Lobotomizados

Ayer tuve una mala tarde. Acudí a una notaría, donde nos habíamos citado el dueño de la yurta y yo con unos clientes comunes y en tanto que él, avispado como pocos y celoso de su tiempo, inventó no sé qué excusa para quedarse parlamentando con un oficial de la oficina notarial, el que suscribe hubo de acompañar a los mentados testadores -que ese era el negocio que nos congregaba- a tomar un café. Luego no fue tal, sino conversación sobre la diligencia del notario, empeñado en corregir la minuta preparada, y esto y aquello otro. Lo suficiente para que consumiera unos minutos preciosos que me llevaron, por vicisitudes que no son al caso, a darme de bruces, más bien de parachoques, con valla municipal que cortaba el tráfico en los aledaños de Alcalá con Lagasca. Circulaba calle abajo la retaguardia, grandes claros, de la feria del liberado, asalariado de la holganza y especies asimiladas. Como había aparcado decidí mezclarme con las fuerzas vivas del Pueblo Antifascista, con arrojo, aplomo y sin consideración por mi integridad física, pues, provocador, conservé mi corbata, sin pararme a pensar que más de uno podría querer verla con sus extremos anudados a un árbol. Pero no, la tropa caminaba a paso cansino, provista de las tricolores habituales y los remedos de enseñas de Morgan a la sindical, mientras algún periodista -Onda Cero me pareció, no lo recuerdo- preguntaba por los motivos. Nada menos, los motivos. ¿De quién? ¿de los amigos de la subvención, acaso? ¿de los inasequibles al raciocinio? ¿por ventura de los adictos al tribunal médico o quizás de los consejeros de empresas amigas?

Tengo para mí que los matices eran ajenos a la señorita (me demandaría por calumnias por tal calificativo, no lo duden) que respondía. “Por lo que nos quitan” vociferaba entusiasmada, mientras asentían sus adláteres y su ego crecía, “porque vamos a perder lo ganado en treinta años”. Y se quedó tan ancha, ella, luchadora de veinte o veintidós años, hija de la LOGSE y Rubalcaba, como los circundantes, y quizás la periodista. Y fuese y estuve tentado de aclararle a la reportera: “no, no, investiga, comprueba, aclara, contrasta”, pero no lo hice. Al cabo, qué más da. Para qué explicarles que nada de treinta años, que eso que dicen defender porque se lo quitan es anterior, muy anterior. Que es viejo. Que viene del Fuero de los Españoles, casi. Que lo predicaban Solís y Arrese y Girón y lo aplicaban las Magistraturas, aun bajo otros retratos, ralo el bigotillo y prominente el abdomen, pero la misma regla: pro operario y cuarenta y cinco días sí o sí. Porque no había una protección contra el desempleo tan pródiga y se compensaba con larga indemnización que durara hasta el próximo trabajo. Y que el Estatuto del 80 era más de lo mismo con el añadido de la negociación colectiva y la sustitución del Sindicato por los Sindicatos, tan poderosos, tan crecidos, tan agrestes que nadie osó -quinto poder- someterlos a juicio y se hicieron parte de nuestra tangentópolis. Todo muy adecuado para competir con Asia, Suecia, California o Antofagasta. Por poner ejemplos.

No se hicieron las manifestaciones para gritar sutilezas, y el destino, en Sol, con los beneficiarios de tan grandes prebendas vociferando desde una tribuna para la defensa del cortijo, menos. Así que hablarles de fracaso y de cambios les va a resbalar. Pero son definitivamente el pasado, ajado y sin lustre: que se quieren personajes del Germinal de Zola, ya lo dije por ahí, cuando son carne de sainete de willystoledos y bardemes.

No lo espero porque la derecha que soportamos es pusilánime y acomodada, soberbia y desdeñosa, pero mañana, quid pro quo, la partida del Proyecto de Ley de Presupuestos que les asigna fondos debería desaparecer.

Fíjate y verás

El extraño caso del catedrático desaparecido en El País.

Ya metidos en harina, podrían haber anunciado que los actores del film eran Tom Hanks, Gary Sinise y Sally Field. Total, si promocionan la película metiendo la música de otra…

El estado de abandono del local era evidente. Imagino que lo debieron cerrar por consumo ilegal de carne humana.


Nada como tener el jamón expuesto de esta guisa para que cualquier tipo de elemento ambiental ayude a potenciar y enriquecer su sabor.

¿Esto no podría actualizarlo una miajilla la RAE?

huérfano, na.
(Del b. lat. orphănus, y este del gr. ὀρφανός).
1. adj. Dicho de una persona de menor edad: A quien se le han muerto el padre y la madre o uno de los dos, especialmente el padre. U. t. c. s.

madre.
(Del lat. mater, -tris).
1. f. Hembra que ha parido

padre.
(Del lat. pater, -tris).
1. m. Varón o macho que ha engendrado.

Extra, extra!


A las 18H00′ de la tarde la participación en las andaluzas es un 12% más baja que en 2008. En las elecciones generales de 2011, en el segundo avance, la particpación había descendido (respecto de 2008) sólo un 1,8 %.

Dicen los “pedióricos” que no se sabe a quién perjudica esto. Jeje.

Arenas, mayoría absoluta de calle.

En cuanto a Asturias, yo también creo que a Favila se lo zampó el oso por dormirse en los laureles.

NOTA: Esta entrada segurmante se autodestruirá cagando leches (sobre todo si equivoco la previsión).

Tsarte


Hace no mucho, por no sé qué problema, se borraron todos los juegos absurdos como el buscaminas o el solitario. Es una putada porque solía usarlos mientras hablaba por teléfono. Así que intenté jugar ajedrez en línea, pero al descubrir cómo demolía mis defensas un puto bielorruso en la variante merano de la defensa semieslava del gambito de dama (cosa inexplicable, porque Kasparov, Kramnik y Anand han estudiado en secreto mis partidas con esta aguda defensa), decidí optar por otra cosa, y pasó que abrí a lo tonto el Paint y me puse a dibujar.

Unos días después, puedo mostrarles mis primeras obras, nacidas de conversaciones telefónicas y que he titulado de manera intuitiva. Aquí están:


A éste lo he llamado Fiesta de cumpleaños.


Éste, por alguna razón desconocida, me hizo pensar en una Navidad en California, y eso que nunca he estado allí.


El nombre de esta obra me lo sugirió un compañero que estaba algo enfermo y que en mi obra vio algo de su alma. Lo llamé Juanji’s disease.


Una mezcla de sonidos y colores primigenios, oximorónicamente unidos a un olor y textura de asfalto, bautizaron este “In the urban jungle“.

Que todo quede en casa


Cuando he leído la noticia de la detención del imán de Tarrasa me ha llamado la atención lo del método para pegar a las mujeres: emplear un siwak, que, al parecer, es un palitroque que se usa para abrillantar los dientes, fortalecer las encías y tener buen aliento. Chusca la cosa, verdad.

Jeje. El imán alucinará. El hombre, para empezar, ¡está explicando lo que dice el Islam! Seguro que se considera un filántropo. A menudo se analiza el avance que supuso, en su tiempo, la religión musulmana para la situación de las mujeres. Y supongo que fue así. Bien resalta el imán que esto es el Islam y que nada de romper huesos o afear la cara. No, ¡pegar con un palitroque! y eso sólo después de dejar a la mujer sola en el lecho, que no en las restantes habitaciones de la casa. Además, emplaza a los fieles a la justicia del más allá, ni más ni menos que al juicio final. En fin, el del tiempo es un problema: el imán les fía largo el castigo y, a la vez y en buena lógica, no ve razón para cambiar sus creencias por cuestiones baladíes como que no está en Arabia en el siglo VII.

En fin, que la noticia nos explica que el imán incita a la discriminación, cuando no es así. El imán no incita a nada. Es la religión en la que cree -al menos en su versión mayoritaria- y que es contradictoria con los “derechos del niño” o “de la mujer”, la que lo hace.

Hace poco, defendí a una mujer marroquí. Con cinco hijos, el marido se había marchado de casa y pedía una rebaja de las cuantiosas pensiones fijadas. Ella tenía la suerte de contar con su padre que vivía en París y que tenía el suficiente dinero para ayudar a su hija. Lo curioso es que el hombre no sólo se había marchado de casa y dejado a su mujer y sus hijos sin ingresos, sino que se había vuelto a “casar” y acababa de tener su sexto hijo. Me excedí -y fui justamente reprendido en el juicio-, al preguntarle si no le parecía irresponsable que sin pagar las pensiones por sus cinco hijos hubiera decidido tener el sexto. El hombre se empeñó en contestar, sin embargo, y afirmó que estaba enfermo y que se había casado para tener una mujer que le cuidara y que por eso la había dado un hijo. Ya ven los procesos mentales del buen hombre.

Ése es el problema. Todos, el prolífico padre y el imán, están convencidos de ser unos filántropos.

Tampoco veo problema, por otro lado, en poner a prueba sus creencias con tan duro trance e incomprensión. Al fin y al cabo, después de la cárcel terrenal e injusta, le espera el juicio final, momento en el que recibirá las medallas que le corresponden en justicia.

Eran españoles esos empresarios y autónomos, no lo olvidemos


En estos días hay mucha gente que está afirmando que es buena cosa que el Gobierno haya adoptado la decisión de inyectar dinero para que se paguen las deudas a proveedores. No seré yo uno de los que diga lo contrario.

Ahora bien, se está, como de costumbre, evitando el gris que hay en el asunto de las deudas acumuladas. Sí, es impresentable que se tarde tanto en pagar a la gente. Es impresentable que haya facturas incluso en pesetas en los cajones. Sin embargo, se omite la pregunta: ¿por qué para las empresas era interesante trabajar así, para alguien que no pagaba en plazo incluso en las épocas más boyantes? ¿Por qué una empresa sigue trabajando para alguien que te debe una factura en pesetas?

Hoy se dice que las empresas y autónomos (siempre se añade eso de “autónomos”, como si el “autónomo” no fuera una empresa) han sufrido mucho por estos impagos y han tenido que despedir gente y cerrar sus negocios. Es cierto que es así, pero lo que no se menciona es que trabajar para la “administración” (entiéndase en sentido laxo) ha sido (o al menos fue) siempre un chollo, y que las empresas se daban de hostias para trincar contratos. Y que muchas empresas se crearon “ad hoc” por amiguetes o parientes de alguien con capacidad de decisión o si existían previamente no sólo contaban con el retraso sino con el pago bajo cuerda a éste o aquél. Vamos, que el negocio era tan redondo que podías tardar en cobrar dos años y además adelantar la mordida del tipo que ponía el sello en la factura. Gracias a esos sistemas tan transparentes, las empresas incluso se han repartido las grandes obras públicas no pisándose la manguera.

Esas mismas empresas podían prestar unos servicios incluso deficientes sin problemas, sin sanciones, porque en el chiringuito participaba el que tenía que vigilar. Y podían financiarse sin problemas precisamente porque la teta era la teta de la vaca pública. También es cierto que el “cobro” era seguro, pero eso no lo puede explicar todo. Si trabajabas para la administración bastaba con cumplir unos mínimos muy mínimos, sin necesidad de ser “competitivo”, y esas empresas que, además y por medios sucios, quitaban de en medio a las que podían hacer el trabajo mejor y más barato, prevalecían dando a nuestra estructura empresarial la pinta casposa que ahora tiene.

Ya sé que lo de generalizar está feo, pero en fin, que el despilfarro ha sido general es evidente. Basta con ver la deuda que ahora se presenta. Y sí, hay que pagar también la factura del que vendió tornillos al doble de precio, y la del amiguete del tipoquemanda que hizo un informe que nadie necesitaba.

Que se paguen todas, pero sin aspavientos, por favor.

Imágenes


¡Ese higo, es, es! ¡Ese higo, es, es!

El PP de Badalona quiere retirar (no sé si ya lo ha hecho) este tipo de contenedores de ropa de la vía pública. La oposición lo acusa de querer quitar la pobreza de la vista de la gente. Hace unos meses murió un crío dentro de uno de esos contendores. Los padres los usan para que lleguen hasta la ropa más huidiza.

Las dos fueron rodadas en blanco y negro. Además, son magníficas ambas. No necesitan pintarlas de color de rosa.

Una gran cosecha de motos la del 5 de enero. Motivo: vaciar las calles con el fin de poder celebrar la Cabalgata de Reyes. Lugar: calle Pelayo de Barcelona.

Un tres en uno perfecto.

Qué es el periodismo moderno

Pues deber ser empezar la noticia más importante del día ansí:

La velocidad a la que el Ejecutivo de Mariano Rajoy trató de convertir ayer en un éxito lo que era un correctivo en toda regla a su plan de reducción del déficit español, superó cualquier límite.

Es decir, escondido entre los árboles de la hipérbole moderna, el bosque tradicional:

La velocidad a la que el Ejecutivo de Mariano Rajoy trató de convertir ayer en un éxito lo que era un correctivo en toda regla a su plan de reducción del déficit español, superó cualquier límite.

Ellas

1. La semana de la dona está llegando a su fin entre reproches gramaticales y reproductales. También en medio de la presentación de los espectaculares resultados de explotación (sin faltar) de Mercadona, ese nombre tan bien escu(l)pido para la ocasión, y que habrían de compararse con los del Club del Gourmet para tener una medida cuantitativa de la crisis.

2. Me entero por @malaprensa de un buen contra-artículo contra Bosque. Empiezo a leerlo con cariño y afecto porque estoy de buen rollo, apaciguador, con los brazos abiertos, ávido de aprender, y para que no se diga que sólo leo lo que me gusta oír; valga el oxímoron. Llego hasta esta cita:

«Tener tetas es raro. Una niña pasa los primeros 12 o 13 años de su vida sin tetas. Después, un buen día, le salen dos objetos en medio del pecho que redefinen su relación con el mundo. No se puede estar preparado para un cambio así.»

Y este apunte sobre ella (la cita): «Un post sobre las tetas de las mujeres, en el que la autora habla constantemente en masculino.» Se refiere, supongo, al “preparado”. Se me ocurren varias cosas siendo robótico de ciencias. Primero que la concordancia vizcaína es asaz abundante sin que nos rasquemos las vestiduras sociales: “un millar de personas acudieron”. Yo mismo aquí escribí “este apunte sobre él” pensando en el texto hasta que releyendo me di cuenta de que era ella (la cita). El ejemplo del millar y su concordancia es interesante porque el plural (marcado) que suele acompañarle (un millar de personaS) hace vacilar al dicente y le lleva a marcar pluralmente el verbo. De la misma forma puede pensarse que aunque solo las mujeres tengan tetas la impersonal frase “no se puede evitar” lleve al dicente a buscar un complemento impersonal que más bien será neutro (como neutros son “tener” y “raro” en la cita), que no masculino. Segundo, que la cita y la comprobación de que muchas mujeres (¿llenas de autoodio?) se sienten bien con ella y con su concordancia muestra, quizá, no una preeminencia de lo masculino aterrador, sino, tal vez, una evolución, tal vez natural tan natural como la tendencia regularizadora de verbor (abrido por abierto), hacia un lenguaje menos marcado, menos flexionado. Una hipótesis aterradora para muchAs.

3. Mi mujer dice que los varones nacen con una sola neurona; que Dios le dio. Normalmente se mal usa y se escurre hacia salva sea la parte. Dice que solo cuatro varones han sido capaces de reproducir la neurona y se han vuelto seres inteligentes: su hermano, su cuñado, su parejo y @tsevanrabtan, su oráculo.