¡El perro no ladró!


Publica Arcadi Espada la primera parte de una nota sobre las ficticias andanzas de Javier Cercas en un lupanar.

Y hace algo previsible. Usa el artículo de Cercas en El País y lo cambia refiriéndolo no a Rico sino al propio artículo de Espada. Pero no lo incluye literalmente. Le quita algunas cosas. Por ejemplo las referencias a Vargas Llosa y la ridícula historia de la madre enana de Millás.

Sin embargo cuando retoma el final, desde “Se dirá…” lo copia todo, salvo esto:

La ciencia no es una mera acumulación de datos, sino una interpretación de los datos; del mismo modo, el periodismo no es una mera acumulación de hechos sino una interpretación de los hechos. Y toda interpretación exige imaginación, aunque la imaginación necesaria para interpretar la actual revuelta árabe sea distinta de la necesaria para escribir una columna de Millás: esta equivale a la capacidad de inventar hechos; aquella, a la de relacionarlos.

En la entrada de ayer, ése fue el párrafo, el único, que transcribí del artículo de Cercas.

Y mi entrada se basaba en presumir la realidad de la historia putera, precisamente para dejar constancia de que, de ser así, Arcadi Espada habría cumplido con lo que defiende Cercas. Se trataba de dejar constancia de por qué el artículo de Arcadi Espada no demostraba nada. Ya que, al ser falso, hacía algo diferente de lo defendido por Cercas.

La prueba la tienen delante. Cuando Arcadi Espada intenta cerrar el círculo se encuentra con ese incómodo párrafo y lo suprime.

No los mires, únete


Había un programa de Telecinco, Crónicas Marcianas, en el que un tipo entrevistaba a tarados y la gente se reía, supongo que feliz al comprobar que era más inteligente que el entrevistado. No nos gustaba aquel tipo.



Lo que convirtió el trabajo de Sokal en un gran logro intelectual fue su publicación por aquéllos a los que quería ridiculizar.



Reví hace poco una peli (algo tonta) llamada Ausencia de malicia. Paul Newman se venga de los que han filtrado una historia falsa (una periodista, un fiscal y un policía) provocando una acusación falsa. El tema no es la venganza, ni tener razón.



Hoy he escuchado la radio un momento. Losantos acusaba a Rubalcaba y Aído de ser responsables de que haya muerto asesinada una mujer que había pedido protección policial (y a la que se le había denegado). He apagado la radio, pero no creo que se resienta la audiencia.