El fútbol es para hombres


Ayer dos jugadores del Barcelona fingieron una agresión en una semifinal de la Champions League.



Ese vídeo, que incluye otro caso de golpe súbito a Mascherano, en otro partido, se refiere a jugadores del Barcelona, aunque es un mal tan extendido en el fútbol que nos sirve simplemente de ejemplo.

Esto sucede simplemente porque no se castiga a los tramposos. Los árbitros se confunden, las jugadas pueden ser dudosas y tampoco hay que dar a eso más vueltas. Pasa en todos los deportes. Sólo en fútbol, sin embargo, se beneficia tanto a los tramposos. Tanto que no hay falta o entrada en la que el jugador no exagere. A los niños se les enseña a fingir y a dejarse caer.

Veamos el caso del rugby. Esto forma parte del rugby.



Sin embargo, sólo ha habido un caso famoso, en los últimos tiempos, de intento de fraude. Un jugador simula una lesión (en realidad sangra porque ha mordido una cápsula con sangre que lleva oculta) para ser cambiado. Se ve que guiña un ojo mientras se le está sustituyendo.


Cuando se descubrió el pastel, se le sancionó a una suspensión de un año. Al club le cayó una multa de 260.000 libras, al entrenador tres años de suspensión y dos al fisioterapeuta.

Aquí, y aquí, y aquí, cuenta Phil la historia.

El fútbol no es un juego de hombres, sino de fulleros.

22 comentarios en “El fútbol es para hombres

  1. Pero qué burrros son, la hostia, qué burros!

    ¿Cómo no hay 3 o 4 equipos vascos en la élite del Rugby?

  2. Joder con el Barcelona. ¿Pero no presumen de ser un equipo que practica la ‘deportividad’?

    Recuerdo del año pasado esas imágenes del señor Busquets, que se inventa una agresión de Motta (que es expulsado), para mirar entre los dedos que cubrían su cara si el ábritro había picado. Lo increíble es que con imágenes tan claras sobre el engaño y la impostura la UEFA no sancionara ni con un sólo partido a este tramposo. Esto es como todo: si no hay sanciones, seguirá prosperando la estrategia del engaño, que ya se ha convertido en el modo de vida habitual en el mundo esférico.

  3. Horrach, si no lo toca (he contemplado la jugada desde otros ángulos y sí parece que lo toca) jamás había visto una puesta en escena semejante. Alves realiza la mejor interpretación de la historia del fingimiento de una entrada. De Óscar, vamos. Por cierto, el balón está en el suelo no en la tibia de Busquets, que es adonde va la plantilla de Pepe.

  4. No he visto la entrada, solo el video que ha colgado horrach No vi el partido, el fútbol empieza a desprender olor a muerto…

    hombre, lo de pepe es de juzgado de guardia, pa colgarlo de la mayor por los pulgares, pa marcalo como el ganado… pero pa tarjeta roja… hombre, eso es pasarse un poquito.

    me voy a ver al villarral.

  5. En vez de ponerme a ver al villaral he resuelto el problema del piano. Coño, este de hoy es muy fácil.

    Me ha encantado que en atención a los “lectores sordos” hayan escrito el enunciado.

    Espero la misma atención para los lectores “analfabetos”.

    O a los que sólo entienden inuit.

    Si alguien quiere entrar en el sorteo de una jugosa biblioteca me dan un toque.

    Dada la naturaleza del problema tienen preferencia artistas y pianistas.

  6. 11

    joder, pues empieza bien el enunciado

    Sabemos que al pulsar las teclas blancas de un piano se reproducen periódicamente las siete notas de la escala musical Do, Re, Mi, Fa, Sol, La y Si.

    eso será si se pulsan las teclas blancas en un determinado orden y periódicamente!

  7. hombre al pulsar las teclas de un piano… se reproducen todas las notas a la vez… lo que no sé exactamente es con qué se pulsan… mejor no preguntar.

  8. justamente habría querido decir que se pulsan las teclas secuencialmente (no periódicamente) una tras otra

  9. Pensaba empezar diciendo que me iba a ganar unos cuantos amigos aquí al decir que sobrevaloran el rugby. No empezaré así. He leído los artículos de Phil y ya no tiene sentido decir que es sólo una cuestión de juventud, de pocos años en el profesionalismo.

  10. [18] La cuestión es, precisamente, que el fraude existe en todos los deportes. En el fútbol, sin embargo, está tan institucionalizado que en todos los partidos que se juegan, incluso en los de infantiles, en todo el mundo, está bien visto (o, al menos, no está mal visto) que se simule o se magnifique para conseguir la sanción del rival.

  11. “Por cierto, el balón está en el suelo no en la tibia de Busquets, que es adonde va la plantilla de Pepe.”

    Eso no es cierto. La tibia es de Alves.

    Y Pepe va con el pie a la altura del balón, de hecho, lo toca con su pie.

    Es cierto que es falta y juego peligroso (tarjeta marilla), pero las cosas como son, es una entrada al balón.

  12. Tiene razón, Funes, la pelota no está en el suelo. Mira que habré visto veces esa jugada y pesar de ello me confundí.
    Lo que sigue siendo un misterio es si toca la pierna de Alves.
    Ahora tengo mis dudas. Pero insisto, si no toca a Alves, el brasileño hace el mejor teatro de la historia del fútbol.

  13. El fútbol es un juego de futbolistas, y los futbolistas se han tirado siempre. No es ni malo ni bueno. En el fútbol se imita, se exagera, se pierde tiempo, se agarra… lo hace Busquets y lo hace Marcelo. Y no pasa nada. Y en serio, la demagogia de ser un juego de hmobres en el que hay que entrar fuerte y quien no lo aguanta no es un hombre.. Ya vale, ¿no? Ahora es pero Pedro por simular un golpe que Pepe por romper una tibia..

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