Los periodistas de El País leen este blog y este blog lee a los columnistas de El País

Nos leen

Decíamos y, hoy, dicen: si España no quiere saber nada de mí, yo no quiero saber nada de España.

Les leemos, con retraso

El articulo de EC sobre la HG: Suicidios. Que como todo el mundo sabe no es matar un sueco. Me ha llamado la atención dos cosas. Primero una frase, su paréntesis y su palabra clave: « Una violencia contra terceros que ya no puede seguir admitiéndose (solo está justificada en caso de necesidad, y la HG no lo es), pues atenta contra los derechos ajenos.» Lo de la violencia lo refiere por los piquetes. Enmárquese el paréntesis con paréntesis y destáquese esa necesidad.

Segundo. Esa palabra: los «Mercados». No hace mucho el totem era el ladrillo. Solo que el ladrillo fue siempre minúsculo y, la mayor de las veces, cursivo. Mayestático mercado. Teniendo en cuenta que la metáfora mercantilista no se sostiene: cuando uno se refiere a «mercado» como algo exógeno se adopta el papel de cliente. El que busca, compara y si encuentra algo mejor compra. Frente al tendero. En el caso que nos ocupa el uno es el tendero; es decir, el Tendero. Y lo que imposibilita es la Mercancía. Y se señala al Cliente quien, ya se sabe, siempre tiene razón.

Lengua

Hoy es, diu, the international Tag de las lenguas. Les cuento mis últimas anécdotas sin importancia sobre las versiones.

Seguía la serie esa sobre el NCIS (Navy la llaman aquí) y hay allí un tipo llamado DiNozzo. Al principio, cuando pillaba algún capítulo de la serie y entonces lo hacía en castellano, siempre entendía Tiñoso. Me parecía un nombre extraño ma non troppo. Quizá por aquello del Il etait une fois. Ahora la pillo en inglés y Mark Harmonn pronuncia un líquido y sonoro DiNozzo.

En la misma serie pillé un episodio entitulado Chimera. Es decir, Quimera. En el episodio se dialogaba eventualmente sobre la película The Gold Rush. Que en la versión española se titula, curiosmente, La Quimera del Oro. Es decir, en la versión española dirán el título: Quimera. Luego los protagonistas dialogaran sobre la quimera del oro. Sin que tenga nada que ver. El clavo de la página dos no clava el ataúd de la penúltima. Just found in translation.

Finalmente hoy hacía zapping y me encontré con Gilda. No con cualquier Gilda. Me encontré con la famosa escena de su primera aparición en la película. Allá cuando le «presentan» a Johnny. Ya saben esa famosa escena que sólo es menos famosa que el striptease bracial y que el guantazo universal. Esa escena que habrán visto miles de veces porque es aquella en la que Gilda aparece en el plano después de que su marido le pregunte si está visible y lo hace levantándose y echando su cabeza y pelo voluptuosamente hacia atras. Dejémosnos de rollos: es esta que sale aquí.

Habrán oído de fondo el put the blame on mame. El sonido sale aparentemente de una vieja radio que hay en la habitación. Pero eso es sólo en la versión inglesa. En la versión española sale una intrascendente música de pianito. Intranscendente sólo quiere decir que no la he identificado. Supongo que el blame iba embedded con el sonido original and got lost in translation.