No, no es un resumen bastante razonable

Dice Shutter, un amable lector del blog, lo siguiente:

Acabo de leer el famoso artículo de Elentir y tengo que desmentir lo que dije ayer: por lo que he visto, no me parece que diga nada que no se ajuste a la verdad. Dice que Espada pide que se trate como criminales a las madres que deciden no abortar a un niño enfermo y que insulta a los discapacitados llamándolos “tontos, enfermos y peores”.

Salvo error por mi parte, creo que se trata de un resumen bastante razonable del artículo de Espada.

Yo sostengo otra cosa.

Este es el artículo. Veamos en qué partes creo que dice lo que Espada no dice:

1.- El título: Arcadi Espada pide castigar a mujeres que den a luz a ‘hijos tontos, enfermos y peores’.

Falso. No dice eso.

Para empezar veamos qué discapacidades permiten el aborto en la ley que discutía la diputada Beatriz Escudero la víspera del artículo. Son estas:

Artículo 15. Interrupción por causas médicas.

Excepcionalmente, podrá interrumpirse el embarazo por causas médicas cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes:

a) Que no se superen las veintidós semanas de gestación y siempre que exista grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada y así conste en un dictamen emitido con anterioridad a la intervención por un médico o médica especialista distinto del que la practique o dirija. En caso de urgencia por riesgo vital para la gestante podrá prescindirse del dictamen.

b) Que no se superen las veintidós semanas de gestación y siempre que exista riesgo de graves anomalías en el feto y así conste en un dictamen emitido con anterioridad a la intervención por dos médicos especialistas distintos del que la practique o dirija.

c) Cuando se detecten anomalías fetales incompatibles con la vida y así conste en un dictamen emitido con anterioridad por un médico o médica especialista, distinto del que practique la intervención, o cuando se detecte en el feto una enfermedad extremadamente grave e incurable en el momento del diagnóstico y así lo confirme un comité clínico.

Es decir, no se trata de cualquier discapacidad, sino solo las “graves”, las “incompatibles con la vida” y las “extremadamente graves e incurables”.

Espada dice que cuando una mujer, pudiendo abortar (ergo, se refiere a esos casos), no lo hace, pueda tener que someterse a una denuncia por el propio hijo o por la sociedad que paga el tratamiento.

Por tanto, no pide que se castigue a mujeres que den a luz a hijos con grave discapacidad, sino que las madres que, pudiendo evitarlo (porque ahora es posible, gracias al diagnóstico prenatal y al aborto) no lo hagan, vean como el propio nacido (del que se reclama una especie de derecho al padecimiento surgido incluso antes de tener el mínimo discernimiento) o la sociedad les denuncien por ello. ¿Dónde pone que pretende que se castigue sin discriminar ningún supuesto?

Algo más, la desafortunada expresión “hijos tontos, enfermos y peores”, no se utiliza en ese momento, en el que habla de la denuncia, sino que es un paralelismo que pretende denunciar precisamente la imposición de la diputada de la que critica su discurso ideológico. Conforme al discurso de Espada:

  1. Los que no admiten ningún tipo de diseño genético, impiden a los demás obtener hijos más inteligentes, más sanos, mejores. Y lo interesante es que la mayoría de la gente asumiría ese discurso “positivo”. Es decir, que la mayoría creería que hijos con un CI mayor son más inteligentes, que niños con un ADN del que se hubiese excluido una tendencia a contraer cierta enfermedad o que les hiciera más longevos o resistentes, serían más sanos, y que niños más sanos y más inteligentes serían mejores.
  2. Esas mismas personas, no solo impedirían un diseño eugenésico en esa dirección, sino que imponen a la sociedad que nazcan niños -no queridos en muchos casos por sus padres- que, usando la dirección contraria de lo que antes nos parecía más inteligente, más sano, mejor, serían, tontos, enfermos, peores. Espada afirma que eso es también una especie de diseño eugenésico, en sentido contrario (ya que ahora tenemos medios para detectarlo y las mujeres pueden abortar -siempre que la ley lo permita).

Ese titular, por poner un ejemplo sencillo, implicaría que Espada considera que la mujer que da a luz a una persona con grave discapacidad debería ser castigada aunque no hubiera tenido la posibilidad de abortar o aunque no se hubiera detectado la anomalía del feto.

Esto no es lo que dice el texto.

2.- Continúo:

Hoy Arcadi Espada firma en Elmundo.es uno de los artículos más vomitivos que he leído en un periódico. En él tacha de “crimen contra la humanidad” respetar el derecho a nacer de los niños con discapacidad. Es decir, que este energúmeno considera que debería forzarse a abortar a las madres que esperen un hijo con, por ejemplo, el síndrome de Down.

Falso. Espada no dice que ninguna mujer deba ser forzada a abortar. ¿Dónde dice eso?

3.- Más:

Espada añade que el propósito de Gallardón de suprimir el aborto eugenésico “rompe el consenso público sobre los derechos humanos en Occidente”. ¿Desde cuándo en Occidente existe un consenso para cargarse a los discapacitados antes de que nazcan?

¿Dónde dice Espada que el “consenso público” se refiera a “cargarse a los discapacitados antes de que nazcan”? Espada está hablando,, en respuesta a la diputada, del derecho de las madres a abortar en los casos que antes he transcrito. Esto enlaza con el punto 2.-: Espada no dice que la sociedad pueda forzar a las madres a abortar.

4.- Más:

Antes bien, el Artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos dice: “Todo individuo tiene derecho a la vida”. No hace excepciones con enfermos ni con discapacitados. No dice por ninguna parte que haya que matar a nadie en ningún momento de su vida por no estar bien de salud.

¿Dónde dice Espada que “haya que matar” a nadie? Él habla de que las mujeres puedan abortar. Puedan. Y, de que si no lo hacen (ergo pueden continuar con su embarazo), puedan ver como el hijo o la propia sociedad puedan denunciar a esas personas. No dice en qué consiste esa denuncia. Podría ser una simple recriminación ética. Podría ser una asunción de los costes de esos tratamientos. Podría ser incluso algún castigo penal, ya que -jugando con la ambigüedad del paralelismo que antes explicaba-, pero lo que no dice es que haya que matar a nadie.

5.- Sigo:

Conviene no confundir dicha Declaración con un famoso libro alemán en cuya portada aparecía un tipo con un pequeño bigote y cara de mala leche, y digo esto porque ese artículo en Elmundo.es guarda un peligroso parecido con ciertas cosas que se leen en dicho libro: “el objetivo único debe ser la conservación de la salud del pueblo, tanto desde el punto de vista físico como del intelectual. La libertad individual debe ceder el sitio a la conservación de la Raza.” (…) “La cuestión de hacer imposible a los seres tarados la procreación de una descendencia también tarada es un imperativo de la más clara razón y significa, en su aplicación sistemática, la más humana acción de la sociedad.”

De este párrafo, mi reproche se refiere a lo que aparece destacado en negrita: Espada no pretende “hacer imposible” la procreación de nadie y, menos aún, califica a los progenitores de esas personas con discapacidad de “seres tarados”; es decir, no crea una categoría. Supongo que es bastante evidente que del texto de Espada no se puede deducir ninguna categorización racial y que admite que cualquiera puede tener hijos con discapacidad, sin que eso implique que esas personas sean tarados.

6.- Continúo:

¿Alguien piensa que con esa última comparación he exagerado? Atención a esta majadería que pone Espada en su artículo de hoy:

“Si alguien deja nacer a alguien enfermo, pudiéndolo haber evitado, ese alguien deberá someterse a la posibilidad, no solo de que el enfermo lo denuncie por su crimen, sino de que sea la propia sociedad, que habrá de sufragar el coste de los tratamientos, la que lo haga.”

Quiere tratar como a criminales a las madres que no aborten a un hijo discapacitado. Más claro que el agua. Otros adornaban cosas tan repugnantes con apelaciones a la salud racial. Éste apela al gasto sanitario. El resultado es la misma basura ideológica e inmoral. Y lo digo como nieto, pues según la basura que escribe Espada, mi abuela debió ser tratada como una criminal por traer al mundo a un niño con síndrome de Down. Es decir, por traer al mundo a un hombre que es mucho mejor persona que Espada. Y es que a mi tío nunca le he visto pidiendo que se mate a nadie ni que se encarcelase a una madre por querer igual a un hijo sano que a uno enfermo.

¿Dónde dice Espada que la abuela del autor, que supongo no pudo abortar libremente ni pudo saber antes de que su hijo naciera que iba a padecer de síndrome de Down, debió ser tratada como una criminal? ¿Dónde pide Espada que se mate a nadie? ¿Dónde pide Espada que se encarcele a nadie?

7.- Prosigo:

Por cierto: el año pasado Espada escribió: “Yo soy partidario de la absoluta libertad para la embarazada”. Pues vaya una idea de la “liberad absoluta” que tiene este tipo… Dicho sea de paso: los que dicen ahora lo mismo que decía entonces Espada, ¿cuánto tardarán en adherirse a la aberrante tesis que defiende hoy el periodista barcelonés? Porque una vez se pierde el respeto por la vida humana -que es el derecho humano más básico-, lo siguiente es perderlo por la libertad ajena. Arcadi Espada es una clara muestra de esa deriva totalitaria.

Que la embarazada sea libre de abortar y de continuar con su embarazo es congruente con el texto. Ergo, no hay ninguna incongruencia. Ninguna de ningún tipo. Por poner un ejemplo fácil de comprender: ¿es incongruente con la libertad de la madre que se obligue a esta a cuidar al niño y prestarle alimentos durante un determinado número de años? Que alguien sea libre de hacer algo no implica que no deba asumir consecuencias por esa acción que ha decidido realizar.

8.- Más:

Pero la deposición intelectual firmada por Espada no se acaba ahí. También se refiere al movimiento provida diciendo que “alza la voz histérica cada vez que se plantea la posibilidad de diseñar hijos más inteligentes, más sanos y mejores”. Flipante. Este tío habla de “diseñar” seres humanos como quien habla de fabricar muñecas, y se queda tan ancho. Es más: dice que los provida “tratan impunemente de imponernos su particular diseño eugenésico: hijos tontos, enfermos y peores”. No podía faltar el insulto a los discapacitados, muy en línea con esa despreciable tendencia abortista a denigrar a aquellos seres humanos a los que propone liquidar, en un nada disimulado intento de que la sociedad sienta menos piedad hacia ellos.

Poco que decir. Lo de las muñecas es pura invención. Y como Espada no propone liquidar a nadie, la frase es falsa en sus premisas. Verán que no entro en los adjetivos que el autor va dejando de su cosecha, como lo de “despreciable tendencia abortista” y que, obviamente, nos explica los excesos del texto que voy señalando.

9.- Prosigamos:

No es la primera vez que se lee una propaganda tan burda y repugnante contra enfermos y discapacitados. Sin salir de las páginas de Elmundo.es, el año pasado Rosa Regás publicó otro artículo insultando a los discapacitados, a los que tachaba de “monstruos”. Para la escritora progre la monstruosidad no es matar y descuartizar a los más débiles: para ella lo es un bebé que sufre una minusvalía. El propio Arcadi Espada ya apuntó el año pasado algunas de las salvajadas que escribe hoy, en otro lamentable artículo en el que también defendía el aborto eugenésico forzado apelando a motivos presupuestarios. Hace unos días era un dirigente del PSOE el que se unía a la ola de insultos llamando “deformes” a las víctimas del aborto eugenésico. La anunciada reforma de Gallardón, que dice querer suprimir el aborto eugenésico, y la ofensiva abortista lanzada por el PSOE, que en este tema está llegando a las cotas más infames de extremismo ideológico, parece aventurar que seguiremos leyendo más insultos y burradas contra los discapacitados para intentar justificar lo injustificable.

No voy ni a plantearme entrar en lo que pueda haber dicho Regás o el PSOE. No es el objeto de este artículo. Tampoco en la consideración del aborto -legal en España- en los casos citados como una forma de aborto eugenésico, por cuanto mi punto de vista favorable se basa precisamente en no entrometerme en la libertad de las personas que deciden abortar, ante la ausencia de ningún tipo de campaña para que tomen ese tipo de decisiones (por cierto, sí existen campañas de asociaciones que pretenden influir en las mujeres que abortan). Para mí eso no es eugenesia. Tampoco entro en las predicciones interesadas.

Por tanto, me referiré al artículo que enlaza de Arcadi Espada: ese artículo efectivamente es la precuela del que escribió después. Y efectivamente, es tan lamentable como este. Pero insisto, no defiende el “aborto eugenésico forzado”. Habla de un castigo para quien sigue adelante con ese embarazo. Por tanto, no puede decirse, sin faltar a la verdad, que defiende que se obligue a nadie a abortar.

10.- Terminamos:

Tras los horrores provocados por el nazismo, y tras la cruenta guerra que le costó al mundo sacudirse de ese yugo totalitario, es alarmante comprobar que aún quedan individuos sin escrúpulos capaces de publicar majaderías tan parecidas a las tesis nazis como las publicadas hoy por Elmundo.es. Pedro J. Ramírez debería plantearse a qué clase de personas está fichando como columnistas, y haga eso o no, y ya que no espero rectificación alguna de alguien que ha llegado al grado de fanatismo necesario para escribir el artículo que hoy firma Arcadi Espada, ese periódico debe pedir perdón a enfermos y discapacitados y a sus familiares por las barbaridades e insultos contra ellos que incluye hoy en sus páginas. Y me cuento entre los ofendidos: como sobrino de una persna con síndrome de Down. Leer esas salvajadas en Elmundo.es ha hecho que me sienta ultrajado por Arcadi Espada y por ese periódico.

Esto es todo opinión. No tengo nada especial que decir, salvo que el autor debería haber dicho -si opina así- “algunas tesis nazis”, porque las tesis nazis, todas las tesis nazis, son otra cosa mucho más siniestra.

Finalizo: tengo muy mala opinión de los dos artículos de Espada. Me parecen vejatorios y desencaminados y con una retórica ambigua con reminiscencias a formas execrables de eugenesia. Y creo que ha de asumir que por utilizar ese discurso se le recuerde el nazismo.

Lo inadmisible es hacerle decir constantemente lo que no dice, extraer consecuencias a las que no llega, y llamarle nazi.