It ain’t over till it’s over

Esta madrugada los Cardinals de Saint Louis ganaron las Series Mundiales del 2011 al batir a los Rangers de Tejas por 4 victorias a 3.

Todos los triunfos exigen un relato y el relato de este año tiene una palabra: tesón. La cosa empezó mal con la lesión de un tal Adam Wainwright que el pitcher titular del equipo y sería casi tanto como decir el Messi del equipo. La lesión le ha impedido jugar a lo largo de toda la larga temporada que va de abril a septiembre (162 partidos).

Aunque un pitcher titular juega uno de cada cuatro partidos, aproximadamente, sus presumibles victorias son claves para mantener el ritmo de victorias a lo largo de la extenuante temperada. Faltos de él Cardinals cumplieron con las expectativas y promediado el mes de agosto estaban diez victorias por detrás de clasificarse para la posttemporada. Entraron en el mes de septiembre a ocho victorias y media. Nadie daría un duro por ellos (ni siquiera el entrenador del equipo, La Russa que tiene nombre canónico de entrenador de béisbol de película). Consiguieron un récord de 18-8 frente a 9-18 de su rival los Braves de Atlanta. Los sobrepasaron en el último partido después de haber disputado 162. It ain’t over till it’s over.

No muy diferentes fueron las cosas en la posttemporada. Clasificados por los pelos, los Cardinals eran el perfecto underdog del campeonato. Además bailaban con la más fea: los Phillies de Filadelfia un temible equipo cuyos dos últimos meses de temporada regular son ya de vacaciones. Pasaron ronda y ronda y llegaron a las series mundiales frente a los Rangers que ganaron el quinto partido y se pusieron 3-2.

Antesdeanoche se vivió el sexto partido y será un partido histórico y de los que hacen afición. Después de las primeras entradas los Rangers se vieron tres carreras arriba a falta de dos entradas. Los Cardinals acotaron una y se enfrentaron a la novena (y última) entrada con un déficit de dos carreras. Sale entonces el saver Neftalí Feliz cuya única misión en la vida es eliminar a tres bateadores y marchar feliz para Tejas. Es un serve for the match tenístico. Feliz es capaz de eliminar a dos rivales pero otros dos se sitúan en base. Feliz se enfrenta entonces a Freese y coloca la cuenta en 2-2. Un strike-out más y los Rangers serían campeones por primera vez en su historia. Feliz lanza lo que podríamos llamar un match ball y Freese golpea profundo. El outfielder tejano haciendo un esfuerzo sobrehumano casi es capaz de coger la bola (le habría dado el campeonato) pero es humano y no llega. La bola no llega a salir del campo (habría supuesto la victoria de los Cardinals) sino que rebota dentro. Los dos corredores en base son capaces de llegar al homeplate: partido empatado, Freese a tercera. It ain’t over till it’s over.

Lo primero que hacen los Rangers en las entradas extras es anotar un homerun y volverse a poner por delante. Acaban la entrada de nuevo con dos carreras por delante. Y los Rangers vuelven a acariciar el título. Vuelven a eliminar a dos rivales pero fallan con el último. Los Cardinals tesón en mano vuelven a empatar. Y en la siguiente entrada un walkoff homerun de Freese les lleva al séptimo partido donde la fuerza moral les hace ganar con comodidad.

It ain’t over till it’s over

Nota: No olviden esta noche que a las tres serán las dos otra vez. Este hecho provoca melancolía y desazón en este escriba. He conocido que Rusia no cambiará la hora. Es decir que el Estado se habrá quedado con una hora de vida de los ciudadanos. Veo a la basca protestar. Todos los años igual. La prensa al menos podría dejar estos comentarios para marzo que es cuando nos cambian la hora. Anyway, imagino que dentro de veinte años Rusia volverá a cambiar la hora. En verano, y llegará a UTC+4. En el plazo de trescientos años podría tener la hora de Nueva Zelanda y un sol de medianoche espectacular.

Decíamos ayer


El otro día, a cuento de las cuatro hostias que tantos quieren dar a los acusados por la muerte de Marta del Castillo, decía que ya es vicio el vicio de intentar acabar con instituciones centenarias, que domina cada cierto tiempo a tantos ciudadanos comunes o singulares. Y que esas mismas personas llorarán por la injusticia a la que se somete al falso culpable, preguntándose cómo pudo suceder.

Para ilustrar esto, véase cuál era la preocupación del legislador que aprobó en 1882 la vigente Ley de Enjuiciamiento Criminal, que en su Exposición de Motivos decía:

Con ser estos dos vicios tan capitales, no son, sin embargo, los únicos ni acaso los más graves de nuestro procedimiento. Lo peor de todo es que en él no se da intervención alguna al inculpado en el sumario; que el juez que instruye éste es el mismo que pronuncia la sentencia, con todas las preocupaciones y prejuicios que ha hecho nacer en su ánimo la instrucción; que, confundido lo civil con lo criminal y abrumados los jueces de primera instancia por el cúmulo de sus múltiples y variadas atenciones, delegan frecuentemente la práctica de muchas diligencias en el escribano, quien, a solas con el procesado y los testigos, no siempre interpreta bien el pensamiento ni retrata con perfecta fidelidad las impresiones de cada uno, por grande que sea su celo y recta su voluntad; que, por la naturaleza misma de las cosas y la lógica del sistema, nuestros jueces y magistrados han adquirido el hábito de dar escasa importancia a las pruebas del plenario, formando su juicio por el resultado de las diligencias sumariales y no parando mientes en la ratificación de los testigos, convertida en vana formalidad; que, en ausencia del inculpado y su defensor, los funcionarios que intervienen en la instrucción del sumario, animados de un espíritu receloso hostil que se engendra en su mismo patriótico celo por la causa de la sociedad que representan, recogen con preferencia los datos adversos al procesado, descuidando a las veces consignar los que pueden favorecerle; y que, en fin, de este conjunto de errores, anejos a nuestros sistema de enjuiciar y no imputable, por tanto, a los funcionarios del orden judicial y fiscal, resultan dos cosas a cual más funestas al ciudadano: una, que al compás que adelanta el sumario se va fabricando inadvertidamente una verdad de artificio que más tarde se convierte en verdad legal, pero que es contraria a la realidad de los hechos y subleva la conciencia del procesado; y otra que, cuando éste, llegado el plenario, quiere defenderse, no hace más que forcejear inútilmente, porque entra en el palenque ya vencido o por lo menos desarmado. Hay, pues, que restablecer la igualdad de condiciones en esta contienda jurídica, hasta donde lo consientan los fines esenciales de la sociedad humana.

Quizá se tache de exagerada e injusta esta crítica de la organización de nuestra justicia criminal. ¡Ojalá que lo fuera! Pero el Ministro que suscribe no manda en su razón y está obligado a decir a V. M. la verdad tal como la siente: que las llagas sociales no se curan ocultándolas, sino al revés, midiendo su extensión y profundidad y estudiando su origen y naturaleza para aplicar el oportuno remedio. En sentir del que suscribe, sólo por la costumbre se puede explicar que el pueblo español, tan civilizado y culto y que tantos progresos ha hecho en lo que va de siglo, en la Ciencia, en el Arte, en la Industria y en su educación política, se resigne a un sistema semejante, mostrándose indiferente o desconociendo sus vicios y peligros, como no los aprecia ni mide el que, habituado a respirar en atmósfera malsana, llega hasta la asfixia sin sentirla.


Sí, para llorar


Nos dice ETA que ETA ya no va a ser ETA. Ya hay que ser gilipollas para extraer de la declaración de unos criminales las felices consecuencias que se han extraído estos días. Ya saben, al paso que van los etarras quizás se deslicen por la pendiente del horror y pasen del asesinato a la mentira.

En fin. Da igual. Cuando algo deja de hacer aquello para lo que se creó, se disuelve. Salvo que se presuma que puede ser necesario que recupere su actividad.

Hoy un portavoz de ETA ha dicho que “la petición de la disolución de ETA es “ciertamente inmadura”

Ya ven. Lo dicho. Han presentado el 036 y la han dejado sin actividad. Y nos lo dice uno de sus socios.

O por decirlo de otra forma. ETA ha dejado de matar definitivamente hasta que haga falta de nuevo. Claro, puede que no haga falta, que madure la situación. Que caigan las nueces, vamos.

Toma coherencia


Me entero de que el Centre d’estudis d’opinió dependiente de la Generalidad catalana ha publicado una encuesta de la que resulta un aumento del porcentaje de catalanes que votaría a favor de la independencia. Ahora el porcentaje es del 45,4%, un 2,5% más que la última vez que les preguntaron.

Me voy a la encuesta. Concretamente a las preguntas y al resultado.

Y sí. Vean la pregunta y los resultados:

P39. I més concretament, si demà es fes un referèndum per decidir la independència de
Catalunya, vostè què faria?
Llegir categories
1. Votaria a favor de la independència
2. Votaria en contra de la independència
3. S’abstindria / no aniria a votar
80. Altres respostes (NO LLEGIR, GRAVAR LITERAL DE LA RESPOSTA)
98. No ho sap
99. No contesta

39. I més concretament, si demà es fes un referèndum per decidir la independència de Catalunya, vostè què faria?
B: Total entrevistes M Pond
B: Total entrevistes M Real
2500
2500
Votaria a favor de la independència 1135 45,4 45,4
Votaria en contra de la independència 617 24,7 70,1
S’abstindria / no aniria a votar 595 23,8 93,9
Altres respostes 14 0,6 94,4
No ho sap 115 4,6 99,0
No contesta 24 1,0

Ahora vean otras preguntas y respuestas:

P25. Amb quina de les següents frases se sent més identificat/ada? Em sento…
Llegir categories
1. Només espanyol/a
2. Més espanyol/a que català/ana
3. Tan espanyol/a com català/ana
4. Més català/ana que espanyol/a
5. Només català/ana
98. No ho sap
99. No contesta

25. Amb quina de les següents frases se sent més identificat/ada? Em sento…
B: Total entrevistes M Pond
B: Total entrevistes M Real
2500
2500
[1] Només espanyol/a 126 5,0 5,0
[2] Més espanyol/a que català/ana 83 3,3 8,4
[3] Tan espanyol/a com català/ana 982 39,3 47,6
[4] Més català/ana que espanyol/a 736 29,5 77,1
[5] Només català/ana 512 20,5 97,6
No ho sap 33 1,3 98,9
No contesta 27 1,1

Vaya. No sé; supongo que esos que se sienten más catalanes que españoles y que votarán a favor de la independencia son tíos objetivos que, aun considerándose españoles, piensan que les iría mejor con un Estado catalán independiente.

Claro que …

P28. En tot cas, com creu que hauria de ser aquesta relació? Creu que Catalunya hauria de
ser…
Llegir categories
1. Una regió d’Espanya
2. Una comunitat autònoma d’Espanya
3. Un estat dins una Espanya federal
4. Un estat independent
98. No ho sap
99. No contesta

28. En tot cas, com creu que hauria de ser aquesta relació? Creu que Catalunya hauria de ser…
B: Total entrevistes M Pond
B: Total entrevistes M Real
2500
2500

Una regió d’Espanya 142 5,7 5,7
Una comunitat autònoma
d’Espanya
757 30,3 36,0
Un estat dins una Espanya
federal
760 30,4 66,4
Un estat independent 705 28,2 94,6
No ho sap 98 3,9 98,5
No contesta

Ajá. Pues no. No son tíos objetivos que ponen en la balanza esto y aquello y dejan de lado sus sentimientos, optando por una solución más racional y equilibrada considerando los intereses en juego.

No. Simplemente son unos gilipollas ignorantes que votarían en contra de sus propias opiniones.

Y así andamos.

Entrevista de Goslum a Manuel Jabois

Son las siete de la tarde y Manuel Jabois aparece en la terraza del Gran Talaso Hotel de su Sanxenxo natal con los parietales acolchados por una fluida masa capilar que bailotea a cada paso que da. También dispone de una barba acomodada en un rostro amable que revela la inminencia de una sonrisa. Y en efecto, algunos de sus dientes aparecen cuando ya está a mi lado y me saluda con la mano abierta en son de paz.

Con Scarlett tras firmarle el libro

JABOIS: No suelo sonreír a partir de las siete, pero contigo hago una excepción.
GOSLUM: No tendrías que haberte molestado.
J: No es molestia, es práctica.

Manuel Jabois deposita sobre la mesa unas llaves, el móvil y una caja de preservativos. Luego se sienta dejando caer todo el peso de la prosa que lleva dentro. Me mira adivinando la pregunta que acaba de surgir en mi mente.

J: No son míos… el móvil es de mi vecino y las llaves de una amiga.

Me fijo en su pecho y atisbo una cadena que conduce a una medalla. Lo explica:

J: Es uno de los patrones no oficiales del lugar: Sanxenxo Arias.
G: En su día Director General del Real Madrid.
J: En efecto, del mejor club del mundo.
G: Porque el mejor equipo del mundo es el Barça, ¿no?
J: Hummm, sobre eso habría mucho que arbitrar…
G: ¿La vida es más triste cuando no escribes?
J: Puedo estar horas sin hacer el amor, pero no sin escribir.
G: ¿Cuál es tu motivación para rellenar cuartillas?
J: No escribo para que me lean, escribo para poder leer lo que los demás escriben sobre mí.
G: ¿La vida es como te la habían contado sus padres?
J: Mis padres no me contaron nada. Quisieron que fuera una sorpresa.
G: ¿Cuál es el inicio de novela que más te ha impresionado?
J: “ Cuando al despertar notó aquella mano áspera y enorme sujetando su pene como si fuera el timón de un barco supo que algo no andaba bien.”
G: La conozco. Un clásico: “Nunca des la espalda a un desconocido desnudo” de Dan PorCullen (Editorial La Caricia.)

Aparece una camarera con el libro “Irse a Madrid” en una bandeja y le pide al periodista que se lo dedique. El gallego lo hace y a continuación recoge un papelito del interior del volumen. Pedimos un par de cervezas.

G: ¿Qué era eso?
J: Su número de teléfono.
G: ¿Lo hacen todas las mujeres a las que les firmas el libro?
J: Algunas no. Se han perdido las formas.
G: El otro día leí una frase que ponía en boca de Dios: Desde lo de Adán y Eva nadie me había montado un follón tan grande por una manzana…¿qué opina de Steve Jobs?
J: Creo que ha muerto el verdadero Big Mac.
G: ¿Crees, como afirma Enric González, que los diarios deportivos buscan masturbar al lector?
J: Yo lo dejaría en magreo.
G: ¿Crees que la prensa en formato Factual va a desaparecer?
J: Joder.
G: ¿De haber tenido a Hitler a tiro habrías apretado el gatillo?
J: Claro y luego habría seguido con Himmler, Goebbels y Goering hasta terminar yo solito con el Tercer Reich … no, en serio, habría sido incapaz de joderle la peli a Tom Cruise.
G: ¿Adrià o comida de toda la vida?
J: Un vez comí queso con sabor a guisantes y a continuación me sirvieron guisantes con sabor a queso. Me pareció un recorrido excesivamente tortuoso para un propósito demasiado simple.
G: ¿Crees que Messi es el mejor jugador del mundo? Sus números parece que lo demuestran.
J: No conozco los de Botín, así que me parece una opinión muy arriesgada.
G: Tienes un blog. ¿Cómo lo definirías?
J: Como un campo de minas de libertad.
G: ¿Qué le pareció lo de la reunión de José Blanco y el empresario en una gasolinera?
J: Increíble. ¿Pero no sabes lo mejor? Durante el encuentro, un empleado se acercó al ministro y le soltó: “¡Eh, oigan, si no van a consumir nada, ahuecando!”
G: Cada día nos topamos con personas cuyo modo de comunicarse es desagradable, ¿cómo te enfrentas a ellas?
J: Si es posible escojo sable.
G: ¿El amor todo lo cura?
J: Confío más en la penicilina.
G: ¿Crees que habría que poner límites a la libertad de expresión?
J: Sí, por supuesto. Yo prohibiría insultar o difamar a más de 500 caracteres por minuto.
G: ¿Eres feliz?
J: Lo probé un tiempo y no estuvo mal. Ahora prefiero las rachas de entusiasmo.
G: Por fin ETA dice que abandona la lucha armada…
J: Una buena noticia, pero prefiero esperar a los hechos y hasta ahora sus hechos siempre han sido jodidamente dañinos.
G: ¿Esperas poder dejar a tus hijos un mundo mejor?
J: He descubierto que el mundo es todo lo contrario que el vino: no mejora con el tiempo.
G: Me ha dicho un pajarito que preparas nueva novela…
J: Sí, es cierto, se titulará: “¿Sueñan los gallegos con meigas eléctricas?
G: ¿De qué va?
J: Ni idea, el tema siempre me resulta más complicado que el título.
G: ¿Qué opinas del libro electrónico?
J: Todo un adelanto. Antes podías tener apilados en casa sin leer cientos de libros, ahora puedes tener apilados sin leer miles en una máquina.
G: ¿Vas a “Irte a Madrid”?
J: Si hace bueno, sí.
G: Un placer.
J: Lo sé, lo sé, sé que el placer ha sido tuyo.

Ganar el partido en los despachos


De camino al curro, ayer, escuché a Luis Herrero, casi por casualidad. Al oír que iba a comentar algo de una sentencia sobre las células madre, acerqué la oreja y seguí el hilo de la noticia, para comprobar cómo el locutor intentaba sacar de dos interrogados al efecto (no recuerdo sus nombres, disculpen) una conclusión que ellos se resistían a considerar. El tema era si la sentencia en cuestión implicaba una definición de embrión como ser humano del que pudieran extraerse consecuencias más amplias de las que eran objeto del litigio (básicamente en lo relativo al aborto). Herrero sostenía que sí, insistiendo mucho en cierto párrafo; sus interlocutores, a pesar de defender un mismo punto de vista ético, sostenían que no. Uno de los contertulios manifestó que la trascendencia práctica es pequeña porque son muy pocas las investigaciones que utilicen células madre de origen embrionario.

Luego vi que Nature parece decir otra cosa.

Así que me he ido a la sentencia.

Se trata de una cuestión prejudicial que plantea al Tribunal de Justicia cuál debe de ser la interpretación de un artículo de una directiva que regula patentes de invenciones biotecnológicas. Esa cuestión se suscitó en un pleito iniciado por Greenpeace contra un investigador que había patentado unas “células progenitoras neuronales”, y un sistema para producirlas, y que se iba a utilizar con fines terapéuticos. Greenpeace planteaba la nulidad de la patente y una cuestión capital era la definición de embrión a los efectos de esa directiva en cuestión.

Esa directiva había sido la respuesta a la necesidad (por razones de mercado interior) de regular de forma homogénea cuestiones que estaban en el “candelabro”, como la patentabilidad del ADN, la clonación y/o otros “monstruos” similares.

La respuesta legal fue resultado del comrpomiso, imagino, pero es eso, una respuesta legal. Y por eso insiste la sentencia en su cita. Y, ojo, esto no es algo nuevo. Esto es lo que se está interpretando. Veamos alguno de esos criterios. :

(16) Considerando que el Derecho de patentes se ha de ejercer respetando los principios fundamentales que garantizan la dignidad y la integridad de las personas, que es preciso reafirmar el principio según el cual el cuerpo humano, en todos los estadios de su constitución y de su desarrollo, incluidas las células germinales, así como el simple descubrimiento de uno de sus elementos o de uno de sus productos, incluida la secuencia o la secuencia parcial de un gen humano, no son patentables; que estos principios concuerdan con los criterios de patentabilidad previstos por el Derecho de patentes, en virtud de los cuales un simple descubrimiento no puede ser objeto de una patente;

(20) Considerando, por lo tanto, que es necesario indicar que no queda excluida la posibilidad de patentar las invenciones susceptibles de aplicación industrial que se refieran a un elemento aislado del cuerpo humano o producido de otra forma mediante un procedimiento técnico, aun en el caso de que la estructura de este elemento sea idéntica a la de un elemento natural, dando por sentado que los derechos de la patente no pueden abarcar el cuerpo humano o sus elementos en su entorno natural;

(38) Considerando que es también necesario incluir en la parte dispositiva de la presente Directiva una lista orientativa de las invenciones no patentables, con objeto de proporcionar a los jueces y a las oficinas nacionales de patentes una guía para interpretar la referencia al orden público o a la moralidad; que no puede pretenderse que esta lista sea exhaustiva; que aquellos procedimientos cuya aplicación suponga una violación de la dignidad humana, como, por ejemplo, los procedimientos para crear híbridos de seres vivos a base de mezclas de células germinales o totipotentes de personas y animales, deberán, evidentemente, quedar también excluidos de la patentabilidad;

(39) Considerando que el orden público y la moralidad se corresponden, en particular, con los principios éticos y morales reconocidos en un Estado miembro, cuyo respeto es particularmente necesario en el terreno de la biotecnología, a causa del considerable alcance de las consecuencias potenciales de la invención en este ámbito y de sus vínculos naturales con la materia viva;

(42) Considerando, por otra parte, que la utilización de embriones humanos con fines industriales o comerciales debe quedar también excluida de la patentabilidad, pero que esta exclusión no afecta a las invenciones técnicas que tengan un objetivo terapéutico o de diagnóstico que se aplican al embrión y que le son útiles;

7 La Directiva establece:

(…)

Artículo 6

1. Quedarán excluidas de la patentabilidad las invenciones cuya explotación comercial sea contraria al orden público o a la moralidad, no pudiéndose considerar como tal la explotación de una invención por el mero hecho de que esté prohibida por una disposición legal o reglamentaria.

2. En virtud de lo dispuesto en el apartado 1, se considerarán no patentables, en particular:

[…]

c) las utilizaciones de embriones humanos con fines industriales o comerciales;

La sentencia luego cita el derecho alemán, que, por ejemplo, sanciona penalmente “la fecundación artificial de óvulos con un fin distinto al de inducir el embarazo de la mujer de la que provienen, la venta de embriones humanos concebidos in vitro extraídos de una mujer antes del fin del proceso de nidación en el útero, o su cesión, adquisición o utilización con un fin distinto a su conservación, así como el desarrollo in vitro de embriones humanos con un fin distinto al de inducir un embarazo”.

Y el propio derecho alemán define el embrión humano como “el óvulo humano fecundado y capaz de desarrollarse, desde la fusión de los núcleos, así como toda célula extraída de un embrión denominada «totipotencial», es decir, una célula que, reuniéndose las demás condiciones necesarias, es apta para dividirse y desarrollarse hasta formar un individuo. Procede distinguir estas células totipotenciales de las pluripotenciales, es decir, las células madre que, si bien son capaces de convertirse en cualquier tipo de célula, no pueden desarrollarse hasta formar un individuo completo.”

Esto no impide que esté autorizada “la utilización de células madre embrionarias con fines de investigación”, con una serie de requisitos y, además, sólo podrán utilizarse “con el fin de desarrollar procedimientos de diagnóstico, preventivos o terapéuticos de uso humano”.

Ya de entrada, resulta evidente que la conclusión a la que llega Luis Herrero es errónea. La sentencia no es un hito porque lo único que hace es definir embrión humano a los efectos de normas vigentes, sobre materias muy concretas, y que vienen conviviendo perfectamente con las legislaciones nacionales en materia de aborto, sin problemas con su tenor literal.

Pero veamos algunos de los argumentos que supuestamente avalarían esa interpretación.

El asunto es el siguiente. El procedimiento del titular de la patente se basa en el uso de células progenitoras inmaduras que se producen a partir de células madre embrionarias. Lógicamente lo que se pretende patentar es el resultado y no la célula embrionaria o parte de ella. La cuestión es saber si la prohibición ya existente alcanza o no a esos productos.

Más aún, la sentencia expresamente hace constar que es precisa una interpretación “europea”, más allá de la propia que pueda derivarse de las normas alemanas. Y lo hace sobre todo por razones de mercado:

… la falta de una definición uniforme del concepto de embrión humano crearía el riesgo de que los autores de determinadas invenciones biotecnológicas se vieran tentados de solicitar una patente en los Estados miembros que tengan la concepción más estricta del concepto de embrión humano y sean, por consiguiente, los más permisivos en lo que atañe a las posibilidades de patentar, debido a que la patentabilidad de dichas invenciones estaría excluida en los demás Estados miembros. Tal situación menoscabaría el buen funcionamiento del mercado interior, que es la finalidad de la Directiva.

Y añade:

… si bien la definición del embrión humano es una materia de alcance social muy sensible en numerosos Estados miembros, caracterizada por las múltiples tradiciones y sistemas de valores de éstos, el Tribunal de Justicia, a consecuencia de la presente remisión prejudicial, no ha de abordar cuestiones de naturaleza médica o ética, sino que debe limitarse a una interpretación jurídica de las disposiciones pertinentes de la Directiva

Y la respuesta que da a todas las cuestiones planteadas es discutible, pero razonable. Y desde luego se enmarca en una interpretación conjunta y finalista de la normativa aplicable. Es decir, se examina la finalidad perseguida por la norma en su ámbito y los principios en que se inspira.

El primer principio es que el cuerpo humano, en los diferentes estadíos de su constitución y de su desarrollo, no es una invención patentable, añadiéndose en la norma que es contrario al orden público o a la moralidad –y, por tanto, no patentables– la clonación, la ingeniería genética con seres humanos y las utilizaciones de embriones humanos con fines industriales o comerciales, y además esa lista no es exhaustiva, sino que puede ampliarse a aquellos procedimientos cuya aplicación suponga una violación de la dignidad humana, pero siempre a efectos de su patentabilidad (la sentencia considera que la propia Exposición de Motivos de la directiva se fundamenta en que “la explotación de la materia biológica de origen humano debe inscribirse en el marco del respeto de los derechos fundamentales y, en particular, de la dignidad humana”). Por esa razón, el tribunal decide utilizar un concepto amplio o extensivo de «embrión humano» (ojo, reitero, a efectos de qué se entiende por embrión humano cuando haya de aplicarse el artículo 6 de la directiva en cuestión), y admite que esa definición incluya todos los supuestos en los que se puede iniciar el proceso de desarrollo de un ser humano.

Esto explica que cuando se plantea como cuestión prejudicial “¿Qué debe entenderse por “embriones humanos” en el sentido del artículo 6, apartado 2, letra c), de la Directiva […]?”, se responda que lo es no sólo el supuesto más evidente, el de “todo óvulo humano, a partir de la fecundación … habida cuenta de que la fecundación puede iniciar el proceso de desarrollo de un ser humano”, sino otros supuestos en los que puede suceder lo mismo, como en el caso del “óvulo humano no fecundado en el que se haya implantado el núcleo de una célula humana madura, y al óvulo humano no fecundado estimulado para dividirse y desarrollarse mediante partenogénesis”. Y, sin embargo, no se incluyen en ese concepto “las células madre obtenidas a partir de un embrión humano en el estadio de blastocisto” sin perjuicio de que los jueces nacionales, conforme a la evolución científica puedan incluirlo en el supuesto de que sean “aptas para iniciar el proceso de desarrollo de un ser humano”.

De nuevo reitero que ya estaba prohibido patentar embriones humanos y que la sentencia, por cierto, usa ese término y no el der “ser humano”, que es el utilizado por Luis Herrero en su programa. ¿Por qué hago esta distinción? No porque me preocupe que pueda decirse de un “embrión humano” que es o no un “ser humano”, sino para resaltar que la sentencia se centra en lo definible de manera concreta. Sin necesidad de discutir cuestiones de otro tipo, como si un embrión es o no un ser humano, y qué significa ser humano desde un punto de vista jurídico, la norma hace lo correcto: utiliza un término comprensible, sobre la base de que hay un consenso acerca de que cierta ingeniería genética (no toda) con el material biológico humano y su explotación comercial son contrarios a la dignidad humana. Yo discrepo, pero lo gracioso es que los que quieren extraer más consecuencias son precisamente aquéllos que sí están de acuerdo con esto.

Me explico: si la mayoría cree (por razones bien diversas) que clonar está mal, o que está mal ganar dinero utilizando emrbiones humanos (concepto este objetivo y que no exige para su comprensión que discutamos acerca de si tiene alma o si tiene derechos) lo que no parece justo es llegar a un acuerdo y luego usar ese acuerdo como base para pedir más en determinada dirección. Sobre todo porque la materia sensible aparece en aquellos ámbitos en los que hay bienes enfrentados (así ocurre en el aborto o en la utilización de células madre embrionarias para investigaciones médicas) que se consideran, todos ellos valiosos. Por ejemplo, se puede ser partidario del aborto y creer que es malo que se usen los fetos abortados con fines comerciales. Incluso se puede pensar así simplemente porque se crea que el aborto es admisible en determinadas circunstancias, pero sin que eso suponga dañar gratuitamente las creencias y opiniones de los que ven en él un acto horrible. ¿O nos obligarán los partidarios de la prohibición absoluta del aborto a no ceder en nada, en absolutamente nada, para que luego no puedan entenderse esas cesiones como argumentos a favor de la prohibición?

La interpretación de la sentencia, precisamente, es un ejemplo de esto. Así, la sentencia deja claro que ni la directiva ni la sentencia se refieren a la regulación de “la utilización de embriones humanos en el marco de investigaciones científicas. Su objeto se circunscribe a la patentabilidad de las invenciones biotecnológicas”. Es decir, la sentencia cuando define embrión humano no está diciendo que sea intocable, sino que no es patentable. Por esa razón, la sentencia no prohíbe prácticas con embriones humanos que puedan suponer su destrucción (de hecho se hacen) sino que impide que esas prácticas puedan patentarse. Es decir, excluye que se puedan usar con fines comerciales. Y por esa misma razón sólo admite, conforme al propio tenor de la norma, la patente que tenga por objeto “la utilización con fines terapéuticos o de diagnóstico que se aplica al embrión y que le es útil”. También a este punto se le pretendía sacar punta en la tertulia. Lo que pasa es que, de nuevo, se juega un doble juego. ¿Hay que admitir que sea patentable para que esta restricción no se vuelva en contra de las personas que sí son partidarios de la investigación con embriones humanos, con células madre o del aborto? ¿No nos diría un partidario de lo contrario que esto sería aún peor, que sería una especie de regodeo en el “crimen”?

Y además, todas las razones dadas, se refuerzan analizando la tercera cuestión prejudicial: es decir, si la no patentabilidad alcanza a productos “cuya elaboración exige la previa destrucción de embriones humanos o a un procedimiento que requiere una materia prima obtenida mediante destrucción de embriones humanos”. De nuevo se pretende que la respuesta afirmativa es un argumento a favor de los que pretenden extender a un embrión humano, en cualquier estadío de su desarrollo, la protección jurídica que se da al nacido o al feto ya muy desarrollado. Sin embargo, se obvia la razón por la que la respuesta es afirmativa. Esa razón, discutible, se fundamenta en la idea del fraude a la norma: no ampliar la definición “tendría por consecuencia privar de efecto útil a la referida disposición permitiendo al solicitante de una patente eludir su aplicación mediante una redacción hábil de la reivindicación”. El argumento es totalmente utilitario, sin perjuicio de que la base de la prohibición sea un concepto de dignidad humana que excluye ganar dinero con células embrionarias. Y por esa razón, la sentencia dice que “es indiferente que esta destrucción se produzca, en su caso, en un estadio muy anterior a la implementación de la invención”.

Ya saben lo que pienso sobre esos conceptos morales como dignidad humana. Los creo perniciosos. En cualquier caso, la conclusión es la que es. Respeto que alguien piense que un óvulo fecundado es un ser humano al que no se puede tocar, a pesar de que eso implique una existencia algo extravagante en el caso de los miles de embriones producto de la fecundación asistida, pero, por favor, que lo planteen abiertamente y que intenten cambiar las leyes, sin trampear.

Por cierto, esta legislación, que, por ejemplo, impide clonar, es absurda. Espero poder ver cómo se demuestra.

¿Soy un maniático o los astros se conjuran en mi contra?


Miren que me jode dar la sensación de que aprovecho cualquier ocasión para criticar a Rosa Díez. Tanto que me he tenido que preguntar si no me habré obsesionado un punto con lo que dice, sobre todo considerando que su partido es minoritario y parece que lo seguirá siendo. El caso es que, al margen de que no me guste Rosa Díez y, por extensión, el partido de Rosa Díez, tengo que concluir que los astros se conjuran en mi contra.

Esta mañana leía a Juaristi, al repasar el blog de Santiago González. El follón entre los habituales de dicho blog y el propio Juaristi era de nota. Y todo el mundo tenía sus razones. El artículo no me gustó mucho, aunque supongo que hay que verbalizar de alguna manera las ganas de dejar atrás tanta porquería y que las biografías se le echan a uno encima. Estas cosas ya han pasado y nunca pasan bien. El genocidio tutsi tuvo cientos de miles de autores. No hay ni medios ni voluntad para juzgarlos, así que se ha hecho un juicio a su efigie, a las “caras famosas”.

Pero no me quiero liar. El motivo de esta entrada es esto que acabo de leer.

Tiene Rosa Díez cierta afición a lo que podríamos llamar tono Yo acuso. Parece que le pone erigirse en guardiana de no sé muy bien que valores eternos y señalar a todo el mundo con el dedo.

A mí ese tono me parece vomitivo. Me parece la antesala de los juicios populares. Tiene un olor a turba que espanta, un olor que pudre las razones, que las hay, con las que pudiera estar de acuerdo.

Y ese tono, además, consigue algo que supuestamente denuncia: colocar en el bando de los terroristas a aquellos que simplemente tienen una idea algo diferente acerca de lo que debe ocurrir ahora.

Aviso de que señalaremos bien alto y claro, sin descanso, no sólo a los verdugos, sino también a los colaboracionistas y a los tibios.

Aviso de que recordaremos quién hizo qué en cada momento; quién prefirió la compañía de los verdugos a la comprensión de las víctimas.

Advierto de que escribiremos la historia para que nadie la olvide, y de que estará llena de testimonios que avergonzarán a los nietos de quienes fueron culpables y responsables del dolor y de la humillación sufrida durante tantos años de lucha.

Advierto de que habrá muchos prohombres de hoy que no podrán mirar a sus nietos a los ojos cuando éstos les pregunten por qué lo hicieron, por qué fueron tan indignos y tan cobardes.

Aviso de que nunca perdonaremos a los traidores.

Rosa Díez utiliza un lenguaje muy peligroso. Un lenguaje milenarista. No sé si lo hace por cálculo o porque oye la voz de Dios. Tampoco sé cuál de las dos opciones es peor.

Anti

En Cataluña existe un sistema acción-reacción que ayuda asaz para que las cosas siempre encajen como un guante. Casi sin pensar, se coloca a cada mochuelo en su olivo y se pasa a otro asunto con la satisfacción del deber cumplido. Por ejemplo, si alguien critica que la Generalitat no cumpla las sentencias del TSJC que obligan a que el castellano sea junto con el catalán lengua vehicular en las escuelas de Cataluña, se le tilda de anticatalán. Si alguien critica el nuevo Estatut es anticatalán. Si alguien critica el presupuesto de TV3 es anticatalán. Pero un día, mira por dónde, las lanzas se vuelven cañas cuando aparece Duran i Lleida criticando a los “Cobradores del Per”. Le llaman antiandaluz. Y él, claro, se defiende como un vulgar pepero: “Si por discrepar soy antiandaluz…”. “La polémica sobre mis declaraciones ha convertido en importante no en lo que he dicho sino en quién lo ha dicho, un catalán”. “Yo no me he metido con Andalucía sino con una política determinada de dirigentes políticos andaluces”. Yo creo que en este asunto el problema radica en el coste cero de la elaboración y distribución de esas etiquetas de anti. Deberían prohibirse por ley.

Pilar Rahola no me cae mal del todo. Y eso que sólo comulgo con un diez por ciento de sus opiniones. Creo que es una buena persona. Y en su crítica del islamismo radical, una mujer muy valiente. Pero creo que padece de una de esas enfermedades catódicas todavía no diagnosticadas que se derivan del exceso de exposición en los medios. Una especie de insolación mental que incapacita para reflexionar antes de soltar lo primero que te pasa por la cabeza. Sucedió en un debate “La Noria” El martes 4 de octubre aparece la noticia del encuentro en una gasolinera del ministro José Blanco con un empresario gallego. ¿Debo añadir que la noticia también pudo leerse en internet? No sería necesario. ¿Y que si aparece en internet podrían leerla personas que vivan en Argentina, Kuala Lumpur o Cataluña? Es una obviedad. Yo mismo vivo en Cataluña y no tuve problemas ese mismo martes para leer la noticia. Me enteré de la noticia. Estaba ahí. Sin embargo, Pilar Rahola se erige en representación de toda Cataluña para afirmar el sábado 8 de octubre que “en Cataluña no nos hemos enterado del tema”.

Ni sexo, ni cintas de vídeo; sólo mentiras


Esta mañana escucho a Herrera, Carlos, acerca de la sentencia dictada contra el juez Serrano. Pone a parir a los magistrados que la han dictado a los que termina calificando de tipos lanares. Para él está probado que todo es una persecución contra el juez por sus ideas en el asunto de la violencia doméstica, y que lo del niño que quería salir en procesión es literalmente acojonante como causa para empurar al señor juez.

Espectacular asunto éste, que demuestra una vez más que todo se analiza de forma que sirva para reforzar las propias tesis. No sé exactamente qué piensa el juez Serrano sobre la materi@ del géner@, pero es igual. Leo la sentencia y me pregunto por qué ha sido tan leve y por qué los magistrados incluso proponen el indulto. Sólo se me ocurre el viejo motivo gremial. ¿La habrá leído Herrera? No, no lo creo, al fin y al cabo son 26 lanares folios y él ya sabe lo que pasó.



Ayer Rosa Díez dijo:

“Todas estas cosas que se dicen en campaña quiero verlas escritas en un papel, porque si no las veo y me quedo con lo que ha dicho González Pons, llegaré a la conclusión de que si pudiera el PP decretaría el partido único, ya no solo el bipartidismo”

Pons había planteado reducir el número de diputados de 350 a 300. La propuesta es constitucional, por lo que basta con reformar algunos artículos de la LOREG, algo para lo que hace falta sólo mayoría absoluta.

Hemos hablado en este blog mucho y desde hace mucho tiempo de la cosa electoral. La propuesta pepera se fundamenta en la necesidad de ahorrar. Eso es falso. El ahorro no será muy grande. Deduzco que el PP intenta que el efecto del sistema electoral a favor de los partidos mayoritarios sea más intenso y que usa una excusa falsa para intentarlo.

Vamos, el PP usa una excusa falsa para defender una posición que, ahora, le beneficia electoralmente. Lo mismo, lo mismito que viene haciendo UPyD con sus exageraciones sobre los beneficios a partidos nacionalistas de la ley actual, con sus peticiones de que se amplíen los diputados a 400, y con sus propuestas de circunscripción nacional única y poque no pueden pedir que sea circunscripción cósmica. Cosas propias de partidos. Muchas veces he defendido el sistema mayoritario inglés, así que no les diré lo cachondas que me parecen las razones de unos y otros.

La cuestión, sin embargo, es otra. Ambas posturas son democráticas. La de UPyD seguramente exigiría una reforma constitrucional, pero también es democrática una reforma constitucional. Fíjense si me lo parece que yo votaría una que sustituya el sistema proporcional por uno mayoritario.

Ahora vayamos a la segunda parte. UPyD es el partido de Rosa Díez. Como es su partido, nada de lo que diga se critica por sus seguidores. Nada. Lo malo de esto, tan natural por otra parte, es que ellos se definen precisamente como un partido que pretende defender el pensamiento racional y crítico en la vida política. En alguna ocasión se me ha dicho que los votantes de UPyD son precisamente personas más formadas, con más conciencia crítica. ¿Qué hacer cuando tu líder desbarra? Ya, es jodido. Y si ya fue complicado justificar los primeros tiempos del partido, pero se hizo porque había que dar estabilidad al proyecto, qué razones se dan ahora cuando Rosa Díez se inventa eso de PPPSOE y habla de democracia expropiada o, ahora, cuando acusa de ser directamente antidemócrata la propuesta del PP.

Las razones son instrumentales: como lo que defiende Rosa Díez es lo correcto, sus excesos verbales están justificados. Se habla de hipérboles. El fin justifica los medios. Se puede demonizar al contrario, cayendo en un tremendismo que recuerda al lenguaje de los partidos antisistema, porque ella sí es buena, sí es pura y sí quiere un país más libre y democrático. Hanna Arendt escribió mucho sobre las llamadas directas a la voluntad popular y su apropiación. En estas cosas, uso la navaja famosa: si habla como una salvapatrias y se comporta como una salvapatrias, la primera hipótesis es que es una salvapatrias.



El PSE va a una reunión de abertzales a ver si son sinceros. Eso nos dicen. No nos lo creemos. Alguien ha pensado que aún puede pillar medalla en lo de la pacificación de la cosa. Normal. Asqueroso, pero normal. Esperemos, eso sí, que la transición hacia la democracia dure poco, por lo de minimizar el número de arcadas.

Trajano, hoy, no sabría ni situar Roma en un mapa


Conocidas algunas aficiones por el personal, es habitual que me hagan la siguiente afirmación y pregunta: “con lo que te gusta la historia, ¿a que has leído …?” y ahí, sobre la línea de puntos colocan la última novela histórica de moda. Es un proceder curioso, que guarda cierta afinidad con regalos de discos de Luis Cobos o de monjes cantando gregoriano en dos volúmenes (ojo, incluir esta grabación es injusto, pero sea).

No, no me gusta el género. Por no gustarme, ni me gustó la que se supone es ejemplo de gran calidad: Las memorias de Adriano. La razón es simple: si me aburre la ficción, cada vez más, no les quiero decir nada de la ficción construida sobre personajes históricos o sobre trasfondos que son como personajes históricos. Permanentemente me imagino al autor intentando enseñar de forma divertida y explicando esos datos tan estremecedores de la vida cotidiana de los griegos, en particular a la hora de hacer de vientre.

Por ser sincero debiera de mencionar que no puedo hablar con solvencia del asunto porque el desprecio por el género me ha impedido prácticamente hojear esos grandes éxitos de los últimos años, pero ¿qué quieren? ¿Cómo plantearse leer una obra como esta?