No confiese ahora, a la vuelta de la publicidad


Acabo de leer que en el programa de Ana Rosa Quintana se ha realizado una enorme contribución a la justicia, consiguiendo lo que no han sido capaces de conseguir los abúlicos jueces y fiscales: esclarecer el caso de la niña Mari Luz.



Se cuenta en la noticia que en el programa han “exprimido hasta el límite a la mujer, enfocándole cuando estaba a punto de desmayarse y diciéndola que “fuera a un psiquiatra”.

También se dice que

Minutos antes de que la mujer se derrumbara, el colaborador de Ana Rosa, Nacho Abad estaba entrevistándole. Para provocar su confesión éste le ha llamado “mentirosa” varias veces, y se ha dirigido a ella afirmando que “tu familia no te quiere ni quiere saber nada de ti , tus vecinos no te soportan y te vas a quedar sola”. La entrevista finalizaba y el programa no había conseguido la confesión buscada

y que

la reportera que se encontraba con ella ha pedido paso después de despedir la conexión, asegurando que la mujer tenía algo que decir: “No puedo aguantarlo más. Sí, es verdad, mi marido mató a la niña, pero fue por accidente” aseguró la mujer, con una crisis de ansiedad más que evidente.

“Por qué has mentido hasta ahora?”, pregunta Ana Rosa, a lo que Isabel responde: “Porque quiero mucho a mi marido, pero ya no puedo más”.

Nacho Abad insistía en saber si Santiago del Valle quiso violar a la niña, pero la mujer lo ha negado: “La única intención era que yo la conociera, porque la única que conocía a la niña era mi cuñada”.




Éste, el hombre de la mirada inquisitiva, es Nacho Abad.

En fin, quiero adelantarme a las previsibles críticas. ¿Qué periodista se negaría a entrevistar a Hitler? ¡Eh!

Pues eso.

ACTUALIZACIÓN

Acabo de ver el vídeo completo. Es un documento extraordinario.

Quiero felicitar a Ana Rosa Quintana por sobreponerse a sus visibles emociones y continuar con la entrevista.

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La feliz vida de pareja


Ayer un cliente felizmente casado y con hijos, me preguntaba, como quien no quiere la cosa, como podía proteger su patrimonio en caso de divorcio. No les explicaré el know how, que de eso vive uno. Sólo les contaré cuál fue el comienzo de mi respuesta:

Cualquier relación estable con un tía es como conducir de noche por la autopista: un acto de fe. Actúas pensando que no hay ningún obstáculo, pero si aparece de repente te estampas. Sólo podemos minimizar el daño, llevando un buen coche, con buenos frenos y buenas luces.

No le dije que también podemos ir a 60 km/h, sobre todo porque eso equivale a no tener una relación estable con una tía.