasiada exposición a la QED podría tener efectos nocivos para los telespectadores y decidieron girar el cuantofísico loco a pergeñar Flashforward.

A ver, recapitulemos. En la quinta temporada, los tíos que se han quedado en la isla se mueven de martes a domingo como yo me muevo por el pasillo de mi casa. Y los elegidos que vuelven la isla les eligen (nominan) para un viajecito en el tiempo.

A ver, recapitulemos. Esos elegidos y los que ya estaban en el pasado se encargan de hacer estallar una bomba nuclear justito al final de la quinta temporada.

Y qué pasa después de esa bomba.

Nada. No sabemos nada porque esa línea argumental (¡que es el leitmotiv de la quinta temporada!) queda en suspenso. Sólo sabemos que los elegidos vuelven a su tiempo pero no qué pasa con el universo en el que estallo esa bomba nuclear.

Insisto, teniendo en cuenta que se trata de Lost esto es una auténtica estafa argumental. Algunas películas y series han tratado los saltos temporales y sus paradojas. Como he dejado escrito antes también Lost, y con brillantez. Tanto en la cuarta temporada como en la quinta. En esta, muchos diálgos, especialmente entre Hugo y Miles, tratan de este asunto. En esta también presenta un bucle espacio temporal en el que a John Locke le meten un balazo, salta en el tiempo, llega Ricardus Alpert y le cuida la herida, que sabe dónde está, salta en el tiempo, sigue su vida, y volvemos a otro episodio en el que John Locke le explica a Ricardus Alpert que en un segundo va a aparecer por allí, que tiene un balazo y que bla y bla. Todo esto deliciosamente filmado. Mucho mejor filmado que aquí narrado.

Todo para nada, porque lo que presentan como después de la explosión, y que inicialmente no es más que el vuelo aterrizando en LA, no sea otra cosa más que el purgatorio. Una engañifa.

Purgo lo último. Explicará alguien que en esa engañifa de purgatorio es lógico que no apareciera el ataúd del padre de Jack (ya se saben, los problemas con los servicios, si a usted le pierden una maleta en Barajas, qué no harán en el purgatorio). O alguien argumentará que bueno, tratándose del purgatorio, es un poco absurdo, el cadaver, al ataúd, y bla, bla, bla. Bien, lo compro y paso por alto también la de gente que ha muerto en el purgatorio, enfermedades y operaciones. Pero en fin: muerta Claire de vieja, y con Aaron vivo, qué puto sentido tiene que esté embarazada en el purgatorio. Doblo la apuesta: ¿qué puto sentido tiene que nazca(1, pese a gengis) un bebé en el purgatorio? ¿Nació? Vaya, ahora no me acuerdo.

La virtual realidad en la sexta temporada

No le va a la zaga la realidad real de la sexta temporada. Ah, sí, empieza bien. Los grandes movimientos de «masas». El templo. Todo se va diluyendo a medida que va muriendo gente. De una forma muy americana: adiós al iraquí a los coreanos… al final todos wasp o gordos. Everybody loves Hugo, dude.

La virtual realidad es testigo de episodios grotescos: principalmente los que cuentan la vida de Ricardus, y la de los mellizos. Y de místicas cada vez más rídulas. Y la necesidad de dar detalles absurdos: el humo negro normalmente no es humo negro porque prefiere andar.

Y si la mística es mala… visto lo visto al final el clímax final es de segunda división. Debe ser que lo vi a las siete de la mañana pero tanto esperar, tanta piedra blanca y piedra negra… el yin y el yan, belén estaban y campanario… y al final tiene menos emoción que un telediario de la primera. Tres cuartos de lo ídem, para la «emocionante» huida final: cinta aislante y despegue de avión incluido. Uff debe ser que eran la siete de la mañana.

No hablo del ridículo papel del fontanero de segunda clase Desmond David Hume.

Ah, sí. Otra cosa. Salen de la isla. Unos cuantos. A ver… en el avión salen seis. Y de ellas una, Kate. Es la segunda vez que sale ya salió la otra vez; cuando fueron… a ver… otros seis. Sí, seis. Esos seis regresaron a la isla (hard to explain). Y de ellos regresa Kate. Sí, ejem. Pienso en las explicaciones que tendrá que dar a su vuelta: «¿cuál es la probabilidad de que una persona sobreviva a dos accidentes aéreos?»

Punto positivo para la terminación de la serie en plan bucle meláncolico y lo dejo donde estoy. Algunos patrios incluso piensan que han copiado el final de Los Serranos.

La cita del episodio final

Las difíciles de traducir. Kate a Desmond: «Christian Shephard? Are you kidding me?»

Strambote

Dicho lo cual. Lost ha sido una grandísima serie de ficción. Bellamente filmada, rodada, musicada, actorada, casteada, guionada y dirigida. Lástima de algunos detalles finales que han hecho que el misticismo haya ganado a la ficción científica y por goleada.

Habría preferido que muriera, simplemente, de aburrimiento y he de reconocer que el sabio relojero me avisó seis años antes de que acabarían como el Oceanic-815. Estrellados.

Nota benne 1

Man of Science-Man of Faith es el título del primer episodio de la segunda temporada. Su inicio es, para mí, lo mejor de la serie.

Nota benne 2

I coulda written this in English. Lo and behold! I bought some subtitles.

Nota benne 3: on behalf of the Ministerio de Igualdad

In another demonstration of its consistency (and why ABC will miss it terribly), “Lost” played almost equally as well with men as it did with women — a rarity in network television, and especially at ABC, which largely has shows that appeal to women. For the finale “Lost” had a 5.8 rating with women in the 18-to-49 group and a 5.4 rating among men. “Grey’s” had a 7.9 rating with women and only a 2.9 among men.