Un ciclo y una marcha atrás

Un ciclo

En el 1990 se inició el proceso de graciosa concesión de tres frecuencias de televisión terrestre. Fue polémico porque alguien ganó una concesión para montar un canal de pago (veinte duros al día) y codificado. Algo que no estaba ni expresamente prohibio ni expresamente contemplado en el pliego de condiciones. El canal, además, empezó a emitir con un cierto retraso. Justificado, por supuesto. La programación del canal consistía, esencialmente, en la emisión de una película porno los viernes no santos por la madrugada. Sin embargo, en los fondos del local emitían otros programas.

Diez años y pico después la audiencia del canal (un eurito diario) era virtual; como los lectores de orbyt. No obstante, el canal codificado estaba tan codificado como artículo de Arcadi Espada. Si uno se esforzaba mínimamente se le veía y oía todo. La empresa decidió sacrificarse por la patria y, alegando seguramente un grave perjuicio, solicitó emitir en abierto y, tras no grandes discusiones y un análisis retrospectivo del sistema notarial-registral australiano, el gobierno tuvo a bien conceder sin concesiones.

Seis años después vuelve al canal codificado (medio eurito al día). No emitirá deportes porque no tiene derechos de emisión digital terrestre codificada. Pero se anuncia, sí, ahora, con un maratón de pornografía: de sábado a martes de madrugada. Para que no digan que la vida no es cíclica.

El árbitro más tonto

Whatever ruled, rules. Sin embargo un gol como esté no debería subir. En una tanda de penalties el lanzador no se preocupa por el rebote. El portero tampoco debería. Parar y celebrar es todo uno.

The referee decides when a penalty kick has been completed

(whatever completed may mean)

Ahora imagínenselo en la final de un mundial. En el último penalty.