Juicios paralelos


El chófer de D. Francisco Javier Guerrero, exdirector general de Empleo de la Junta de Andalucía ha acusado a su exjefe de “conseguirle” subvenciones por importe de 900.000 €. Denuncia que constituyó dos empresas, que presentó un proyecto “falso” y que luego destinó la pasta a otra cosa, concretamente comprarse unas casa, “pagar” a su jefe por el favor hecho, dándole dinero, y comprarle cosas varias, entre ellas droga.

Hoy he escuchado una discusión entre varios periodistas acerca de la excesiva trascendencia que se está dando a lo que declara la gente en los juzgados y acerca de si eso es o no prueba o simples indicios. Prueba no es nada en este momento, porque la prueba como tal sólo existe en el juicio, pero cuando un documento sea prueba, también lo será una declaración. Otra cosa es la valoración que se haga de esa prueba. Recuerden, no obstante, que también se puede mentir por escrito y que los documentos pueden ser falsos o tergiversarse.

En cualquier caso, y respecto de este asunto, uno de los tertulianos (Arcadi Espada) insistía en que de las diferentes cosas que declara el exchófer ninguna de ellas está acreditada porque todas han sido negadas por D. Francisco Javier Guerrero a través de su abogado. Cuando se le preguntaba si también había negado que el exchófer recibiera esos 900.000 euros a través de empresas de su propiedad, ha insistido en que eso también se ha negado.

Esa negativa sale en una noticia que da EFE. Y veo que se reproduce tal cuál. ¿Qué ha negado D. Francisco Javier Guerrero?. Esto.

El abogado de Guerrero, Fernando de Pablo, ha dicho que son “totalmente falsas” y “no tienen ningún fundamento” las declaraciones policiales de su antiguo chófer, Juan Francisco Trujillo, según las cuales destinó parte de los 900.000 euros que percibió en ayudas a comprar cocaína, antigüedades y ropa para el exdirector, así como a pagar fiestas y copas.

Según De Pablo, su cliente niega tanto haber comprado droga y objetos como haber recibido él mismo parte de las ayudas que la Junta concedió a dos empresas creadas por su antiguo chófer.

Si lo que dice EFE es cierto, Guerrero no niega que la Junta de Andalucía le diera 900.000 € a empresas de su chófer e implícitamente admite su existencia.

Lo que me interesa de este asunto es lo siguiente: esa frase de EFE (sé que es de EFE porque se reproduce literalmente) no está entrecomillada. Me pregunto, ¿qué dijo exactamente el abogado?

Imaginen que el periodista le pregunta al abogado: “¿Su cliente ha recibido parte de alguna ayuda de la Junta de Andalucía entregada a empresas de su exchófer o se le ha regalado cocaína con ese dinero?” El abogado contesta: “lo niego rotundamente”. El periodista escribe a continuación que “según De Pablo, su cliente niega tanto haber comprado droga y objetos como haber recibido él mismo parte de las ayudas que la Junta concedió a dos empresas creadas por su antiguo chófer”.

Sin embargo, ¿es eso lo sucedido? No exactamente. El abogado habría contestado a la pregunta principal sin entrar a negar los presupuestos de la pregunta. Una de las primeras cosas que adviertes a un testigo o a un interrogado es que nunca contesten a preguntas que encierren un presupuesto previo que no se quiera admitir. Esa trampa es vieja, pero sigue funcionando.

Supongo que es cierto que esas sociedades limitadas existen, que son propiedad del exchófer y de su esposa, y que recibieron esas subvenciones. Lo supongo por una cuestión de lógica: el exchófer no va a explicar qué hizo con ese dinero (incriminándose) si ese dinero no se hubiera recibido. Y supongo que es fácil demostrar que es así, además, documentalmente, ya que habrá un expediente, aunque sea una mierda de expediente, y unos pagos. Y lo lógico es que ya estén en el expediente judicial. Además, el señor De Pablo no ha negado expresamente que esas subvenciones existan. Sin embargo, todo esto son indicios (y no hablo de indicios penales) de un asunto que, por sí mismo, ya es un escándalo de corrupción, por la relación entre el exchófer y el exdirector. Que el señor Guerrero haya cobrado lo agravaría solamente.

Por tanto, Espada no acierta cuando dice que lo de los 900.000 € se ha negado, pero tiene razón en el sentido de que no está acreditado.

Ésa es la gracia de la cosa: la de veces que damos por sentadas cosas porque de esas cosas se han extraído otras, sin pararnos a pensar demasiado en ello. Los abogados, que nos dedicamos profesionalmente a esto de probar cosas, lo sabemos.

Así que les daré un consejo. Cuando les pregunten algo importante, párense a pensar en si al contestar están reconociendo o no algo que a lo mejor no quieren reconocer, o si se puede interpretar así. No les importe parecer algo cortos de pensamiento, ni hagan como aquel que dijo que él, a su mujer, no la había pegado en España.

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32 comentarios en “Juicios paralelos

  1. – ¿Cobraron horas extras los empleados?
    – No lo recuerdo.
    – ¿Trabajaron más horas de lo debido aquel día?
    – No lo recuerdo.
    – ¿Pidieron aumento de sueldo?
    – No lo recuerdo.
    – ¿Está usted casada?
    – No lo recuer…
    Uno de los interrogatorios de la abogada protagonista en la estupenda serie “The good wife”. Cómo son los abogados…

  2. “Cuando les pregunten algo importante, párense a pensar”

    Como si tuviera tiempo para pararme a pensar. Es más como si tuviera tiempo para pensar.

  3. Yo en España, tampoco.

    Por cierto, en un programa-concurso ayer mismo en TV:

    – Le toca el turno a Fulanita, que nos ha dicho que está enganchada a las series…
    – Sí – dice Fulanita – a series yonkis (para Uds., queridos lectores de Las 4 esquinas del Mundo, aclaro: series yonis es un portal, me cuentan, desde el cual se faclitan enlaces para bajarse series de TV de la Red)
    – Bueeno – la presentadora la facilita una salida – pero es mejor comprarlas, ¿no?
    Fulanita, rotunda:
    – No

  4. Lotro día un madre preguntaba a una mozalbeta de tres años en medio de una reunión

    “¿A dónde vas?”

    y la mozalbeta, intuyendo que era una pregunta importante, meditó y respondió modo pulmón caballé

    “¡¡a hacer caca!!”

    mierda

  5. Querido Tse:

    siempre que habla de cuestiones relacionadas con derecho, a los que somos legos en la materia, nos suele iluminar y, créame, en verdad se le agradece.

    No obstante, mucho me temo que el derecho, en España, se apoya en axiomas buenistas, una forma de la llamada filosofía Alicia, que en su seno llevan irremediablemente a la injusticia.

    Un ejemplo quizás sirva para aclarar lo que quiero decir. En cualquier estado de derecho los ciudadanos son inocentes de entrada, esto es, mientras no sean declarados culpables en un juicio. Es un gran alivio!. Ahora bien, todo ciudadano, inocente o culpable, tiene la obligación de colaborar con la justicia cuando ésta le interpela en un caso concreto.

    Aún a riesgo de simplificar las cosas demasiado, intentemos un análisis lógico de lo que ocurre cuando un ciudadano, llamémosle Kane, se ve involucrado en un juicio, en calidad de imputado. Sólo hay dos opciones: o es inocente o es culpable. La obligación de colaborar con la justicia, si es inocente, no debería ocasionar problemas (salvo en algún caso patológico que serviría como excepción que confirma la regla).

    Pero si el ciudadano Kane es culpable, se produce la colisión entre la obligación que tiene de colaborar con la justicia y el derecho que le asiste de no declarar contra si mismo. En España, para resolver este dilema se le otorga al imputado el derecho a mentir. Y, en mi opinión, esto es un grave error.

    ¿Sabría Ud. explicarnos porqué se le concede el derecho a mentir?. ¿Hay algún matiz importante que no se aprecie a primera vista y que haga aconsejable esta medida?

    Saludos

  6. [13]

    Yo soy lego en la materia pero me da que no hay colisión. No hay obligación de colaborar con la justicia. Esa obligación solo la tiene un testigo; que es distinto de estar imputado.

    Lo único que cabe es el derecho a no declarar contra ti mismo. O el derecho a guardar silencio.

    Que equivale, efectivamente, a no colaborar con la justicia. Pero claro se trata de no colaborar con la Justicia para que te empure (hayas cometido un delito o no) porque ya estás imputado. Y solo faltaría que uno no pudiera hacer eso.

    Esta parte se olvida. Cuando se leen los derechos americanos de película y se incluye el derecho a guardar silencio se añade que todo lo que diga (el susodicho) puede ser usado en **contra** suya. Y esa es la clave. Hipotéticamente a igual que hayas cometido un delito o no; a partir de un cierto momento (roughly speaking, a partir del momento en que estás imputado) todo lo que digas puede ser usado para que la policía, el fiscal, la acusación monte su relato. Y tanto el relato acusador como lo dicho por el imputado pueden tener mucho o poco que ver con la realidad.

  7. [14]

    Quizás no me he explicado bien, pero cuando hablo de colisión entre obligaciones y derechos lo hago desde un punto de vista teórico. En la constitución se dice que todo el mundo tiene derecho al trabajo; sin embargo, esta declaración no genera derecho positivo (creo que se llama así), y esa es la razón por la cual un parado no puede ejercer acciones (penales o civiles?) contra el estado que no le ha asegurado, en su caso particular, dicho derecho constitucional.

    En el mismo plano, todos los ciudadanos tienen la obligación de colaborar con la justicia. Ahora bien, a la hora de plasmar esa obligación en la realidad se hace de forma distinta con los testigos (que si no declaran la verdad y les pillan les empuran) y los imputados (a los que se les concede el derecho a mentir). Precisamente se les concede ese derecho para no caer en el absurdo de que tengan que declarar contra si mismos. En consecuencia, estoy de acuerdo contigo en que, al final, se le libera al imputado de la obligación de colaborar con la justicia, y eso me parece razonable.

    Sin embargo, lo que no me parece razonable es que, para liberar al imputado de la obligación formal de colaborar con la justicia, se le confiera el “derecho a mentir”. Esto me parece algo aberrante. Puede guardar silencio todo lo que quiera, pero si opta por hablar su declaración debería tener consecuencias en ese sentido.

    En resumen, otorgar al imputado el derecho a mentir hace que el garantismo de la justicia sea excesivo y extienda un manto de protección sobre el culpable que no debería existir, pues de hecho, para el inocente no existe.

    Saludos qtyop

  8. [15]

    A ver todo está en el artículo 24.2 de la CE: el derecho a no declarar contra uno mismo, el derecho a no confesarse culpable, el derecho a la presunción de inocencia.

    Todo ello implica que son otros lo que tienen que probar tu culpabilidad. Y que para ello tú no tienes porqué ser una fuente de conocimiento; porque se te presume inocente, no tienes porqué declararte culpable y no tienes porqué decir nada contra ti.

    supongamos que A mata a B. Y resulta que la policía infiere que A es sospechoso del asesinato de B. La policía le cuestiona

    – ¿mató usted a B?

    Su tesis es que A tiene derecho a no responder pero no derecho a mentir.

    Obviamente una interpretación, así (suponiendo que pudiera llevarse a cabo en la práctica) del derecho a no declarar contra uno y el derecho a no confesarse culpable habrían desaparecido.

  9. Es indiscutible que un derecho penal civilizado debe incluir el derecho a no actuar de forma que te perjudiques. Los americanos lo configuran de forma que no tengas obligación de declarar como “testigo” contra ti mismo. Curiosamente, los mismos americanos tienen esto tan claro que no sacan ninguna consecuencia de que alguien no declare. Eso sí, si declara y miente puede tener eso consecuencias al margen del propio proceso en cuestión. Es decir, asumen que un inocente se calle cual muerto (aunque ha habido discusiones sobre las consecuencias del silencio) e incluso se exhorta a los inocentes a evitar la humillación de declarar.

    Cuando esto se discutió en España, veníamos de una época en la que al imputado se le “exhortaba” a decir verdad. Podríamos haber hecho dos cosas: considerarnos americanos y decir “puedes no hablar, pero no puedes mentir sin castigo”, o permitir que la mentira no tuviera consecuencias. Se optó por la segunda construcción precisamente porque se estimaba, creo que con razón, que aquí el silencio sería interpretado precisamente como confesión de culpabilidad.

    Cuando llevemos 200 años con este sistema quizás hay que cambiarlo.

  10. Tse, ¿el tanto por ciento de acuerdos entre partes para que no haya juicio y se fije una condena es similar en España y EE.UU? Siempre me ha parecido que hay demasiados juicios, sobre todo cuando parece evidente una sentencia condenatoria… ¿no sería mejor para todos evitarse el mal trago de pruebas, confesiones y declaraciones morbosas?

  11. [20] No conozco las estadísticas, aunque presumo que allí habrá más acuerdos, por las características del sistema (los fiscales tienen mucha más autonomía). No obstante, en España se dan muchos más acuerdos (conformidades) de las que creemos.

  12. [19] Tse, gracias por sus aclaraciones. Entiendo, y en parte comparto, la idea de que otorgar el derecho a mentir al imputado puede ser un mal menor. Sin embargo, creo que sigue siendo un mal.

    Es cierto que puede originar problemas de poca monta si se compara con “otros vicios” de la judicatura. Por ejempo: continuamente asistimos a filtraciones de sumarios secretos. Me pregunto: ¿porqué nunca se detecta al responsable y se le empura? ¿Cómo puede permitir, un juez que se precie, cualquier tipo de filtración? ¿Que hace el Consejo GPJ?

  13. [26]

    A mí lo que me gusta son los blogs de abogados.

    En relación a lo de Marta del Castillo, sólo hay que oir lo que se dice en las tertulias y se lee en los comentarios de las noticias para agradecer que en España tengamos un sistema tan garantista. Es más, quizá lo sea poco.

  14. Oyes en las tertulias, incluso de juristas, comentarios que parecen defender leyes que digan “si tiene cara de malo o si todo el mundo sabe que ha sido él, será culpable digan lo que digan las pruebas” o cosas así. Es la leche.

    Se oye mucho hablar de la “vergüenza” de justicia que tenemos, pero nadie dice cómo debería ser. Qué leyes satisfarían sus ansias justicieras. Espero que los jueces sepan abstraerse de todo y sigan su camino sin hacer caso del ruido ambiental.

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