Gracias, ministerio público

Me traslada Sámuel el recurso de la Fiscalía contra el auto de Mercedes Alaya.

Mi artículo sobre el famoso auto tenía por objeto explicar que no era una aberración jurídica, que tenía base legal y jurisprudencial y que desde luego no era nulo ni de coña.

Bien, leído el recurso del fiscal, tal y como verán, me da la razón completamente, ya que el fiscal no dice que la magistrada se haya inventado nada, ni que el auto sea nulo; simplemente y sobre la base del conocimiento concreto de las diligencias previas (algo que no tienen más que las partes personadas) considera que el auto no está suficientemente motivado porque no contiene una descripción suficiente de los hechos en que se fundamenta el traslado de las actuaciones.

Véase la consecuencia de lo que se pide:

«por motivo de carecer de suficiente descripción de los hechos investigados que afectan a cada uno de los siete aforados, imputados provisionales, adolece de la motivación necesaria, no es ajustado a derecho y debe dejarse sin efecto, debiendo procederse en su caso al dictado de un nuevo auto por el que previa concreción de los hechos por lo que cada uno de los aforrados puede ser objeto de investigación se de traslado de la presente causa en calidad de imputados conforme al Art.. 118 bis de la ley de enjuiciamiento criminal a las personas antes referenciadas, que ostentan a día de hoy la calidad de aforados por razón de su cargo.»

Es decir, el fiscal pide se dicte un nuevo auto igual sólo que con una motivación mayor.

Naturalmente, el recurso servirá para que los que dijeron burradas sobre el auto se reafirmen en ellas, considerándolo una justificación de su conducta.

Y de nuevo estarán herrados.

NOTA: por favor, no me hablen de ortografía.