Entrevista de Goslum a Manuel Jabois

Son las siete de la tarde y Manuel Jabois aparece en la terraza del Gran Talaso Hotel de su Sanxenxo natal con los parietales acolchados por una fluida masa capilar que bailotea a cada paso que da. También dispone de una barba acomodada en un rostro amable que revela la inminencia de una sonrisa. Y en efecto, algunos de sus dientes aparecen cuando ya está a mi lado y me saluda con la mano abierta en son de paz.

Con Scarlett tras firmarle el libro

JABOIS: No suelo sonreír a partir de las siete, pero contigo hago una excepción.
GOSLUM: No tendrías que haberte molestado.
J: No es molestia, es práctica.

Manuel Jabois deposita sobre la mesa unas llaves, el móvil y una caja de preservativos. Luego se sienta dejando caer todo el peso de la prosa que lleva dentro. Me mira adivinando la pregunta que acaba de surgir en mi mente.

J: No son míos… el móvil es de mi vecino y las llaves de una amiga.

Me fijo en su pecho y atisbo una cadena que conduce a una medalla. Lo explica:

J: Es uno de los patrones no oficiales del lugar: Sanxenxo Arias.
G: En su día Director General del Real Madrid.
J: En efecto, del mejor club del mundo.
G: Porque el mejor equipo del mundo es el Barça, ¿no?
J: Hummm, sobre eso habría mucho que arbitrar…
G: ¿La vida es más triste cuando no escribes?
J: Puedo estar horas sin hacer el amor, pero no sin escribir.
G: ¿Cuál es tu motivación para rellenar cuartillas?
J: No escribo para que me lean, escribo para poder leer lo que los demás escriben sobre mí.
G: ¿La vida es como te la habían contado sus padres?
J: Mis padres no me contaron nada. Quisieron que fuera una sorpresa.
G: ¿Cuál es el inicio de novela que más te ha impresionado?
J: “ Cuando al despertar notó aquella mano áspera y enorme sujetando su pene como si fuera el timón de un barco supo que algo no andaba bien.”
G: La conozco. Un clásico: “Nunca des la espalda a un desconocido desnudo” de Dan PorCullen (Editorial La Caricia.)

Aparece una camarera con el libro “Irse a Madrid” en una bandeja y le pide al periodista que se lo dedique. El gallego lo hace y a continuación recoge un papelito del interior del volumen. Pedimos un par de cervezas.

G: ¿Qué era eso?
J: Su número de teléfono.
G: ¿Lo hacen todas las mujeres a las que les firmas el libro?
J: Algunas no. Se han perdido las formas.
G: El otro día leí una frase que ponía en boca de Dios: Desde lo de Adán y Eva nadie me había montado un follón tan grande por una manzana…¿qué opina de Steve Jobs?
J: Creo que ha muerto el verdadero Big Mac.
G: ¿Crees, como afirma Enric González, que los diarios deportivos buscan masturbar al lector?
J: Yo lo dejaría en magreo.
G: ¿Crees que la prensa en formato Factual va a desaparecer?
J: Joder.
G: ¿De haber tenido a Hitler a tiro habrías apretado el gatillo?
J: Claro y luego habría seguido con Himmler, Goebbels y Goering hasta terminar yo solito con el Tercer Reich … no, en serio, habría sido incapaz de joderle la peli a Tom Cruise.
G: ¿Adrià o comida de toda la vida?
J: Un vez comí queso con sabor a guisantes y a continuación me sirvieron guisantes con sabor a queso. Me pareció un recorrido excesivamente tortuoso para un propósito demasiado simple.
G: ¿Crees que Messi es el mejor jugador del mundo? Sus números parece que lo demuestran.
J: No conozco los de Botín, así que me parece una opinión muy arriesgada.
G: Tienes un blog. ¿Cómo lo definirías?
J: Como un campo de minas de libertad.
G: ¿Qué le pareció lo de la reunión de José Blanco y el empresario en una gasolinera?
J: Increíble. ¿Pero no sabes lo mejor? Durante el encuentro, un empleado se acercó al ministro y le soltó: “¡Eh, oigan, si no van a consumir nada, ahuecando!”
G: Cada día nos topamos con personas cuyo modo de comunicarse es desagradable, ¿cómo te enfrentas a ellas?
J: Si es posible escojo sable.
G: ¿El amor todo lo cura?
J: Confío más en la penicilina.
G: ¿Crees que habría que poner límites a la libertad de expresión?
J: Sí, por supuesto. Yo prohibiría insultar o difamar a más de 500 caracteres por minuto.
G: ¿Eres feliz?
J: Lo probé un tiempo y no estuvo mal. Ahora prefiero las rachas de entusiasmo.
G: Por fin ETA dice que abandona la lucha armada…
J: Una buena noticia, pero prefiero esperar a los hechos y hasta ahora sus hechos siempre han sido jodidamente dañinos.
G: ¿Esperas poder dejar a tus hijos un mundo mejor?
J: He descubierto que el mundo es todo lo contrario que el vino: no mejora con el tiempo.
G: Me ha dicho un pajarito que preparas nueva novela…
J: Sí, es cierto, se titulará: “¿Sueñan los gallegos con meigas eléctricas?
G: ¿De qué va?
J: Ni idea, el tema siempre me resulta más complicado que el título.
G: ¿Qué opinas del libro electrónico?
J: Todo un adelanto. Antes podías tener apilados en casa sin leer cientos de libros, ahora puedes tener apilados sin leer miles en una máquina.
G: ¿Vas a “Irte a Madrid”?
J: Si hace bueno, sí.
G: Un placer.
J: Lo sé, lo sé, sé que el placer ha sido tuyo.