La sentencia de un caso de corrupción que respetamos y acatamos


Antes de que otros reputados comentaristas se adelanten a la hora de efectuar un análisis de urgencia sobre la decisión adoptada por el tribunal del jurado que ha absuelto a Camps, he decidido ser el primero para que mi voz se escuche con claridad en estos momentos de confusión general y de comentarios encontrados.

Cinco ciudadanos presentes durante el juicio, a los que «apoderamos» para hacer justicia se han opuesto a la visión de otros cuatro que reunían las mismas características.

El pueblo ha hablado. ¡Viva el pueblo! ¡Todos somos el pueblo! ¡Al pueblo se la pela si falta una coma o no!

Venga, ya pueden citarme en todas partes.