La ley d’Hondt, el bipartidismo y el caso de Navarra

En las pasadas elecciones la circunscripción de Navarra nos trajo los siguientes datos:

PP-UPN 38.18%, 2 escaños
PSOE 22.00%, 1 escaño
Amaiur 14.86%, 1 escaño
GBai 12.84%, 1 escaño
IU 5.51%, 0 escaños
UPyD 2.06%, 0 escaños

Y traigo tres reflexiones. La primera está motivada por una afirmación de ayer de doña Rosa Díez que agradeció el voto de muchos ciudadanos que votaban al partido aunque “resultaba prácticamente imposible que su voto se transformara en diputado”. Se trata de una adversativa bastante injusta. En Navarra por ejemplo doce candidaturas y solo había 5 escaños en juego. Es manifiestamente imposible que todos los votantes transformaran su “voto” en “diputado”. Y, evidentemente también, ningún votante de UPyD tenía menos probabilidades de transformar su “voto” en “diputado” que un votante de, digamos, PP-UPN. Simplemente es que hay hubo casi más de veinte votantes de un partido por cada votante del otro. Y no es plan de asignar escaños por código de colores; que ya sabemos que el magenta es muy chulo.

La segunda es una consideranción. En el sistema d’Hondt, sin cuota prefijada, hay que luchar para ganarse un escaño. Se dice que favorece al partido mayoritario. Sí, pero no si no llega. En el caso de Navarra verán como PP-UPN obtuvo bastante más del doble de votos que obtuvieron GBai y Amaiur y sin embargo solo obtuvo el doble de escaños que esos partidos. No llegó a obtener un escaño más por la misma razón por la que UPyD (o IU) no llegó a obtener un escaño más: no les votaron lo suficiente. Este es un efecto típico de pequeñas circunscripciones.

La tercera reflexión es una simulación. Habrán oído hablar de que el sistema favorece al bipartidismo. Lo que más favorece al bipartidismo es cómo votan los españoles que votan, ay, bipartidistamente. La simulación es la que sigue: imaginemos que en todas las provincias españolas se hubiera votado a unos partidos ficticios A, B, C, D, E y F con el mismo perfil que se ha hecho en Navarra. Cuál habría sido el resultado. Este:

Partido A, 38.18% 167 escaños
Partido B, 22.00% 82 escaños
Partido C, 14.86% 54 escaños
Partido D, 12.84% 42 escaños
Partido E, 5.51% 5 escaños
Partido F, 2.06% 0 escaños

No es una ley rígida (depende de muchos factores) pero si UPyD (o IU) obtuvieran el 15% de votos en todas las circusncripciones obtendrían, probable y aproximadamente, 50 escaños. El 15% de la cámara.

15 comentarios en “La ley d’Hondt, el bipartidismo y el caso de Navarra

  1. El PP sacó en Navarra 19 veces más votos que UPyD, en justa compensación debería tener 19 diputados por cada diputado de UPyD. Lamentablemente, 19 por 0 es 0.
    No sé qué le parecería a UPyD que en Navarra se le atribuyera 1 diputado y 19 diputados al PP.

  2. [1]

    Hombre, no digo yo que a los de UPyD les pareciera, a posteriori, que debieran sacar un escaño en Navarra con los votos que han obtenido.

    El argumento iba más bien a priori: cuando depositas tu voto no resulta prácticamente imposible que tu voto se convierta en diputado. Tu voto es como el de cualquier otro. No todos pueden convertirse en diputado (cinco diputados es menos que doce candidaturas) y no está escrito quién va a serlo.

  3. Claro, por eso planteo el absurdo de que el menos votado tenga un escaño y los demás en proporción. No iban a caber y habría aún más diferencia de escaños que ahora.

  4. propongo una revisión de la ley d´hondt para eliminar el bipartidismo: una vez se han distribuido los escanhos, se eliminan el partido con más escanhos y el que menos, y los escanhos sobrantes se redistribuyen entre los partidos supervivientes de la poda.

  5. Observo una obsesión recurrente en este blog contra UPyD. Aunque no estoy afiliado a ningún partido quisiera romper una lanza a favor de UPyD. La cuestión no estriba en la ley D’Hont sino en una incongruencia profundamente injusta: la circunscripción, en una elección de carácter nacional es la provincia, cuando debería existir una única circunscripción.

    Yo soy partidario de una prima a la mayoría, para conseguir mayorías razonables que faciliten la formación de gobiernos con respaldo. Ahora bien, si se introduce una prima a la mayoría, los partidos minoritarios son los que deben soportar, entre todos, el exceso que se lleva el partido mayoritario respecto de una hipotética elección puramente proporcional. La pérdida que experimentan los partidos minoritarios debe ser justa, esto es, equitativa. El hecho de que la circunscripción sea la provincia y no la nación entera, hace que los partidos nacionalistas no participen a la hora de soportar la prima a la mayoría. Como consecuencia, los partidos de alcance nacional tienen que soportar dos veces la prima a la mayoría: una, la que les toca y otra la que les toca a los partidos nacionalistas pero que éstos no soportan.

    La solución: cambiar la Constitución y establecer una circunscripción única en las elecciones de alcance nacional. Y que se siga manteniendo la ley D’Hont.

    He dicho!!!!

  6. [0] Lo que más favorece al bipartidismo es cómo votan los españoles que votan, ay, bipartidistamente.
    ¿Supongo que esta Ud. de coña?
    [4] 😄 jeje efectivamente, ese sistema también mantendría lejos al malvado proporcionalismo.
    [5] ¿De ciencias supongo? o

  7. Lo que se le escapa a mucha gente es que el sistema en el límite es proporcional a cualquier escala, pero al hacerse repartos por fracciones, no es que no tienda a ser proporcional, sino que la gente hace la cuenta mal y confunde lo que se ha de comparar por fracciones con lo que comparan por totales. Y, sea como sea, no es menos democrático un sistema que otro. Lo que nos jode a algunos es que la regla les dé tanto poder a los nazis, pero eso no es problema del sistema, sino del voto de la población. O qué esperaban, ¿acaso que en el País Vasco, con más de un 60% de nazis entre la población, no sacasen mayoría los nazis? El problema no es cómo se reparte el voto, sino dónde se deposita. Ahora va a resultar que el problema de que Hitler llegara al poder residía en el sistema electoral alemán y no en el voto masivo de los alemanes, ¡acabáramos!

  8. [7]

    Supone mal.

    Mire Navarra y compare con el conjunto del Estado.

    Ni de coña en el conjunto del Estado se vota como en Navarra (el sistema electoral no impide un perfil de voto de ese tipo).

    It is that simple.

    Enlaza con lo siguiente.

  9. [5] ¿De ciencias supongo? o

    Oiga amigo Q, ¿quien le ha soplado que soy de ciencias?
    Y si no se lo han soplado, ….
    ¿sería tan amable de decirnos en qué basa su hipótesis?

  10. [8] Ahora va a resultar que el problema de que Hitler llegara al poder residía en el sistema electoral alemán y no en el voto masivo de los alemanes, ¡acabáramos!
    No diría yo tanto como masivo, y si, parte del problema fue que el sistema era mejorable. Dudo mucho que con el sistema alemán actual pudiera volver a pasar lo que paso.
    [9][10] Ningún sistema electoral decente puede impidir que la gente vote lo que uno no quiere que voten.
    No creo que sea fácil marcar una raya y decir este sistema es decente y ese es indecente. Lo que está claro es que no todos son iguales. Hay mejores y peores sistemas, y el que tenemos es tirando a malo.
    Y ya puestos, comunicare a toda la gente que conozco que quería haber votado UPyD o IU, y que no lo hizo porque creía que no tenía sentido hacerlo con el sistema

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