Antología de música clásica occidental (33)


En memoria de Lacónico,
siempre tan amable y generoso


Hace tiempo hablé del veneciano Petrucci, editor de algunas colecciones imprescindibles de música “norteña”. Supongo que volveré a hablar de él cuando lleguemos a esos borgoñones, Josquin, Obrecht, Agricola …

El editor, sin embargo, también es famoso por otras colecciones de música de su época. Entre ellas diez antologías (fueron once, pero una se ha perdido) de frottole, el tipo de obras del que hablaré hoy.

Para situarlas hay que recordar a Isabel d’Este, la marquesa de Mantua, una gran protectora y amante de la música y del arte en general. En sus salones la poesía “canataba”, sobre todo porque solía interpretarse con acompañamiento de laúd.

Allí, en su corte, se popularizaría (y es posible que naciera) este género de composiciones mitad populares, mitad “profesionales”, que, en manos de músicos de talento, darían lugar a obras de gran belleza.

156: Zephiro spira il bel tempo rimena de Bartolomeo Tromboncino:


Hablo de género de composiciones porque estas mentiras (pues eso es lo que significa frottola) se compusieron usando todas las formas poéticas, esas formes fixes de las que hablé en anteriores entradas. Lo que les une es el estilo musical.

Son obras en las que lo popular está presente por el uso de melodías conocidas (a veces íntegramente), pero que se usaban como punto de partida para una reinterpretación sutil. Se repite el juego aristocrático habitual de reelaboración de un material conocido de forma que agrade al oyente culto y que es un leit motiv en la historia de la música clásica. Así sucede en la obra que escucharán a continuación que tiene como estribillo una famosa canción popular de la época.

157: Poi ch’el ciel e la fortuna de autor desconocido:


Es, como ven, una música poco compleja, acórdica, sin pasajes contrapuntísticos. Las frases musicales son redondas, de fácil situación y con ritmo muy definido. Es la voz más aguda, la superius, la que lleva la melodía (y bajo ella se escribía el texto), mientras que las voces restantes parecen pensadas, predominantemente, para instrumentos y no voces. En particular el bajo, que se mueve mediante habituales saltos de contenido armónico (sobre todo cuartas y quintas), aunque se sigue reproduciendo la típica cadencia del Renacimiento temprano en la que el bajo asciende, mediante un salto de octava, por encima del tenor, cruzándose las voces, y terminando el tenor en la fundamental mediante un movimiento descendente conjunto

158: Non è tempo d’aspettare de Marchetto Cara:


El tratamiento musical sencillo de los textos llevó a menudo a producir un resultado casi declamatorio, en el que se busca afirmar de forma sutil los propios giros del texto, que en cierto sentido anticipa posteriores “descubrimientos” del barroco temprano …

159: S’io sedo a l’ombra de Marchetto Cara:


… aunque la variedad es muy notable. Las frottole de Tromboncino, por ejemplo, tienen, a menudo, un carácter danzable y popular.

160: Su, su leva, alza le ciglia de Bartolomeo Tromboncino:


No es casual que Tromboncino y Cara hayan aparecido en los ejemplos anteriores. Ambos trabajaron en la corte mantuana, y son los únicos compositores de frottole de los que tenemos datos suficientes, precisamente porque sobresalieron sobre todos los demás y no sólo como compositores de música profana. Tromboncino, al que se conocía así porque era intérprete de cierto instrumento (averigüen cuál), fue autor de parte de la música que sonó en las bodas de Lucrecia Borgia y Alfonso d’Este y no fue un problema para su fama que se encontrase a su mujer y al amante de su mujer en determinada circunstancia y se cepillase a los dos.

161: Ben mi credea passar il mio tempo homai de Bartolomeo Tromboncino:

Cara, que interpretaba sus propias obras acompañándose del laúd, tuvo una vida menos ajetreada, más funcionarial, siempre unido a Isabel d’Este.

Muchas “frottole” terminaron siendo objeto de interpretación solo instrumental, hasta el punto de recogerse en tablaturas para órgano y laúd que fueron muy populares.

162: Cuatro de las frottole para órgano editadas por Andrea Antico en 1517:


Estas composiciones tienen un papel destacado en la Historia de la Música no tanto por su valor intrínseco, aunque algunas son muy hermosas, sino porque su influencia resuena en un género indispensable, el del madrigal, que nos ocupará unas cuantas futuras entradas.

Empezaba esta entrada con una frottola llamada Zephiro spira il bel tempo rimena, terminemos con un madrigal inmortal de Monteverdi sobre un soneto de Petrarca y que también nos habla del dios del viento y de un amor melancólico.

163: El madrigal a dos voces Zefiro torna e di soavi accenti de Claudio Monteverdi:

Anuncios

Pero, tú, ¿a quién crees que se refiere?


Hay una actitud melancólico-bloguera-internetera habitual de la que no se suele hablar. Sus síntomas son: estar de vuelta de todo; manifestar cansancio y hastío ante cualquier argumentación que pase de las diez palabras; ponerse en posición de difícil equilibrio a.k.a. comportarse de forma brillantemente irónica a.k.a. remedar eso que hizo ese tipo que dice esas cosas que dejan flipadas a las tías de la peli en esa peli que tanto le gusta y que ha visto ciento cincuenta veces; ser capaz de afirmar cualquier burrada; negarse a discutir cualquier reproche argumentado contra la burrada en cuestión afirmando que mejor no hacerlo -discutir- porque “para qué, ¿para que le acusen a uno de decir una burrada?”. Es una actitud poco constructiva, como de coleccionista de poses, pero moderadamente inteligente. No deslumbras, pero porque has optado por retirarte a ese rincón oscuro, en el que sólo se te ve cada vez que enciendes el cigarrillo que cuelga de tu boca torcida.

Además, a veces tiene recompensa. Siempre habrá alguien más patético que tú que te aplauda, pidiendo permiso para sentarse en la butaca de al lado (1).

(1) Esta entrada es literaria. Sus personajes no están basados en personas reales. Cualquier parecido con alguien que usted conozca es casual.

Saludando al camarada tirano

No me gusta la prohibición de ideologías. No me gustan las agravantes de contenido ideológico. No creo que ser nazi deba ser delito. Creo que se confunden las ideas con las conductas, a menudo. No obstante, admito que ésta es una materia peliaguda, en la que es difícil saber dónde colocar el límite, sobre todo considerando que los “malos” aprovecharán todas las debilidades del sistema para imponerse. Sólo me gusta recordar que la libertad ideológica y de creencias y de expresión no es una debilidad.No quiero extenderme mucho más en lo anterior; llevo muchos años escribiendo sobre esto. Naturalmente, una cosa es la ley y la obligación de cumplirla, y otra cosa es el juicio que nos merece cierta gente.

Por eso, hoy quiero hablar de la ley que tenemos y de la desvergüenza de algunas personas que dicen defender la democracia y los derechos humanos y a las que deberíamos de sacarles los colores de una vez por todas.

Cuando leí en Eskup que los comunistas rusos homenajeaban a Stalin el día de su nacimiento, recordé que esos mismos comunistas llevaban una época reivindicando (en contra, por cierto del propio PCUS) a Stalin. Como soy un anticomunista furibundo, pensé “no creo que hayan sido capaces”, pero aún así busqué para ver hasta qué punto nuestros comunistas se llevaban bien con los comunistas rusos, seguidores de uno de los mayores criminales e hijoputas de la historia, el genocida y tirano Iósif Stalin.

Buscaba una pertenencia común a alguna organización, alguna declaración conjunta. Algo así. Lo curioso es que tampoco tuve que buscar mucho.

El 11 de diciembre de este año, la Secretaría de Política Internacional del PCE escribía una nota muy simpática:

La Secretaría de Internacional del PCE, a través de este comunicado, quiere felicitar al Partido comunista de la Federación rusa por su magnífico resultado en las pasadas elecciones a la Duma. A pesar del fraude electoral y el cúmulo de irregularidades, que tienen como protagonista al partido de Putin, el PC de Rusia es la segunda fuerza de este país con al menos un 20% de votos.

Contra la manipulación electoral, la profunda desigualdad de la población de este enorme país, las políticas de gran despilfarro energético y represión política, miles de ciudadanos/as han tomado las calles de las principales ciudades de Rusia, donde militantes del Partido Comunista de Rusia han exigido este fin de semana la anulación de los resultados y la repetición de los comicios.

Este resultado de nuestro partido hermano es fruto del trabajo de estos últimos años, defendiendo los derechos de trabajadores y trabajadoras, dando alternativas al neoliberalismo desenfrenado propuesto por Putin y Medeyev.

Descubierto que ese asqueroso partido estalinista es un partido hermano del PCE, miembro fundamental de IU, y que los comunistas españoles creen que se defienden los derechos de la gente rememorando a ese criminal asqueroso y su política de terror sobre millones de personas durante décadas, empecé a preguntar en tuiter a Cayo Lara y Gaspar Llamazares qué pensaban de algo tan chocante. Y me empecé a preguntar qué habría sucedido si un partido español se declara hermano de algún partido nazi.

Ayer, también en tuitter, me comentaron que las Juventudes Comunistas de Sevilla habían publicado un texto de condolencia por la muerte de Kim Jong Il.

Como me gusta leer las cosas de primera mano, he ido a la web de los condolentes, y allí me he encontrado con el texto completo y con una justificación estupefaciente. Empiezo por la justificación:

Pregunta: ¿Por qué no publicarán los muy democráticos medios ABC y El Mundo que las muestras de condolencias hacia la RPDK también fueron expresadas por el Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-moon o por el poco sospechoso de ser izquierdista Gobierno Japonés entre otros muchos?.

Digo que es estupefaciente por varias razones:

a) La primera, porque una cosa es una condolencia porque ha muerto alguien y otra cosa es el texto que luego veremos.

b) La segunda, porque una cosa es un Gobierno que actúa oficialmente (o la propia ONU) y otra cosa es que lo haga una organización política como ésta. Digamos que una proclama así en las Juventudes Comunistas exigen un punto de entusiasmo que no hay que presumir en el gobierno japonés.

c) La tercera, que está mal que nadie le dé las condolencias a nadie por la muerte de ese repugnante tirano. Así que, también mal Ban Ki-moon y el Gobierno de Japón.

Ahora veamos el texto:

La dirección de la JCA-SEVILLA lamenta profundamente el fallecimiento del camarada dirigente KIM JONG IL, expresamos nuestras más sinceras condolencias a su familia y a los trabajadores coreanos. Queremos reconocer su labor política en estos 17 años al frente de la RPDK, labor titánica por que titánicas fueron las adversidades planteadas al pueblo y al gobierno Coreano.

Hacemos un llamamiento a los estudiantes y jóvenes trabajadores del mundo a redoblar nuestros esfuerzos en la lucha contra la ocupación de Corea del sur por EEUU y por el fin del bloqueo económico contra la RPDK.

Saludamos al camarada dirigente KIM JONG UN y le deseamos las más grandes victorias contra el imperialismo y por la reunificación de su patria.

Secretaría de Solidaridad Internacional de la JCA-Sevilla.

Es un texto maravilloso. Lamentan “profundamente” y dan las condolencias también “a los trabajadores coreanos”, es decir, a las víctimas del tirano. Elogian y reconocen su labor, que califican de titánica y se alinean con la versión comunista de un Corea del Sur ocupada. Finalmente, sin que les preocupe la chusca naturaleza hereditaria del régimen, saludan al nuevo tirano al que desean “victorias” incluso en la tarea de reunificación de su patria, bajo el comunismo, claro.

Naturalmente, Izquiera Unida queda manchada por esta alegría con la que se celebran en el Partido Comunista de España las “hazañas” de estos asquerosos criminales y de sus regímenes tiránicos. Si no desautorizan incondicionalmente estas declaraciones se convierten en cómplices y tenemos derecho a llamarles amigos de criminales, genocidas y tiranos.

Visto todo lo anterior, me he acordado de la llamada Ley de Partidos.

En su artículo 9 se regulan los límites a la actividad de los partidos.

Dice concretamente:

1. Los partidos políticos ejercerán libremente sus actividades. Deberán respetar en las mismas los valores constitucionales, expresados en los principios democráticos y en los derechos humanos. (…)

2. Un partido político será declarado ilegal cuando su actividad vulnere los principios democráticos, particularmente cuando con la misma persiga deteriorar o destruir el régimen de libertades o imposibilitar o eliminar el sistema democrático, mediante alguna de las siguientes conductas, realizadas de forma reiterada y grave:

a. Vulnerar sistemáticamente las libertades y derechos fundamentales, promoviendo, justificando o exculpando los atentados contra la vida o la integridad de las personas, o la exclusión o persecución de personas por razón de su ideología, religión o creencias, nacionalidad, raza, sexo u orientación sexual.

b. Fomentar, propiciar o legitimar la violencia como método para la consecución de objetivos políticos o para hacer desaparecer las condiciones precisas para el ejercicio de la democracia, del pluralismo y de las libertades políticas.

(…)

4. Para apreciar y valorar las actividades a que se refiere el presente artículo y la continuidad o repetición de las mismas a lo largo de la trayectoria de un partido político, aunque el mismo haya cambiado de denominación, se tendrán en cuenta las resoluciones, documentos y comunicados del partido, de sus órganos y de sus Grupos parlamentarios y municipales, el desarrollo de sus actos públicos y convocatorias ciudadanas, las manifestaciones, actuaciones y compromisos públicos de sus dirigentes y de los miembros de sus Grupos parlamentarios y municipales, las propuestas formuladas en el seno de las instituciones o al margen de las mismas, así como las actitudes significativamente repetidas de sus afiliados o candidatos.

Recuerdo, además, al efecto que el artículo 607 del Código Penal dice:

1. Los que, con propósito de destruir total o parcialmente un grupo nacional, étnico, racial, religioso o determinado por la discapacidad de sus integrantes, perpetraren alguno de los actos siguientes, serán castigados (…)

2. La difusión por cualquier medio de ideas o doctrinas que nieguen o justifiquen los delitos tipificados en el apartado anterior de este artículo, o pretendan la rehabilitación de regímenes o instituciones que amparen prácticas generadoras de los mismos, se castigará con la pena de prisión de uno a dos años.

Indiscutiblemente, el régimen estalinista encaja en el apartado 1. (por el genocidio ucraniano). Por tanto, los comunistas rusos están cometiendo el delito del apartado 2., ya que pretenden rehabilitar a Stalin. Y por tanto, los comunistas españoles, al declararse hermanos de un partido así, bordean la justificación de un régimen genocida.

También los jóvenes comunistas sevillanos al ensalzar un régimen tiránico, que ha llevado a millones de personas a la muerte, están incurriendo en las actividades prohibidas por la Ley de Partidos.

Es un asunto asquerosamente grave, al que no se da importancia, porque, claro, ¿cómo vamos a discutir que los crímenes del comunismo son sólo “errores”? Y es grave porque aunque siempre hay que sospechar de los que durante tantos años estuvieron ciegos y justificaron crímenes atroces porque así lo ordenaba su credo, al menos nos querían hacer creer que ahora abominaban de ellos.

Ya ven como abominan de los tiranos. Aplaudiéndolos.

“Novillos”

ELECCIONES GENERALES 2011

Un colegio electoral y una sangría de ausencias. ¿Qué habrá pasado en el resto de colegios de España? ¿Alguien sabe si existe una estadística de “novillos” en las mesas electorales durante un día de votación? Imagino que la pena que le cae a uno por no cumplir con su deber ciudadano será mucho más leve que si te niegas alegando objección de conciencia, como en este caso:
http://sociedad.e-noticies.es/el-supremo-rechaza-un-recurso-en-catalan-59824.html

La ley d’Hondt, el bipartidismo y el caso de Navarra

En las pasadas elecciones la circunscripción de Navarra nos trajo los siguientes datos:

PP-UPN 38.18%, 2 escaños
PSOE 22.00%, 1 escaño
Amaiur 14.86%, 1 escaño
GBai 12.84%, 1 escaño
IU 5.51%, 0 escaños
UPyD 2.06%, 0 escaños

Y traigo tres reflexiones. La primera está motivada por una afirmación de ayer de doña Rosa Díez que agradeció el voto de muchos ciudadanos que votaban al partido aunque “resultaba prácticamente imposible que su voto se transformara en diputado”. Se trata de una adversativa bastante injusta. En Navarra por ejemplo doce candidaturas y solo había 5 escaños en juego. Es manifiestamente imposible que todos los votantes transformaran su “voto” en “diputado”. Y, evidentemente también, ningún votante de UPyD tenía menos probabilidades de transformar su “voto” en “diputado” que un votante de, digamos, PP-UPN. Simplemente es que hay hubo casi más de veinte votantes de un partido por cada votante del otro. Y no es plan de asignar escaños por código de colores; que ya sabemos que el magenta es muy chulo.

La segunda es una consideranción. En el sistema d’Hondt, sin cuota prefijada, hay que luchar para ganarse un escaño. Se dice que favorece al partido mayoritario. Sí, pero no si no llega. En el caso de Navarra verán como PP-UPN obtuvo bastante más del doble de votos que obtuvieron GBai y Amaiur y sin embargo solo obtuvo el doble de escaños que esos partidos. No llegó a obtener un escaño más por la misma razón por la que UPyD (o IU) no llegó a obtener un escaño más: no les votaron lo suficiente. Este es un efecto típico de pequeñas circunscripciones.

La tercera reflexión es una simulación. Habrán oído hablar de que el sistema favorece al bipartidismo. Lo que más favorece al bipartidismo es cómo votan los españoles que votan, ay, bipartidistamente. La simulación es la que sigue: imaginemos que en todas las provincias españolas se hubiera votado a unos partidos ficticios A, B, C, D, E y F con el mismo perfil que se ha hecho en Navarra. Cuál habría sido el resultado. Este:

Partido A, 38.18% 167 escaños
Partido B, 22.00% 82 escaños
Partido C, 14.86% 54 escaños
Partido D, 12.84% 42 escaños
Partido E, 5.51% 5 escaños
Partido F, 2.06% 0 escaños

No es una ley rígida (depende de muchos factores) pero si UPyD (o IU) obtuvieran el 15% de votos en todas las circusncripciones obtendrían, probable y aproximadamente, 50 escaños. El 15% de la cámara.

El principio de autoridad

Ayer, mientras escuchaba a la Orquesta Nacional y a Elena Bashkirova interpretar Las noches en los jardines de España

… de Falla, rememoraba algo que me sucedió hace un par de décadas y que me hizo odiar esta obra durante mucho tiempo. Por cosas del programa de estudios mi mujer tenía que preparar la obra de Falla. Su profesor, un catedrático de piano conocidillo, la iba a acompañar ejecutando la parte orquestal en un examen.

Sólo había una partitura disponible de la obra y no parecía existir versión para dos pianos. El profesor fue inflexible: la única solución era que encargase a un profesional una reducción para dos pianos.

A través de un amigo contacté con un director de orquesta español, joven, que acababa de terminar sus estudios en Estados Unidos, para ver si a lo mejor él sabía de la existencia de alguna reducción disponible.

La respuesta fue negativa.

El catedrático nos habló de dos o tres personas que podían hacer ese trabajo. No recuerdo exactamente cuánto cobraban. Lo que sé es que nos pareció una enormidad.

Así que, en la mejor versión del ingenio aguzado por el hambre, convencí a mi mujer para lanzarnos a la piscina. Haríamos, entre los dos, una versión reducida. El único problema era convencer al catedrático. Decir la verdad era impracticable. Nunca aceptaría tocar una versión reducida por su alumna y por el novio, un tipo sin estudios de música conocidos.

Así que mentimos. Para saltarnos a los recomendados del catedrático, le comentamos que un joven director de orquesta (el mismo al que habíamos preguntado, hoy bastante famoso), amigo de un amigo, nos iba a hacer el favor gratis. El profesor aceptó, habida cuenta las referencias.

Tardamos aproximadamente un mes. Fotocopiamos la obra, la recortamos, y fuimos escribiendo, bajo el pentagrama de la parte de piano, la reducción de la parte orquestal.

Un mes más tarde mi mujer le presentó la obra, con la parte de orquesta primorosamente copiada por nosotros sobre la base de una imaginaria reducción realizada por el amigo “americano”. El profesor comenzó a leerla y fue dando su aprobación. Aunque las soluciones eran discutibles en algún momento, el resultado global era excelente, afirmó.

Mi mujer aprobó y una copia (creo que la única) quedó en manos del catedrático. Conociendo al gremio, estoy convencido de que se ha usado en alguna ocasión más, con gran lucimiento del acompañante.

Es lógico. Cuando un trabajo es profesional se nota.

¿Cómo se elige la Mesa del Congreso? Estudie la ley d’Hondt

El reglamento del Congreso (esa cosa que no es no ley) establece que la Mesa del Congreso está formada por un presidente, cuatro vicepresidentes y cuatro secretarios. Se elige el día de la constitución del Congreso de la siguiente forma:

  • El Presidente en votación nominal directa.
  • Los cuatro Vicepresidentes en votación nominal simulatánea: un diputado un voto y los cuatro diputados más votados son nombrados vicepresidentes. El número de votos obtenidos por cada candidato establce la prelación.
  • Los cuatro secretarios de eligen de la misma forma que los cuatro vicepresidentes

El Congreso actual está formado por 186 diputados del PP, 110 del PSOE, 16 de CiU, 11 de IU, 7 de Amaiur, 5 de UPyD y EAJ-PNV y 10 de otros partidos.

¿Cuál sería el resultado de la votación? Aparentemente el PP tendrá un vicepresidente primero, el PSOE el segundo, CiU el tercer e IU el cuarto.

Sin embargo los 186 diputados del PP son malos malísimos y se confabulan de forma que la mitad votan a un candidato del PP y la otra mitad a otro candidato del PP. Así el vicepresidente primero sería del PSOE (110 votos), los dos siguientes del PP (93 votos) y el último de CiU (16 votos).

Pero los diputados del PP ven que se podrían dividir de forma más eficiente a tercios: votar un tercio a Fulano, el otro a Mengano y el tercero a Zutano. Así el primer vicepresidente sería el candidato del PSOE (110 votos) y los siguientes del PP (62 votos). Y ya podrían hacer el resto lo que quisieran con sus votos con sus 54 votos.

Justamente este juego es el que hace la ley d’Hondt por usted cuando vota en las elecciones generales: empaqueta y desempaqueta los votos de todos los que, como usted, votó por un mismo partido.

Hasta aquí la analogía. El modus operandi es un poquito más complejo. El partido mayoritario tiene garantizada la mayoría absoluta de la mesa si tiene la mayoría absoluta de diputados (como es el caso de esta legislatura) pero, además, quiere asegurarse la vicepresidencia primera. ¿Por qué? Entre otras cosas porque si el presidente se ausenta para ir al servicio se queda presidiendo una cabeza de confianza. Además buscan una mesa “plural” que contenga alguna otra formación en aras al buen rollo: es dinero, más besamanos, más viajes, más recepciones, más canapeses.

Entonces hablan unos con otros y negocian y bla bla bla. Sale un diputado gruñón que dicen que no le quieren y le marginan y bla bla bla. La fuerza de cada bla es la capacidad que tiene de formar un paquetito que sirva para algo porque cuando se cuentan los votos, salen las cuentas: no hay más de 350 votos.

Cuando no hay mayoría absoluta el juego es más rico. El partido mayoritario no tiene garantizada la mayoría absoluta de la mesa y, normalmente, no la tendrá. El partido de la oposición busca hacerse fuerte en ella; básicamente por joder. En las dos legislaturas zapateriles el PP era un fuerte partido de oposición (los dos resultados mayores para un partido de la oposición en España): podía empaquetar dos vicepresidencias y dos secretarías en la Mesa del Congreso y las empaquetó. Esos cuatro miembros hacen solo uno menos que la mayoría de la Mesa. En la pasada legislatura el PSOE solo tenía tres miembros (presidente, vicepresidente y secretario) ya que cedió dos puestos a CiU y PNV para tener buen rollito parlamentario en la legislatura (en la anterior, la del 2004, fue uno de CiU y otro de IU). Esos dos cedidos, sean quienes sean, suelen recordar muy bien por qué están allí.

For the record

En la votación de vicepresidente del 13 de diciembre del 2011:

  1. Celia Villalobos (PP) 116 votos.
  2. Javier Barrero (PSOE) 100 votos.
  3. Dolors Montserrat (PP) 50 votos.
  4. Joan Jané (CiU) 47 votos.

resto en blanco (33), nulo (1) o anecdóticos (2). Veinte diputados del PP y diez del PSOE aparentemente votaron al de CiU.

Una interpretación flexible de la ley


Miro y miro y lo único que encuentro acerca de la interpretación flexible que exige UPyD para tener grupo son generalidades.

El asunto viene de una norma en vigor. El Reglamento del Congreso. Su artículo 23 dice:

1. Los Diputados, en número no inferior a quince, podrán constituirse en Grupo Parlamentario. Podrán también constituirse en Grupo Parlamentario los Diputados de una o varias formaciones políticas que, aun sin reunir dicho mínimo, hubieren obtenido un número de escaños no inferior a cinco y, al menos, el 15 por 100 de los votos correspondientes a las circunscripciones en que hubieren presentado candidatura o el 5 por 100 de los emitidos en el conjunto de la Nación.

2. En ningún caso pueden constituir Grupo Parlamentario separado Diputados que pertenezcan a un mismo partido. Tampoco podrán formar Grupo Parlamentario separado los Diputados que, al tiempo de las elecciones, pertenecieran a formaciones políticas que no se hayan enfrentado ante el electorado.

Bien, UPyD no encaja en ninguno de los supuestos. No tienen quince o más de quince parlamentarios y no ha obtenido un 5% en el total nacional (ni siquiera han obtenido ese 15 % en alguna de ellas). Por tanto, no tienen derecho a formar Grupo Parlamentario.

Sin embargo, ellos insisten en que sí. Y en que es posible si se hace una interpretación flexible del Reglamento. Nos dicen que el Reglamento es instrumental y tal y cual y que se debe favorecer la formación de Grupos.

El caso es que leo a Rosa Díez y a Toni Cantó y veo que me hablan de otra cosa. Hablan de que han sacado más de un millón de votos y de que la Ley Electoral es injusta. También hablan de precedentes; luego volveré a eso. Ya sabemos que han sacado más de un millón de votos (concretamente el 4,65%), pero ese más de un millón no llega al 5%. Y ya sabemos que ellos dicen que la Ley Electoral es injusta y que la quieren cambiar.

La cuestión, por tanto, sigue ahí. ¿Cuál es la interpretación flexible que plantean? Para que una norma sea interpretable de diferentes maneras, cada una de ellas debe de ser posible. Lo que no puede es pedirse que no se cumpla.

Para dejarlo más claro. Soy el One, Dios, el Tío que decide, y vienen los de UPyD y me dicen: “One, interpreta flexiblemente esta norma, de la forma más favorable para nosotros y danos Grupo”.

Yo soy el One y me gustan los de UPyD un mazo, pero a la vez soy un tipo que quiere cumplir la norma vigente. Y les digo: “Vale, amigos de UPyD me gustáis mucho, así que decidme qué interpretación más favorable le puedo dar a lo del 5% y cinco escaños. Venga, qué palabra puedo entender de otra manera, qué conjunción, qué coma”. Los de UPyD me contestan: “que tenemos más de un millón de votos y otra Ley, la Ley Electoral, es mala”. Yo contesto: “ya, pero nada de eso viene en la norma. La norma habla de cinco diputados y 5%, pero venga, que soy enrollado, qué puedo interpretar de otra manera”. Ellos contestan: “la interpretación favorable sería que nos dejases tener Grupo”. Yo contesto: “vaya, lo siento. Eso no es una interpretación flexible, sino el resultado de una interpretación flexible si la hubiera“.

Falta un detalle. Los precedentes. Se menciona el caso de Esquerra Republicana de Catalunya. Antes de analizarlo, hay que recordar que el PP es el que presentó un recurso contra la formación de Grupo Parlamentario, así que el mismo PP está legitimado para continuar manteniendo un criterio contrario al que dio lugar a la formación de Grupo en ese caso.

En cualquier caso, el Auto que inadmitió el recurso es muy, muy instructivo:

I. ANTECEDENTES

1

Mediante escrito presentado en el Registro General de este Tribunal (…) en nombre del Grupo Parlamentario Popular del Congreso de los Diputados (..)

2

Los hechos que han dado lugar al presente recurso son básicamente los siguientes:

a) Como consecuencia de las elecciones generales celebradas el 14 de marzo de 2004, las candidaturas presentadas por Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) obtuvieron 8 escaños en el Congreso de los Diputados, distribuidos de la siguiente forma: 4 por la provincia de Barcelona, 2 por Girona, 1 por Lleida y 1 por Tarragona. El día 2 de abril, todos los Diputados de esta formación manifestaron a la Mesa del Congreso su voluntad de constituirse como grupo parlamentario propio, al amparo de lo previsto en los arts. 23 y siguientes del Reglamento de Congreso de los Diputados ( RCL 1982, 552) (en adelante, RCD), con la denominación «Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana (ERC)».

b) La Mesa del Congreso, a través de Acuerdo de 13 de abril de 2004, aceptó dicha declaración de voluntad, y tuvo a dicho Grupo por constituido, «de acuerdo con lo previsto en los arts. 23 y 24 del Reglamento».

c) Al día siguiente, el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso presentó un escrito de reconsideración contra dicho Acuerdo basado en que el mismo contravenía el régimen de constitución de grupos parlamentarios previsto en el art. 23.1 RCD y, concretamente, la exigencia de haber obtenido no menos de cinco escaños y, al menos, el 15 por 100 de los votos correspondientes a las circunscripciones en que hubieren presentado candidatura. Al no haber tenido en cuenta los votos obtenidos en las circunscripciones de Alicante, Castellón y Valencia por parte de «Esquerra Republicana del País Valencià (ERPV)», denominación bajo la que dicha formación concurrió en estas tres provincias, la Mesa de la Cámara habría vulnerado el art. 23.2 CE ( RCL 1978, 2836). Para llegar a esta conclusión se aduce, en resumen, que este precepto contempla, según reiterada jurisprudencia, el derecho fundamental a ejercer el cargo parlamentario en condiciones de igualdad, que la constitución del Grupo Parlamentario de ERC afecta directamente a todos los demás Diputados en la medida en que su posición jurídica se ve alterada, y que las facultades de la Mesa del Congreso en relación con la constitución de los grupos parlamentarios son de carácter reglado y en ningún caso permiten separarse tan claramente de la literalidad del art. 23 RCD como se hace en el Acuerdo cuya reconsideración se solicita.

d) A través de Acuerdo de 14 de abril de 2004, la Mesa del Congreso de los Diputados decidió desestimar la anterior solicitud basándose en los siguientes argumentos: por un lado, en que la interpretación del Reglamento Parlamentario corresponde a la Mesa, que según la jurisprudencia constitucional debe realizar siempre la interpretación que resulte más favorable al derecho de los Diputados a constituir grupos parlamentarios; por otro lado, que de acuerdo con la STC 64/2002, de 11 de marzo ( RTC 2002, 64), este derecho corresponde a los Diputados y no a las formaciones políticas a que pertenecen, lo cual conlleva que los requisitos para constituir grupo parlamentario deben exigirse a los primeros, lo que, a su vez, implica que las circunscripciones que deben ser tenidas en cuenta a estos efectos son aquellas en las que han resultado elegidos los Diputados que desean formar un grupo parlamentario. Sobre la base de estos criterios, y en la medida en que Esquerra Republicana de Cataluña obtuvo más del 15% de los votos en el conjunto de las circunscripciones en las que ha obtenido representación y que han sido ocho los Diputados de esta formación que han expresado su voluntad de integrarse en este Grupo Parlamentario, la Mesa acordó desestimar la solicitud de reconsideración del Acuerdo anterior, señalando, además, que la constitución de este Grupo no produce perjuicio alguno a los derechos de ningún otro grupo y que, sin embargo, podría producir distorsiones en el funcionamiento de la Cámara su incorporación al Grupo Mixto. Finalmente, también se aduce que «es obligación de la Mesa de la Cámara amparar el pluralismo político, que en el Parlamento ha de ser reflejo de lo expresado por la voluntad popular».

¿Ven? La Mesa del Congreso sí hizo una interpretación (discutible, pero interpretación) del artículo 23.2 del Reglamento del Congreso. Puede que no nos convenza, pero ERC sí cumplía los requisitos (más de 5 y más de un 15%) conforme a determinada interpretación.

Vuelvo a preguntar: ¿en qué interpretación UPyD sí cumple los requisitos?

Y que nos dicen los señores de UPyD además: que el TC avaló esto de las interpretaciones flexibles.

Veamos qué dijo el TC.

” … el encabezamiento y el petitum de la demanda y, sobre todo, los derechos susceptibles de tutela a través de la vía del art. 42 LOTC ( RCL 1979, 2383) obligan a limitar nuestro análisis a la posible vulneración del art. 23.2 CE. Como ha quedado reflejado en los antecendentes, en esta fase del proceso se trata de decidir, concretamente, si los Acuerdos de la Mesa impugnados han podido vulnerar el derecho del Grupo Parlamentario recurrente y de los Diputados que lo integran a ejercer sus funciones de acuerdo con la normativa parlamentaria y en condiciones de igualdad.”

Esto deja claro el contenido del recurso.

(…) Por un lado, el derecho que venimos analizando protege a sus titulares, sean éstos parlamentarios individualmente considerados o grupos parlamentarios, frente a decisiones de las Cámaras que impiden, limitan o perturban sus funciones parlamentarias básicas ejercidas en el marco de la legalidad y en condiciones de igualdad. Así, a través de diversas fórmulas hemos señalado que es posible invocar el art. 23.2 CE frente a actuaciones de las Cámaras que impiden u obstaculizan artificialmente el ejercicio del núcleo de la función representativa, que contraríen la naturaleza de la representación o la igualdad entre los representantes (por todas, SSTC 32/1985, de 6 de marzo [ RTC 1985, 32] , F. 3, y 38/1999, de 23 de marzo [ RTC 1999, 38] , F. 2). Aunque en este último caso también se pone de relieve la íntima conexión entre los dos apartados del art. 23 CE, la igualdad en el ejercicio del cargo parlamentario tiene su ámbito natural de actuación en la normativa que lo regula, que debe ser aplicada de igual forma a todos sus destinatarios. (…)

(…) Por otro lado, el ius in officium tutelado por el art. 23.2 CE no implica un derecho fundamental genérico al respeto de la legalidad parlamentaria. En efecto, tal y como ha recordado el propio recurrente, son reiterados los pronunciamientos de este Tribunal considerando que el hecho de tratarse de un derecho de configuración legal no supone que cualquier infracción de los Reglamentos Parlamentarios pueda considerarse automáticamente vulneradora del derecho fundamental a ejercer las funciones parlamentarias en los términos que señalan las Leyes(…)

Insisto. Éste es el límite: que la interpretación atente contra esos derechos fundamentales.

Finalmente, de nuestra doctrina también se deriva que los órganos parlamentarios y, sobre todo, los órganos rectores de las Cámaras disponen de un margen en la interpretación de la legalidad parlamentaria que este Tribunal no puede desconocer. La autonomía parlamentaria amparada constitucionalmente (art. 72 CE) y la propia naturaleza del art. 23.2 CE como derecho de configuración legal obligan, en efecto, a limitar nuestro control a los supuestos de actuaciones parlamentarias lesivas de derechos fundamentales susceptibles de amparo y, en particular, de los reconocidos en dicho precepto. Así, éste fue el criterio seguido en la STC 64/2002, de 11 de marzo ( RTC 2002, 64) , relativa a la negativa de la Mesa del Congreso de los Diputados a considerar constituido el Grupo Parlamentario del Bloque Nacionalista Galego (BNG) en la Legislatura anterior. Pero también lo ha sido en la más frecuente jurisprudencia sobre la admisión a trámite de las iniciativas parlamentarias que la propia normativa parlamentaria somete a requisitos de tipo material [por todas, SSTC 40/2003, de 25 de febrero ( RTC 2003, 40) , F. 2, y 78/2006, de 13 de marzo ( RTC 2006, 78) , F. 3 a)]. Como en tantos otros ámbitos, el empleo de un canon de control de este tipo supone reconocer a los órganos parlamentarios un margen de interpretación de la normativa que rige su actuación que no puede ser ignorado por este Tribunal. Ello no obsta, como es lógico, a que dicha interpretación no deba ser censurada en los casos en que la misma conlleve una vulneración de los derechos fundamentales susceptibles de amparo.

(…) Son las propias Cámaras, pues, las que deben interpretar la legalidad parlamentaria, sin que dicha interpretación pueda ser controlada por este Tribunal al margen de los derechos fundamentales y, significativamente, del art. 23.2 CE.

Y esto es así porque lo dice la propia Constitución Española.

A la luz de esta doctrina, la presente demanda de amparo debe ser inadmitida a trámite por carencia manifiesta de contenido que justifique una decisión de fondo por parte de este Tribunal

¿Ven? El Tribunal inadmite por razones de forma.

Para llegar a esta conclusión resulta decisivo destacar que los Acuerdos de la Mesa del Congreso de los Diputados recurridos no son susceptibles de vulnerar el derecho fundamental invocado por Grupo Parlamentario Popular. Lo primero que hay que recordar, como se ha visto, es que el derecho que está en juego es el de este Grupo y el de los parlamentarios que lo integran a ejercer las facultades que pertenecen al núcleo de su función representativa en condiciones de igualdad y de acuerdo con la legalidad parlamentaria. Desde esta perspectiva cabe destacar que los Acuerdos impugnados se refieren exclusivamente a la constitución del Grupo Parlamentario Esquerra Republicana (ERC) y que en ningún momento se refieren al Grupo recurrente. Ambas circunstancias obligan a diferenciar nítidamente el presente supuesto del resuelto por la STC 64/2002, de 11 de marzo ( RTC 2002, 64), invocada reiteradamente y relativa a la constitución del Grupo Parlamentario del Bloque Nacionalista Galego (BNG) en la pasada Legislatura. Si bien en esta Sentencia incluíamos la constitución de los grupos parlamentarios entre las facultades de los Diputados que pertenecen al núcleo de su función representativa parlamentaria (F. 3), en el presente caso ya hemos señalado que no está en juego el derecho de los Diputados del Partido Popular a constituir un grupo parlamentario propio.

El Tribunal le dice al PP que sólo sería recurrible una decisión que le hubiese impedido tener Grupo Parlamentario a ellos, pero que, en condiciones de igualdad le hubiese permitido a otra formación tener Grupo.

Esto es interesante, porque UPyD podría aducir este precedente si estuviese en el mismo caso de ERC, pero no lo está.

En estas circunstancias, la única posibilidad de admitir a trámite la demanda de amparo pasa por considerar que la creación del Grupo Parlamentario Esquerra Republicana (ERC) es susceptible de vulnerar el derecho fundamental del Grupo Parlamentario Popular y de los Diputados que lo integran a ejercer otras funciones parlamentarias básicas en condiciones de igualdad y de acuerdo con la normativa que las regula. El recurrente afirma que la afectación de este derecho es evidente y directa. Pero un examen de las alegaciones formuladas para sustentarla no puede llevarnos más que a compartir el criterio contrario sostenido por el Ministerio Fiscal.

A continuación examina una serie de actuaciones parlamentarias. Les evitaré el tocho. La conclusión es que la constitución del Grupo no afectaba a los derechos fundamentales del entonces principal grupo de la oposición, pero no dice que esto implique que se deba conceder el derecho a formar Grupo a cualquiera que no cumpla los requisitos de la norma.

(…) Por otro lado, los Acuerdos impugnados es evidente que tampoco contrarían la naturaleza de la función representativa o la igualdad entre los representantes, en la medida en que se limitan a reconocer el derecho de los Diputados de Esquerra Republicana a constituir un grupo parlamentario propio. El que este reconocimiento implique que estos representantes tengan, en general, las mismas posibilidades de participación que los del principal grupo de la oposición no supone ninguna vulneración de cualquiera de los apartados del art. 23 CE, puesto que ello es consubstancial a todo régimen parlamentario. En efecto, cabe recordar que en relación con el mandato de proporcionalidad que afecta a los sistemas electorales (arts. 68.3 y 152.1 CE), a los senadores designados por las Comunidades Autónomas (art. 69.5 CE), o a la composición de las Comisiones parlamentarias hemos señalado que «la proporcionalidad en la representación es difícil de alcanzar totalmente o de forma ideal», sobre todo teniendo en cuenta las distorsiones que provoca cualquier fórmula electoral, así como la legitimidad constitucional de medidas que reduzcan el riesgos de una fragmentación excesiva de la representación popular (entre otras, SSTC 40/1981, de 8 de diciembre [ RTC 1981, 40] , F. 2; 75/1982, de 21 de junio [ RTC 1982, 75] , F. 4, y 35/1990, de 1 de marzo [ RTC 1990, 35] , F. 2). Este razonamiento es aplicable al caso ahora analizado, en el que tampoco es posible exigir una correspondencia absoluta entre representación y protagonismo parlamentarios, toda vez que el propio Reglamento del Congreso de los Diputados contempla la posibilidad que los grupos parlamentarios tengan un tamaño muy heterogéneo, sin que ello obste, como señala el propio recurrente, a que generalmente se opte por el criterio de la paridad entre los mismos. Así, la propia demanda de amparo reconoce que la disminución del protagonismo del principal grupo de la oposición debe respetarse siempre que responda a las previsiones reglamentarias,

Lean, lean, por favor, lo que aparece en negritas.

(…) Si a ello se añade la ya mencionada necesidad de respetar las interpretaciones de los Reglamentos Parlamentarios realizadas por los órganos rectores de las Cámaras que no conlleven una vulneración de un derecho fundamental, debemos rechazar la argumentación del recurrente, sin que para ello sea necesario entrar a discutir si la Mesa se ha excedido de sus facultades de control en relación con el cumplimiento de los requisitos exigidos para constituir un grupo parlamentario, o si los argumentos utilizados para justificar los Acuerdos impugnados resultan suficientes. Una vez más, la imposibilidad de afectar a los derechos fundamentales del Grupo recurrente y de los Diputados que lo integran impide otorgar trascendencia constitucional a sus alegaciones en relación con el comportamiento de la Mesa del Congreso de los Diputados.

De nuevo el TC insiste en que no entra sobre el fondo porque no puede al no haber infracción de derecho fundamental o del principio de igualdad.

Este hecho tampoco resulta contradicho por la teórica inmunidad que, según el recurrente, provocaría la imposibilidad de recurrir en amparo cualquier decisión parlamentaria arbitraria que beneficie a un grupo de parlamentarios distinto de los recurrentes. Si bien la ausencia de una vía judicial previa disminuye las posibilidades de control jurisdiccional de las decisiones parlamentarias sin fuerza de Ley, no es posible ampliar el recurso de amparo del art. 42 LOTC para dar cabida en el mismo a decisiones parlamentarias no susceptibles de vulnerar derechos fundamentales. Ello no sólo implicaría una desnaturalización de nuestra jurisdicción de amparo, sino también una inevitable intromisión en la autonomía parlamentaria constitucionalmente garantizada que este Tribunal también debe garantizar.

¿Qué quiere decir esto? Que la cámara es tremendamente independiente. Ahora bien, si se dieron un reglamento será para que se cumpla. ¿O es que pretenden los señores de UPyD que el primero que no debe cumplir las normas es el propio Congreso?

Por cierto, el Reglamento se puede cambiar. Que lo propongan.

La leyenda del innombrable

Debió de ocurrir sobre 1981 o 1982. Lo he recordado hoy, al escuchar en la radio a la gente hablar de manías, supersticiones y gafes.

Intentaré recrear la escena. Hotel Maisonnave de Pamplona. Sanfermines. El restaurante del hotel se encontraba enfrente de la recepción, bajando unas escaleras. Estamos cenando unas diez personas. Mi padre, algún amigo, varios críticos taurinos muy conocidos, un torero, un empresario de la cosa. Todos sabían mucho de toros y del mundo taurino.

Por alguna razón, uno de ellos mencionó al “innombrable” y en ese momento varios tocaron la mesa. Yo pregunté: ¿quién es el innombrable? Fue la señal para el comienzo de una noche memorable.

El innombrable -me explicaron- era un crítico sevillano de adopción del que no diré el nombre (porque ya falleció) que tenía fama de gafe.

— ¿Fama? ¡Fama no! ¡Es gafe!

Así lo aseguraba el torero (del que tampoco daré el nombre). Empezaron a contar anécdotas acerca del pobre crítico (mal crítico me aseguraron, además, ya con copa y puro) al que yo no conocía. Al parecer la certeza sobre su capacidad para provocar el mal fario era de tal naturaleza que cierto torero, cuando se enteró de que el innombrable había llegado al hotel en que se estaba vistiendo, saltó a la calle desde un balcón, al punto de casi matarse. Yo preguntaba, ¿quién es? ¡El innombrable, el innombrable! Y se negaban a decir su nombre.

El cachondeo fue subiendo de tono y uno de los críticos, que era bastante chistoso, comenzó a jugar con la superstición —impostada, salvo en el caso del torero— de los demás y avisó de que que él no creía en estas cosas y que la mejor prueba era romper el tabú. Los demás le avisaban: “No lo hagas, insensato, sucederá una desgracia”.

Lo hizo. El alcohol y la juerga hicieron su trabajo. Los que estaban allí se precipitaron a tocar la mesa o el suelo de madera, entre risas. Casi al instante, una camarera se tropezó y se le cayó una bandeja repleta de platos sucios. Fue como gasolina. El crítico guasón repetía el nombre y los demás lo amenazaban y se reían.

Ya era tarde, pero todos decidieron (yo era una especie de mascota) seguir en el bar del hotel tomando una copa. Sin embargo, al llegar, el barman nos informó de que se habían roto los congeladores y no tenían hielo. Comprenderán, claro, a quién se responsabilizó del hecho. El torero repetía: “ya os lo dije, ya os lo dije, ese tío es un cenizo, no se le puede ni mentar”.

En fin, los “accidentes” no habían hecho daño a nadie y nadie tenía ganas de terminar con la noche, así que no fuimos a buscar dónde beber. Tiempos felices aquéllos en los que un padre no tenía problema en llevar a un hijo adolescente de farra por lugares poco recomendables.

La juerga siguió y todos esperábamos, cada vez que el chistoso empezaba a pronunciar el nombre del innombrable, que el cielo se cayera sobre nuestras cabezas.

No sé si fue el alcohol o la venganza de un dios menor, el dios de los desafortunados a los que se les planta un sambenito. Al volver al hotel, el chistoso tropezó y, para evitar la caída, apoyó una mano en una especie de ventanuco, con algo de mala fortuna.

La fiesta terminó, para él, en un sanatorio.

No le volví a escuchar, en los siguiente días, nombrar al innombrable.