Parece que toca estar aterrado

 

En uno de esos alardes de oportunismo negligente tan típico del comentarista enterado, empieza a imponerse el runrún de que es muy lamentable que Europa no sea una potencia militar y diplomática y que estamos acostumbrados a que los norteamericanos se ocupen de todo. Incluso el Papa -dice uno de esos comentaristas- ha pedido una intervención contra el IS.

Cómo estar en contra de acabar con gentuza así.

Ahora, la pregunta pertinente es la misma que tantas veces he hecho a los que se rasgaban las vestiduras este verano con los mil y pico muertos en Gaza: ¿dónde estabais camaradas?

En los últimos veinte años han muerto millones, y no miles, de personas en conflictos que no interesaban a nadie. Solo en el Congo, cuatro millones.

Por mí se pueden ir yendo a tomar por culo todos los que están aterrados con los degüellos del IS y no lo estuvieron con las masacres en África.

Porque, por muchas dudas que uno pueda tener en el caso concreto, siempre he defendido que el primer uso que debíamos proponernos para los ejércitos en un mundo civilizado es ese. Luego quizás una intervención resulte imposible o desaconsejable, pero luego.

Para la mayoría es el último recurso. El policía como último recurso frente al crimen. Mundo de asco.

En fin, sí. Que aplasten a esa gentuza. Y que el indignado 2.0 tenga su ración de satisfacción moral hasta la próxima vez que toque mirar para otro lado.