Shit!


Hace unas horas he visto como un señor, vestido con un mono gris y gesto hosco, metía un “cartucho” de cera roja en un cañón y, con gran parsimonia, disparaba contra una pared (ya repleta de impactos que cuelgan como churretes y se deslizan hacia el suelo). Para que la “obra” no resulte “comercial”, el hecho se produce sin aviso previo, cuando le viene en gana al operario. Eso sí, lo hace varias veces al día. La creación es de Anish Kapoor.



Me temo que carezco de imaginación, porque después del hecho artístico he caído en la parodia fácil y usual, por lo que leo en los comentarios del vídeo. No obstante, la llamada de la naturaleza y otras obras de Kapoor me absuelven.

Las restantes obras de Kapoor me han parecido mucho más divertidas. Y esos pigmentos son acojonantes. ¡Bien por los químicos!

Seguiré informando.

(P.D. No sé si colgar la foto que nos hicieron al robot y a mí comiendo en un restaurante en Puerto Banús, en la que se ve, al fondo, a la presidenta Obama, subida a un yate. Me di cuenta al verla en el ordenador. Allí no nos fijamos, naturalmente: estábamos hablando de las relaciones de Onsager; como para perder el tiempo).

((Bueno, por contar todo, el robot echó un vistazo a un Lamborghini que pasaba)).