Tsunami


Me piro una semana y al volver el Gobierno ha aprobado una amnistía fiscal, la economía española está infectando otra vez Europa, Sarkozy se ríe de los tontos españoles que votaron a los socialistas, los del PP anuncian más reformas sin terminar las primeras, los del PSOE hablan con dos cojones y el tipo de la pizza me dice que no tiene cambio.

Estamos viviendo tiempos interesantes y el papel ya viene con olor a pescado de fábrica.

Y fíjense que siendo un bloguero con algo de experiencia estoy empezando a considerar inventarme noticias y comentarlas. Total, nadie se daría cuenta.

Sin embargo, no lo haré. Yo lo sabría.

Por cierto. Ayer vi el remake de Ladykillers perpetrado por los hermano Coen en 2004. Rodríguez Marchante, Boyero y Fernández Santos hablaron muy bien de ella y la original inglesa es cojonuda, así que, por qué no.

Les diré que es lamentablemente inferior a la peli de Mackendrick, que es repetitiva y llena de gags infames, propio de otros hermanos, los Farrelly -y éstos tienen más gracia porque se mueven en su ambiente-, y que demuestra una teoría que tengo sobre el delito de autor. Me explicaré: los Coen o Eastwood, por poner dos ejemplos, cometen un crimen de lesa cinematografía (por ejemplo, Million dollar baby), pero da igual. Se les mira con bondad. Son uno de los nuestros.