A targeted killing o ¿podían los aliados matar a Hitler?

¿Es legal matar a Bin Laden?, se preguntaban en este artículo, en el que nos daban una información añadida: las dudas sobre los ataques con aviones no tripulados y los “asesinatos selectivos”. El informe nos dice muchas cosas: en particular, reproduce (lo que no implica aprobación) los parámetros de las llamadas “guerras de cuarta generación”, un concepto nacido precisamente en EEUU, hace ya veinte años, de la mano de varios oficiales de su ejército.La cuestión básica se reduce a si se trata o no de una acción de guerra.

Toda ésta es una materia extremadamente compleja y de gran trascendencia. Sobre todo porque se trata de evitar que sufran daños aquellos que se ven envueltos en ciertas operaciones sin tener implicación de ningún tipo en un conflicto armado o sin que se haya reconocido por el propio presunto implicado o por un tribunal de justicia. Los mandatarios estadounidenses, además, por serlo de una potencia mundial, se resisten a aceptar que nadie se inmiscuya en sus definiciones.

Ahora bien, Osama Bin Laden era líder de un grupo combatiente que declaró la guerra a Estados Unidos. Su organización no tiene base territorial configurada como Estado (tampoco la tenían, no sé, los hunos blancos, por mencionar a alguien a bote pronto). Que yo recuerde, los combatientes no declararon la paz (o un simple armisticio). Tampoco (por lo que sé) el señor Bin Laden anunció su rendición y la de su grupo.

Es cierto que estaba en Pakistán, aunque esto no modifica gran cosa la cuestión. Los EEUU habían declarado la guerra a todo el que apoyase o protegiera a Bin Laden. Si los gobernantes pakistaníes no sabían del lugar en que se encontraba, todo lo más que pueden hacer es quejarse de una violación territorial. Pueden incluso considerarla un acto de agresión que podría justificar una guerra. Si sabían que estaba allí, eran potencia beligerante. Pueden, también, cabrearse y no hacer nada, claro, declarando que no sabían que estuviese allí y que, de haberlo sabido, le habrían apresado. O, a lo mejor, pueden aplaudir esa operación. Todas estas alternativas no afectan al hecho en sí, sino a una cuestión previa: el uso de la fuerza dentro de un estado no beligerante.

En consecuencia, la cuestión que nos preguntseamos se reduce a algo sencillo. Osama Bin Laden y Al Qaeda están en guerra con EEUU. Se ha realizado una operación militar con personal militar y con un objetivo muy simple: matar al líder del enemigo.

Es comprensible que este tipo de guerras “no convencionales” provoque dudas cuando se discute sobre un “campo de batalla” no territorial. Y es comprensible que se discuta sobre el derecho (o la ausencia de) a invadir un territorio de otro estado soberano para realizar accciones de guerra. Incluso es posible que eso sea un acto ilegítimo de agresión que justifique una acción de represalia (incluida una declaración de guerra). Sin embargo, nada de eso afecta al acto en sí de matar al líder de las fuerzas enemigas mientras dura la guerra.

Eso es intrínseco a la guerra en sí. No es justicia, ni venganza. Es coherencia.

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63 comentarios en “A targeted killing o ¿podían los aliados matar a Hitler?

  1. [1] Es una acción coherente a la que le podemos añadir otros compenentes: es un acto vengativo, justo, horrible … Sin embargo, el aspecto fundamental que lo justifica es el de ser un acto de guerra. La guerra puede tener muchos componentes: el odio, la venganza, la “justicia”, la avaricia. Sin embargo, lo que la hace especial es el acto formal. Eso hace Bin Laden: declara la guerra.

  2. La cuestión es qué estados tienen la capacidad efectiva de matar donde, cuando y como les pete a sus enemigos, en plan 007, sin meterse por ello en un problema. Israel y Estados Unidos van en la lista, sin duda. En gris podemos añadir a la URSS, que se cargó en su día a Trotsky.

  3. El problema de la “guerra legal” es un problema no resuelto. La guerra es una manifestación de matonismo o de autodefensa especial: no existe una autoridad por encima. Por eso las leyes sobre guerra se crearon para intentar minimizar sus efectos. Y por eso es tan peligroso entrar en ese juego. Un criminal “común” puede contar con que se le apliquen las leyes “normales”. El criminal común no ataca a un Estado, sino a determinadas personas. Sin embargo, si decides crear un grupo que quiera hacer matonismo con un Estado (sobre todo si no eres nacional de ese Estado) luego no puedes protestar si se te trata comoun objetivo militar.

  4. Si no recuerdo mal, el Reino Unido también se cargó hace unos años a algunos terroristas del IRA que andaban por Gibraltar, de un tiro *en* la espalda.

  5. [3] Claro; la guerra lleva implícita una cuestión de fuerza. En cualquier caso, el problema, precisamente, es que te declaren la guerra. La pregunta, en este caso concreto, es ¿alguien, algún Estado, apoya a Bin Laden hasta ese punto?

  6. El indudable beneficio de la extensión de ciertas legislaciones internacionales, sobre todo en materia de crímenes de lesa humanidad, no soluciona el problema de partida. Para que la presión del conjunto de la llamada comunidad internacional pudiera obligar a los Estados más fuertes a aceptar someterse a la tutela de todos es preciso que exista una coherencia entre los principios rectores en todos esos Estados. Se ha avanzado, pero estamos muy lejos.

  7. Quien tiene la fuerza en grado suficiente, no necesita el Derecho para legitimarla; en cualquier caso, está en condiciones de generar el Derecho que precise, si le peta.

  8. [3] Trotsky era también ruso y no había declarado la guerra a la URSS. No me parece un buen ejemplo. Trotsky está más cerca de lo de Allende, por ejemplo.

  9. [7] A poco que uno mire, rara vez hay dos casos iguales. Pero desde el parámetro que yo establecía en [3], el ejemplo es pertinente: se trata de eso que a veces se llama ‘ejecuciones extrajudiciales’. Pues de eso se trata: elegir un blanco y, de un modo u otro, abatirlo, ejecutando lo decidido.

  10. [12] Precisamente defiendo que lo de Bin Laden es un caso de acción de guerra y no de “ejecución extrajudicial” entendida como acción “ilegal” (ya que la guerra crea esa zona de sombra que excluye lo judicial, salvo para lo que se llama crimen de guerra). Creo que, además, es un caso muy claro y que raramente, tratándose de casos de terrorismo internacional, o grupos insurgentes o guerrilla, se pueda dar uno más claro.

  11. El segundo al mando de Al Qeda admite que en la guerra y en el terrorismo vale todo; y que hay que ser deportivos: unas veces se mata y otras se muere.

  12. La guerra en sí suele contrariar muchos principios que se aplican en los derechos penales civilizados. Sin embargo, para evitar que fuera peor de lo que es, se fueron fijando ciertos límites. Hoy existe una verdadera oportunidad de que resulten efectivos incluso para los soldados y dirigentes de las potencias más poderosas. Sin embargo, esos límites no se se refieren a las acciones armadas en sí mismas.

  13. [11] No le parece buen ejemplo porque nuestros parámetros no coinciden. Pero hay bastantes coincidencias: un líder enemigo carismático que vive refugiado en un país extranjero y es asesinado por agentes especiales del Estado, ejecutando (valga la redundancia) una decisión del poder ejecutivo. Y Trostsky era sin duda un enemigo del pueblo, desde el punto de vista del gobierno soviético de entonces: de hecho, el enemigo público número uno (como hoy Bin Laden).

  14. [16] Las coincidencias me parecen superficiales y las diferencias esenciales. Bin Laden no es norteamericano y ha declarado la guerra a EEUU. Yo no soy norteamericano y lo veo así. Y seguro que un pakistaní o un chino lo ven igual. Sin embargo, lo de que Trotsky era enemigo del pueblo ruso (en el sentido en el que se usaba -yo creo que lo era porque era enemigo del Humanidad) sólo se lo podían creer los afectados por la propaganada soviética. Digamos que no es un dato objetivo. Y sí lo es que Osama Bin Laden quería hacer daño a EEUU (y lo había demostrado).

  15. [13] La guerra, tal como se ha entendido hasta que ha surgido la necesidad de redefinirla para amparar bajo su bandera según qué cosas, lo era entre estados, o, en el caso de las guerras civiles, entre facciones o tribus de un mismo estado. La idea de declarar la guerra a una organización terrorista todavía hoy resulta un tanto peculiar, aunque sin duda hay interés en que nos vayamos familiarizando con ella. Tiene su precedente en fórmulas como la ‘guerra contra las drogas’, ‘la guerra contra la corrupción’, etc., pero ahí todavía quedaba claro que se trataba de metáforas.

  16. [17] Puestos a prestar atención a las diferencias, la guerra que Al Qaeda declara contra Estados Unidos y la que éste declara a su vez son cosas bien distintas: la primera es un concepto religioso (la yihad, la guerra santa) bien establecido dentro de su tradición, que nunca se ha limitado a la guerra contra un Estado, sino que abarca cualquier violencia ejercida contra los enemigos de la fe (e incluso contra lo que en uno mismo pueda haber de resistencia contra la misma). Lo segundo es una fórmula novedosa en la que lo que hasta entonces era metáfora (como en la guerra contra el cáncer, vaya) adquiere pretensiones legales.

    Decir que Al Qaeda declaró la guerra a Estados Unidos, y éste a su vez hizo otro tanto, es dar ambos casos como ejemplos de un mismo fenómeno, sin cuestionar lo que de novedoso o exótico, y por tanto problemático, tengan los ejemplos. Simplificar gravemente, vaya.

    El precedente más claro son las ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo en Israel: aunque ahí no se hable de guerra (sería interesante analizar por qué), se trata claramente de lo mismo: eliminar al enemigo cuando, donde y como convenga, sin que se deba temer por ello castigo legal alguno.

  17. [18] Bueno, tampoco creo que sea un fenómeno nuevo. En realidad, lo que sí es moderno es la idea de que la guerra sólo se da entre Estados. Nadie antes del siglo XX discutiría que lo de Bin laden es un acto de guerra. Lo que pasa es que parecía que la aparición del Estado moderno había eliminado otras formas de guerra; ahora han reaparecido. Puede que haya interés en extender el concepto más allá de lo necesario, pero no hay duda que su renacimiento es resultado de un fenómeno muy real. Y hay que pensar sobre ello.

    Hasta mañana.

  18. [19] Discrepo totalmente. Al Qaeda declaró la guerra a EEUU de una manera muy real y con actos muy reales, al margen de las vestiduras “ideológicas” que le quisieran dar, pero tengo que dejar la discusión.

  19. [21] Discrepamos, sin duda, porque a mí me parece obvio que en todos los casos citados se trata de un Estado que se ve capaz de eliminar a sus enemigos sin abrir procesos judiciales ni plantear batalla en un campo de ídem; se ve capaz de hacerlo y, en consecuencia, lo hace, rabie quien rabie. El paralelo forzadísimo es el ejemplo, aducido en el título, de Hitler, que sí era el líder de un país en guerra con los aliados.

  20. Disculpen que un desconocido se interponga en este debate, pero tengo una pregunta para ustedes y no puedo evitar hacerla: ¿y si mandamos un comando Francia a matar a Josu Ternera, es un acto de guerra o de terrorismo de estado?

    Dice Tse: “Nadie antes del siglo XX discutiría que lo de Bin Laden es un acto de guerra.”

    Esa es la clave, creo yo: nos hemos (nos han) vuelto idiotas.

    (Por cierto, ¿a Vds no les extraña que un Bin Laden que supuestamente ha estado vivo los últimos 10 años, no haya distribuido en video una sola arenga a los suyos o al mundo en todo este tiempo?)

  21. Sólo espero que Elvis no haya resultado alcanzado en el tiroteo. Ni una foto, análisis de ADN express en el helicoptero de las fuerzas especiales y funeral acorde al islam. Estos SEALS valen tanto para el laboratorio como para la mezquita.

    Con el análisis del trasfondo, de acuerdo.

    Hoy más que nunca, vean Inside Job para oxigenarse un poco.

  22. Si uds. leen lo que E. Jünger dice, y piensa, de la guerra y lo comparan con lo que nosotros pensamos de la misma, verán una diferencia que explica estas disquisiciones.

  23. Tampoco es mala idea, ya puestos, leer un libro recientemente editado por Sexto Piso (gran editorial): Un terrible amor por la guerra, de James Hillman.

  24. los periódicos viven en un partido de fútbol permanente. la contraportada de el mundo, hoy:

    La hora del lugarteniente

    y se refieren a al qaeda. manda huevos

  25. La guerra y la legalidad son sustancias que no pueden combinarse bien: por ahora, la guerra es el aceite, que flota sobre el agua de la Ley.
    En circunstancias bélicas, lo que importa es el “poder ser” mucho más que el “deber ser”. La justicia de las acciones la determina la victoria. El que gana es el que decide lo que ha estado bien o mal. Después de haber ganado la guerra. Habrá que esperar a ver quien gana la guerra contra el terrorismo .
    Otra cosa sería si se hubiera enfocado esta “guerra” como una operación de policía, como algunos queríamos hace diez años.
    Pero se ha impuesto, hasta entre los “socialdemócratas” partidarios de aliar civilizaciones, la visión “de las Azores”: todo esto es una guerra, nueva, sin bases territoriales, puesto que el enemigo está escondido, siguiendo el modelo “guerrillero”.
    No hay Convención de Ginebra que lo regule, así que ¿para qué plantearse la cuestión de su legalidad?
    Otra cosa sería la cuestión ética: como, en cierto modo,el ejemplo del guarda-agujas del ferrocarril que se bifurca, que puede decidir entre la muerte de uno que está en una de las vías y la de varios que están en la otra…

  26. ¿Qué quedará de aquellos que se alegraron, y brindaron con champán, cuando asesinaron a Carrero blanco?
    No sé por qué al enterarme del asesinato de Osama bin Laden, me vino a la mente Carrero Blanco.

  27. Ayer García Alan atribuyo a un milagro del beato Juan Pablo II la muerte de Ben Laden.

    Hombre, milagro, milagro, milagro del beato sería que el Madrid pasara hoy.

  28. La muerte de Ben Laden sólo me recordó al personaje de Ben Laden.

    Las comparanzas, casi todas desafortunadas, me vienen de leer y de escuchar.

    Me surgió una comparanza, no sé si forzadísima, con el título de la entrada: “A targeted killing o ¿podían los republicanos haber matado a Franco?”

  29. Siendo lego en el asunto más o menos legal, lo que me parece es que estas acciones de matar al enemigo con operación expresa no es nueva, como no es nuevo que la guerra sea entre un Estado y un ente que no lo es. Por ejemplo, el pirata Drake atacaba las flotas española y francesa, por cuenta propia y, luego, para beneficio de Inglaterra. La disquisición ideológica o la motivación tienen bien poco que ver en la inquina hacia él que tuvieran sus víctimas. España o Francia querían cargarse a Drake, mediara o no declaración de guerra formal, y fuera Drake representante de sí mismo, de Inglaterra o de su madre. Es el hecho efectivo de la intención de daño de Drake lo que lo convierte en enemigo. Y miles de veces sucede así. Otro ejemplo, la guerra del Estado italiano contra la mafia. Ésta siquiera es una entidad reconocidad por sí misma y guerra la hubo, y cómo. Se mataron unos a otros con todo cálculo, porque el Estado sufría daños por las acciones de la mafia y viceversa. Vamos, que eso de que haya una guerra entre dos entes que no son Estado es algo que ha sucedido siempre, no es nuevo.

  30. También lo digo yo: impresionante Higgins.
    – – – – –
    Y también: vean ‘Inside job’.

  31. [25] [39] La maniobra final de Higgins impresionante de verdad, pero habrá que romper una lanza en favor de ese jovenzuelo de flequillo y perfil quijotesco que le disputó con una audacia casi irreverente el título hasta el final. Trump, Trump, Trump…

  32. [40] Ya llevamos días dando voces. Pedradaman es un fenómeno. Y a mí me gusta tal cual; el día que aprenda un poco de tacticismo será una bestia asesina, pero habremos perdido al único representante mundial de la Escuela de Billares General Pardiñas, cuyo primer mandamiento dice: ‘qué cojones, esta me la juego y después ya veremos’. Y el segundo: ‘total…’.

  33. Me gusta el snooker porque comparte con el ajedrez la belleza pausada del juego de estrategas. Como en el ajedrez, en el snooker hay que ir varias jugadas por delante (como bien demostró ayer John Higgins), no basta con meter y meter bolas casi imposibles. Algo parecido le pasa al baloncesto, que a mí me gusta verlo desde la perspectiva del entrenador, el que mueve a tipos gigantescos en espacios reducidos, y además puede reunirse con ellos casi constantemente. (Y al hablar de baloncesto, dejo al margen obviamente la NBA post-Byrd, convertida en un insulso correteo de matarifes).

    [43] Disculpe entonces por la irrupción. Les sigo menos de lo que me gustaría.

  34. [46]

    Casi todo es ya así. Técnica y estrategia. Desde el milqui o la maratón al bolo palma.

    Para pausado, pausado, el ajedrez, el billar… y el curling.

  35. El Marid estrenará uniforme esta noche.

    Sin abandonar el balnco tradicional del equipo, llevará un lema a la altura del pecho:

    UNICEF también se ocpua de los niños negros.

  36. Enterados de la nueva maniobra desestabilizadora del club centralista, el Barça va a curarse en salud y lucirá, en lo que se ha interptretado como expreso apoyo a Sergio Busquets, junto con el de UNICEF, el logo de ADENA

  37. [46] Sí, también el curling. Lo que le pasa al curling es que las estrategias son muy limitadas. Ves dos partidas y ya tienes para todo el año. Salvo que aparezca de repente un Trump del curling. Entonces, hablaremos…

    Y en lo de que todo depende ahora de la estrategia, puede haber algo de verdad (por eso, me excita mucho más el Madrid de Mou que el somnífero repetitivo de Guardiola, o Nadal que Federer), pero hay juegos en los que como espectador puedes manejar mejor las claves de quienes juegan y ponerte en su lugar, por eso, snooker, ajedrez, curling (sí) y baloncesto (cancha pequeña, entrenador encima: a igualdad de físico gana el mejor estratega)…

  38. [52]

    El mejor deporte para ello es el sitting-ball. Una buena butaca, una pizza familiar y bebidas etc… y comentarios buenos al respecto. Lo mismo cabe para una buena pieza sinfónica u ópera. Hace año veía algunos concierto de los Proms comentados en directo por mensajes en pantalla. Una especie de audioguía. Muy interesante.

    Práctico fatal el ajedrez (sólo gano haciendo trampas) pero me encanta seguir los añalisis. Anoche la retrasmisión del snooker (que también practico fatal) de Eurosport estuvo muy bien: al comentarista habitual se le sumó otro y debatieron sobre estrategias etc. Se hace mucho más compresible y ameno.

    Las retrasmisiones de fútbol patrio cuentan con comentarista que, la mayor parte de las veces, son inanes. Por no hablar de los narradores. Probablemente it all begun con Di Stéfano.

    Las de baloncesto, es verdad, son un correcalles y, particularmente, las de la NBA del plus está ahora en manos de una pandilla de pandilleros.

    El golf lo retrasmiten en general muy bien en loplus. También es pausado y de estrategia. Con múltiples variantes.

    El curling aburre a las ovejas de las highlands.

  39. [53] ¿Trampas en el ajedrez? Es usted una especie de Robert Ford de los juegos de mesa…

  40. [54]

    Una de las ventajas de jugar contra máquinas es que no se quejan ni te rompen las piernas si les haces trampas.

  41. el comentarista del eurosport hispano es lamentable. lo he sufrido estos días en casa de mi padre. por una extraña suerte que no entiendo en mi casa sale el eurosport con sonido uk only y hay una diferencia abismal.

  42. [56]

    ayer se trajo a un amiguete y no estuvo mal.

    Claro que entiendo que los comentaristas de uk serán mejores.

    Si está abonado a lo plus le debe salir en castellano. Si es libre debería salirle en alemán (si pilla la emisión digital) o en inglés (si pilla la analógica). Al menos eso era lo que pasaba con Eurosport hace unos años.

  43. mi experiencia anterior con el comentarista germano es también bastante mejor que la del hispano. aquel explicaba bastantes facetas del juego, especialmente para el no iniciado, mientras que este se limita a exclamaciones como: grande trump, si la mete me voy, etc. ayer ya estaba de vuelta con mis comentaristas uk asi que me perdi al amiguete.

  44. [59]

    Bueno, seguían también con ese tipo de expresiones tan hispanas… pero también explicando facetas estratégicas. Por supuesto que Higgins le dio varias sorpresas y así lo reconocieron: “vaya eso no se me había ocurrido”. Nos ha jodido!!!

    Bueno, por lo menos, ni Trump ni Higgins eran españoles o tenían una tía abuela española o, simplemente, veraneaban en un soportal hispano. El otro día en el golf jaleaban los tiros de una tal MÁ Jiménez al más puro estilo tabernario.

    La diferencia con los audios ingleses en ese sentido son siempre abismales.

  45. [61] Bueno, por lo menos, ni Trump ni Higgins eran españoles o tenían una tía abuela española o, simplemente, veraneaban en un soportal hispano.

    Eso lo dirá usté. Según La Nueva España, elperiódicodeAsturias, Higgins tiene un abuelo de Llanes, una tía de Guardiola es de Mieres y Osama Ben Laden veraneó dos años en Ribadesella.

    (De los mismos autores de ‘Pocahontas tenía antepasados de Tineo’. Lo juro. Pocahontas. No está en interné, pero no miento.)

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