Eulogio de Gárate y Espina de la Santa Cruz, autodidacta, florista y educador desinteresado

Esta es una historia falsa que pudo ser verdadera y que comenzó hace ya la tira de años cuando alguien (siempre es alguien) avisó don Eulogio de que podía ver por el morro la señal de la plataforma analógica que llegaba a su casa y a la que quizá, no lo recuerdo bien, ni siquiera estuviera abonado. Que si fulanito lo hacía, y menganito y zutanito. Algo picó su curiosidad: se desencriptaba la señal a través del ordenador mediante un programa mágico. La cosa se instalaba con bastante facilidad dado su nivel de conocimientos. Después todo era llevar la señal diez metros hacia el televisor. El programa tenía fallos en la sincronización vertical de la señal y la imagen se desplazaba hacia arriba o hacia abajo. Y él con el cursor compensaba el movimiento. A veces la imagen quedaba calma y, con suerte, llenaba la pantalla. La verdad es que don Eulogio solo lo hacía por amor al prójimo, que necesitaba de acción los domingos por la tarde.

Después llegó su afición por el satélite. Mejor dicho, la posibilidad de satisfacer su afición por el satélite. No se imaginan ustedes la cantidad de ondas de radio que nos llegan por todas partes sólo pendientes de un receptor adecuado. Don Eulogio me contó con pelos y señales cómo instaló su primera parabólica (orientación incluida y con sintonizador analógico) para ver un mundial. Desgraciadamente ya no recuerdo cuál me dijo que fue. Probablemente el de Japón-Corea del Sur que, creo, fue el primero que codificaron en España: Vía Digital. Gracias a él lo vi legalmente por las alemanas, que no fallaban un partido.

Todo eso era y es legal pero al poco le dijeron (siempre es alguien) que había gente que veía las cosas by the morro pero que para ello hacía falta un decodificador digital. Entonces compró uno y por internet: había también un poquito de morbo en ello por aquel entonces. Ningún problema tuvo: una empresa española pero seria.

Se hizo entonces con la jerga del asunto. El decodificador era tonto y no había pasado primaria; había que “educarlo”. Llevarlo a una buena escuela para que pudiera desencriptar señales encriptadas. Esto se hacía con un programita que se le introducía (con perdón) al decodificador por el ordenador. Lógicamente alguien (siempre es alguien) había sido capaz de implementar un nuevo firmware y la forma de metérselo con facilidad. El cambio de firmware era una operación crítica y cualquier paso en falso haría que el decodificador no volviera a funcionar. El modelo estrella fue, probablemente el TBoston 45000 y sus clones por ser especialmente fácil de educar. Y curiosamente se vendía con todo lujo de ofertas tiendas especializadas. Ponía parabólica+sintonizador digital por sólo 100 euros pero se leía fácilmente: y vea todo el plus por el morro.

La verdad es que a don Eulogio no le resultaba tan fácil. Además de educar al aparato había que regar el jardín para que floreciera. Las flores eran los códigos hexadecimales que cambiaban periódicamente las plataformas digitales y que había que introducir en el cacharro, a golpe de mando a distancia, para que volviera la luz. Inicialmente el jardín regado podía estar florecido durante meses; después las flores empezaron a marchitarse a la semana y finalmente cada diez minutos. Lo que llevo al barbecho del jardín de don Eulogio quien, por otra parte, nunca tuvo interés en el asunto. Sólo curiosidad.

Don Eulogio decía que mirado con la perspectiva del tiempo todo era una locura. La base de todo el tinglado era y es, por supuesto, que llegan ondas al cielo de tu casa y que tú tienes derecho a captarlas y a aprender cómo se pueden sintonizar y desencriptar y bla bla bla. La educación era la clave: eran foros para aprender informática, criptología y, sobre todo, artes ocultas. Decían. Pero don Eulogio observaba que el personal medio que transitaba por ahí usaba desengrasadamente un lenguaje indisimulado: “se ha hecho la oscuridad”, “ahora qué vamos a hacer”, “¿sabéis cuándo están las flores?”, “se rumorea que van a reforzar el encriptado pero seguro que los chicos de xxx dan con algo y podemos ver el fútbol gratis”, “viva, viva, ha vuelto la luz”, “necesito las flores ya que esta tarde juega el zienpozuelos”. Una especie de turbamulta agolpada en los bajos fondos y a la que le llueve el pescado que reclaman voz en grito.

Don Eulogio sospechaba que el tinglado no era solo patrio. Aquí no innovamos ni en piratería, decía. Sospechaba que todo venía de foros británicos y alemanes (los jodidos alemanes). A los primeros les interesaba el tema de la plataforma española por aquello de ver los partidos de la liga inglesa que emitían por ella. Unos y otros junta muchos; sabios y muy resabiados.

Don Eulogio me enseñó también a transitar por foros del tema satelital que reniegan, y no solo de palabra, de la educación y de las flores y se dedicaban a lo que hay que dedicarse: sintonizar satélites y emisiones libres tal cual lo hace un radio aficionado con las radioestaciones. Así puede montarme un castillete de parabólicas y disfrutar de algunas emisiones en abierto.

Si les cuento todo esto no es solo por aburrirles, que también. Es porque mañana habrá más.

Ah, algo más, que he recordado así, de repente: estos hechos ficticios narrados tuvieron lugar hace más, bastante más, de tres años, contados desde el 23 de diciembre del 2010 y, sin ninguna duda, la cantidad que ahorró don Eulogio fue escasa: por poner una cifra, ni de coña llegó a los cuatrocientos euros.

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86 comentarios en “Eulogio de Gárate y Espina de la Santa Cruz, autodidacta, florista y educador desinteresado

  1. The existing problems in our national health care system are recognized by everyone in this case. There is widespread sentiment for positive improvements that will reduce costs, improve the quality of care, and expand availability in a way that the nation can afford. This is obviously a very difficult task. Regardless of how laudable its attempts may have been to accomplish these goals in passing the Act, Congress must operate within the bounds established by the Constitution. Again, this case is not about whether the Act is wise or unwise legislation. It is about the Constitutional role of the federal government.

    For the reasons stated, I must reluctantly conclude that Congress exceeded the bounds of its authority in passing the Act with the individual mandate. That is not to say, of course, that Congress is without power to address the problems and inequities in our health care system. The health care market is more than one sixth of the national economy, and without doubt Congress has the power to reform and regulate this market. That has not been disputed in this case. The principal dispute has been about how Congress chose to exercise that power here.

    Because the individual mandate is unconstitutional and not severable, the entire Act must be declared void. This has been a difficult decision to reach, and I am aware that it will have indeterminable implications. At a time when there is virtually unanimous agreement that health care reform is needed in this country, it is hard to invalidate and strike down a statute titled “The Patient Protection and Affordable Care Act.” As Judge Luttig wrote for an en banc Fourth Circuit in striking down the “Violence Against Women Act” (before the case was appealed and the Supreme Court did the same):

    No less for judges than for politicians is the temptation to affirm any statute so decorously titled. We live in a time when the lines between law and politics have been purposefully blurred to serve the ends of the latter. And, when we, as courts, have not participated in this most perniciously machiavellian of enterprises ourselves, we have acquiesced in it by others, allowing opinions of law to be dismissed as but pronouncements of personal agreement or disagreement. The judicial decision making contemplated by the Constitution, however, unlike at least the politics of the moment, emphatically is not a function of labels. If it were, the Supreme Court assuredly would not have struck down the “Gun-Free School Zones Act,” the “Religious Freedom Restoration Act,” the “Civil Rights Act of 1871,” or the “Civil Rights Act of 1875.”

    And if it ever becomes such, we will have ceased to be a society of law, and all the codification of freedom in the world will be to little avail. In closing, I will simply observe, once again, that my conclusion in this case is based on an application of the Commerce Clause law as it exists pursuant to the Supreme Court’s current interpretation and definition. Only the Supreme Court (or a Constitutional amendment) can expand that. For all the reasons stated above and pursuant to Rule 56 of the Federal Rules of Civil Procedure, the plaintiffs’ motion for summary judgment (doc. 80) is hereby GRANTED as to its request for declaratory relief on Count I of the Second Amended Complaint, and DENIED as to its request for injunctive relief; and the defendants’ motion for summary judgment (doc. 82) is hereby GRANTED on Count IV of the Second Amended Complaint. The respective cross-motions are each DENIED.

    In accordance with Rule 57 of the Federal Rules of Civil Procedure and Title28, United States Code, Section 2201(a), a Declaratory Judgment shall be entered separately, declaring “The Patient Protection and Affordable Care Act” unconstitutional.

  2. [20]

    Los tantos por cientos están sobrevalorados. Y las relaciones no se sabe bien qué son.

    Traducción plausible:

    EUA importa 5 veces más de lo que produce.
    España importa 55 veces más de lo que produce

  3. [24] Estoy seguro de que, además, hay otros componentes. Los americanos construyeron gran parte de su economía sobre el acceso a enormes cantidades de productos naturales: al principio básicamente madera y tierra fértil. Hasta el punto de que cualquier inmigrante, a los cinco años de llegar a Estados Unidos, en el siglo XVIII podía ser propietario de tierras. Son ellos los que empiezan a utilizar masivamente el petróleo y el automóvil. Es un país muy grande, además y todo dios tiene coche.

    Seguro que tienen una excesiva dependencia del petróleo (ya se vio en los 70), pero los coches también son más grandes allí que otros sitios.

    Todo eso haría sumamente impopular una subida de impuestos sobre la gasolina, pero además, es un país con muchos más recursos energéticos que España, se mire por donde se mire. A los españoles la energía nos cuesta un huevo y no hay mucho que hacer al respecto, salvo ahorrar. Y si se bajan los impuestos sobre la gasolina, le haremos un negocio cojonudo a los de fuera. Total como el déficit de los españoles es pequeño …

  4. Y, en cualquier caso, se compara con Estados Unidos para decirnos que se puede bajar, pero ¿por qué no se pregunta la razón de que en Noruega el porcentaje de la tasa sobre la gasolina suponga el 63%?

  5. [25]

    ?

    My guess: me está respondiendo a «las relaciones no se sabe bien qué son».

    La frase se refiere a su [20]. La relación como operación matemática es un poco difusa. Por ser más preciso yo diría que usted en el [20] ha descrito la “razón” entre producción e importación de petróleo.

    Y yo en mi [24] sólo me refería a que, en este caso, es más claro expresar la razón entre importación y producción de petróleo. En múltiplos.

    En ningún caso estaba tratando de defender el análisis.

  6. El otro día me comentaban el caso de un pueblo de Madrid que ha crecido bastante (está en la zona norte). El transporte público consiste en una línea de autobuses. El billete costaba un euro. De repente ha subido a tres euros. En realidad no ha subido; ha pasado que el Ayuntamiento, que no tiene un duro, ha dejado de subvencionar a la compañía de autobuses. Uno de los problemas de las subvenciones es que la gente no sabe qué cuestan las cosas. Nos dicen que la deuda de los españoles con las cías. eléctricas es de 20.000 millones de euros (creo). Se trata de una notable pasta por familia (de 1.500 a 2.000 euros), pero a la peña no se le dice. ¿Estos años ha habido alguna política de ahorro de electricidad en las empresas y familias?

  7. Nos han vendido estos años que había que ahorrar agua y demás, pero siempre por razones “medioambientales”. Se trataba de decir: “somos ricos, pero enrrollaos”.

  8. [31]

    En estos años lo que ha habido es una política de instalar aires acondicionados domésticos a tutti plen.

    Y no solo eso: a usarlos a todas las horas del día.

    Y de la noche.

    Efectivamente, la gente no tiene ni puta idea de lo que cuestan 3.6 mega julios de energía, realmente.

    (aka un kilovatiohora)

  9. yo confieso, no sé lo que cuestan 3.6 mJ de energía, no sé lo que cuesta un trasplante de hígado, es más no sé lo que cuesta una vacuna contra la gripe, no sé lo que cuesta un puesto de estudiante en la universidad, no sé… bah, hay tantas cosas que no sé, pónme otra cerveza, plis.

  10. (0)

    Señor Qtyop, me ha gustado sobremanera su bella historia y espero con ansiosidad su continuación. El último párrafo, particularmente brillante.

  11. En la portada de ABC y La Razón han puesto la foto del Pacto Social con TODOS los protagonistas.

    En la portada de Público, sólo salen Toxo, Méndez y Z.

  12. En la portada de El Periódico de Cataluña: “Barcelona sufre más de 300 hurtos cada día”

    Y eso sin contar con todo lo que les roba Madrid

  13. Pues yo ni pongo la caldera en invierno ni el aire acondicionado en verano: así los aparatos no se me entropían.

  14. Pero si me he inspirado yo sin ninguna influencia externa.
    La única prensa deportiva que leo es la madrileña.
    —————-
    Adebayor se va a hinchar a marcar goles. Me temo.

  15. 51
    Usted lee eso y lo traduce en prepotencia, yo en cambio, lo traduzco en seguridad en el equipo de uno.
    Recuerde que a los barcelonistas también nos hacía ilusión jugar la final de la Champions en el Bernabéu y contra el Madrid.

  16. Eso es lo que digo: cuando la “seguridad” viste de blanco, es prepotencia.

    Cuando la prepotencia viste de azulgrana, sólo es seguridad.

  17. Gos & Fu: el asunto es que, en el estado actual de forma de ambos equipos (5-0) y de la opinión pública del pueblo (del pueblo de Pandiani), el chiste no tiene ni gracia; quicir, es realista.

    Valencia, Sevilla, La Coruña y Zárágózá fueron históricamente ‘segundos bernabéus’. Hoy, los tres primeros son pseudocampos del Osasuna y el cuarto, un poco más moderado, pseudocampo del Aleti de Madrí. Ni menciono Mallorca, Bilbao o Gijón.

    Si le sumamos lo que anima el madridismo de abono y consumo de pipas, incansable en sus cánticos para sordomudos los noventa minutos, aplaudiendo y vitoreando sin pausa como si fuéramos hinchas ingleses en coma, creo que realmente, en España, el Bernabéu sería el campo más neutral. En el resto de los estadios aclaman al Barça desde que llega su autobús, cuando sus equipos son sodomizados por cinco o seis goles a cero, mientras su portero consuela a Bojan por fallar el decimo séptimo gol culé al mismo equipo en tres partidos y, last but not least, al despedirlos al final, volved cuando queráis, amics, nuestra portería siempre está abierta para vosotros. En el Bernabéu, al menos, sólo aplaudimos y nos ponemos en pie cuando Ronaldinho hace un partidazo. Somos un poco menos culés que el resto.

    Desde luego, yo preferiría jugar la final en cualquier campo de Kazán.

  18. (57)

    Venirse para Bilbao, que se odia a los dos por igual. Con la que se iba a montar silbando al rey, Cristiano y Mou pasarían desapercibidos.

  19. (psssssss, pssssssss… Oiga, qtyop, eso de los mega julios ¿lo venden en píldoras? ¿De qué color son? ¿Salen arregladitas de precio? Conteste solo a la segunda pregunta.)

    ((No, qué va, no son para mí. Son para un pariente mío que que bla bla bla…))

  20. Lo que me llama la atención del asunto del actor Vigalondo es que tanto él como muchos de sus seguidores y de sus detractores llamen ‘humor negro’ a decir que “el holocausto fue un montaje”.

  21. De Nacho Vigalondo recomiendo su peli “Los cronocrímenes”. Compleja y no fácil de seguir pero que destila inteligencia.

  22. [62] Quizás eso signifique algo. Por ejemplo, que cuando Vigalondo dice ‘el holocausto fue un montaje’ no esté afirmando que ‘el holocausto fue un montaje’, sino haciendo humor negro.

    Entre quienes creen que no se puede blasfemar de Jesucristo y quienes defienden que no se puede blasfemar de Mahoma se puede llegar a un acuerdo: no blasfemar de ninguno de los dos. La cuestión es que también hay quien piensa que no hay nada sagrado -y nada es nada- y hay quien piensa que sí lo hay. Y esos dos grupos son radicalmente irreconciliables.

  23. ¿Ya se ha recomendado aquí ‘In the loop’? La vi en inglés con subtítulos malos y me perdí lo suficiente como para que no me gustase, pero tuve la impresión de que era buena y la volví a ver doblada. Es enorme.

  24. 65
    La tengo en cartera. Voy a subirla diez puestos.
    Merc, estoy con Chema, considero humor cuando se dice aquello de “por qué se suicidó Hitler … al recibir la factura del gas”. Pero lo de que el Holocausto fue un montaje no me parece ni irónico ni sarcástico, simplemente negacionista.

  25. Hombre, el tío dice: ahora que voy pedo y tengo audiencia voy a iluminaros con la verdad revelada.

    No defiendo a Vigalondo; si no sabía en dónde se metía, mala suerte; si lo sabía, ahí lo tiene. Pero no me considero una persona insensible al holocausto judío y, la verdad, lo que diga nadie sobre el asunto no puede ofenderme.

    Vigalondo no es Ahmadineyad. No tiene ejército, no tiene armas, no manda. Que diga lo que le salga de los cojones. Así. Sin más. Es irrelevante en mi vida.

    Como Pandiani, vamos. La prensa es muy dueña de gastar su tinta y su papel en lo que gusten ;y yo, muy dueño de comprar la prensa que me plazca. Desde luego, no pienso comprar un periódico en cuya portada aparezcan chorradas semejantes a cinco columnas.

    -Pero cómo es capaz Vd. de comparar lo de Vigalondo con lo de Pandiani.
    -Más a mi favor.

  26. Fíjese si me importa a mí que recomiendo una de sus pelis.
    Pero lo del Holocausto no es humor ni negro ni gris, es libertad de expresión para que el País te censure vivo.

  27. Qtyop, terminada con éxito “Think of a number”. Esperaba otra cosa de la novela. Puede que más acción, puede que una justificación criminal menos trillada. No sé. Pero engancha y no es fácil conseguirlo. Resuelve con bastante ingenio lo de acertar el número que están pensando otros. Un best seller digno. Venga, le contaré el final: el asesino es Madelaine.

  28. ‘Estos dos años han acentuado mi fe. La presidencia tiene una curiosa manera de hacer que una persona sienta ganas de rezar’, ha declarado Obama.

    ‘Y de llorar’, añadió entre hipos.

  29. [62] Mercutio
    ¿Lo ve? A eso iba yo.
    ¿Que la frase de Vigalondo no significa lo que dice textualmente? De acuerdo.
    ¿Que quizás signifique que está haciendo humor negro? Yo creo que eso no es humor negro y por eso me llama la atención el que tantos lo llamen así.

    Hagamos la prueba:

    A) Humor: “El holocausto fue un montaje”
    B) Humor negro: “El holocausto fue un montaje”

    ¿Con cuál de los dos enunciados está de acuerdo?

  30. [74] ‘El holocausto fue un montaje’ no puede ser ni una frase de humor ni, obviamente, de humor negro -que es una subcategoría del humor. Pero el tweet de Vigalondo tenía una introducción previa que lo convierte en humor.

    Si alguien habitualmente medio sensato, no un chiflado, dice: ‘han venido millones de naves de Raticulín y me han demostrado que Hitler fue un benefactor de la humanidad pero eligió mal a sus publicistas’, está haciendo humor negro.

    Este es el tweet literal: ‘Ahora que tengo más de cincuenta mil followers y me he tomado cuatro vinos podré decir mi mensaje: ¡El holocausto fue un montaje!’

    Es humor. Implica muertos, víctimas. Por lo tanto creo que sí es humor negro.

    ‘¿Te has leído el Corán? ¡Es la bomba!’ ¿Es humor negro? Yo creo que sí.

  31. [76] Ahí sí estoy de acuerdo. Pero con adversativa: es una opinión personal, porque hubo gente a quien sí le hizo gracia.

  32. El problema ya tiene años de existencia, e internet,como primero la radio o la tele, están en el cogollo del asunto. No se pueden contar determinados chistes en un blog porque -por mera estadística- habrá alguien manco, tuerto, cojo, lerdo, con un hermano en silla de ruedas, un padre vasco o una hija casada con uno de Lepe que, vaya por dios, estará leyéndolo. Y se lo tomará mal. Y te dirá que tiene un hermano en silla de ruedas y que si a ti te haría gracia que alguien se riera de tu hermano en silla de ruedas, cuando tú no te has reído del hermano en silla de ruedas de nadie en tu puta vida.

    Así que, poco a poco, dejamos de contar determinados chistes en cualquier otro contexto. Incluso entre amigos, en casa, cuando todos sabemos quiénes somos. Eso me parece una pérdida. Y un tema muy serio. Y una opresión de la mayoría. Como siempre, el reinado de la corrección política -el nombre lo dice todo- sigue creciendo y cada vez quedan menos posibilidades de leer a Cervantes, ese racista militarista, sin que alguien te acuse de no sé qué.

    Personalmente, al que considero el mejor escritor de todos los tiempos, Quevedo, le doy no más de veinte años en los libros de texto, siendo prudente.

    Esto ya lo dijo Tsevan hace tiempo, creo. O lo contrario, tampoco estoy muy seguro ahora.

  33. [varios]
    Vigalondo , como dice el humorista goslum, intentó hacer humor… sin fortuna. Pero fue desafortunado no por elegir como tema el holocausto, sino por no tener gracia.
    ¿Que hubo a quien sí se la hizo? Naturalmente. Por eso a Quevedo ya no le comprenden el humor que tanto fuego ha dado.
    El humor negro es una subcategoría del humor. Bien. Pero si no hay humor no hay color. Lo que convierte en humor el tweet no es la introducción previa – ‘Ahora que tengo más de cincuenta mil followers y me he tomado cuatro vinos podré decir mi mensaje’- sino el epílogo de Vigalondo -‘No es la primera vez que abuso del humor negro (de hecho, las he soltado más gordas en el pasado)’. A goslum se le puede decir “humorista, que es usted un humorista”; pero se lo puedo decir yo o cualquiera de los otros lectores, el que no lo puede decir es él (¡que se joda!).

    Y ahora viene lo del problema: ahí estoy de acuerdo. Tan de acuerdo estoy que me voy a justificar diciendo que Vigalondo, o cualquier otro, puede mofarse de lo que quiera, que se han apoyado en él para ir a por El País, como podían haber ido a por el cine español o a por la familia Gabilondo. Hay que reírse de todo. Y lo primero de uno mismo.
    (Yo, lo que pasa, es que de mí no me río porque como soy perfecto no tengo motivos para hacerlo)

  34. Se me olvidaba, Mercutio: a Quevedo le quedarán veinte años, pero a Cela…
    Esta mañana me acordé de él cuando leí el título de esta entrada, “Eulogio de Gárate y Espina de la Santa Cruz, autodidacta, florista y educador desinteresado”. Podría ser el personaje de un cuento carpetovetónico, pero ¿quién se acuerda ya de eso?

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