Os quiero un huevo, andaluces.


No vean lo que me he reído con la noticia estrella de El Mundo a media tarde de hoy: las opiniones xenófobas de Juan Soler.

El caso es que lees la entrada del blog, y resulta que básicamente habla bien de Trinidad Jiménez. Eso sí, dice que su candidatura no va a cuajar por su acento. El tipo es marcadamente tonto, porque creo que no tiene razón. No creo que eso sea un lastre para Trini, aunque sí lo sería, supongo, si fuese más marcado, o si el acento fuese catalán. Ya, ya sé que de Madrid hay muy pocos (bueno eso es falso, muy pocos incluyendo dos o tres generaciones), y que no importa que se note, pero quizás sí le pueda perjudicar a un candidato que se note en “exceso”. Por eso digo que es tonto. Además, está probado, Trini sacó casi el 37 % de los votos. Personalmente me parece más candidata que Tomás Gómez, entre otras cosas porque se la conoce más. Y es que nadie conoce a Gómez, ni siquiera en Madrid.

La reacción de los del PSOE es para desbolarse. ¡Qué tíos, qué capacidad para el desmelene! Gómez le llama xenófobo y casi machista; también le acusan de incultura por no saber que ¡ha habido andaluces ilustres que han hecho carrera en Madrid! Ay, madre, que me troncho. También le acusan de menospreciar y no tener afecto “a Andalucía, sus gentes y sus señas de identidad”. Y eso por decir que su acento malacitano (al parecer, que personalmente no distingo) la hace más apropiada para Málaga. Y además se han apuntado los del PP y el PSOE de Andalucía.

Es muy gracioso todo esto. He mirado de dónde son los alcaldes de las capitales andaluzas. Todos nacieron en la ciudad de la que son alcaldes, salvo el de Almería y la de Cádiz. Y estos dos llevan unas cuantas décadas viviendo allí. Puestos a elegir, así a lo tonto, el lugar en el que es más fácil que se elija como alcalde a alguien que no sea de esa ciudad o lleve mucho tiempo viviendo en ella, apostaría por Madrid. No es un mérito, pero el análisis del tío del blog es muy acertado, salvo para Madrid. Por eso es tonto. Y por eso las críticas son basura.

Sin embargo, falta lo mejor. El aperitivo: he escuchado al del blog en la radio y se ha puesto a hablar del “elegante” acento andaluz de Trini y lo ha comparado con el de Felipe González. ¿Lo ven? El tío es bobo. Para él, el acento andaluz “elegante” es el que menos raro le suena.

Pero falta algo más, el final estrella de esta historia. El tipo se ha dado cuenta de que le van a crujir y se ha puesto a pedir disculpas. Y ha parido la página de PPtours, resorts de Andalucía.

El hombre ama Andalucía, y sus partes. Ama Sevilla (toda, hasta la escultura del huevo de Colón y el Sánchez-Pizjuán), ama la Alhambra (en este caso, el resto de Granada que se joda), ama el salmorejo (puaj) y las playas de Almería (hasta la de piedrecitas de Las Negras). Ama el ajoblanco (pss) y la mezquita, pero no la mezquita sin más, sino la “mezquita-Catedral de Córdoba”, que sólo le ha faltado decir la mezquita-Catedral de la Asunción de Nuestra Señora de Córdoba. Ama el “Caballo Rojo”, que no sé lo que es,y su “cocina mozárabe”, que ya será menos. Ama Cadiz ¡¡con su Constitución y todo!! La madre que lo parió, pero ¿cómo se puede amar Cádiz con su Constitución y todo, que “no es nada ni nada”? Ama “el flamenco y el vino de Jerez y el de Montilla también y el brandy que es, a precio igual, mejor que el cognac”, ay que no respiro y que sólo le falta decir que en el Eroski sale más barato. Ama “un” amanecer en Huelva, en Isla Cristina para ser exactos, y descubrimos que no es tonto sino que le dio un yuyu ese día que para él sigue en presente. Ama la Catedral de Málaga, joder, y eso lo entiendo, que “está enterrado” su abuelo. Ama “los poemas de Lorca y los toros de ojos verdes de Manuel Halcón y Manuel Machado que era el mejor modernismo y, por supuesto, Antonio Machado también, que no pretendo ser Borges”, y les juro que ya estoy llorando. Ama la “Marbella de Angeles Muñoz”, no sea que se le confunda y “el aceite de Jaén que siempre tengo en casa” (él y no sé cuántos millones de españoles) y la “parte antigua de ese Jaén capital” (buf, qué calor pasé la última vez que estuve) y Sierra Mágina, el lugar en el que se convirtió en Davy Jones o, a lo mejor, conoció a su parienta, que no queda claro.

En fin, y aunque no venga a cuento, nos dice que Andalucía es España, como si fuéramos gilipollas, y además que es “la España viva”, y no vean lo que acojona eso. Vamos que ama que te cagas, ama un mazo, ama un huevo. ¡¡¡ANDALUCES, ÉSTE TÍO OS QUIERE A VOSOTROS, A VUESTROS RÍOS, A VUESTRAS PLAYAS, A LAS MONTAÑAS, A TODA LA JODIDA CABAÑA Y PRODUCCIÓN AGRÍCOLA ANDALUZA!!!

Y termina con este párrafo propio de Tercer Milenio: “Amo a esa tierra. Y me enseñaron a ello mucho en Granada en un momento concreto, una noche de flamenco en la que me lo explicaban desde Jaén. Es pasado pero no lo olvido.”

Sí, es inolvidable.

ACTUALIZACIÓN:

La cosa tiene futuro. Bibiana contesta al apasionado Soler y le dice que los conservadores españoles (supongo que los andaluces también) le tienen rabia al acento andaluz “porque es el del progreso, el de la solidaridad, el de treinta años de cambio permanente que ahora representa políticamente José Antonio Griñán” y luego se pone lírico-filológica-politóloga. En fin, qué gran pregunta: “¿qué sería de la historia democrática de este país sin el viejo acento de Alcalá Galiano, de Mariana Pineda, de Antonio Canovas del Castillo, de Emilio Castelar o de Fermín Salvochea, …”

Si Pablo Iglesias levanta la cabeza se vuelve a la tumba echando hostias.

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