Sistemas y constitución

Hace unos días un tal tweetvanrabtan decía que no hay sistema electoral bueno por antonomasia. Todos tienen sus ventajas e inconvenientes. Particularmente sostiene, y es indudable, que el sistema mayoritario no es menos democrático que un sistema proporcional.

Se ha liado un pequeño diálogo y un miembro de UPyD ha sostenido lo siguiente:

@manuelhi
Manuel Hernández
@Tsevanrabtan Que yo sepa no hay tal cosa [se refiere a una constitución británica]. En España sí, y dice que la elección del Congreso debe ser proporcional.

Ciento cuarenta caracteres no dan para más. En otros se califica el sistema de injusto, tramposo o similar.

Lehningen nos dejó en la entrada anterior un comentario sobre aquellos que deslegitiman con trazo grueso el respeto escrupuloso de la ley.

En el caso de esta afirmación no hay trazo grueso sino fino y sutil. De tanto que hemos oído hablar del sistema proporcional el autor trata de hacernos ver que la elección del Congreso deber ser forzosamente proporcional y que, por tanto, los escaños legítimos de UPyD deben ser tan proporcionales a sus votos como los del PP o el PSOE. Y que si no ocurre es un perversa perversión de la ley de la que sólo ellos, treinta años después, se han dado cuenta.

Lo que la CE de 1978 establece es:

  1. Que la circunscripción electoral es una cosa que llamamos provincia. Y además Ceuta y Melilla. Artículo 68.2
  2. Que la atribución de escaños es proporcional entre las cosas esas que llamamos provincias con un mínimo inicial. Artículo 68.2. [Traducción: se atribuyen los escaños mínimos iniciales (según la LOREG 2 por provincia, uno a Ceuta y otro a Melilla) lo que hace 102 escaños. El resto (248) se distribuye proporcionalmente entre las circunscripciones.]
  3. Que la elección se verificará EN CADA circunscripción atendiendo a los criterios de representación proporcional. Artículo 68.3.

Cuando se dice que la CE de 1978 dice «que la elección del Congreso debe ser proporcional» se está tomando el todo por la parte porque dicha constitución solo dice que es la elección EN CADA circunscripción la que ha de ser proporcional. Y esto solo quiere decir que el sistema de atribución de escaños en una provincia ha de ser proporcional (por ejemplo el método d’Hondt, que lo es). Y no más, porque si en la circunscripción elige un escaño (Ceuta y Melilla) o dos (Soria) o, en general, pocos (el resto salvo Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Alicante, Zaragoza), la proporcionalidad es materialmente imposible.

Por supuesto que es el hecho de que la circunscripción electoral sea la provincia, y solo eso, lo que hace que la atribución de escaños en el Congreso no sea proporcional a los votos recogidos. Dicha característica [la circunscripción provincial] no es una argucia del malvado bipartidismo imperante: es un mandato constitucional de 1978 cuando todos éramos casros y putos y nos llevábamos bien. Por supuesto, esto no convierte el sistema electoral en perversamente injusto.

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