Sin atajos


Leo a Santiago González sobre la sentencia del TEDH que ha declarado la aplicación “retroactiva” de la doctrina Parot contraria a la Convención europea de derechos humanos.

Los argumentos de política criminal del artículo no me interesan. Además, esos argumentos han dado lugar a la actual redacción del Código penal. Nadie discute que España pueda modificar sus leyes y establecer unas reglas más exigentes en materia de cumplimiento de penas.

Lo que sí me interesa es lo siguiente:

El error mayor de la sentencia del TEDH que ayer suscribían con diferente grado de entusiasmo los tertulianos es considerar que España vulneró el artículo 7 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que establece que no puede existir una pena sin ley que la avale, el artículo 5, que contempla el derecho a la libertad y la seguridad. La doctrina Parot, que empezó a aplicarse cuando Del Río ya llevaba años de condena no es una Ley, sino un criterio. No se ha aplicado retroactivamente, porque el momento oportuno para computar los beneficios penitenciarios no es el inicio del cumplimiento de la pena, cuanto todavía no has hecho los cursos de macramé o te has matriculado en la Universidad del País Vasco, te has examinado y si te ha tocado como profesora Laura Mintegi o alguno de sus conmilitones, hayas aprobado todas las asignaturas con sobresaliente. Pero eso hay que contabilizarlo después, no caben los beneficios penitenciarios con carácter preventivo.

Como ya dije el mismo día que se publicó (en consonancia con lo que dije cuando el Tribunal Supremo decidió aprobar esa doctrina) estoy absolutamente de acuerdo con el argumento del TEDH.

El tribunal hace algo que deben hacer los altos tribunales; sobre todo cuando se trata de las garantías de los ciudadanos (y esa tipa es un ciudadano): interpretar materialmente las situaciones de conflicto. Siempre habrá una cabeza pensante que encuentre un argumento jurídico para cualquier cosa. La Corte europea se pregunta -como se viene haciendo desde que consagramos el principio “no hay pena sin ley”- si un ciudadano que cometiese trescientos asesinatos podía prever, conforme a la regulación legal y a la práctica consolidada de interpretación de la ley, que cabría la posibilidad de que la redención de penas se aplicase a cada una de las condenas y no a la una nueva resultado de la refundición. La Corte se lo pregunta y responde que no. Esa es la cuestión: ¿es una sorpresa para un ciudadano corriente que la pena máxima de treinta años no pueda rebajarse por una redención de penas que en la práctica es abstracta al menos en parte? Porque esta es otra de las cuestiones: la redención era general y bastaba con salir al patio a pasear para conseguirla. Eran nuestras leyes. ¿Defectuosas? Sí, pero nuestras leyes.

Pues sí, no puede ser que el Tribunal Supremo, en 2006, tras décadas de aplicación de una ley en un sentido, introduzca una modificación “de criterio” que suponga materialmente una ampliación de una condena en 9 años. En España matar a muchos era muy barato (puede que alguno crean que sigue siéndolo), pero la ley defectuosa hay que cumplirla hasta que se cambia y no aplicar la nueva retroactivamente en perjuicio del reo, porque, por cierto, el TEDH destaca que la “doctrina Parot” es casi un muerto viviente: se empieza a aplicar sobre una legislación derogada y en la práctica supone aplicar la nueva redacción de la ley. ¿No les parece de cajón que es sospechoso que se pueda aplicar un criterio que, en la práctica, implica que se aplique el criterio objetivado en la nueva ley? Durante treinta años se aplica la ley de una manera; luego la ley se cambia para dejar claro que esa aplicación termina y el Tribunal Supremo aplica a condenas dictadas con la legislación anterior un “criterio” igual al objetivado en la nueva ley. Lo pueden llamar blanco o en botella o aplicación retroactiva material de la ley.

Es, por cierto, la misma razón por la que los esfuerzos de los que creen que ya en la Guerra Civil (o en la mundial) se podía condenar por un delito de genocidio y que existía una jurisdicción universal, deben, jurídicamente, ser desestimados. Para mí eso es venganza. Suena mal, sobre todo cuando se trata de aplicarla sobre Goering o sobre la hija de satanás que nos ocupa, pero ese es el primer paso que nos distingue de ellos.

Algo más: hicieron mal el Supremo y el Constitucional. Ellos deberían haber evitado que encima tengamos que ver cómo se presentan -con el sello del TEDH- los asesinos como víctimas.

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23 comentarios en “Sin atajos

  1. Don tsevanrabtan

    Si me lo permite, dos preguntas, ayer José Antonio Zarzalejos, decía que como abogado no como periodista lo siguiente de la sentencia,
    “comete el error de confundir una norma penal -evidentemente nunca retroactiva- con la jurisprudencia del Supremo sobre el cumplimiento de las penas”
    Las razones que explica usted también me parecen de peso, pero que opina de esta forma de verlo.

    La otra, más por curiosidad, por lo que le leo usted es de la tesis de que los “Juicios de Núremberg” fueron una chapuza legal, como alegaron las defensas, o eso le creo entender¿es así?. Es un tema que tengo comentado con colegas suyos, y la verdad me he encontrado todo tipo de opiniones. La mía, que no soy abogado, es que fue una chapuza legal, pero necesaria.

    Saludos

  2. Había leído el artículo de Zarzalejos. La respuesta es bien sencilla. Imagine que los tribunales de un país hacen una interpretación extensiva de la norma penal de forma que esta se desvirtúe totalmente. La norma sigue siendo la misma formalmente, pero materialmente la consecuencia ha cambiado. Es un hecha la ley hecha la trampa. Por eso insisto en que hay que analizar las consecuencias “materiales” de los cambios, sobre todo cuando son contra el reo y cuando pueden afectar a las consecuencias previsibles de la norma penal en vigor en el momento en que se cometen los hechos. El principio “no hay pena sin ley” no puede interpretarse de forma que baste con cumplir ciertos formalismos. por ejemplo: “Será reo de delito en blanco todo el que se considere criminal contra el estado conforme a las circunstancias sociales y políticas”. Una ley así también es ley, pero no reúne los requisitos de calidad de una norma penal admisible. En este punto, la práctica durante decenas de años y el hecho de que -derogada la ley- se realice una interpretación contra reo y conforme a la nueva ley y en contra de la antigua práctica, es definitivo. A mi juicio.

    Sobre Núremberg escribiré pronto. No es una “chapuza”. Se hizo por juristas estupendos, pero en mi opinión fue ilegal. Por lo menos alegal.

  3. Muchas gracias, tsevanrabtan.

    Ayer Zarzalejos me convenció. Hoy creo que lo que explica usted tiene muy buenos fundamentos, lo cual contradice lo que pude leer / escuchar que calificaban la sentencia como “chapuza”. Lo peor de todo, estuvimos 20 años mareando la perdiz sin cambiar la ley y después se trata de solucionar con un remiendo. Muy del estilo de nuestro país.

    Con chapuza (como se nota que no soy técnico en la materia) me refería precisamente a lo que me comenta de “alegal”. Espero con interés su artículo.

    Saludos

  4. jon tsevanrabtan

    La memoria. Hace unos días Calleja Calleja de los Calleja de toda la vida decía que FGlez había tratado de ilegalizar HB después del asesinato de Enrique Casas pero que no pudo porque blablablabla. Que hasta después no se pudo porque blablablabla. El blablabla son cosas tan jurídicamente precisas como el ambiente social, la presión social etc. etc. etc.

    Y una mierda. A lo de la ilegalización y a lo de la reforma del CP, que debió hacerse mucho antes. FGlez tenía 202 diputados cuando lo de Enrique Casas; pudo hacer esas reformas y más. No lo hizo.

    En lo demás, de acuerdo con tsevanrabtan.

    mierda

  5. Una preguntilla Tsevan: ¿Tiene el estado la obligación de acatar la sentencia y liberal a Del Río y pagarla los 30.000 E o solo tiene valor declarativo?

  6. TDX: es un asunto jurídicamente muy complejo, pero para no aburrir a nadie le diré que el TC en 1991 ya resolvió un caso similar, que encaja perfectamente, puesto que se mantenía la situación de privación de libertad y declaró nula la sentencia. En mi opinión debe ejecutarla.

  7. Desde hace unos días, para ver una conversación en twitter tengo que abrirla en una ventana aparte. ¿Les pasa lo mismo a ustedes? Y, en caso de respuesta afirmativa, ¿saben qué sentido tienen esa modificación, aparte de estropear algo que funcionaba bien?

  8. Un comentario muy interesante, le felicito. Y no sólo por la solidez de la argumentación, sino porque abundan poco los que se preocupan con tratar con rigor y sin banalidades pseudoeruditas asuntos de sobre la ley y la justicia.
    La verdad es que echo de menos ensayos jurídicos españoles con cierto interés por explicar con rigor temas relacionados con la legislación y la justicia en sentido amplio, porque fuera del ámbito estrictamente universitario conozco pocos autores que se decanten por este tipo de estudios: Díez-Picazo, Atienza, García de Enterría han escrito algún ensayo para no especialistas que son interesantes, pero fuera de eso en España yo conozco pocos libros que merezca la pena leer (ahora estoy con Riofrío de Muñoz Machado, pero el estilo se me hace pesado).
    ¿Conocen ustedes algún libro o autor español interesante que escriba sobre estos temas?
    Enhorabuena de nuevo.

  9. Hombre, no digo yo que sea lo mismo que dirigir un país, pero ¿por qué no empezamos por algo sencillo como un ayuntamiento para averiguar si somos capaces de hacerlo mejor que los políticos?

  10. Esta entrada es muy deprimente. Definitivamente el amigo Tsé ha caído en un agujero negro del que no puede salir si no es retorciendo la lógica hasta conseguir que lo negro sea blanco. Los abogados en España siempre han sido así. No me extraña que circule el famoso dicho: El que vale vale y el que no a derecho.

    Lo que peor sienta es el intento de mostrar una superioridad moral en frases como

    Algo más: hicieron mal el Supremo y el Constitucional. Ellos deberían haber evitado que encima tengamos que ver cómo se presentan -con el sello del TEDH- los asesinos como víctimas.

    ¡Lo que tenemos que sufrir los puros! ¡ Lo que tenemos que aguantar los que nos la cogemos con papel de fumar!

    Lo único que vale en este caso es tan trivial como evidente:
    el sello del TEDH es,en este caso, el sello de lo gi..pollas.
    Y no hay más!!!!!
    Y no hay más porque no quiero entrar a valorar lo que suponen intentar justificar, jurídicamente, una gi..pollez de este calibre.

  11. De los Beneficios Penitenciarios como Incentivos o Premios.

    Nuestros legisladores se inclinan en concebir a los beneficios penitenciarios como estímulos que forman parte del tratamiento penitenciario como sistema progresivo, según el artículo 165 del Reglamento del Código de Ejecución Penal . En el artículo citado se señala que los beneficios son incentivos, premios u ofertas, por tanto, los reos no pueden exigir que el órgano jurisdiccional les conceda tales beneficios.

  12. Gora Gora, viene a mi casa y me insulta. Vale, ha dicho lo que quería decir, incluyendo una parida sobre beneficios penitenciarios cuando la redención en el Cp del 73 de un día por cada dos era general, aunque no hicieses nada en prisión. Pero yo también me aplico mis reglas. No admuto los insultos. La próxima vez borraré el comentario.

  13. “La Corte europea se pregunta si un ciudadano que cometiese trescientos asesinatos podía prever, conforme a la regulación legal y a la práctica consolidada de interpretación de la ley, que cabría la posibilidad de que ”

    A-c-o-j-o-n-a-n-t-e.

    Repitamos:
    si un ciudadano que cometiese trescientos asesinatos podía prever

  14. Es curioso Funes, llevo seis años hablando de las mismas cosas, pero veo que no ha servido de nada. Por cierto, los “trescientos” es una cifra inventada, engordada ex profeso. La etarra está condenada por muchos menos asesinatos. Quizás debiera haber puesto un millón para que se entendiera qué quería decir.

  15. Tse: no se sienta Ud. insultado. Su post de hoy es penoso. No todos los días tenemos a las musas con nosotros. Tiene que ser un poco más humilde y darse cuenta de que todo ser humano, de tiempo en tiempo, suelta una gi..pollez. A ud. le ha tocado hoy… A mi me toca los martes…!!

  16. A vueltas con el sentido de las frases que se pronuncian o escriben (“¡que se jodan!”) ¿Cómo interpretar esta?:

    “Incluso con la cara de perro de Aznar, hubo una cierta cortesía en el engaño, como si la apariencia de diálogo se debiera mantener más allá de la nula voluntad autonómica…”

    Entiendo la expresión “a cara de perro” pero no me parece que se refiera a eso…

    http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20120715/54324515904/pilar-rahola-que-viene-el-lobo.html

  17. Gora-gora no es cuestión de que me sienta o no, es que me ha insultado. No me importa que piense que digo una gilipollez; en absoluto. Sí me importa que me llame gilipollas. No es muy difícil de entender. En cualquier caso, llamo su atención acerca de que sus argumentos brillan por su ausencia.

  18. Con Vd. apreciado colega. Incluso en la critica a nuestros tribunales (se pueden equivocar -pocas veces- pero este ha sido un asunto envenenado, y no me extiendo sobre los intoxicadores, y muy simple, por lo demás, aunque JL lo considere enjundioso).
    Por supuesto, TDX, los euros servirán para cubrir parte de su deuda civil.
    Saludos

  19. Tse: a Ud. no le he insultado. A los únicos que he insultado de forma palmaria es a los del TEDH. Y siento decirlo una vez más pero me parecen impresentables. De Ud. he dicho, mas o menos, que en este post se vierten gilipolleces. Espero que no sea tan susceptible, por esa libertad que me he tomado, de pensar que le estoy insultando. A todos se nos escapa de vez en cuando alguna gilipollez y no por eso somos gilipollas !!
    En cuanto a los argumentos que doy, creo que no son muchos, pero si hace un esfuerzo los puede encontrar. Hay varios. El más directo es que la ley, en un estado de derecho, se debe respetar escrupulósamente. Pero la ley no puede ser la última ratio; por encima de la ley está la razón que nos permite discernir si una ley es buena o mala; y lo que no admito es que los retruecanos legales —revestidos de razonamientos— nos lleven a admitir como blanco lo que de verdad es negro y todo el mundo lo ve negro. Y lo de los beneficios penitenciarios no es una parida, ni creo que el Supremo y el Constitucional dictaminasen sobre este tema con ligereza…..

    Fijese que el exceso de celo en aplicar la ley con los ojos cerrados conduce a lo que en lógica se llama proposiciones indecidibles. ¿Es justo aplicar a rajatabla una ley injusta?
    Saludos.

  20. Gora-Gora, por si le sirve de algo (que no creo) a mí también me pareció un insulto. Cosa que me chocó viniendo de usted, al que siempre le han sobrado argumentos para el debate sin tener que recurrir a eso. Un saludo.

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