Un tsexperimento


Andaba en los infiernos matando moscas con el rabo, cuando se me ocurrió, hace ya unos meses, hacer un experimento tonto. Cuando abrí mi cuenta de twitter me encontré allí con gente que conocía, hecha un toro. Gente como @mercutio o @la_meseta_uber o @manueljabois, por ejemplo. Tenían cientos de seguidores, eran tuitmachos alfa, y cada vez que me retuiteaban o mencionaban, aumentaban los míos.

Y me pregunté, ¿qué pasa si empiezas desde la nada y nadie te conoce? Yo creo que todo el mundo que entra en twitter conoce allí a alguien que conoce a alguien con sus grupillo de seguidores y tal. ¿Cómo de chungo será que alguien te siga, te lea y crea que merece la pena que escribes, que es interesante? (*)

Así que borré mi cuenta y abrí otra sin que nadie lo supiera. He intentado no hacer nada raro. Tampoco ocultarme especialmente convirtiéndome en seguidor del veganismo, socialdemócrata o experto en gastronomía, aunque procurando no hacerme trampas al solitario dejando demasiadas pistas.

Hace una semana alguien me descubrió. Me había confiado. Luego alguien me vio en twitter y me hizo confesar. En fin, ya hay cuatro tuiteros que lo saben.

El resultado del experimento es interesante: costó bastante al principio que me siguiera gente, aunque en mis tres meses ya me he hecho con una pandi maja. Lo que me hizo gracia es que me siguiera, relativamente pronto, gente a la que sigo con agrado. Será que es cierto lo de la sintonía bajoastral.

He descubierto que, al saberlo ya cuatro tuiteros -y sospecho al menos de otro-, ya no me hace gracia seguir con el experimento -había pasado de tsexperimento a experimento camarote marxista-, pero puedo convertirlo en un juego.

¿Dónde está @tsevanrabtan?

Ya sé que el juego durará poco, ahora que saben que hay una presa, pero todo sea por divertirnos.

(*) Interesante considerando que es twitter.

PD: lo más gracioso y humillante sería que ahora salieran todos diciendo “ya lo sabíamos, pringao”. Espero que no.