De como, pese a que va a escribir ese artículo en el que ha invertido ya tanto tiempo, Tse pide cariño del paciente público

 

Estoy preparando, para JotDown, un artículo que medio prometí en los mundos de twitter, sobre las decisiones judiciales que dejaron en libertad a etarras como Plazaola y Santi Potros, ahora que, por fin, he podido acceder a las resoluciones y ahora que el Tribunal Supremo ha hablado. No di mi opinión entonces y creo que fui el único del universo mundo.

Ahora me he puesto a ello no solo por la importancia del asunto en sí, sino para utilizarlo como ejemplo -uno más- de la dificultad de articular un auténtico discurso cívico en España.

Mientras examinaba las resoluciones y la legislación española y europea, pese a su complejidad y a su extensión, tenía buen ánimo.

Hoy, justo antes de ponerme a escribir, he escuchado audios de meses atrás y he leído artículos y comentarios en algún blog en el que se trató el tema, y he tenido tal sensación de hastío y melancolía que me he planteado olvidarme del asunto. Ha sido muy deprimente sentir, al escuchar y leer algunas cosas, que mis esfuerzos en aclarar la cuestión de fondo seguramente serán inútiles, no solo porque sea cierto que estamos en presencia de un asunto técnicamente difícil, sino porque no le importarán a casi nadie. Me mandarán a esparragar, señalándome con el dedito, los indignados, y me sobarán los convencidos; eso he pensado.

Se preguntarán por qué les cuento esto.

Seré sincero: lo hago para que me animen. Para que me den una palmada en la espalda y me digan eso de “a mí si me interesa tu opinión; venga, cuento las horas y los días y no sé si podré dormir hasta que lo lea”.

Porque, no vean lo que me cansa esta puta mierda de cruzada idiota.

 

26 comentarios en “De como, pese a que va a escribir ese artículo en el que ha invertido ya tanto tiempo, Tse pide cariño del paciente público

  1. Ánimo, me interesa su opinión. Cuando en una discusión utilizo sus argumentos como míos suelo quedar muy bien

  2. Siga adelante, somos muchos, o quizá no, los juristas, de poca experiencia en mi caso, que le seguimos y apreciamos sus doctas opiniones. Sobre todo porque cierra las bocas de tertulianos y cuñados muy dados a ventilar estos temas con indignación acalorada y sin argumento alguno.

  3. El mundo jurídico dista mucho de mi especialidad y por tanto tengo una idea casi nula sobre el tema. Sus artículos, escritos desde el profundo conocimiento del asunto tratado, resultan imprescindibles para formarse una idea clara.

    Siga adelante con el buen, y nunca suficientemente agradecido, trabajo.

  4. Sr. Rabtan. No decaiga. Yo le sigo con enorme interés siempre que usted escribe algo (salvo su etapa en Twitter, donde el medio se convirtió en el mensaje y, por tanto, dejó de tener interés). Usted es una de las pocas personas que ha conseguido que yo decida reconsiderar mis opiniones después de leer alguno de sus escritos. Teniendo en cuenta que soy un egocéntrico recalcitrante, no se me ocurre elogio mayor.

  5. Si te sirve de consuelo, casi nunca estoy de acuerdo con tus opiniones (a no ser que te pongas técnico y me limito a leerte por que de derecho no entiendo gran cosa) pero aun así te leo por que cuando estoy cansado de discusiones de bar, de gritos y de fundamentalismos estúpidos e ignorantes me paso por aquí(por algún otro lado también) buscando la Opinión de alguien que realmente se preocupa lo suficiente por lo que habla como para informarse, en resumen, cuando estoy cansado de mi mismo te leo buscando la discusión que tengo asumido que nunca tendré con mis paisanos.

  6. Esperando a Tse. Ahora que parece que en la Audiencia Nacional estudian plantear cuestion prejudicial ante el TJUE. Por cierto, mediante un procedimiento peculiar: no la formula quien debe resolver en primera instancia, las Secciones, sino el Pleno. ¿Cómo motivarán el atajo para evitar una inadmisibilidad de la cuestión? El busilis daría para escribir otro artículo.

  7. Es usted una referencia, en serio se lo digo. No se desanime porque no clama en el desierto, de verdad. Sus puntos de vista sobre los más variados asuntos son siempre un estímulo para aprender más y pensar mejor.

    Vaaaaaaaaaaaaaaaamos.

  8. Siga usted, que a mí me interesa su opinión, y, sobre todo, sé de buena tinta que a algunos universitarios, repito, universitarios, que lo leen y admiran, también les interesa.

    Mientras, seguiré usando sus argumentos, citando la fuente, y observando las caras de estupefacción porque no sé cómo se pronuncia correctamente Tsevan.

  9. Oiga, que a mí me vale ¡y tanto! su opinión, sobre todo porque es, por desgracia, de las pocas válidas y bien argumentadas. Es un placer leerle y, tal y como escribía alguien por ahí, no clama en el desierto.
    (En la misma línea, vuélvase a twitter, que nos hacía un favor a todos allí también)

  10. Pues me decidí a venir a dejarle estas palabras antes siquiera de leer el final de su post, y ahora me parecen menos auténticas, damn it.

    A mí sí me interesa su artículo, y hasta me jode esperar. Además, debo reconocer que he aprendido muchísimo gracias a vd. y a unos cuantos más que pululan por tuiter, y fuera de las internetes me afano en guiar a la gente por el buen camino. Funciona, y eso que nos lo ponen difícil. Es muy lento, pero funciona. Y vuelva al tuiter, hombre. Yo sigo echándolo de menos todos los días. Además, de un tiempo a esta parte, y ya desde antes de que se fuera del tuiter, le siento alicaído. Tanto si es así como si no, un abrazo, suerte, y si se pasa vd. por London, unas pintas.

  11. Buenas tardes,

    Supongo que le entiendo. Leer su artículo, a los que no somos duchos en leyes nos llevara tiempo y esfuerzo para al final con un poco de suerte haber aprendido algo. Frente a este esfuerzo esta la otra opción, no leerlo y seguir dando por bueno el análisis en base a los prejuicios personales, en los que por ejemplo Carlos Herrera es un experto. Mucho menos trabajoso. Recuerdo que una vez discutiendo sobre le 11M con uno de la teoría de la conspiración le comente que se diese una vuelta por el blog de Manuel de Gozalbo me comento que le daba mucha pereza irse ahora a montañas lejanas. En eso llevaba razón, es mucho más fácil creerse las tonterías que suelta Luis del Pino y compañía. No se desanime, algunos le leeremos.

    PD: EL artículo de Jabois sobre nuestro ministro favorito creo que ha sido revisado con lupa por el departamento de asesoría jurídica de “el País”. La verdad es que echa una cantidad de mierda sobre el ministro sin cogerse los dedos que se puede decir que es un trabajo impecable. Ahora bien, me da pena que de su paso por el Mundo parece que de quien más aprendió fue de Inda. La diferencia es que Jabois sabe escribir, y muy bien, cosa que Inda no, pero la base de toda la acusación, que es que Montoro fundo la empresa y que por ello es responsable de todo lo que haga (aunque haga muchos años que la vendió) creo que no se mantiene por ningún lado, pero ahí está El País echando el resto ¿tendrá que ver con la publicación en breve de los morosos de más de un millón que anuncia el ministro?

    Saludos

  12. Ánimo. Siempre le tengo en el radar para aprender y empaparme de eso tan difícil y necesario como es la justicia.
    Un saludo

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