La crisis de principios de siglo


A propósito de la histeria que nos ocupa estos días estoy escuchando algunas cosas curiosas -unas nuevas, otras no tanto- que me llevan a pensar en cómo se ha instalado cierto infantilismo (o quizás estuvo siempre) en nuestro país.

Por partes:

1.- Los alemanes tienen la culpa y lo hacen porque se financian barato. Una mierda. Lo que ganan financiándose barato es una minucia al lado de lo que pueden perder si el euro se va a tomar por culo.

2.- Los alemanes son frívolos porque no se dan cuenta de los “esfuerzos” que hacemos, que son terribles. Otra mierda. Los esfuerzos que hacemos no son tan terribles -excepción hecha de una parte de la población. El personal no sabe qué es hacer esfuerzos terribles. Puedo comprender que se diga que una contracción excesiva del déficit es mala porque agrava la recesión (aunque a bote pronto me suena a “sigamos haciendo lo mismo que nos metió en el agujero”), pero eso no es lo mismo que “hacemos terribles esfuerzos”. Les aseguro que estamos muy lejos de que nuestros esfuerzos (históricamente comparados) empiecen a ser serios. Todavía hay quien cree que el que una clase pase de 30 a 40 alumnos es una tragedia griega.

3.- Los del norte no recompensan los esfuerzos que hacemos. Puede. Pasa que no confían en nosotros y, sobre todo, no confían en que, una vez levanten la mano, no volvamos por el mismo camino. Por tanto, el único mensaje que yo esperaría de un Gobierno es que hará lo que sea para que dejemos de endeudarnos. Repartiendo el esfuerzo y aunque tenga que afectar a eso que llamamos el Estado del bienestar.

4.- Que el Estado del bienestar gaste menos es terrorismo o ausencia del estado del bienestar. Enorme mentira. Para empezar se puede gastar mejor. Se puede cambiar el modelo (en educación esto es absolutamente evidente: hemos gastado y nuestro sistema es una porquería). Además, no se pasa de tener Sanidad y Educación a no tenerla porque se recorte. Se pasa de una que gasta más a una que gasta menos. Puede que a una peor, pero eso no equivale a volver al siglo XIX o al feudalismo.

5.- No se deben subir impuestos. Pues no. Si es para pagar las deudas y rebajar el déficit no sólo se puede sino que se debe. Eso sí, hay que empezar por un plan antifraude. En España se defrauda muchísimo y la economía sumergida afecta a Hacienda y a la Seguridad Social. Por desgracia, la AEAT prefiere recaudar a entrullar a pastosos. Ése ha sido el mensaje con el asunto del HSBC.

6.- Hay que tapar el asunto Bankia o hay que hacer una comisión de investigación. Basura. Este asunto es el ejemplo más claro de corrupción global: afecta a empresarios cercanos al poder y a políticos. No sólo hay que investigarlo ya, sino que habría que utilizar una figura similar a la que existe en Estados Unidos: el fiscal especial. Yo no espero que esa investigación se haga en un plató. Me basta con que se designe a un fiscal competente, al que se le dé autonomía, presupuesto y personal. Por mí puede tardar un par de años. Luego veremos resultados. Naturalmente, no se hará nada ni remotamente parecido.

Este Gobierno ha hecho algunas reformas correctas -aunque quedándose corto. Y parecía tener un impulso saludable (supongo que porque conocen la alternativa), pero se ha enfangado en lo mismo de siempre: mentir y querer que no se conozcan los trapos sucios de los ricos y poderosos (es decir, también de ellos). Esto lo desautoriza. Por mucho que el pueblo español se comporte de manera infantil y llorona y no quiera asumir que el mal que nos trae aquí es un mal general, no le puedes pedir a la gente que sea mejor si tú te sigues comportando igual. El asunto es simple: se encontraron con su Rubicón y decidieron no cruzarlo. Podían haberse puesto a la cabeza de una manifestación saludable, pero les ha faltado estatura. No esperaba nada diferente, por desgracia. Al fin y al cabo han salido del pueblo que gobiernan.

La gente -ahora- gracias a un asunto tan nítido, ya está preparada para escuchar el discurso que en el fondo desea escuchar: que nada es culpa suya y que los responsables son otros, que los otros son los inmorales y los chorizos. Más aún, les dirá que no tienen que cambiar, que pueden seguir igual. Es lo que han escuchado y votado los griegos. La alternativa ilusa a un problema que requeriría una solución adulta. Tampoco es nuevo. ¡Ha pasado tantas veces y en tantos países!

Dentro de cuatro o cinco décadas nosotros seremos un ejemplo, un capítulo más, de lo que no se debe hacer, de la incapacidad e inmoralidad de unos y del discurso populista y suicida de otros.

Casi podría empezar a escribirlo.

Dominical

Sofrito

Lolismo y lorismo

Random thoughts

http://salaimartin.com/randomthoughts/item/304-25-propuestas.html

My say

Llevamos mucho tiempo de democracia representativa que, básicamente, ha sido pesebrista. Han alimentado muchos pesebres de todo pelaje y condición. Y el mayor pesebre: el pueblo autocomplacido que aún sigue queriendo ver la crisis por el telediario.

No creo que introducir el euro haya sido un error de la clase política. Lo que fue un error de la clase política (es decir, del pueblo) fue introducir el euro y hacer como si nada hubiera cambiado. Como si no hubiera nuevas responsabilidades y ataduras: las élites sureñas, es un decir, han fracasado porque nacieron, crecieron y se multiplicaron bajo un mundo en el que toda crisis se resolvía manejando los tipos de cambio; y no se han readaptado.

Actualización urgente

Dicho todo de otra forma:

El fin… ¿o el comienzo del euro?

Otrosí: una generación de europeos [occidentales] que no ha vivido una guerra… ni tampoco un pánico bancario.

Incivismo (Basado en hechos reales)

Cruzaba la plaza cuando me fijé en un perro de gran tamaño que correteaba por allí, a su aire, pelambrera y babas al viento, sin dueño que lo controlase con la obligatoria correa. El animal se paró cerca de un árbol y comenzó a aliviarse. Lo hizo con rapidez y sin darle importancia ni a la cantidad ni a la calidad evacuada, ya que ni siquiera se fijó en sus deposiciones. En lugar de ello, buscó con la mirada a su dueño, que resultó hallarse a unos veinte metros de él. Se trataba de una jovencita de unos dieciocho años que llamó al animal por su nombre. El can corrió hacia ella. Cuando llegó, se dejó acariciar y recompensó a la chica con un par de lametones. Luego, ambos partieron dejando una fresca y penetrante huella en el lugar. Y yo también continué mi camino asombrado y a la vez alegrado tras comprobar que existieran en España tantas personas inclinadas a generar empleo. Personas encantadas de dar el primer paso para crear miles de puestos de trabajo; dispuestas a que se les multase por no recoger los excrementos de sus animales de compañía. Ya sólo faltaba que el estado diera el segundo paso y formase a quienes deberían sancionarlos. Quizá sea el comienzo de la creación de un catálogo de conductas incívicas que podrían corregirse aprovechando la coyuntura social de paro insostenible que nos azota. Para que cuando los malos tiempos pasen nos quede una país más limpio que una patena. Y en esas cavilaciones me encontraba cuando mis pasos volvieron a coincidir con los de la chica y los de su acompañante animal. Los tres nos habíamos detenido para esperar a que nuestro semáforo se pusiera verde. Desgraciadamente, el perro tenía otros planes y decidió cruzar la calle antes que su dueña. Varios frenazos y un par de gritos de alarma (uno de ellos de la propia chica) provocaron la vuelta del animal a la zona segura. La dueña reprendió severamente al animal. Un hombre que esperaba también para cruzar y que llevaba a su perro atado, le señaló a la chica su correa con un gesto de la mano para hacerle ver su imprudencia.
– Es que esto no lo había hecho nunca.
Ante semejante justificación, no puede evitar comentarle:
– Para eso están las correas, para asegurarnos de que no lo hagan nunca.
– Lo que usted diga.
Aquel displicente, lo que usted diga, me hizo recordar la imagen del perro defecando a sus anchas en la plaza. Aunque, en descargo de la muchacha, muy bien podría no haber reparado en la acción de su animal y de ahí que no hubiera actuado cívicamente recogiendo las deposiciones.
– Lo que sí parece que hace es cagarse en las plazas. He coincidido antes con vosotros.
– Pero he recogido la caca.
Lo dijo sin pestañear, como si no hubiera tenido que meditar la respuesta. Joder, pensé, ¿el Alzheimer ya comenzaba a atacar también a los jóvenes? Pero intenté darle una segunda oportunidad.
– ¿Quieres decir que tu perro ha cagado hace una media hora en una plaza y tú has recogido los excrementos?
– Eso mismo.
La madre que la parió, mascullé. Mejor me iba para no acabar cagándome yo también, aunque no precisamente en el suelo. Pero entonces me llegó la idea envuelta en regalo.
– ¿Te has fijado si en esa plaza había aparcado un coche de la Guardia Urbana?
– No.
– Pues lo había.
Allí no había aparcado ningún auto. Me lo acababa de inventar. Se iba a cagar…
– Sentí curiosidad y me acerqué a ellos. Bajaron la ventanilla y ni siquiera me han dejado hablar -proseguí- , pero me han explicado: “sí, ya hemos visto a esa chica que no ha recogido las deposiciones de su perro. Además, lo hemos grabado.”
– ¿Y para qué lo han grabado?
– Pues no lo hacen con el primero que ven. Se trata de un seguimiento cuando la conducta incívica se hace crónica y … Pero a ti no debe preocuparte porque tú recogiste las deposiciones de tu perro, ¿no?
La chica se puso a mirar a su alrededor. Parecía un perdiguero. ¿Quizá pensó que alguien la vigilaba? Vete a saber, porque a la gente se le meten unas tonterías en la cabeza…
– Suerte en el próximo semáforo.
Y entonces me fui. Y mucho más relajado, dónde iba a parar…

El académico da una patada en el culo al estepario


Ayer o anteayer, en twitter, reprochaba a Arturo Pérez-Reverte el uso de la expresión “tigres hircanos” en este artículo:

A partir de entonces, fue ese mensaje el que empezó a difundirse en la red. Y sobre él, no sobre los razonados mensajes originales, surgió el proceso de viralidad común en estos casos. Alguno de ustedes sabe la que se lio: tres mil tuiteos el primer día y cinco mil la semana siguiente. Con la particularidad de que, tratándose de Sevilla, fértil en cofradías, equipos de fútbol y otras instituciones, una legión de capillitas, penitentes, aficionados al deporte rey, a la hípica, a los toros, a la feria, al flamenco y a las tapas de garbanzos con espinacas, se pusieron como tigres hircanos. Una hora después, unos pedían la retirada de mis libros de las librerías y otros exigían al alcalde que articulara mecanismos legales para prohibirme volver allí.

Comentaba lo siguiente en mi tweet:

Dice Reverte que los sevillanos se pudieron como “tigres hircanos”. Vamos que le amamantaron.

Al leer el artículo, abusé de la memoria y es algo que no se debe hacer. Estaba seguro que la expresión “tigres hircanos” se había originado en las palabras de Dido, reina de Cartago, que reprochaba a Eneas su fiereza indicándole que había sido amamantado por tigresas hircanias. “Recordé” que era una especie de paralelismo con la loba capitolina y pensé que esa expresión (que ya había leído antes) era inadecuada, pero no porque la tigresa no sea fiera, sino porque esa referencia a la Hircania se hacía precisamente en ese contexto: en el de una fiera que cría a un recién nacido.

Me he pasado de listo. Es cierto que la expresión está en la Eneida de Virgilio y también que lo está para referirse a tigres que crían a Eneas dándole alimento, pero todo lo demás es una construcción mental de origen incierto -he llegado a mirar en Les Troyens, porque, aunque leí la Eneida hace mucho, me parecía raro recordarlo de allí y era más esperable que pudiese aparecer en una ópera que he escuchado mucho, pero no he visto que se mencione a los tigres hircanos. Más aún, la relación entre la fiereza de los tigres y su abundancia en Hircania es tradicional. Aquí lo explican muy bien.

La expresión que usa Pérez-Reverte está perfectamente bien traída, me he pasado de frenada y de listo, y sus artículos siguen sin gustarme.

Dietrich Fischer-Dieskau ha muerto

Ich bin der Welt abhanden gekommen,
Mit der ich sonst viele Zeit verdorben,
Sie hat so lange nichts von mir vernommen,
Sie mag wohl glauben, ich sei gestorben!

Es ist mir auch gar nichts daran gelegen,
Ob sie mich für gestorben hält,
Ich kann auch gar nichts sagen dagegen,
Denn wirklich bin ich gestorben der Welt.

Ich bin gestorben dem Weltgetümmel,
Und ruh’ in einem stillen Gebiet!
Ich leb’ allein in meinem Himmel,
In meinem Lieben, in meinem Lied!

He abandonado el mundo
en el que malgasté mucho tiempo,
hace tanto que no se habla de mí
¡que muy bien pueden creer que he muerto!

Y muy poco me importa
que me crean muerto;
no puedo decir nada en contra
pues ciertamente estoy muerto para el mundo.

¡Estoy muerto para el bullicioso mundo
y reposo en un lugar tranquilo!
¡Vivo solo en mi cielo,
en mi amor, en mi canción!




15-M

¿Se perdieron el acontecimiento? No importa, la Sexta
cubrió el evento de manera imparcial y reunió a opinadores
de prestigio para que lo analizaran. Pónganse al día.
Las palabras clave son “grupo manejado por la izquierda”,
“mingunear” y “toque de queda”.

Levedad


No suelo ir por el blog de Rosa Díez. Hoy, sin embargo, me ha llamado la atención el nombre de una entrada que alguien había linkado en el blog de Santiago González: “cosecha roja”. Al leerla -aparte de lo poco “hammettiano” del estilo- he tenido un déjà vu: he sentido que ya conocía ese artículo. Luego he caído en que siempre que leo a Rosa Díez termino encontrándome, a los dos o tres párrafos, esas repeticiones retóricas a la que son tan aficionados los oradores populistas, y que me resultan altamente molestas, porque parece que esperan que uno se ponga en pie, haga el paso de la oca e invada algún país fronterizo.

Para saber si exageraba o no, he hecho un experimento: mirar las anteriores entradas que no he leído, a ver la frecuencia de las anáforas de Dª Rosa. El resultado es … ¡véanlo ustedes!:

1.-Entrada de 9/5/2012:

Fueron tan útiles que han conseguido estar en las instituciones democráticas a las que (…). Fueron tan útiles que han conseguido que gobernantes democráticos antepongan la vuelta de los asesinos (…). Fueron tan útiles que políticos decentes nos interrogan sobre (…) . Fueron tan útiles que legiones de buenas gentes

2.-Entrada de 27/4/2012:

” … ahora nos dice que no sólo no exigirán los mínimos (…). Dice el Gobierno de Mariano Rajoy que los terroristas ya no tendrán que pedir (…) ; dice el Gobierno de Mariano Rajoy que los terroristas que quieran reinsertarse (…). Y dice el Ministro del Interior que todo este plan (…) Qué cobardía la de este Gobierno, (…) Ahora nos dirán (…) Qué vergüenza la de este Gobierno que quiso enmascarar (…) ¡Qué vergüenza, qué cobardía y qué falta de honor! (…)

3.-Entrada de 9/4/2012:

“… sólo es vasco quien no es español; sólo es vasco quien quiere la independencia; sólo es vasco quien hace borrón y cuenta nueva de los crímenes de ETA. (…) Sé que soy una ceniza por empeñarme en hablar (…); ya sé que es mejor hacer como que (…); ya sé que no hay que llamar la atención sobre las soeces palabras del lehendakari (…) La nube de cloroformo propicia ese olvido (…) . Ese olvido imprescindible para que los enemigos (…); ese olvido que reclama Günter Grass a los alemanes respecto del holocausto.(…) Los que extienden el cloroformo le llaman a eso «un tiempo nuevo». Sí, es verdad que es un tiempo nuevo; es el tiempo en el que te marginan (…). Es el tiempo en que te miran mal si afirmas que ETA sigue existiendo (…). En este tiempo nuevo cualquiera se cree con derecho a descalificarte (…). En este tiempo nuevo te conviertes en una persona molesta si no eres capaz de entender que el «ahora somos Gobierno» justifica cualquier cambio de táctica en relación con ETA.

4.-Entrada de 31/3/2012:

(…) El establishment no está acostumbrado a que un partido político diga lo que va a hacer (…). No están acostumbrados a que demostremos en la práctica que se puede hacer política de otra manera. No están acostumbrados a que cumplamos nuestros compromisos: no negociaremos otra cosa que políticas.(…) O sea, que quienes se tienen que aclarar son ellos, los que (…). Los que se tienen que aclarar son quienes se empeñan en dividir a los españoles en rojos y azules, sin querer comprender (…) Unión Progreso y Democracia es el único partido español del Siglo XXI: un partido político nacional, progresista y transversal; un partido empeñado en (…); un partido que busca que (…). Somos un partido que nacimos para (…).

5.-Entrada de 17/3/2012:

Los nietos de quienes la proclamaron estamos hoy aquí: somos (…). Estamos aquí reivindicando que (…). Estamos aquí para (…). Estamos aquí para (…). No se olviden de esto: nosotros, los constitucionalistas vascos, (…) No olviden que si nos fuéramos (…). No se olviden que el problema no es sólo ETA (…). Hemos convivido, hemos ampliado y compartido experiencias, hemos aprendido a querernos. Hemos recibido a lo largo de nuestro recorrido una respuesta humana emocionante y reconfortante, tanto de las instituciones que hemos visitado como de los ciudadanos. Hemos confirmado que la dignidad está por encima del color político de los gobiernos. A todos los responsables institucionales les hemos transmitido la idea más importante: que hablando con los terroristas no se entiende la gente; que el dialogo les da oxígeno, y eso es malo; y que la fortaleza les desalienta, y eso es bueno. Nos hemos encontrado a muchos ciudadanos que nos preguntan qué pueden hacer; que nos dicen que no estamos solos; que reconocen que “esto o es vida”, que “aún hay gente buena”…Hemos sentido miradas húmedas, hemos escuchado: ”mi hijo fue asesinado allí…” A todos hemos explicado, hablando de los cómplices necesarios, que un partido político que no respeta las reglas se convierte en un partido antidemocrático; que un partido que no se conmueve con el dolor de las víctimas adquiere tintes y perfiles antidemocráticos. Nosotros decimos NO a:

– La hipocresía con la que el Gobierno Vasco hace campaña a favor de las víctimas mientras que los partidos que lo forman se niegan a darle la medalla de oro a Joseba Pagazauntundúa Ruíz.
– Decimos NO a los tibios, a los que miran para otro lado mientras junto a ellos viven personas amenazadas por ETA por el mero hecho de no ser nacionalistas.
– Decimos NO a quienes tratan por igual a las víctimas y a los verdugos.
– Decimos NO a la marginación social de quienes dicen NO.
– Decimos NO a quienes se benefician de los crímenes de ETA.
– Decimos NO a quienes piensan que pueden negociar con ETA nuestra libertad.
– Decimos NO a los neutrales, a los que reivindican la libertad de expresión, que ya tienen, y no rechazan a ETA poniéndose una pegatina para que no les confundan con las víctimas.
– Decimos NO a quienes olvidan que las víctimas lo son por defender el Estado de Derecho y la libertad para todos, también para ellos.
– Decimos NO a quienes quieren excluirnos por decir no.

6.-Entrada de 10/3/2012:

He pensado que la próxima vez que tenga que pedir al Gobierno (…). Estas y muchas otras que son la memoria de la resistencia de todos los que hemos pasado toda nuestra vida entre enemigos de la democracia; todos los que no hemos disfrutado de forma efectiva (…); todos los que hemos visto crecer con miedo a nuestros hijos y a los hijos de nuestros amigos; todos los que hemos borrado pintadas antes de que los niños fueran al colegio; todos los que hemos despedido a muchos amigos, a muchos escoltas, a muchos compañeros; todos los que hemos llorado juntos, los que nos hemos abrazado por tener un alcalde constitucionalista, todos los que nos hemos considerado “de los nuestros” sin preguntarnos por nuestra ideología o nuestras creencias. He pensado que si leyendo estas cosas no devuelvo (…)

7.-Entrada de 28/2/2012:

Han pasado de exigir la derrota para (…); han pasado de comprometerse a iniciar los procedimientos de (…) ¿Acaso es por eso que Rajoy ha acordado con Rubalcaba posponer la renovación del TC? ¿Acaso está esperando una sentencia favorable (…) Seguiremos proponiendo la persecución del crimen y de los que (…); seguiremos recordando que la derrota de ETA es la condena de toda su historia; seguiremos exigiendo el reconocimiento del daño causado (…)

No sigo. Supongo que es suficiente. He copiado lo que me parece más evidente, pero en los artículos las repeticiones y las preguntas retóricas son constantes. Pero ¿por qué he hecho este ejercicio tan aparentemente inútil? Lo he hecho porque la retórica no es un elemento neutral. Lo he hecho porque prefiero un discurso articulado sobre las ideas más que sobre los ritmos. Lo he hecho porque la repetición no te concede la verdad, aunque puedas creer que sí. Lo he hecho porque el ejemplo máximo de la repetición machacona, en la historia de la oratoria, es el j’accuse de Zola, y a eso suenan siempre los que claman repitiendo consignas, a acusadores. Lo he hecho, en fin, por hacer una broma y para que se echen unas risas, pensando sobre lo pomposos que podemos, todos, llegar a sonar.

Ésa es la parte más interesante del asunto. La broma se basa en el salto lógico absurdo, en el juego. Exige chisporroteo, pausas en las que suena el cuerpo que se desinfla y la sonrisa que comienza; y si no vamos a ser sublimes -y hay pocas ocasiones en las que uno puede serlo- entre optar por la gravedad o la levedad, caigamos en la segunda nueve de cada diez veces.


Jot Down en papel


Estimados amigos, os comenté, unas cuantas entradas mediante, que había escrito un artículo que se publicaría en papel en Jot Down.

La revista ya ha anunciado el número especial que va a publicar para darse un homenaje. Como podéis observar, han optado -conforme a su manera de hacer las cosas- por publicar artículos de personas que son capaces de escribir excelentemente bien sobre asuntos interesantes y que además son de “su padre y de su madre”. No hay más que ver la lista -no dejen de lado la expresión “colaboradores habituales”:

El magazine tendrá, aproximadamente, 230 páginas (tamaño A4) impresas íntegramente en blanco y negro. El diseño y la maquetación correrán a cargo de Brand & Roses y no habrá ni una sola página de publicidad. Además de nuestros colaboradores habituales, entre los que se encuentran Félix de Azúa, Fernando Savater o Enric González, contaremos con invitados de excepción que, amablemente, han aceptado unirse a nosotros: Antonio Muñoz Molina, Antonio Orejudo, El Roto, Iñaki Uriarte, Maruja Torres, Santiago Segurola, Juan Abreu, Ignacio Escolar, Martí Perarnau, Soledad Gallego-Díaz, Pablo Amargo, Juan Gómez-Jurado, Mario Conde, Antoni Daimiel, Ramón Besa, Javier Pérez de Albéniz, José Larraza, Jordi Pérez Colomé, Javier Espinosa, David Jiménez, Sean Mackaoui, Raúl Román, Isidro Ferrer, Arnal Ballester, Bernardo Ortín, Walter Oppenheimer y Flavio Morais entre otros.

Así mismo, habrá dos entrevistas estrella de las que iremos dando pistas.

No sé más de su contenido que vosotros. Sólo conozco mi artículo. Los editores se la juegan: anuncian una excepcional calidad. Para medir el resultado será preciso leerlo.

Lo que sí os puedo contar es lo que me pidieron y yo acepté intentar: escribir sobre cualquier tema, sin limitación de espacio, con un único requisito, que buscase la excelencia. En fin, no sé cuál es el resultado final. Es difícil juzgar el trabajo propio, pero, por ser fiel a mi manera de hacer las cosas, escogí un asunto “raro”, que me parece apasionante, escribí mucho y luego recorté, y el resultado final terminó siendo aún más extenso. Les muestro el comienzo de las más de 6.000 palabras invertidas en hablar del tiempo y de relojes:

El 26 de abril de 1968 el Consejo de Estado suizo anunció la suspensión de los concursos anuales de cronometría que se habían ido celebrando en Neuchâtel, en la categoría de reloj de pulsera. Estos concursos, ideados para certificar la exactitud de los relojes mecánicos, habían ratificado durante décadas la hegemonía apabullante de la industria suiza. Terminaron para evitar una humillación previsible si se enfrentaban con los recién llegados relojes japoneses de cuarzo, diez veces más precisos que el mejor reloj mecánico. Finalizaba una época gloriosa que había comenzado ocho siglos antes con la invención del mecanismo de escape y regulador. Los relojes mecánicos ya no eran la mejor forma de medir el tiempo. Cuando Patek Philippe no pudo presumir de ser el reloj más fiable, no le quedó otra que hacerlo de su enorme precio. Un Patek Philippe te dice “quién eres” –anunciaron-, demostrando que apostaban, ya sin careta, por su función como símbolo de estatus. Seguían siendo, siguen siendo, magníficos relojes, pero ya no eran aquellos relojes. El predominio del reloj de cuarzo tampoco durará. Sostengo que se puede decir que el reloj está muriendo. Por eso es un buen momento para hablar de él.




Cortando trajes


Baltasar Garzón siempre tuvo una prosa engorrosa y prolija y vuelve a demostrarlo en una carta que publica El País y que le sirve para responder al Secretario de Estado de Seguridad Ignacio Ulloa.

No me refiero al uso de términos como “ciudadanos/as”. Con un par de ejemplos se me entenderá mejor:

Resultan bochornosas todas y cada una de las afirmaciones que hace y, lo que es más grave, sabiendo que al hacerlas agrava la situación de riesgo en la que usted me ha puesto.

Por otra parte, me parece grotesco que aluda usted a la protección que he tenido fuera de España, cuando a estos policías o se les ha impedido que se movieran para acompañarme a España, porque si lo hacían se les retiraba la comisión de servicio y han estado tirados por ahí afuera, sin sus familias, sin ningún incentivo y sufriendo en ese tiempo, y ahora, claras represalias por haber trabajado como escoltas míos.

Por otro lado, me resulta harto indigerible el autobombo repleto de “humildat” y abnegación y los lametones que le larga al sufrido pueblo español.

Con todas esas dificultades, y tras nadar corriente arriba, hay que reconocer que el señor Secretario de Estado se ha comportado de forma manifiestamente mejorable. Se supone que hay protocolos, evaluaciones de riesgo y tal. Y se supone que cualquier medida de protección tiene que resultar efectiva. No tengo ni puta idea del riesgo que pueda correr Garzón, aunque considerando el trabajo que ha desempeñado durante tantos años, imagino que seguirá siendo elevado. Tampoco sé si llevar un único escolta es efectivo o no. Lo que sí tengo claro es que el señor Ulloa debería haber contestado al periodista de Europa Press diciendo que no da explicaciones sobre los procedimientos de protección, sobre el número de escoltas, o sobre lo que hacen o no. Básicamente, porque lo normal sería explicárselo al interesado de forma confidencial. Y si el interesado insiste en plantear el asunto públicamente, debería haber seguido haciendo exactamente eso: afirmar que esta materia no se discute en los medios de comunicación, sin entrar en comentarios -más propios de una portera- acerca del uso de los escoltas por Garzón como mayordomos.

Y, sobre todo, lo que nunca debería hacer, el señor Ulloa, es afirmar que es más fácil que a Garzón le agreda un ciudadano vulgar y corriente que un terrorista o un narcotraficante o uno de los cientos de personas que tendrán muy buenas razones para desearle el peor de los males.

Si los escoltas de la Audiencia Nacional hacen funciones que no les corresponden, ésa es una cuestión diferente. Es posible. También es cierto que están muchas horas con una determinada persona y su familia. No me quiero extender más, porque esto es algo sobre lo que he discutido con algún compañero cuando hemos visto alguna cosa que pudiera, fuera de contexto, parecer rara. En cualquier caso, ésa discusión deberá ser global y referirse a todo el sistema y no sólo al escolta o escoltas de Garzón, porque si se limita a éste, resulta difícil no ver una pequeña venganza.

Termino. Habrá quien recuerde que Garzón ha sido condenado y que su sentencia es firme (ya, ya sé que puede recurrirse, pero no ante un tribunal ordinario). Si alguien cree que por esa razón hay que tener menos cuidado con su seguridad, estaría olvidando qué cargo ha desempeñado Garzón y que, en cierta medida, los españoles firmamos un contrato con los que asumen cargos así. No hablo de gratitud; hablo de obligaciones. Y las obligaciones hay que cumplirlas.