First experiment with kindle bueno

(al tomar la siesta de ayer tuve una pesadilla, soñe que raulito compraba un kindle y lo llenaba con las obras completas de Schopenhauer que devoraba ferozmente en el autobús camino de las concentraciones y de los estadios. Desperté y no hubo nada.)

En mi esfuerzo por ser un intelectual poshmodenno sigo maravillándomelas con mi kindle. Y es que no saben que inventar.

He completado la lectura de mi primer libro electrónico propiamente dicho, y pagado. Tal honor ha correspondido a «The battle for Spain» de Anthony Beevor. En mi vida he leído un libro tan parecido a Stalingrad o The Fall of Berlin ambos del mismo autor. Debe ser cuestión de estilo. Y cuestión del hecho histórico en sí.

Más que una crítica historiográfica del libro para lo cual estoy incapacitado les comento algunos hechos electrónicos. Primero el estupendo servicio de venta: click. leer y cargar en la tarjeta de crédito es todo en uno. Así my kindle no es un almacén infinito de libros que no podré leer en toda mi vida sino que se convertirá en un almacén histórico de libros que he comprado (y quizá leído). One at a time, salvo que especule con el cambio dólar-euro. Por razones que no vienen al caso no contemplo la posibilidad de leer o descargar compulsivamente obras clásicas de la literatura universal; aunque he de admitir que en my kindle habita una versión de Prinicipia Mathematica Philosophae Naturalis.

Las wishlist funcionan bien con my kindle. Veo una lista lista de libros, busco, encuentro, añado a la wishlist y ahí se queda esperando por si un día lo compro. Como por ejemplo la mañana de ayer, cuando terminé el primer libro. Antes veía algunos previews de amazon pero ayer descubrí otra de las ventajas de kindle: el servicio de muestra gratis. Directo a my kindle: leer, ojear (necesariamente sin hache) y, eventualmente, comprar y leer.

Aviso que las wishlist están pensadas para que otros te regalen libros, por san Valentín de los enamorados o por san Martín de los cerdos. Que regalen y acierten. Haces una wishlist pública; un amigo la ve un día y, zas, te regala un libro. Desgraciadamente eso es solo posible con los libros de papel y no puede hacerse con el kindle. Así que me ahorro el compromiso de anunciarles my wishlist y poner a prueba su (de ustedes) legendaria generosidad.

Sobre el ahorro de costos kindle es más ventaja. Aunque a primera vista el libro electrónico tiene un precio de venta más caro que la versión en papel, on a second thought, resulta que te ahorras los gastos de envío (mínimo ocho dólares de vellón por correo). Comparado con la versión en español, si es que existe, el asunto es de risa. El libro que compré ayer costó en la tarjeta de crédito nueve euros y sesenta y tres céntimos (9.63) y el tres por ciento (¡¡el tres por ciento!!) de dicho valor es comisión bancaria de cambio; el mismo libro en una reconocida e-librería española cuesta diecinueve euros (19) más gastos de envío. Sólo se ofrece, as usual, en «tapa dura» no ebook. El sobrecosto es de un 97%. No añadiré nada más.

La lectura como ya señalé es cómoda y más agradable que la de un libro. Pero el libro electrónico tiene también algunos problemas. ¿El que más he notado? la navegación. Aunque un libro electrónico viene provisto de su índice y este es navegable resulta condenadamente difícil seguir las notas. Un libro de Anthony Beevor tiene unas mil notas que referencian un hecho o una afirmación del texto. Las notas se listan, por capítulos, al final del libro. Pasar del texto a la nota y de la nota al texto no es una tortura en kindle. Simplemente es imposible. La noción de hipervínculo es bastante dentro del texto es muy débil o inexistente.[corrección en Actualización urgente]

La lectura de mapas fue otro déficit. Es un lector de libros, no de mapas. Y los mapas son figuras y kindle no sabe muy bien cómo trabajar con ellas. No hay aumento posible y la imagen queda reducida a lo que es.

El diccionario inglés integrado es maravilloso. Aumenta la inteligibilidad del texto hasta límites cercanos al 100% sin esfuerzo. Anteriormente leer un libro con un diccionario a mano era un tanto tedioso y admitía una quita en el nivel de compresión. Ahora está a golpe de click. La amplitud léxica del inglés no latino se muestra en todo su esplendor. Soy consciente, no obstante, de que la gran mayoría de estas palabras pasarán a mi cajón del olvido.

Y no, my kindle aún no ha entrado ahí.

Actualización urgente: El problema de navegación de las notas es de la edición del libro The Battle for Spain. Quien la haya hecho no ha hipervinculado. El libro que tengo entre manos sí vincula las llamadas a las notas con el texto de las notas. Y se agradece mazo.

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31 comentarios en “First experiment with kindle bueno

  1. En amazon no. En otros sitios es posible que admitan PayPal. Otra forma, en librerías patrias principalmente, podría ser una transferencia bancaria.

    Si usted es alérgico a la card tenga en cuenta que el comercio electrónico es, en general, alérgico al contrarrembolso a la llegada de paquete.

    Para estas alergias, y para combartir PayPal, los bancos buscan soluciones. El banco con el que trabajo permite obtener un tarjeta de prepago. La tarjeta físicamente no existe: sólo existe el cardholder, el número, fecha de expiración, y CCV. ¿Se quiere comprar un libro de 20euros? Se carga la tarjeta con 20 euros y se compra el libro. La alergia debería desaparecer. Técnicamente no es una ‘tarjeta de crédito’ pero se admite en la mayoría de comercios. Las transacciones son inmediatas y el comercio puede comprobar fácilmente si hay ‘saldo’ para efectuar la compra.

  2. Gracias por recordármelo. Había olvidado el útil sistema de la targeta reClarkGable. Alergia solucionada.

  3. Oiga, robot, yo del kindle bueno y otros artilugios no opino, porque me son inmanejables, no puedo leer en ellos. Mi inercia me lleva a leer con papel entre las manos y no me hago con esas cosas. Vamos, que no tengo el problema del Sito Goslum, porque ni con tarjeta reClarkGable (apúntese cien, Goslum, es genial) ni de otro tipo me siento impelido a comprar e-libros. Pero me intriga: ¿es cómodo el cacharro? Es decir, ¿atina usted a leerlo como un libro vulgar de los que usamos los paletos como yo? En mi famila y allegados ya hay iPales y iPhones y iCacharrosdetodotipo, pero no me atraen nada de nada.

  4. Don Mmerda, mi apreciación es que la lectura en un kindle es más cómoda que en un libro “tradicional”.

    Y hablo de kindle (o de cualquier otro libro electrónico) no de iPad, tabletas, portátiles y similares. La diferencia es la retroiluminación. Los libros electrónicos no están retroiluminados y no son como una pantalla de ordenado. Es como el papel.(*) Por eso es tan cómodo como el papel. Repítase cien veces: es como el papel.

    (*) la pantallas retroiluminadas (ordenador, ipades) se ven en la oscuridad (emiten luz propia cual astro solar). El libro electrónico, como el papel, no. No se ve en la oscuridad. Necesita luz. Esto hace, también, que puedan leerse cómodamente bajo luz solar: en la playa o en el desierto. Sin el problema de contraste de los ipades.

  5. El mío está en camino. Amazon debería pasarle una comisión.

    Además se avecina una mudanza, y me vendrá dabuty.

    De cara a la oferta de títulos en espanyol, asunto que también me preocupaba cara a la mudanza, he oído rumores de que amazon.es aparecerá a lo largo de este año.

  6. Realmente, se lee muy cómodo. No se cierra de repente, no se arruga ni se dobla, es muy práctico.
    Hay quien dice que se pierde el tacto. Personalmente, a este tipo de lector sensible, le suelo comentar que a cambio queda una mano libre.

  7. [8]

    Le advierto de que el conversor de libros de papel a ebook no existe, todavía. La mudanza será, como siempre, al peso.

    Sí al parecer amazon ha comprado algo en España.

    Por cierto:

    amazonKindleEspaña

  8. [11]

    Sí, con un buen calibrador es suficiente. Aunque me pregunto qué pasa con los libros que tengan DRM. Ayer, por casualidad vi que en ECI se ofrece la última de UE en formato epub con Adobe DRM.

    Ignoro si puede calibrarse para amazon y no pienso comprobarlo.

  9. ¿Una mano libre? ¿Censuran relatos eróticos? Ustedes, más que Esquinados, son unos degenerados.

    Gracias por la aclaración, D. Robot. Me iré acercando poco a poco, para evitar una urticaria por contacto súbito.

    Oigan, una pregunta: ¿por qué, para dar mayor realismo a las escenas, en los pesebres de los belenes no ponen rehalas en hilera de periodistas, cargos públicos y demás? Es una duda que me intriga.

  10. Ver dos páginas a la vez no se puede pero con el kindle puede leerlo un ciego: tiene función audiolibro, le das y sale una geisha leyéndote las páginas una a una… y ya son dos manos libres.

    (más natural que la megafonía de la renfe)

    ((o más considerada que la del ascensor de la estación del Buen Pastor, bcn: ‘subiendo a la [puta] calle’))

  11. Con el iPad sí puede verse las dos páginas a la vez, que es una cosa que te-da-to-da-la-vi-da, pero por muy bien que esté, que lo está y se disfruta y tal, hay tres o cuatro placeres que aunque también, como que menos. A saber:

    a) hojear con hache en la librería, el que piensas llevarte y mil más (como si toooodos fuesen tuyos y quiá, ¿cuál me llevaría hoy…?);

    b) la calidad del papel, el tacto, el placercilio de comprar ésta o aquélla edición con ésta o aquélla editorial;

    c) salir de la librería con varios fichajes y cara de fiero orgullo; y la mejor,

    d) pasar las tres o cuatro primeras páginas durante el camino de vuelta, leer la dedicatoria, las primeras líneas. El aroma y la suavidad de las páginas por estrenar, los contornos…

    La solución es no determinarse a abandonar el uno por el otro, y no pensar que como hay que amortizar uno, se renuncia a lo otro. Ambas cosas conviven genial. Yo por ejemplo, tenía unas ganas tremendas de leer a Sándor Márai, y jamás se me ocurriría comprarlo para tenerlo “solo” en ceros y unos. No sé si me explico. Yo quería tenerlo para tenerlo…

  12. a mí con el libro electrónico me pasaría lo mismo que me ha pasado con el disco compacto. durante un tiempo dejé de comprar en soporte físico y empecé a acumular material electrónico (que no me oiga teddy). pero, si no lo veo en la estantería se me olvida que lo tengo y no lo escucho. así que hace un tiempo volví a comprar cachos de plástico.

  13. 21

    no dije ‘las dos páginas a la vez’ sino dos páginas a la vez. es decir la 314 y la 456

  14. “La separación del hijo de su madre es una práctica reciente, en parte porque se le realizan una serie de exploraciones médicas al neonato. Pero en los últimos años se ha retomado la tendencia a mantener al recién nacido junto a su madre, incluso las pruebas se le practican sin separarlo de ella. Cuando no se puede porque la madre ha pasado por una cesárea o está muy cansada, el contacto se realiza con el padre”.

    A falta de cualquier otro animal doméstico.

  15. Año 2035

    Zapatero: Queda inaugurada esta colonia lunar…
    Rajoy: Otra de sus artimañas, señor Fernández…utilizar la luna en provecho propio…

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