El académico da una patada en el culo al estepario


Ayer o anteayer, en twitter, reprochaba a Arturo Pérez-Reverte el uso de la expresión “tigres hircanos” en este artículo:

A partir de entonces, fue ese mensaje el que empezó a difundirse en la red. Y sobre él, no sobre los razonados mensajes originales, surgió el proceso de viralidad común en estos casos. Alguno de ustedes sabe la que se lio: tres mil tuiteos el primer día y cinco mil la semana siguiente. Con la particularidad de que, tratándose de Sevilla, fértil en cofradías, equipos de fútbol y otras instituciones, una legión de capillitas, penitentes, aficionados al deporte rey, a la hípica, a los toros, a la feria, al flamenco y a las tapas de garbanzos con espinacas, se pusieron como tigres hircanos. Una hora después, unos pedían la retirada de mis libros de las librerías y otros exigían al alcalde que articulara mecanismos legales para prohibirme volver allí.

Comentaba lo siguiente en mi tweet:

Dice Reverte que los sevillanos se pudieron como “tigres hircanos”. Vamos que le amamantaron.

Al leer el artículo, abusé de la memoria y es algo que no se debe hacer. Estaba seguro que la expresión “tigres hircanos” se había originado en las palabras de Dido, reina de Cartago, que reprochaba a Eneas su fiereza indicándole que había sido amamantado por tigresas hircanias. “Recordé” que era una especie de paralelismo con la loba capitolina y pensé que esa expresión (que ya había leído antes) era inadecuada, pero no porque la tigresa no sea fiera, sino porque esa referencia a la Hircania se hacía precisamente en ese contexto: en el de una fiera que cría a un recién nacido.

Me he pasado de listo. Es cierto que la expresión está en la Eneida de Virgilio y también que lo está para referirse a tigres que crían a Eneas dándole alimento, pero todo lo demás es una construcción mental de origen incierto -he llegado a mirar en Les Troyens, porque, aunque leí la Eneida hace mucho, me parecía raro recordarlo de allí y era más esperable que pudiese aparecer en una ópera que he escuchado mucho, pero no he visto que se mencione a los tigres hircanos. Más aún, la relación entre la fiereza de los tigres y su abundancia en Hircania es tradicional. Aquí lo explican muy bien.

La expresión que usa Pérez-Reverte está perfectamente bien traída, me he pasado de frenada y de listo, y sus artículos siguen sin gustarme.