¿Seguro que no hay debate?

El ministro Catalá ha sacado del baúl la vieja discusión sobre la responsabilidad de los medios cuando publican noticias filtradas por alguien que debía ocuparse de que permanezcan en secreto.

Ese asunto no me interesa especialmente. Por mucho que exista cierta esquizofrenia en que la ley proteja cosas (incluso castigando a sus guardianes si las desvelan) y luego proteja al que las publica saltándose la prohibición, no creo que haya una forma mejor de proteger la libertad de prensa. Es una de esas situaciones de conflicto en la que no hay una solución buena y ponemos el parche más pequeño que se nos ocurre.

Hay una derivada, sin embargo, que sí me interesa a y a la que no suele prestarse atención. Partamos de otra situación de secreto protegida por la ley: la del abogado y su cliente. En este caso hay una finalidad general, que es la de la aplicación de la ley. Para conseguirla, la ley dispone no solo que el Estado tenga facultades coercitivas, sino que haya un tocahuevos protegido, el abogado, que se asegura de que el que pueda resultar aplastado por la máquina estatal tenga a alguien de su parte. Solo de su parte. Esto es lo interesante: el abogado no tiene por función que se cumpla la ley, sino que su cliente salga lo mejor parado que pueda, aunque sea el hijoputa más integral que podamos imaginar. Naturalmente, el abogado SÍ tiene que cumplir la ley, pero cumplirla, en su caso, puede suponer que no se cumpla en el caso de su cliente, ese pedófilo que se libra del trullo entonando una canción infantil.

Ahora, ¿cuál es la función del periodista? Hago esta pregunta porque se suele olvidar que el periodista que se basa en filtraciones y que protege el secreto de sus fuentes, no está publicando TODOS los hechos que conoce y que son noticia. El tipo que filtra también es un corrupto (o, al menos, lo es a menudo). Su corrupción afecta al buen funcionamiento de las instituciones. Es, por tanto, de relevancia pública. Sin embargo, el periodista no publica la noticia que dice: “el ministro tal me filtró esto incumpliendo la ley”. Y raro es que lo publique otro medio diferente del favorecido por la filtración. El periodista al hacer esto se corrompe también. Sirve para la finalidad de un acto corrupto, pero no se corrompe por eso. Se corrompe porque no lo publica.

Esa es la diferencia con el abogado. El abogado no se corrompe protegiendo al pederasta. Esa es su función esencial. Por encima de cualquier otra finalidad general del sistema. El abogado cumple con su FUNCIÓN CONCRETA aun ciscándose en la FUNCIÓN ABSTRACTA que se deriva de la existencia de su institución. El periodista que no denuncia al corrupto que filtra, sin embargo, falta a su FUNCIÓN CONCRETA, publicar hechos noticiosos ciertos y con relevancia pública, amparándose en una FUNCIÓN ABSTRACTA, relacionada con la libertad de información en una sociedad libre.

No sé si hay una forma de abordar este asunto. Lo que me llama la atención es que nunca está en el debate público.

Y hay una derivada de la derivada. Esta situación recuerda a la de los policías infiltrados o a la del gobierno democrático que protege a un gobierno tiránico. Imaginemos que la policía, para descubrir delitos, termina participando en tantos delitos que se convierte en un foco de delincuencia. Imaginemos al gobernante que dice respetar los derechos humanos, pero defiende a “nuestro hijoputa” porque no sé qué del dominó o para evitar la anarquía o por lo que sea, y al final consiente un genocidio como el de los jemeres rojos. He leído a muchos periodistas criticar esta forma de hipocresía. Sin embargo, en España, la prensa no es que use la filtración, sino que vive de ella. Son una simple correa de transmisión de la basura que se echan entre sí los que mandan, hasta el punto de formar parte precisamente de ese grupo. Del grupo de la gente que manda y que permite que nos enteremos de escándalos siempre que convenga a alguien. No son como esos periodistas de las películas, que van tras la noticia o que reciben la visita de un funcionario de medio pelo con conciencia que ha descubierto algo muy gordo en su departamento. No. Viven y hozan en los mismos lugares en los que viven y hozan los corruptos y los corruptores y se justifican porque así dan noticias. Eso sí, se presentan como los campeones de la regeneración.

Puede que den noticias, pero no las dan todas. Peor aún. Dan también noticias falsas o manipuladas, sin preocuparse.

Y lo justifican precisamente basándose en que es la fuente la que miente. Y en que tienen que usarlas y protegerlas porque si no “no nos enteraríamos de lo que pasa”.

La segunda derivada es esa. Si te olvidas de tu función principal: publicar por sistema todo aquello que sea cierto y puedas demostrar hasta un punto suficiente, aunque joda el chiringuito, el Rick’s Cafe en el que los periodistas son poderosos porque juegan a la ruleta trucada con los poderosos, esa corrupción inicial puede enfangarlo todo.

Lo divertido y sintomático es que los periodistas crean que sobre esto no debe haber “debate”.

Hacer sangre

Me escribe Captain Miller advirtiéndome sobre esta noticia, que en este tuit se convierte en una prohibición por la Unión Europea a los homosexuales de donar sangre.

No es así.

La sentencia del Tribunal de Justicia desde luego no impone ninguna “prohibición europea”. Lo que hace es resolver una cuestión prejudicial planteada por un tribunal francés acerca de una norma francesa.

Es decir, resuelve si una norma francesa (una orden ministerial) que desarrolla una directiva europea contraviene o no los derechos fundamentales reconocidos en la Carta de la Unión.

La cuestión es la siguiente: la directiva europea se refiere a los estándares de calidad para la donación, conservación y utilización de sangre. En las normas se establece la posibilidad de excluir temporal o permanentemente a categorías de personas para evitar riesgos para la salud de los receptores. La propia directiva establece una serie de protocolos que incluyen en ocasiones análisis y una entrevista conforme a un cuestionario que debe ser redactado por las autoridades de cada estado. Con carácter general se excluye a los portadores de ciertos agentes patógenos (por ejemplo los causantes del SIDA), a los toxicómanos (cuando consumen utilizando vías intravenosas o intramusculares), los receptores de trasplantes no humanos y las personas que tienen una conducta sexual que aumenta el riesgo de contracción de enfermedades infecciosas graves.

La norma francesa decidió incluir dentro de esta categoría de excluidos de forma permanente no a los homosexuales, sino a los hombres que habían tenido relaciones sexuales con otros hombres.

La sentencia parece razonable.

Así:

a) En primer lugar explica que, como la directiva no coincidía en las versiones en diferentes idiomas acerca de si la exclusión permanente debía basarse en un riesgo sin más o en un alto riesgo lo que procedía era hacer una especie de interpretación sistemática de la que se deducía que si se distinguía entre exclusión temporal y permanente, era obvio que esta debía basarse en algo más grave que aquella, por lo que la exclusión permanente debía sustentarse en un alto riesgo.

b) Más tarde añade que ese “alto riesgo” parece existir a la luz de informes epidemiológicos que demuestran que en Francia hay una relación mayor que en otros países entre relaciones sexuales entre hombres y contagio del SIDA. Un 48 % de los nuevos contagios entre 2003 y 2008 tenían ese origen y un 1% de los hombres homosexuales contraían anualmente la enfermedad, una tasa doscientas veces superior a la de la población heterosexual. El Tribunal de Justicia admite que estos datos sí implicarían ese alto riesgo, siempre que el tribunal francés los siga considerando fiables y aplicables a la luz de los datos más actuales.

c) A continuación entra en el meollo del asunto. Si, pese a suponer un alto riesgo (de ser así conforme a datos actualizados), una exclusión permanente sería contraria a la prohibición de discriminación por razón de la orientación sexual.

En esta materia las reglas básicas son cuatro:

  1. Que cualquier limitación sea periférica; es decir que respete el núcleo esencial de los derechos y libertades.
  2. Que con la limitación persiga un fin legítimo: ha de tratarse de un fin de interés general, que, en esta materia, ha de incardinarse con la protección de los derechos y libertades de los demás.
  3. Que sea necesario para conseguir ese fin.
  4. Que sea adecuado y proporcionado.

Lo que dice el Tribunal de Justicia es que estas reglas se cumplen en el caso que nos ocupa, con una serie de matizaciones.

Así, el hecho de que se impida a un homosexual masculino (que haya tenido relaciones sexuales con otros hombres) donar sangre no afecta al núcleo esencial de sus libertades. Es una prohibición de contenido muy limitado.

Además, el interés que se persigue es general. Se trata de proteger la salud de los receptores de donaciones de sangre. La integridad física e incluso la vida son obviamente intereses de una legitimidad máxima.

¿Son necesarias? En principio pueden serlo, considerando los datos manejados. Sin embargo, en este punto, hay que considerar dos aspectos: el primero, que el beneficio perseguido con la medida no sea inferior al perjuicio causado. Parece evidente que en este caso, el riesgo objetivado puede justificar medidas de esta naturaleza.

El segundo aspecto es el más espinoso: se trata de que la medida escogida no solo sea adecuada, sino que entre las posibles resulte la menos invasiva de esos derechos y libertades de las personas afectadas por ellas.

En relación con esto, el Tribunal destaca que existe una “ventana” entre la infección por VIH y la detección mediante las pruebas existentes, dentro de la cual la infección es indetectable. En otro caso, la medida sí sería desproporcionada, ya que bastaría con analizar la sangre para excluir el riesgo.

El Tribunal de Justicia no cierra el asunto: simplemente exhorta al tribunal nacional (y, en su caso, a otros que lo planteasen) a examinar si el avance de la ciencia permite evitar ventanas de este tipo.

Y a esto añade el Tribunal una segunda salvedad: si la entrevista personal y el cuestionario aprobados pueden identificar de forma precisa si se han producido o no conductas de riesgo y esto resulta más adecuado que una exclusión total del grupo, la exclusión permanente ya no sería proporcionada. En particular, se trata de conocer, mediante la información que suministra el donante si sus relaciones son estables, protegidas o si tienen una antigüedad superior a esa ventana de detección aplicable en cada momento conforme al estado actual de la ciencia.

Como puede verse, la sentencia no prohíbe nada y solo admite que una prohibición general (en un aspecto muy secundario), basada en datos epidemiológicos específicos y que lo justifiquen, y con una cuidadosa ponderación de las medidas y los fines, y de su proporcionalidad y adecuación, podría estar justificada.

Por decirlo llanamente: no solo no es contraria a los derechos de los homosexuales, sino que es una manifestación de la importancia que se da a la no discriminación en el derecho europeo.

Naturalmente, si se descubriese que los calvos europeos se ven afectados por una enfermedad infecciosa nueva en una proporción muy elevada frente a los que gozan de una fantástica melena, y se decide excluir a los calvos de las donaciones de sangre, los homosexuales sin frente despejada exigirían de las autoridades que se controlase a esos peligrosos alopécicos.

Esperemos que de darse tal situación, el Tribunal de Justicia sea igual de exigente.

No, no es un resumen bastante razonable

Dice Shutter, un amable lector del blog, lo siguiente:

Acabo de leer el famoso artículo de Elentir y tengo que desmentir lo que dije ayer: por lo que he visto, no me parece que diga nada que no se ajuste a la verdad. Dice que Espada pide que se trate como criminales a las madres que deciden no abortar a un niño enfermo y que insulta a los discapacitados llamándolos “tontos, enfermos y peores”.

Salvo error por mi parte, creo que se trata de un resumen bastante razonable del artículo de Espada.

Yo sostengo otra cosa.

Este es el artículo. Veamos en qué partes creo que dice lo que Espada no dice:

1.- El título: Arcadi Espada pide castigar a mujeres que den a luz a ‘hijos tontos, enfermos y peores’.

Falso. No dice eso.

Para empezar veamos qué discapacidades permiten el aborto en la ley que discutía la diputada Beatriz Escudero la víspera del artículo. Son estas:

Artículo 15. Interrupción por causas médicas.

Excepcionalmente, podrá interrumpirse el embarazo por causas médicas cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes:

a) Que no se superen las veintidós semanas de gestación y siempre que exista grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada y así conste en un dictamen emitido con anterioridad a la intervención por un médico o médica especialista distinto del que la practique o dirija. En caso de urgencia por riesgo vital para la gestante podrá prescindirse del dictamen.

b) Que no se superen las veintidós semanas de gestación y siempre que exista riesgo de graves anomalías en el feto y así conste en un dictamen emitido con anterioridad a la intervención por dos médicos especialistas distintos del que la practique o dirija.

c) Cuando se detecten anomalías fetales incompatibles con la vida y así conste en un dictamen emitido con anterioridad por un médico o médica especialista, distinto del que practique la intervención, o cuando se detecte en el feto una enfermedad extremadamente grave e incurable en el momento del diagnóstico y así lo confirme un comité clínico.

Es decir, no se trata de cualquier discapacidad, sino solo las “graves”, las “incompatibles con la vida” y las “extremadamente graves e incurables”.

Espada dice que cuando una mujer, pudiendo abortar (ergo, se refiere a esos casos), no lo hace, pueda tener que someterse a una denuncia por el propio hijo o por la sociedad que paga el tratamiento.

Por tanto, no pide que se castigue a mujeres que den a luz a hijos con grave discapacidad, sino que las madres que, pudiendo evitarlo (porque ahora es posible, gracias al diagnóstico prenatal y al aborto) no lo hagan, vean como el propio nacido (del que se reclama una especie de derecho al padecimiento surgido incluso antes de tener el mínimo discernimiento) o la sociedad les denuncien por ello. ¿Dónde pone que pretende que se castigue sin discriminar ningún supuesto?

Algo más, la desafortunada expresión “hijos tontos, enfermos y peores”, no se utiliza en ese momento, en el que habla de la denuncia, sino que es un paralelismo que pretende denunciar precisamente la imposición de la diputada de la que critica su discurso ideológico. Conforme al discurso de Espada:

  1. Los que no admiten ningún tipo de diseño genético, impiden a los demás obtener hijos más inteligentes, más sanos, mejores. Y lo interesante es que la mayoría de la gente asumiría ese discurso “positivo”. Es decir, que la mayoría creería que hijos con un CI mayor son más inteligentes, que niños con un ADN del que se hubiese excluido una tendencia a contraer cierta enfermedad o que les hiciera más longevos o resistentes, serían más sanos, y que niños más sanos y más inteligentes serían mejores.
  2. Esas mismas personas, no solo impedirían un diseño eugenésico en esa dirección, sino que imponen a la sociedad que nazcan niños -no queridos en muchos casos por sus padres- que, usando la dirección contraria de lo que antes nos parecía más inteligente, más sano, mejor, serían, tontos, enfermos, peores. Espada afirma que eso es también una especie de diseño eugenésico, en sentido contrario (ya que ahora tenemos medios para detectarlo y las mujeres pueden abortar -siempre que la ley lo permita).

Ese titular, por poner un ejemplo sencillo, implicaría que Espada considera que la mujer que da a luz a una persona con grave discapacidad debería ser castigada aunque no hubiera tenido la posibilidad de abortar o aunque no se hubiera detectado la anomalía del feto.

Esto no es lo que dice el texto.

2.- Continúo:

Hoy Arcadi Espada firma en Elmundo.es uno de los artículos más vomitivos que he leído en un periódico. En él tacha de “crimen contra la humanidad” respetar el derecho a nacer de los niños con discapacidad. Es decir, que este energúmeno considera que debería forzarse a abortar a las madres que esperen un hijo con, por ejemplo, el síndrome de Down.

Falso. Espada no dice que ninguna mujer deba ser forzada a abortar. ¿Dónde dice eso?

3.- Más:

Espada añade que el propósito de Gallardón de suprimir el aborto eugenésico “rompe el consenso público sobre los derechos humanos en Occidente”. ¿Desde cuándo en Occidente existe un consenso para cargarse a los discapacitados antes de que nazcan?

¿Dónde dice Espada que el “consenso público” se refiera a “cargarse a los discapacitados antes de que nazcan”? Espada está hablando,, en respuesta a la diputada, del derecho de las madres a abortar en los casos que antes he transcrito. Esto enlaza con el punto 2.-: Espada no dice que la sociedad pueda forzar a las madres a abortar.

4.- Más:

Antes bien, el Artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos dice: “Todo individuo tiene derecho a la vida”. No hace excepciones con enfermos ni con discapacitados. No dice por ninguna parte que haya que matar a nadie en ningún momento de su vida por no estar bien de salud.

¿Dónde dice Espada que “haya que matar” a nadie? Él habla de que las mujeres puedan abortar. Puedan. Y, de que si no lo hacen (ergo pueden continuar con su embarazo), puedan ver como el hijo o la propia sociedad puedan denunciar a esas personas. No dice en qué consiste esa denuncia. Podría ser una simple recriminación ética. Podría ser una asunción de los costes de esos tratamientos. Podría ser incluso algún castigo penal, ya que -jugando con la ambigüedad del paralelismo que antes explicaba-, pero lo que no dice es que haya que matar a nadie.

5.- Sigo:

Conviene no confundir dicha Declaración con un famoso libro alemán en cuya portada aparecía un tipo con un pequeño bigote y cara de mala leche, y digo esto porque ese artículo en Elmundo.es guarda un peligroso parecido con ciertas cosas que se leen en dicho libro: “el objetivo único debe ser la conservación de la salud del pueblo, tanto desde el punto de vista físico como del intelectual. La libertad individual debe ceder el sitio a la conservación de la Raza.” (…) “La cuestión de hacer imposible a los seres tarados la procreación de una descendencia también tarada es un imperativo de la más clara razón y significa, en su aplicación sistemática, la más humana acción de la sociedad.”

De este párrafo, mi reproche se refiere a lo que aparece destacado en negrita: Espada no pretende “hacer imposible” la procreación de nadie y, menos aún, califica a los progenitores de esas personas con discapacidad de “seres tarados”; es decir, no crea una categoría. Supongo que es bastante evidente que del texto de Espada no se puede deducir ninguna categorización racial y que admite que cualquiera puede tener hijos con discapacidad, sin que eso implique que esas personas sean tarados.

6.- Continúo:

¿Alguien piensa que con esa última comparación he exagerado? Atención a esta majadería que pone Espada en su artículo de hoy:

“Si alguien deja nacer a alguien enfermo, pudiéndolo haber evitado, ese alguien deberá someterse a la posibilidad, no solo de que el enfermo lo denuncie por su crimen, sino de que sea la propia sociedad, que habrá de sufragar el coste de los tratamientos, la que lo haga.”

Quiere tratar como a criminales a las madres que no aborten a un hijo discapacitado. Más claro que el agua. Otros adornaban cosas tan repugnantes con apelaciones a la salud racial. Éste apela al gasto sanitario. El resultado es la misma basura ideológica e inmoral. Y lo digo como nieto, pues según la basura que escribe Espada, mi abuela debió ser tratada como una criminal por traer al mundo a un niño con síndrome de Down. Es decir, por traer al mundo a un hombre que es mucho mejor persona que Espada. Y es que a mi tío nunca le he visto pidiendo que se mate a nadie ni que se encarcelase a una madre por querer igual a un hijo sano que a uno enfermo.

¿Dónde dice Espada que la abuela del autor, que supongo no pudo abortar libremente ni pudo saber antes de que su hijo naciera que iba a padecer de síndrome de Down, debió ser tratada como una criminal? ¿Dónde pide Espada que se mate a nadie? ¿Dónde pide Espada que se encarcele a nadie?

7.- Prosigo:

Por cierto: el año pasado Espada escribió: “Yo soy partidario de la absoluta libertad para la embarazada”. Pues vaya una idea de la “liberad absoluta” que tiene este tipo… Dicho sea de paso: los que dicen ahora lo mismo que decía entonces Espada, ¿cuánto tardarán en adherirse a la aberrante tesis que defiende hoy el periodista barcelonés? Porque una vez se pierde el respeto por la vida humana -que es el derecho humano más básico-, lo siguiente es perderlo por la libertad ajena. Arcadi Espada es una clara muestra de esa deriva totalitaria.

Que la embarazada sea libre de abortar y de continuar con su embarazo es congruente con el texto. Ergo, no hay ninguna incongruencia. Ninguna de ningún tipo. Por poner un ejemplo fácil de comprender: ¿es incongruente con la libertad de la madre que se obligue a esta a cuidar al niño y prestarle alimentos durante un determinado número de años? Que alguien sea libre de hacer algo no implica que no deba asumir consecuencias por esa acción que ha decidido realizar.

8.- Más:

Pero la deposición intelectual firmada por Espada no se acaba ahí. También se refiere al movimiento provida diciendo que “alza la voz histérica cada vez que se plantea la posibilidad de diseñar hijos más inteligentes, más sanos y mejores”. Flipante. Este tío habla de “diseñar” seres humanos como quien habla de fabricar muñecas, y se queda tan ancho. Es más: dice que los provida “tratan impunemente de imponernos su particular diseño eugenésico: hijos tontos, enfermos y peores”. No podía faltar el insulto a los discapacitados, muy en línea con esa despreciable tendencia abortista a denigrar a aquellos seres humanos a los que propone liquidar, en un nada disimulado intento de que la sociedad sienta menos piedad hacia ellos.

Poco que decir. Lo de las muñecas es pura invención. Y como Espada no propone liquidar a nadie, la frase es falsa en sus premisas. Verán que no entro en los adjetivos que el autor va dejando de su cosecha, como lo de “despreciable tendencia abortista” y que, obviamente, nos explica los excesos del texto que voy señalando.

9.- Prosigamos:

No es la primera vez que se lee una propaganda tan burda y repugnante contra enfermos y discapacitados. Sin salir de las páginas de Elmundo.es, el año pasado Rosa Regás publicó otro artículo insultando a los discapacitados, a los que tachaba de “monstruos”. Para la escritora progre la monstruosidad no es matar y descuartizar a los más débiles: para ella lo es un bebé que sufre una minusvalía. El propio Arcadi Espada ya apuntó el año pasado algunas de las salvajadas que escribe hoy, en otro lamentable artículo en el que también defendía el aborto eugenésico forzado apelando a motivos presupuestarios. Hace unos días era un dirigente del PSOE el que se unía a la ola de insultos llamando “deformes” a las víctimas del aborto eugenésico. La anunciada reforma de Gallardón, que dice querer suprimir el aborto eugenésico, y la ofensiva abortista lanzada por el PSOE, que en este tema está llegando a las cotas más infames de extremismo ideológico, parece aventurar que seguiremos leyendo más insultos y burradas contra los discapacitados para intentar justificar lo injustificable.

No voy ni a plantearme entrar en lo que pueda haber dicho Regás o el PSOE. No es el objeto de este artículo. Tampoco en la consideración del aborto -legal en España- en los casos citados como una forma de aborto eugenésico, por cuanto mi punto de vista favorable se basa precisamente en no entrometerme en la libertad de las personas que deciden abortar, ante la ausencia de ningún tipo de campaña para que tomen ese tipo de decisiones (por cierto, sí existen campañas de asociaciones que pretenden influir en las mujeres que abortan). Para mí eso no es eugenesia. Tampoco entro en las predicciones interesadas.

Por tanto, me referiré al artículo que enlaza de Arcadi Espada: ese artículo efectivamente es la precuela del que escribió después. Y efectivamente, es tan lamentable como este. Pero insisto, no defiende el “aborto eugenésico forzado”. Habla de un castigo para quien sigue adelante con ese embarazo. Por tanto, no puede decirse, sin faltar a la verdad, que defiende que se obligue a nadie a abortar.

10.- Terminamos:

Tras los horrores provocados por el nazismo, y tras la cruenta guerra que le costó al mundo sacudirse de ese yugo totalitario, es alarmante comprobar que aún quedan individuos sin escrúpulos capaces de publicar majaderías tan parecidas a las tesis nazis como las publicadas hoy por Elmundo.es. Pedro J. Ramírez debería plantearse a qué clase de personas está fichando como columnistas, y haga eso o no, y ya que no espero rectificación alguna de alguien que ha llegado al grado de fanatismo necesario para escribir el artículo que hoy firma Arcadi Espada, ese periódico debe pedir perdón a enfermos y discapacitados y a sus familiares por las barbaridades e insultos contra ellos que incluye hoy en sus páginas. Y me cuento entre los ofendidos: como sobrino de una persna con síndrome de Down. Leer esas salvajadas en Elmundo.es ha hecho que me sienta ultrajado por Arcadi Espada y por ese periódico.

Esto es todo opinión. No tengo nada especial que decir, salvo que el autor debería haber dicho -si opina así- “algunas tesis nazis”, porque las tesis nazis, todas las tesis nazis, son otra cosa mucho más siniestra.

Finalizo: tengo muy mala opinión de los dos artículos de Espada. Me parecen vejatorios y desencaminados y con una retórica ambigua con reminiscencias a formas execrables de eugenesia. Y creo que ha de asumir que por utilizar ese discurso se le recuerde el nazismo.

Lo inadmisible es hacerle decir constantemente lo que no dice, extraer consecuencias a las que no llega, y llamarle nazi.

 

Caballería espiritual

Me he ido y he vuelto muchas veces de tuiter y he anunciado muchas veces que iba a dejar de escribir y publicar. Soy iracundo e inconstante.

Por esa razón, los que me conocen no se toman en serio esos cambios de humor y hacen bien.

Sin embargo, nunca borro lo que publico. No hablo de tuiter. He suprimido cuentas y con ellos miles de tuits, pero es que nunca he creído que Tuiter sea un lugar serio. Hablo de mis blogs o de los blogs en que he escrito.

Solo recuerdo haber borrado una entrada. Lo hice no porque no pensase lo que había escrito, sino porque se refería a alguien a quién admiraba y admiro intelectualmente. La entrada criticaba agriamente un texto que me pareció y me sigue pareciendo infame. Pensé que -debido a la reacción de algunas personas- lo mejor sería pasar página y no volver a comentar nada de ese autor. No quería que ahí quedase mi artículo, como una última opinión muy negativa sobre algo escrito por alguien a quien tantas veces había elogiado. Y que encima pudiera ser distorsionado por personas muy alejadas de mí, en opiniones y creencias, y que no dudarían en deformar lo que yo había escrito si les convenía.

Desde que Ciudadanos tiene posibilidades, se ha desatado una  campaña en tuiter contra Arcadi Espada. Una campaña tramposa y embustera que le hace decir lo que no dijo.

Me alegra que aquello que escribí no sirva para abonar esa basura.

 

 

 

La presunción de sapiencia.

Me escribe un wasap mi editor de wordpress:

– Tienes que escribir una entrada defendiendo al 25% de los españoles que saben que el Sol gira alrededor de la Tierra.

Cunde el desánimo. Estoy holgando y el encargo es básicamente melancólico. Algo he sabido de la encuesta. A algunos enunciados cabe hacerles un pequeño fisking pero el astronómico merece una enmienda a la totalidad.

Analicemos los enunciados:

  1. «El centro de la Tierra está muy caliente V/F» Un lugar común de la Ciencia: poco, mucho, grande, pequeño es siempre en relación a algo. Que falta en el enunciado.
  2. «Los continentes se han estado moviendo a lo largo de millones de años y continuarán haciéndolo» Nihil obstat.
  3. «Los seres humanos provienen de especies animales anteriores» Parece que el enunciado responda a un diseño inteligente (léase la ironía): han desaparecido palabras como «evolución» o, simplemente, «mono». También se ha evitado usar el nombre común de la especie: «hombre». En su lugar esa perífrasis tan humana y políticamente correcta. No digo que no haya razones científicas para estos cambios pero el resultado es un enunciado pastiche-quistch postmoderno.
  4. «El oxígeno que respiramos en el aire proviene de las plantas» ante lo que cabe preguntarse si el que respiramos de botellas de oxígeno proviene del sexo de los ángeles.
  5. «El Sol gira alrededor de la Tierra» Es difícil imaginar una forma peor de abordar el problema del movimiento de los astros. El hecho de que el 25% de los encuestados diga que la afirmación es verdadera no permite concluir nada. Porque el hecho incontestable es que el Sol gira aparentemente alrededor de un observador fijo situado en la Tierra (como los destinatarios de la encuesta) y que tarda un día sideral en hacerlo. La relatividad de los movimientos es algo consustancial a la Ciencia y se conoce desde tiempos de Galileo (¡ni siquiera hay que mentar a Einstein!); mal hace una encuesta pretendidamente científica en ignorarlo y mal se hace en calificar de ignorantes a quienes podrían saber más que quien califica.

    Es cierto que un sistema rotante no es sistema inercial y, por eso, podemos saber dentro de la Tierra que es ésta la que gira y que el movimiento diario del Sol es aparente. Ahora bien, estos efectos son muy coñazo de entender y de percibir: la forma achatada de la Tierra, el giro de las tormentas, o el batimento de un péndulo de Foucault.

    Así tenemos que el enunciado más malamente planteado es el que genera el titular massmedia y que una parte importante de la población tuitera se chotee de los que responden a este enunciado con un verdadero. Es un paradigma del nivel de conocimiento científico.

    Como muestra de que esta cuestión es difícil de plantearle le traigo la formulación americana «Does the Earth go around the Sun, or does the Sun go around the Earth?». Que es maquiavélicamente jodida: la revolución de la Tierra alrededor del Sol (primera cláusula) es el movimiento de traslación de la Tierra, mientras que la revolución aparente del Sol alrededor del observador terrestre (segunda cláusula) está relacionada con la rotación de la Tierra.

    Mi propuesta para esta cuestión sería un enunciado afirmativo: el movimiento diario del Sol en el cielo se debe a la rotación de la Tierra. Es posible que se redujera el número de respuestas «equivocadas». A cambio sería detectaría a los que realmente desconocen el asunto.

    Finalmente hay otra cuestión técnica. La secuencia de respuestas es verdadero-verdadero-verdadero-verdadero… y ahora se rompe al presentar el primer enunciado pretendidamente falsario.

  6. «Los primeros humanos vivieron al mismo tiempo que los dinosaurios» Es una pregunta cachonda porque no sabemos por qué no iban a vivir con los dinosaurios los «segundos» humanos. Aparece humanos, no hombre.
  7. «Toda la radiactivdad del planeta es producida por los seres humanos» Salvo el pertinaz ser humano, nihil obstat.
  8. «Los antibióticos curan enfermedades causadas tanto por virus como por bacterias» Nihil obstat.
  9. «Los rayos láser funcionan mediante la concentración de ondas de soniod» Nihil obstat. Estas tres últimas son paradigmas de enunciados falsos correctamente planteados.

Los niños

Muchas veces, para reírnos de las catástrofes morales que algunos ven detrás de cada hecho banal, decimos eso de “¡pero nadie va a acordarse de los niños!”

 

Hoy, lo digo de nuevo, pero en serio. Para recordar.

Asesoría verbal

En El País nos cuentan sobre los nueve mil lereles mensuales que facturaba el despacho del señor Trillo a una constructora mientras era diputado. En El Mundo nos citan la respuesta del señor embajador.

Son noticias de periódicos españoles, así que no aventuremos a darlas por ciertas. Sin embargo, hay algo interesante en el asunto de la ausencia de rastro de trabajos específicos de asesoría, según dice el periódico que dice la Agencia Tributaria.

La pregunta es si esto es posible.

Yo tengo contratos similares con algunas empresas (aunque más modestos). En ese tipo de contratos son muy habituales las consultas verbales que se resuelven verbalmente. En gran medida el trabajo consiste precisamente en eso. Sin embargo y pese a ello, podría presentar cientos de pruebas del trabajo cotidiano que realizamos. Siempre quedan rastros y, sobre todo, siempre es posible explicar en qué consistieron. Más aún en la época del correo electrónico. Y, además, es inevitable que de ese tipo de relación surjan procedimientos administrativos, judiciales, comunicaciones con empresas, con particulares o con la propia administración.

¿Quién no puede demostrar el trabajo jurídico habitual? ¿Un trabajo que merece pagos de nueve mil euros mensuales? Solo el que no lo hace.

Digo el jurídico, claro. Otra cosa es otro tipo de trabajo. En España ha habido siempre “conseguidores”. Gente con contactos en la administración, en los partidos, en los lugares en los que se toman las decisiones “que importan”. Esas personas no es que no puedan demostrar su trabajo, es que mejor para ellas que no lo hagan, ya que suele ser ilegal. Los indicios de que podamos estar en presencia de un conseguidor son: a) una remuneración b) una simulación de relación mercantil o laboral que la justifique c) ciertas características personales en el sujeto que le den capacidad de influir en determinados círculos. Si se dan el indicio a) y el c), el b) hay que presumirlo, salvo que se demuestre lo contrario. Es la consecuencia natural de gozar o padecer del perfil del conseguidor.

Naturalmente, es posible que la noticia sea falsa. Es posible que esos despachos, llegado el caso, puedan apabullarnos con las pruebas e indicios de su trabajo de asesoramiento. Considerando que el señor Trillo y el señor Martínez Pujalte han sido diputados y personas de relevancia política en el partido que gobierna España y que gobierna en muchas partes de España, quizás deberían, en vez de enviar notas anunciando querellas por filtraciones (cosa que están en su derecho de hacer, naturalmente), empezar a dedicar su tiempo al indicio b). En el mundo moderno el asesoramiento tiene un precio de mercado. Que nos vayan explicando cuál fue el que dieron y por qué una empresa que no se dedica a la colusión pagaría por él esa cantidad de dinero.

Por cierto, puede que Hacienda no haya abierto contra esas personas procedimiento alguno. Puede también que el Congreso diera el visto bueno y los señores diputados declarasen los ingresos. La cuestión no es esa. La cuestión es que alguien con el perfil de esas personas debería estar siempre en condiciones de explicar y demostrar por qué cobra dinero de alguien con negocios que dependen en gran medida de decisiones que toman conocidos y amigos.

Demostrarlo con algo más que gritos sobre el honor personal.

No te culpabilizo por lo que haces mal, hija mía. La culpa es del demonio.

Leo esta noticia sobre reacciones a una noticia previa que da El Mundo sobre fiestas en las que hay chicas que se desnudan a cambio de bebidas.

Las opiniones entrecomilladas son asombrosas:

La diversión camufla el machismo y parece que la culpa es de las chicas porque se exponen

Volvemos a lo mismo de siempre. Este tipo de empresas cosifican y sexualizan el cuerpo de la mujer a cambio de algo

Su página web aloja todo un rosario de fotografías de adolescentes posando y bailando en ropa interior; la mayoría de ellas son chicas.

Los expertos coinciden en que toda la responsabilidad recae en el organizador del evento, “que debe tener una responsabilidad social”, apunta Alejandro Delgado, presidente de la Federación de Asociaciones de Estudiantes Progresistas (FAEST)

“Ahora todo es muy explícito y también hay que valorarlo desde esta perspectiva actual: desnudarse ahora no significa lo mismo que años atrás”. Aun así, Aguinaga matiza que “cuando hay una prestación a cambio, como en este caso, la cosa cambia. Es una prueba de machismo creciente y denota cierta reacción al empoderamiento femenino. Parece que haya que volver a someterlas por otras vías, de otras formas”

“La diversión no puede provocarse mediante la degradación de la mujer”, afirma Alejandro Delgado. “No podemos permitir este tipo de comportamientos en pleno siglo XXI” porque, entre otras cosas, “no son necesarios”. “Muchas discotecas grandes y de referencia no utilizan este tipo de reclamo”, añade el portavoz de FAEST.

También se puede leer una aclaración del promotor que dice no comprender la sorpresa, ya que no obligan a nadie a desnudarse, y también hacen concursos de “chicos”.

Lo fascinante del asunto es que lo que en un momento dado fue síntoma de libertad y de lucha por la libertad, es decir, la posibilidad de que la gente pudiera desnudarse y fornicar con quien quisiera sin terminar en un calabozo, libertad que además era mucho más necesaria (junto con otras más importantes) para las mujeres que para los hombres, ya que la represión siempre fue mayor con ellas, se haya convertido, gracias a todos estos clérigos de nuevo cuño, en algo reprobable.

Yo me pregunto si lo que le jode a esos expertos (expertos=estudiantes progresistas) es que alguien decida desnudarse libremente a cambio de lo que le dé la gana. Supongo que no defenderán que se trata de pobres chicas que no saben lo que hacen o que están explotadas por oscuras mafias o por su falta de educación o por no sé qué extraño mecanismo que ellos identificarán rápidamente, que para esos son guardianes de la moral pública.

Porque, en fin, lo de que se “cosifica” el cuerpo de las mujeres a cambio de algo es un puto chiste. Todo uso a cambio de pasta del cuerpo de un hombre o de una mujer para vender algo es una cosificación siguiendo ese canon. ¿O van a reintroducir la censura y discriminar ellos qué es artístico y qué no? Supongo que exigirán una cuota de hombres y mujeres feos y “normales”, para contrarrestar el porcentaje insultante de macizos y macizas que vemos constantemente en el cine, en la publicidad, en la música, en los videojuegos. ¡En todas partes!

Todos sabemos que esos actores y actrices, que esos cantantes, que esos modelos, lo son en gran medida por su aspecto físico. Y que ellos están felices de cosificarse a cambio de un montón de pasta gansa que les permite vivir cojonudamente. Como sabemos que la gente de éxito a menudo termina emparejada con personas que curiosamente presentan un agradabilísimo aspecto exterior. Sin embargo, si una chica -si es un chico da igual- decide, porque le sale de sus reverendas partes pudendas, despelotarse a cambio de lo que le dé la gana (o a cambio de nada) hay que protegerla. No sea que se degrade. No sea que los hombres -imagino- las estemos sometiendo por “otros modos”. Presumiendo que esas chicas son necesariamente gilipollas y precisan la guía espiritual de toda esta gente, la que sí sabe lo que les conviene.

Se ve que la degradación depende de lo que obtengas a cambio.

A esta gente la libertad no le gusta. Son personas religiosas. Saben lo que es mejor para nosotros y no dudarán en imponérnoslo por nuestro bien.

Son retrógradas y liberticidas.

 

Mejor no pillar a los chorizos

 

Hace mucho tiempo que tengo la sensación de ser el chiflado ese que va en dirección contraria por la autopista y que afirma que los demás son los que se equivocan. De ser tan minoritario que lo mejor es que me meta en una cueva y salga en una generación, a ver si ya se ha producido el cataclismo nuclear o si una utopía cualquiera ha devenido y Dinamarca quiere ser como nosotros.

Y miren que querría decir: eh, en eso yo también pienso como la mayoría. Pero no hay manera.

Hoy me vuelve a suceder. Llevo todo el día currando. Paro un rato. Leo sobre lo de la detención de Rodrigo Rato y pienso: vaya, excelente noticia. Todo un vicepresidente del Gobierno, jefazo del FMI, jefazo de Bankia y candidato a suceder a Aznar, un hombre al que imagino con mil contactos y amigos en el partido que gobierna, es detenido por fraude, blanqueo y alzamiento de bienes, por orden de un juzgado de instrucción y por una denuncia del fiscal que se ha enterado de que podía existir un delito porque se lo ha dicho Hacienda.

Sin saber nada más esto es una prueba indiciaria de que cualquiera puede caer. De que ¡¡estamos mejor que nunca!! A lo mejor hay aristas en el asunto que desconocemos, pero de entrada es magnífico.

Pero ¡qué va! La oposición pide que dimita el ministro del ramo (recuerden, el que denuncia) y hay opinadores que creen que esto es tan grave que no solo debe dimitir sino que hay que convocar elecciones.

¡Y esto porque se detiene a un presunto delincuente!

Más aún, el PSOE pide que Hacienda, cambiando las reglas del juego, publique el nombre de los 30.000 ciudadanos que creyeron al Estado cuando el Estado afirmó que si regularizaban sus deudas con el fisco nada se derivaría de esa regularización y, desde luego, no se conocerían ni sus nombres ni el importe de sus bienes.

Por cierto, a Rato (que no es “gobierno” desde hace once años) le están deteniendo -con seguridad- no por acogerse a la amnistía fiscal, sino por otros delitos que no se “salvaban” con la amnistía. Eso que dijo Montoro desde el primer día y que todos los demás (todos los de la oposición) insistían en que era falso. Si la amnistía hubiera producido el efecto de salvar el dinero obtenido ilícitamente o salvase delitos posteriores, nadie le estaría deteniendo. Lo mismo se dijo del intento de acogerse a la amnistía de Bárcenas.

Y lo curioso es que el PSOE gobernó desde 2004 hasta finales de 2011. ¿Qué hizo para pillar a todos estos defraudadores que ahora salen en los periódicos todos los días? Lo pregunto porque controlaba el ministerio de Hacienda y la AEAT.

En fin, seguiré asombrado. Flipando, para ser más exacto.

Por cierto, recuerden: Rato es inocente mientras no se demuestre su culpabilidad.