¿Saulo, Saulo, por qué te han inventado un caballo?


Leo una entrada de Santiago González sobre la cosa etarra y gubernamental en la que afirma:

Saulo de Tarso salió de Jerusalén, camino de Damasco. Llevaba con él una orden del Sanedrín para detener a los cristianos de la ciudad. Una luz cegadora le derriba del brioso caballo que montaba y una voz bien modulada le dijo desde lo alto: “Saulo, ¿por qué me persigues?”

¡No, no puede ser! ¡Otra vez! Así que, para escribir esta entrada voy a la wikipedia y leo:

Pablo de Tarso había recibido el mandato de las autoridades judías de perseguir a los cristianos de Damasco. Mientras cabalgaba a ese destino, un resplandor del cielo (que sólo el vio) le hizo caer del caballo dejándolo ciego, mientras se oía una voz que decía Saulo, Saulo, por qué me persigues (Saulo era su nombre hebreo y Pablo su nombre romano).

¡Y no doy crédito!

No. No. Y no. Estoy harto de que se inventen lo del caballo. Llevan siglos los cronistas, los pintores, los escultores, ¡todo el mundo lleva siglos!, inventándose el caballo. Coño, que uno puede ir andando y caerse al suelo.

Hechos de los Apóstoles 9:

9 Mientras tanto, Saulo no dejaba de amenazar de muerte a los creyentes en el Señor. Por eso, se presentó al sumo sacerdote, 2 y le pidió cartas de autorización para ir a las sinagogas de Damasco, a buscar a los que seguían el Nuevo Camino, tanto hombres como mujeres, y llevarlos presos a Jerusalén. 3 Pero cuando ya se encontraba cerca de la ciudad de Damasco, una luz que venía del cielo brilló de repente a su alrededor. 4 Saulo cayó al suelo, y oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?»

5 Saulo preguntó: «¿Quién eres, Señor?» La voz le contestó: «Yo soy Jesús, el mismo a quien estás persiguiendo. 6 Levántate y entra en la ciudad; allí te dirán lo que debes hacer.»

7 Los que viajaban con Saulo estaban muy asustados, porque habían oído la voz pero no habían visto a nadie. 8 Luego, Saulo se levantó del suelo; pero cuando abrió los ojos, no podía ver. Así que lo tomaron de la mano y lo llevaron a Damasco. 9 Allí estuvo tres días sin ver, y sin comer ni beber nada.


Un tsexperimento


Andaba en los infiernos matando moscas con el rabo, cuando se me ocurrió, hace ya unos meses, hacer un experimento tonto. Cuando abrí mi cuenta de twitter me encontré allí con gente que conocía, hecha un toro. Gente como @mercutio o @la_meseta_uber o @manueljabois, por ejemplo. Tenían cientos de seguidores, eran tuitmachos alfa, y cada vez que me retuiteaban o mencionaban, aumentaban los míos.

Y me pregunté, ¿qué pasa si empiezas desde la nada y nadie te conoce? Yo creo que todo el mundo que entra en twitter conoce allí a alguien que conoce a alguien con sus grupillo de seguidores y tal. ¿Cómo de chungo será que alguien te siga, te lea y crea que merece la pena que escribes, que es interesante? (*)

Así que borré mi cuenta y abrí otra sin que nadie lo supiera. He intentado no hacer nada raro. Tampoco ocultarme especialmente convirtiéndome en seguidor del veganismo, socialdemócrata o experto en gastronomía, aunque procurando no hacerme trampas al solitario dejando demasiadas pistas.

Hace una semana alguien me descubrió. Me había confiado. Luego alguien me vio en twitter y me hizo confesar. En fin, ya hay cuatro tuiteros que lo saben.

El resultado del experimento es interesante: costó bastante al principio que me siguiera gente, aunque en mis tres meses ya me he hecho con una pandi maja. Lo que me hizo gracia es que me siguiera, relativamente pronto, gente a la que sigo con agrado. Será que es cierto lo de la sintonía bajoastral.

He descubierto que, al saberlo ya cuatro tuiteros -y sospecho al menos de otro-, ya no me hace gracia seguir con el experimento -había pasado de tsexperimento a experimento camarote marxista-, pero puedo convertirlo en un juego.

¿Dónde está @tsevanrabtan?

Ya sé que el juego durará poco, ahora que saben que hay una presa, pero todo sea por divertirnos.

(*) Interesante considerando que es twitter.

PD: lo más gracioso y humillante sería que ahora salieran todos diciendo “ya lo sabíamos, pringao”. Espero que no.

ESTE NO ES UN ESPACIO PUBLICITARIO


Gracias por sus respuestas.

La imprenta, la máquina de vapor, internet, el automóvil, la televisión, las redes telemáticas con sus protocolos, las gafas, el ascensor, el derecho sucesorio, el microscopio, el dinero, la bombilla, los antibióticos, los penaltis. Excluyo la escritura por eso de que no cumple las condiciones temporales de la encuesta.

Les diré que he escrito un artículo sobre el reloj mecánico. Ése es mi invento. En el artículo digo que creo que esta opinión extrañará a muchas personas y quería hacer una pequeña prueba. La muestra es la que es (éste es un blog para personas inteligentes y son ustedes pocos), pero sospechaba que nadie consideraría al reloj mecánico un invento importante.

Cuando salga publicado podremos comparar argumentos, porque imagino que todos ustedes comprarán la revista.

ACTUALIZACIÓN:

Actualizo añadiendo el inodoro y la lista de Maese Pa que pueden consultar en la entrada anterior (y no descalifico a Pa porque me cae bien. Pregunto por “qué invención” y suelta diez. En fin …)

Pasen y opinen


He escrito un brevísimo artículo que espero se publique en papel por Jot Down.

No les anticipo, de momento, el tema, para no estropear la siguiente encuesta. En el artículo defiendo cierta tesis que tiene que ver con la pregunta: ¿qué invención ha sido más trascendente en los últimos cuatro mil años de historia humana?

Aclaro algunas cosas:

1.- He puesto ese límite para excluir algunas invenciones importantísimas como la rueda o el control del fuego (la invención es el procedimiento para producirlo y mantenerlo) porque me parecen problemáticas, ya que es difícil contar con datos fiables sobre su influencia y tendríamos que hacer algunas extrapolaciones discutibles. Además, al margen de algunas invenciones prehistóricas o muy antiguas, la mayoría se contrae a un período en el que cabe considerar la influencia simultánea de las mismas sobre la sociedad y su influencia recíproca. Y eso es ¡estimulante!

2.- Uso el término “trascendente” por y no pese a su ambigüedad. No obstante, aclaro que me inclino por dar mayor jerarquía a aquéllas sin las que otras -mejor aún, categoría de otras- serían imposibles, aunque éstas últimas puedan, objetivamente parecer más importantes. En cualquier caso, ésa es mi opinión y son ustedes libres de ciscarse en ella.

3.- Pregunto por inventos: un lenguaje matemático no es un invento, pero, en fin, no se corten si creen que estoy siendo demasiado restrictivo y quieren defender que el invento más trascendente es el código morse.

4.- No es preciso que den razones, aunque se agradecen.

5.- Qtyop no puede participar.

6.- Qtyop me cae bien, pero no puede participar porque conoce “mi” respuesta.

No hay premio porque no se trata de adivinar qué pienso. Sólo se trata de charlar sobre algo interesante, a la vez que comprobar algo que ya les explicaré. No obstante, tampoco me opongo a que qtyop dé algún premio -no sé, una cartera de titanio, por ejemplo- a quien más se acerque a la respuesta correcta, que será juzgada por ustedes mismos, ya verán cómo.

Venga, participen.

DGT, Metro y Suspensión.

Dicen que cuando un perro ha cometido una fechoría en casa (ingerido un par de metros de cortina, triturado media docena de sillas u orinado casualmente en la colección de cd’s de Leonard Cohen) el dueño jamás deberá reaccionar inmediatamente castigando al animal, ya que el cerebro poco evolucionado de la bestia es incapaz de revelarle a qué obedece la desmesurada bronca de su dueño; todo lo más, alcanzará a suponer que “un mal día lo tiene cualquiera”. Yo veo a la DGT como a esos irreflexivos e impetuosos dueños de animales de compañía. Recomiendan y aconsejan a los conductores, campaña tras campaña, que cumplan con las normas de circulación. Pero lo hacen con anuncios en televisión y justo cuando ya no están conduciendo. Un mensaje que se perderá como “lágrimas en la lluvia” junto con otros cientos de anuncios televisivos. De todas formas siempre me ha parecido asombroso ese mundo en el que vive la DGT, un mundo de fantasía en el cual el cumplimiento de las normas está recomendado y aconsejado cuando en el mundo real, sencillamente, debe cumplirse a rajatabla. Porque estamos hablando miles de muertos al cabo del año no del lanzamiento incívico de papeles al suelo. Puede que haya una manera de saber si las campañas de la DGT son efectivas. Dejar de hacerlas durante veinte años y computar. Pero seguro que alguien lo consideraría demasiado barato para arriesgarse. ¿Para cuándo una campaña del Ministerio de Justicia recomendado y aconsejando que se respeten las leyes?

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Los altavoces del metro de Barcelona esparcen a todas horas una recomendación juiciosa: “por favor, no bajen a la zona de vías”. Puedo confirmar que bajar a las vías no es un proceder muy popular entre los usuarios del metro. Decenas de años viajando en ese medio de transporte y jamás he visto a nadie descender hasta lugar tan electrizante. Claro que si la razón del machacón consejo tiene que ver con la prevención más que con la frecuentación sugiero a la compañía que se anime a lanzar esta otra mucho más ajustada al sentido común dada la tenaz asiduidad con la que demasiados ciudadanos se conducen: “Por favor, no se cuelen en el metro”. Aunque mucho me temo que ninguna de las dos tendrá el éxito que se merece.


He traído la escena para que se fijen en la calidad de la suspensión del vehículo. Tremenda. Antes sí que se hacian buenas máquinas.

Un tonto, dos tontos, tres tontos

  1. He sabido de las impresionantes reflexiones de Lara Cayo sobre los tontos y la carga.
  2. Y le he oído: habla como el que hubiera descubierto la rueda. Hemos debido de esperar a Lara Cayo para darnos cuenta de la cosa.
  3. Mañana, dudará. Y si a mi padre le hubiera salido el hijo tonto.
  4. La predeterminación monárquica también nos evita la horrenda perspectiva de tener que elegir entre dos sabios sapientísimos.
  5. Este mundo urbanita y bambita se lleva mal con la naturaleza y las moscas. Ese es un problema de la caza, tanto más la del lejano elefante. Todos habríamos entendido mucho mejor los procederes regios si se hubiera partido la cadera al caerse de una silla mientras trataba de tuitear con un iPad, enmascarado bajo la identidad de @masaenfurecida.
  6. En la lista de hitparades del ano horrible de la monarquía española no suele aparecer que los LucaDeTena hayan vuelto a copar el 123.
  7. Ayer oí a un entrenador de fútbol celebrar que su país hubiera recuperado no sé qué cosa. La palabra clave es recuperar.
  8. Este año y para cerrar el círculo el Barça y el Madrid deberían enfrentarse en un encuentro por el tercer y cuarto puesto.
  9. El nombre de Francia empieza a sonar. Sigan temblando.
  10. En Galicia van a expedir certificados de nonatidad.

Seguridad jurídica


Una cosa graciosa. Dicen los argentinos que lo de YPF no es un expolio, ni una nacionalización, sino una expropiación. Y que el precio lo decidirá un “Tribunal de tasaciones”.

Sale después el señor Brufau y dice que la medida es ilegal y discriminatoria y tal. Sin entrar en si Brufau tiene o no razón (aunque lo de la discriminación parece ser bastante sólido), sin entrar en el comportamiento del Gobierno argentino que ahora critica una política de “vaciamiento”, de “desinversión”, cuando sin su voto favorable eso es imposible y cuando al parecer esa política servía básicamente para que el grupo Petersen -que había comprado acciones de YPF con un préstamo de REPSOL- pudiera devolver parte del préstamo, y sin entrar en la “política” de los directivos de algunas multinacionales en algunos países, lo gracioso es que el propio Gobierno argentino ha demostrado dos días depués que miente.

El famoso “hombre de la camiseta” (Brufau dixit), viceministro de Economía, Axel Kicillof se ha puesto a largar en el Senado argentino sobre lo que se debe pagar o no.

¿Tribunal de Tasaciones? Permitan que nos descojonemos.

Sin título


Ayer escribí un artículo para Jot Down. Lo escribí a raíz del comentario de Arcadi Espada titulado “Eugenesia, sí, y rápido”. En él -en mi artículo- comentaba el asunto eugenésico –sobre el que ya escribí hace mucho-, comentaba la sentencia a la que se refiere la noticia y ponía a parir al propio Espada.

Luego he leído el comentario -que suscribo totalmente- de Alberto N. García en las correspondencias de Arcadi Espada y he decidido no publicar el artículo. Sólo esta entrada con su título.

Y así lo dejo.