Anas

 

Vean este tuit de Ana Pastor:

La respuesta de la periodista es consecuencia del reproche que le han hecho algunas personas como consecuencia de un artículo de Hughes, en el que se comentaba cierta intervención del periodista García Ferreras que no he encontrado.

Lo interesante del tuit de Ana Pastor es que afirma que el propio ABC hace la misma comparación. ¿Y qué contestan algunos?: que eso no justificaría que Ana Pastor haya hecho una mala comparación y que blablabla.

Lo acojonante es que nadie le diga a Ana Pastor que ABC no ha hecho la misma comparación que ella retuiteaba.

Veamos el retuit original de Ana Pastor:

Ana Palacio cree q el éxito de Podemos y Ada Colau es fruto d la «nostalgia por el Califato Islámico»

Qué dice ABC:

Ana Palacio compara la «nostalgia comunista» de Podemos con la del Estado Islámico y el siglo XI

¿Ven? Muchos de los que hacen reproches a Ana Pastor o no han leído a Hughes o no le han entendido, porque la respuesta de Ana Pastor no demuestra un auténtico «otros lo han hecho», sino que es una falacia.

ABC dice que Ana Palacio compara nostalgias, algo admisible, porque ella se refiere a un proceso que, según considera, se basa en una misma estructura: la nostalgia por el pasado que deberíamos considerar superado. Y es evidente que esa nostalgia se puede referir a «objetos» diferentes (el califato, el comunismo, el imperio español, el Reich, la arcadia feliz, el pop sesentero, el cine americano de los cincuenta …), irrecuperables, y que esa comparación (acertada o no) es legítima. Y es evidente que hacer esa comparación no supone que Ana Palacio afirme que el éxito de Podemos y Ada Colau es resultado de que la gente añore el «Califato Islámico» como sostiene literalmente el tuit retuiteado por la periodista (cuando, por cierto, del cuerpo de la noticia se deduce otra cosa).

Es obvio que Ana Pastor manipula al defender ese retuit. Y es obvio también que mucha gente no se ha enterado de que manipula.

Dos cosas más:

La primera es que este tipo de falacia es muy usual en los medios informativos y en los mensajes en tuiter y a mucha gente le cuesta entender dónde se encuentra la manipulación. Se usa porque funciona. Se hace decir a alguien lo que no dice y se le atiza en ese momento una buena hostia.

La segunda es que las comparaciones a menudo tampoco son neutras. La pregunta lícita que debería haber hecho alguien con integridad intelectual es precisamente por qué a la hora de escoger «objetos históricos», Ana Palacio menciona esos tres. Uno de ellos (el llamado califato) ha alcanzado cotas extremas de violencia y realiza habitualmente crímenes contra la Humanidad. Otro de ellos (la Rusia de Putin) es imperialista y defiende posiciones contrarias, en algunos aspectos, a los derechos humanos. La cuestión es que, al relacionar estos ejemplos, con Podemos, Ana Palacio ¿solo los compara como formas de nostalgia o la comparación se extiende a la nostalgia por regímenes liberticidas y totalitarios?

Si pretende esto último también debería decirlo. En otro caso, quizás la elección no fue afortunada o se hacía de mala fe. Como ya saben, yo no veo problema en que la reflexión sobre la nostalgia incluya las consecuencias del totalitarismo que algunos justifican y explican, es decir, el comunista, con el que tanta relación biográfica han tenido los dirigentes principales de Podemos. Como he escrito ya sobre esto no me repetiré.

La cuestión es que si es falaz hacer decir a alguien lo que no dice, también lo es que las comparaciones no puedan escogerse (incluso sobre cuestiones que parecen insustanciales) para introducir en la cabeza de la gente la idea de que A no solo se parece a B en tal o cual cuestión, sino que A es como B.

El problema de estas vueltas de hoja es que, si es difícil hacer comprender a la gente que una comparación de aspectos similares entre cosas diferentes no implica que esas cosas dejen de ser diferentes, más lo es hacer comprender que una comparación de aspectos entre cosas diferentes escogidas por razones espurias puede encerrar un intento de hacernos creer que esas cosas son iguales afirmando expresamente que lo son en algún aspecto circunstancial.

Es igual: ese tuit es manipulador y Ana Pastor es su profeta.

 

Entrevista a Pedro Sánchez

 

La auténtica entrevista a Pedro Sánchez que El País no se ha atrevido a publicar:

 

Pregunta. Se da la paradoja de que tras estas elecciones el PSOE va a conseguir varios Gobiernos cuando ha obtenido uno de los peores resultados de su historia.

Respuesta. JAJAJAJAJAJAJAJA. Sí. ¡Es cojonudo! Es lo que pasa cuando la gente se traga lo de «PSOE y PP la misma mierda es» y votan a nuestros amigos.

P. El PSOE ha perdido 700.000 votos…

R. Qué sí, que ya lo sabemos. ¿Y qué? Los votos nos dan igual. Lo importante es mandar. ¡Y vamos a mandar!

P. Pero en las grandes urbes como Madrid, Barcelona, Valencia y Zaragoza bajan como mínimo al tercer puesto.

R. Qué va. En Madrid, por ejemplo, somos la segunda y la tercera fuerza más votada.

P. Pero se les ve demasiado alegres cuando el resultado no ha sido bueno.

R. Bueno, no habrá sido bueno, pero al menos no ha sido una debacle como la del PP. Eso al menos llevo escuchando a los periodistas desde el domingo pese a que nosotros hayamos sacado menos votos que ellos.

P. ¿Y empieza otro en el que ustedes van a ir con Podemos?

R. Pregúntese: ¿cómo no vamos a poder ir con Podemos si estos de Podemos desde 1982 harían votado al PSOE? Pues eso. Solo hay que repartir cosas. Pero eso lo sabemos gestionar muy bien desde siempre.

P. Se le reprocha que no quiera nada con el PP.

R. Eso es injusto. Yo con el PP estoy dispuesto a pactar todas las rendiciones que hagan falta.

P. ¿Pueden deslizarse a otras posiciones llevados por la necesidad de pactar con Podemos ? El PP dice que eso es frentismo.

R. ¿Cómo va a ser frentismo compartir una paella y unas cervezas con la familia? Por otra parte, el PSOE siempre ha demostrado una madurez indiscutible a la hora de hacer lo que haga falta para seguir mandando. No vamos a ser menos responsables ahora.

P. El comité federal de su partido acaba de aprobar que los acuerdos no serán a cualquier precio, pero Podemos se muestra, en principio, como actitud, muy exigente.

R. Hombre, es lógico. Las formas son importantes en democracia y por eso estamos disimulando un poco.

P. Aunque no han empezado las conversaciones ¿tienen usted y sus compañeros un criterio sobre lo que podrán o no pactar con el partido de Pablo Iglesias?

R. Sí, claro. Pactaremos un justo reparto de puestos.

P. ¿Con Ciudadanos tienen más puntos en común?

R. Ninguno, oiga, no se confunda. Esos también andan disimulando.

P. ¿Pero estaría más cómodo con Ciudadanos que con Podemos si las cuentas para sumar mayorías le salieran mejor?

R. ¿Está sordo? No obstante, como es lógico, si se trata de joder al PP somos capaces de pactar con el demonio, así que ¿por qué no también con esos pijos de Ciudadanos? Aunque, ya ve, están hablando con los del PP para repartirse la Comunidad de Madrid.

P. ¿Estas reflexiones son solo para Madrid?

R. Es que es importante dejar claro que, para que Ciudadanos fuera uno de los nuestros, sería necesario que tuviese tanta alergia por Bildu que les llevase a, por ejemplo, compararlo con el PP … Perdón, quería decirlo al revés.

P. Usted ha anunciado que se presenta a las primarias y Susana Díaz no quiere hablar de este asunto. ¿Como se llevan?

R. Me llevo muy bien con esa asquerosa.

P. Parece que no se va a presentar nadie más…

R. Pues es una pena que no se presente Carmona.

P. Corre por la red estos días que vienen los comunistas, y ustedes de su brazo.

R. ¿Comunistas? Yo hace mucho que ya no veo comunistas en España. Al menos desde hace una semana.

 

Criticando al Tribunal Constitucional por decir lo que no dice

 

Siempre que comento cualquier cuestión legal intento distinguir entre lo que creo que ES y lo que creo que DEBERÍA SER. Me parece una cuestión de simple integridad intelectual actuar así. Comienzo con esta afirmación porque he leído este artículo de un jurista y economista, llamado Javier Burón, que me parece un fastuoso ejemplo de cómo no hay que abordar una sentencia, en mi opinión equivocada.

La sentencia es criticable, naturalmente. Lo es cualquier decisión judicial. Y los votos particulares son una buena muestra de por qué se puede discrepar de ella con razones estrictamente jurídicas (1, 2 y 3). Personalmente estoy más cerca de los votos particulares (en particular del segundo) que del voto mayoritario. Creo que los magistrados han tendido más hacia un sentido común que comparto, la idea de que la regulación económica estatal en un momento en el que nos jugamos los garbanzos debe permitir al Gobierno y  a las Cortes hablar con una voz  única con Europa, ese ente simpático que nos presta la pasta y con el que firmamos memorándum y cosas así, sin que este esfuerzo se vea perjudicado porque una comunidad autónoma dicte una regulación que pueda socavar esos acuerdos (aunque esto es un juicio de intenciones). Sin embargo, la constitución que tenemos es la que es, y no creo suficientemente justificados los argumentos sobre el juego de competencias como para que (por esta razón) se declarase inconstitucional el decreto-ley andaluz. Los tribunales tienen que decidir en derecho y no por razones de oportunidad. Me quedo, pues, con los votos particulares, pese a que la norma andaluza me parezca peligrosa en un momento en el que España debería convencer a nuestros acreedores y a los que nos pueden prestar dinero de que somos gente seria. Siempre con el derecho, mientras no se cambie.

Por cierto, lo que no se dice en el artículo es que parte de la inconstitucionalidad (que no se ha discutido por ningún magistrado) es resultado de la utilización de la fórmula del decreto-ley en una materia vedada a ese procedimiento.

En cualquier caso, una cosa es decir que uno está en desacuerdo con la sentencia, y otra cosa es decir que el Tribunal Constitucional decide inconstitucionalmente como titula el articulista. Y esto por varias razones:

1.- La primera y más obvia, porque el Tribunal Constitucional no puede fallar inconstitucionalmente por definición, ya que la propia Constitución le otorga la facultad de ser el máximo intérprete constitucional. Titular así es pasar del juicio de intenciones a algo mucho más grave.

2.- En segundo lugar, porque el artículo se empeña en algo que no se compadece con la sentencia. Dice: «Según el Tribunal Constitucional los derechos de los acreedores hipotecarios están por encima, no solo del derecho a la vivienda de la ciudadanía, sino de las competencias de vivienda de las Administraciones Públicas«. Esto es falso. El Tribunal Constitucional no ha juzgado una supuesta colisión entre el derecho de los acreedores y el «derecho» a una vivienda. Lo que ha hecho ha sido decidir si la competencia del Estado en materia de ordenación económica ha de prevalecer sobre la competencia en materia de vivienda en el CASO CONCRETO que les ocupaba.

No es una pelea entre ricos y pobres, entre deudores y acreedores, entre desahuciantes y desahuciados. Es una discusión acerca de si el gobierno andaluz se excedió e invadió competencias del Estado. Concretamente del Gobierno y de las Cortes Generales.

Por esa razón, todas las argumentaciones (y discrepo profundamente de las que utiliza el autor en su artículo) son inútiles, en la medida en que trata de vender la sentencia como una pelea entre sujetos privados y como una colisión de derechos, cuando lo que ha resuelto el TC es una cuestión estrictamente competencial.

El paradigma de esta distorsión es esta frase:

… es claro que la sentencia que analizamos considera que el derecho a la vivienda de la ciudadanía debe subordinarse en la práctica todo caso a los derechos de los acreedores hipotecarios.

Al margen del anacoluto, me gustaría saber de qué dónde extrae el autor esa conclusión. De que qué párrafo, de qué fundamento concreto. Que me cite de qué parte de la sentencia, por ejemplo, se deduce que sería inconstitucional una ley aprobada por las Cortes Generales con un contenido como el del decreto que nos ocupa. Porque, si no es capaz de hacerlo, toda su perorata cae por los suelos.

Así termina el artículo:

Sea como fuere, nuestro TC, con su Presidente a la cabeza, lanza, en un momento de especial efervescencia social, política y electoral, un potente mensaje a navegantes: los derechos de los acreedores hipotecarios están por encima, no solo del derecho a la vivienda de la ciudadanía, sino de las competencias de vivienda de las Administraciones Públicas. Algo que no dice nuestra Constitución, ni los tratados internacionales que hemos ratificado, ni el derecho y la jurisprudencia europea.

Pues no. Insisto. La sentencia no dice eso ni de coña.

Termino y ahora, tal y como anunciaba al principio, dejo de lado el simple análisis jurídico. Lo hago para mostrar mi perplejidad por la colisión de derechos que plantea el autor entre el inexistente derecho a la vivienda y los derechos de los acreedores hipotecarios, que sí existen.

Resulta asombroso que se plantee que hay una colisión entre el derecho de los que prestaron y garantizaron la devolución del dinero que prestaron y los que recibieron ese dinero para comprar una vivienda por ser esta precisamente una vivienda. Plantear la cuestión en esos términos implica directamente, no modular, sino socavar las bases de nuestro sistema tal y como lo conocemos (fundado en la propiedad privada, el capitalismo y la seguridad jurídica). Y, además, es hacerlo incluso contra la propia lógica del decreto-ley andaluz que, como no podía ser de otra forma, no establecía una privación de derechos de los acreedores hipotecarios sino una expropiación de uso. La expropiación no contraría el derecho de propiedad, precisamente porque, por definición, el expropiado es indemnizado (y puede discutir si concurren los requisitos que fundamentan la expropiación y discutir el propio justiprecio).

Esta dicotomía es falsa, por tanto, Salvo que se pretenda que debe existir un derecho a una vivienda que prevalecerá sobre cualquier otro. Naturalmente, esto es cargarse la propiedad privada, el comercio y nuestro sistema de raíz.

Cuando, además, la política de izquierdas que sí respeta el derecho de propiedad se basa precisamente en que sea el Estado el que provea esas necesidades (por cierto, para el que las precisa, sí, para el que las precisa, porque los efectos en caso de generalización son la muerte económica), asumiendo con sus recursos la obligación de dar techo y recursos a los más desfavorecidos.

Lo inadmisible es que el particular (sea un señor propietario de un piso que arrienda o una entidad financiera gigantesca) sufrague concretamente una política pública. Las políticas públicas se basan en la obtención de ingresos esencialmente mediante tributos que, por definición, deben ser generales y abstractos. La diferencia entre el impuesto y el robo es precisamente esa.

Sobre democracia y otras cuestiones

A la gente le entretiene mucho el cotilleo. Como somos gremiales, formamos grupos y grupitos desde la más tierna infancia y disfrutamos con el proceso. Y el proceso, básicamente, consiste en atribuir a los demás características positivas y negativas. Las positivas nos permiten incluirlos entre los nuestros; las negativas nos permiten excluirlos y, de paso, dar nombre al adversario, al enemigo, al objeto de nuestras burlas, nuestro odio o nuestro desprecio. Pinten este análisis con todos los grises que quieran; creo que esta es una descripción simplificada, pero correcta.

Una de las ventajas de los sistemas democráticos es precisamente que pueda gestionarse este proceso de cotilleo y de formación de grupúsculos de amiguetes de manera mínimamente racional. En cierto sentido se basa en algo a la vez natural y antinatural: la idea de que existe una Humanidad y una naturaleza humana y, por tanto, que por mucho que ese proceso de diferenciación sea instintivo, podemos refugiarnos en la existencia de un grupo único, superior, que no dejaría fuera a ningún hombre. Es como si después del partido de rugby todos los hombres hiciéramos un tercer tiempo al que llamamos «fiesta de la democracia».

Por eso, pese a las masturbaciones mentales de tantos, la discusión sobre la representatividad de un sistema electoral es bastante idiota, una vez alcanzados ciertos umbrales. Un sistema electoral sirve para hacer aritmética y para que, más o menos, los que salen elegidos tengan algo que ver con el tamaño de grupos de votantes. Y esto se consigue con un sistema mayoritario o con cualquier sistema proporcional. Sobre todo porque todo sistema electoral rehúye —por razones muy razonables— la cuestión espinosa de por qué todos los votos valen lo mismo.

También por la misma razón, hay gente planteándose estos días preguntas sobre la «legitimidad» de los pactos electorales y sobre la existencia de pactos «contra natura». Es muy divertido porque todos esos argumentos son un atentado contra el propio sistema. El sistema se basa en fijar unas reglas, comunes, previas y conocidas, para nombrar representantes. Y, más tarde, en la existencia de reglas, comunes, previas y conocidas, que fijan qué número de representantes hace falta para conseguir el poder. Cualquier pacto, por definición, dentro de las reglas, es democrático y admisible. Y cualquier argumento en contra de que sea democrático es cotilleo. Digo argumento en contra; no me refiero a las consecuencias en posteriores elecciones o a la incoherencia del político elegido. Esa es otra película. El tipo que dice que A no se puede juntar con B para conseguir una mayoría, aunque la legislación lo permita, porque eso es contrario a un principio que formula en ese momento, simplemente está haciendo corrillos y decidiendo con sus amiguetes que ese niño no puede formar parte de nuestro grupo porque es muy bajo, muy alto, muy feo o lleva aparato en los dientes.

En gran medida de esto tienen culpa los propios políticos, que son como vecinos de una corrala. Porque ellos, sí, claro, pueden reunirse en corrillos y decir: «me caes bien y te invito a mi piscina, pero no al niño ese que nos da tanta grima». A ellos, una vez que el sistema les da una cuota de representatividad, les toca el juego tribal. La ventaja de esta parodia tribal que llamamos gobierno democrático es que, cada cierto tiempo, cambiamos de actores.

Naturalmente, hay una cuestión añadida. Si surgen estas polémicas es, en parte, porque hay gente que lleva muy mal eso de que gobiernen los «otros». Este es un mal muy acentuado en la izquierda. Es consecuencia del factor «pueblo elegido», del factor religioso. Todo lo que ayuda a que se haga la obra de Dios en la Tierra es admisible; todo lo que lo dificulta es anatema. La gente de izquierdas se cree mejor. No solo piensa que su proyecto político o su ideología sean más eficaces o más útiles, más racionales o prácticas. Cree que son mejores porque ellos son mejores. Se basan en juicio morales, en valoraciones, conforme a las cuales los que son liberales o conservadores son o ciegos incapaces de ver el futuro o malas personas, sujetos egoístas que siempre piensan en lo mejor para ellos. No conciben la alternativa de que esto —la discusión sobre el gobiern, las leyes, la sociedad, la economía, la capacidad del gobierno de decidir sobre las vida de la gente— sea una cuestión susceptible de análisis sobre consecuencias reales dejando de lado juicios de intenciones, segundas venidas y reinos de los cielos.

Por eso, para mucha gente de izquierdas, la democracia, por definición, solo existe cuando produce como resultado que gobiernen ellos. Si produce otro resultado siempre habrá una causa exógena, fuera del sistema, que explique la distorsión. Como el fiel de una religión, la verdad solo te hace libre si la verdad coincide con el dogma.

El problema de un planteamiento así es siempre el mismo: ¿hasta qué punto te puedes fiar de aquel para el que el sistema democrático es solo una forma de acceder al poder y luego instaurar la auténtica democracia que consiste en que siempre gobierne el pueblo, es decir, ellos?

Esta polémica es mucho más grave. No tiene que ver con el tamaño del Estado o con subir o bajar impuestos o con que el despido sea más sencillo o más difícil. Tiene que ver con las reglas que nos damos para evitar matarnos o tiranizarnos unos a otros.

Esta sigue siendo una causa pendiente. Mucha izquierda aún ve con buenos ojos regímenes liberticidas. Los consideran todo lo más experimentos fallidos cargados de buenas intenciones. Esa añoranza, desaparecida en la derecha en la mayor parte de los países civilizados y prósperos (¿cuántos en Europa añoran un «espadón»?), se basa precisamente en su estúpida superioridad moral: la izquierda nunca es criminal; todo lo más se equivoca.

 

NOTA: Esta entrada tiene cuatro años. Por desgracia, tengo que matizarla. En Europa, a los que añoran regímenes liberticidas y criminales de izquierdas o promueven políticas que tienen como objetivo una forma de segregación ideológica, se les ha unido con fuerza gente con una pulsión autoritaria, supremacista y nacionalista. Estos eran relativamente residuales, pero cada vez ocupan más espacio y, lo que es peor, se han hecho con parte del discurso público, enfangándolo con debates estúpidos y peligrosos basados en amenazas inexistentes e irracionales. A veces travestidos como tecnócratas, a poco que rascas, te muestran su auténtica naturaleza.

Hay un añadido perverso: la visita de estos fantasmas del pasado logrará que no exista el más mínimo incentivo para la expulsión de los enemigos de la democracia liberal y progresista de los lugares de decisión. Si la autoatribuida superioridad moral de la izquierda, le permitía pactar con cualquiera que hubiese escuchado las mismas canciones de campamento, da igual lo asquerosas que fueran sus obras, imaginen ahora cómo andarán de henchidos; ahora que pueden reprochar a los tipos de derechas, antes conocidos como tipos de extrema derecha, que pacten programas y sillas con el diablo.

Así que, al final, todos estarán llenos de pringue. La democracia dará más asco y sus enemigos dirán: «¿lo veis? Os lo dijimos».

 

Un voto particular sobre los umbrales de representación

Ayer inicié en tuiter una conversación con una tal mandarina sobre los umbrales que fija la ley para acceder al reparto de escaños.

Indagué un poco y me encontré con una sentencia del TC al respecto. Es esta. Se refiere a una elección por la circunscripción de Barcelona al parlamento de Ponilandia. Voy a argumentar unas discrepancias.

Antes que nada debo decir que estaría más cómodo si el recurso se refiriera a una elección al Congreso. El motivo es que la Constitución Española trata de forma diferente las elecciones al Congreso y las elecciones a parlamentos autonómicos. Probablemente porque uno estaba formado y lo otro, no.

Respecto del Congreso la CE fija todos sus parámetros. El constituyente se constituyó en la práctica en legislador electoral: fija la circunscripción, los escaños mínimo y máximo que hay en el Congreso, los escaños mínimos que debe tener una circunscripción y que, y esto es lo importante, dentro de una circunscripción la elección se verificará atendiendo a criterios de representación proporcional (artículo 68). Por contra el artículo 152 dice que los Estatutos de Autonomía fijarán en todo caso una Asamblea Legislativa que será elegida por sufragio universal con arreglo a un sistema de representación proporcional (artículo 152). La diferencia de matiz entre criterio (artículo 68) y sistema (artículo 152) es creo clara. La primera es precisa y restrictiva; la segunda es laxa e imprecisa.

Hecha esta salvedad voy a entender que el artículo 68 es aplicable al caso que entendió el TC y, alternativamente, pueden imaginarse que se planteara para una elección al Congreso.

Lo que me llama la atención de la sentencia son los fundamentos jurídicos 4 y 5. En ellos el Tribunal muestra una falta de pericia matemática a la hora de argumentar.

En el caso se resuelve el recurso de un partido que no obtuvo representación parlamentaria por no haber superado el umbral del 3% fijado para la ocasión. Es decir, la estricta aplicación del método d’Hondt le habría asignado al menos un escaño. No se le asigna porque no supera el umbral legal. En la elección del pasado domingo 24 de mayo del 2015 este caso se ha planteado en Navarra (donde Ciudadanos no alcanzó el 3%) y en Madrid (donde hasta cuatro partidos que no alcanzaron el límite del 5% habrían obtenido un escaño según el método d’Hondt).

El problema constitucional se refiere a la igualdad, el acceso a cargos públicos y, directamente, al artículo 68 por cuanto un umbral legal no es un criterio proporcional.

En su fundamento jurídico 4 el Tribunal dice:

No es aceptable, por último, el argumento de que la discriminación se produce por referencia a las personas que integran las distintas candidaturas, esto es, si se tiene en cuenta que el número de votos que corresponden a candidatos incluidos en listas que no han rebasado el límite del 3 por 100, y, por tanto, no llegan a ser proclamados electos, puede ser, no obstante, superior, como sucede en los casos que nos ocupan, al número de votos correspondientes a candidatos que obtienen esa proclamación al figurar en las listas que sí han superado dicho límite. La comparación es inviable, pues nos encontramos ante magnitudes cualitativamente diversas: En un caso el total de los votos conseguidos por unas ciertas candidaturas (las excluidas del reparto de escaños), en el otro caso, uno o varios cocientes, que no son, y aquí está la diferencia esencial, votos efectivamente obtenidos, sino más bien resultados convencionales deducidos, a efectos del reparto, del número total de votos de cada candidatura. Y es que, en un sistema de listas como el vigente en nuestro ordenamiento electoral, no cabe hablar de votos recibidos por candidatos singularmente considerados, sino, en relación a éstos, de cocientes, que son resultados de la operación prevista para determinar, entre las listas que han superado el límite legal, los escaños que corresponden a cada una de ellas.

Aquí el tribunal se demuestra hipnotizado por los cálculos del método d’Hondt (prolijamente descritos en la Ley Orgánica del Régimen Electoral General) y desconoce palmariamente su signficado.

La lógica matemática del método es la siguiente: el partido A obtiene n escaños antes que el partido B obtenga m escaños si y sólo si V(A)/n > V(B)/m donde V son los votos de cada partido. La desigualdad se puede escribir alternativamente como V(A)/V(B) > n/m; lo que evidencia su carácter estrictamente proporcional. El método implica que el partido más votado obtiene el primer escaño (caso n=1;m=1) y que un partido obtiene un segundo escaño antes que otro el primero si recibe más del doble de votos (caso n=2; m=1).

En contra de lo que dice el TC estos números no son resultados convencionales sino que tienen una explicación y un significado electoral preciso. Una vez expliqué que significa esto. Repito: el partido A obtiene n escaños antes que el partido B obtenga m escaños si n paquetes de votos del partido A son más que m paquetes de votos del partido B.

En el sistema electoral de listas cerradas el resultado del método d’Hondt es exactamente el mismo que si un grupo de votantes del partido A hubiera votado al partido por su estricta simpatía con el primer candidato de la lista. Otro grupo de igual número de electores por estricta simpatía con el segundo candidato… y así sucesivamente hasta completar los escaños que el método asigne al partido. En esto se cisca gloriosamente el TC.

El desconocimiento de esta interpretación no plantea ningún problema práctico salvo que aparezcan umbrales que privilegian unos votantes respecto de otros.

Por ejemplo en Madrid IUCM-LV obtuvo 130890 votos, sin escaños, por no rebasar el 5% de los votos, y C’s 383874, con 17 escaños. Esos 17 escaños significa que 17 grupos de 22580 votantes cada uno mostró su preferencia por cada uno de los 17 primeros candidatos de C’s. Y, evidentemente, esos mismos 22580 votantes de IUCM-LV no fueron tratados de la misma forma.

La segunda cita de la sentencia se refiere al fundamento jurídico 5 y dice así:

El límite del 3 por 100 que señala el art. 20.4 b) del Real Decreto-ley 20/1977 respeta, en sustancia, el criterio de la proporcionalidad, ya que la restricción no impide que el reparto de escaños se realice conforme a ese criterio respecto a la inmensa mayoría de los votos emitidos en la circunscripción, y eso que, en el presente caso, al tratarse de unas elecciones y de una circunscripción en las que estaba en juego un elevado número de escaños (85), aumentaba considerablemente la posibilidad de que listas que no hubiesen alcanzado ese límite, de no existir éste, hubiesen tenido acceso al reparto, y la existencia de la barrera legal aparece, por otra parte, plenamente justificada, según todo lo anteriormente expuesto, al haber actuado el legislador con fines cuya licitud, desde la perspectiva constitucional, no es discutible, por lo que no puede, por todo ello, apreciarse que los preceptos de la Constitución y del Estatuto Catalán de Autonomía que determinan la existencia de un sistema de representación proporcional hayan sido vulnerados por la norma legal que impone esa barrera, y esta inexistencia de infracción constitucional o estatutaria nos conduce a la conclusión de que dicha norma tampoco contradice el contenido del derecho del art. 23.2 de la Constitución, en cuanto al carácter de los requisitos que para el ejercicio de tal derecho se señalan.

Aquí la falta de rigor del tribunal es mucho más evidente. Primero cuando dice que se dice «respeta, en sustancia» saltan todas las alarmas. O se respeta o no se respeta. Pero es sobre todo en el resaltado en negrita donde aparece problema. Es la indefinición que implica el sintagma «inmensa mayoría» ¿Cómo de inmensa ha de ser la inmensa mayoría para el TC? ¿Quiere decir que el 3% sí, el 5% tal vez pero el 10%, no? Todo buen científico sabe que esos animalitos hay que relacionarlos con el problema en cuestión. En este caso con el tamaño de la circunscripción. El TC resuelve el asunto ignorando que en una circunscripción de 85 diputados un diputado representa sólo el 1.1% de la diputación. Es imposible desde cualquier punto de vista que eliminar un partido que tenga el 2.9% de los votos sea razonable y proporcional en esta circunstancia.

Pero a más a más, y como segundo argumento, el tribunal ignora matemáticamente que es posible una elección con 20 candidaturas que obtuvieran el 2.9% de votos y 10 candidaturas que obtuvieran el 3.5%. En ese supuesto el límite legal del 3% haría repartir los escaños sólo entre 10 candidaturas despreciando casi el sesenta por ciento de los votos. Y que el resultado de una elección sea ese depende exclusivamente de la libérrima voluntad del soberano máximo: el pueblo.

Entiendo que el poder constituido trate de poner reparos a la «fragmentación» del arco parlamentario. Porque eso favorece los intereses de los partidos mayoritarios que conforman ese arco parlamentario. Pero el constituyente trazó unas líneas rojas muy definidas y es sorprendente que el Tribunal Constitucional no las respete y no limite el ansia legislativa del poder constituido.

Yo también soy poco amigo de la fragmentación del arco parlamentario. Pero hay que reconocer que ya se aplican métodos que no la promocionan. Por ejemplo no elegimos 3000 diputados. O, por ejemplo, usamos el método d’Hondt. Es falso que este método favorezca a los partidos grandes; es, simplemente, que favorece que las personas se agrupen antes de las elecciones en intereses sustanciados en candidaturas. O, alternativamente, que los partidos no se disgreguen.

Pero si uno organiza una mega elección con 129 diputados a elegir (caso de Madrid, donde un diputado es el 0.77% del parlamento y de la circunscripción), no deberías poder impedir que un partido con un 1% de los votos obtenga un escaño. O mejor dicho, la forma constitucional y elegante que tiene el legislador de impedir eso es reduciendo el número de escaños; no seleccionando umbrales arbitrarios.

Igualmente si, como en el caso de Navarra, la elección se verifica sobre 50 diputados (un diputado es el 2% del parlamento) y el pueblo soberanamente decide fragmentar su voto con hasta 8 partidos con más del 2% de los votos, ¿cómo se justifica el trato desigual dado a uno y a otros partidos?

No es sólo una discusión técnica. Tanto en Madrid como en Navarra estos umbrales van a condicionar qué tipo de mayorías pueden formarse en el parlamento. En Madrid el resultado estricto de la ley d’Hondt habría sido 45-34-25-16-5-2-1-1, con IUCM-LV obteniendo cinco escaños, UPyD 2, y VOX y PACMA un escaño cada uno. Pierden escaños PP (-3), PSOE (-3), Podemos (-2) y C’s (-1). En Navarra, Geroa Bai habría cedido un diputado a C’s.

La magnitud del problema se pone también en evidencia si se calcula el número de escaños necesarios para que ni C’s en Navarra ni IUCM-LV en Madrid hubieran obtenido escaño.

En el caso navarro deberían haberse elegido 28 diputados (la mitad de lo que se eligió y con una mayoría absoluta en 15) que se habría distribuido de la siguiente forma: UPN (9), Geroa Bai (5), EHBildu (4), Podemos (4), PSOE (4), PP (1), I-E (1). En el caso de Madrid, deberían haberse elegido ¡19 diputados! (casi la sexta parte de lo que se eligió, y con mayoría absoluta en 10) que se habrían repartido de la siguiente forma PP (7), PSOE (6), Podemos (4), C’s (2).

Una lista

 

Creo que ha habido varios malentendidos malos entendidos en relación con mi artículo sobre listas en el que hago una lista.

Lógicamente, no explicaré el artículo.

 

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Las obras musicales o fragmentos de obras musicales que aparecen en el artículo de Jot Down son todos magníficos, en mi opinión. Decidí escoger una por autor para no incluir un montón de obras de Bach o Beethoven o Mozart y dejar sitio a otros compositores estupendos. También intenté que fueran relativamente breves. Por otra parte, son las que se me ocurrieron el día que escribí el artículo. Hoy, imagino, haría otra lista (aunque es seguro que alguna de esas obras permanecería) y mañana otra diferente. Las listas son arbitrarias incluso, creo, para el que las hace. Hay una cuestión más: las listas pueden ser útiles y divertidas, pero tienen un lado perverso. Estimulan la vagancia. Como somos capitalistas quizás buscamos eso: pagar para que alguien haga el trabajo por nosotros. A veces, ¡ni siquiera pagamos!

 

20.- SEDERUNT PRINCIPES: Descubrí esta obra hace ya muchos años. Y sí, me encanta ponerla a toda hostia -al igual que el himno de la extinta URSS- y abrir las ventanas. Ya expliqué algo de estos organa.

https://youtu.be/PhqWgfGK1Xw

 

19.- GNOSIENNE Nº 1: Mucha de la música de Satie produce efectos físicos. No sé qué pretendía el autor. Y me consta que la afición por sus obras hay que compartirla con mucho tontolaba. Pero algunas de ellas son tan hermosas y tan capaces de transmitir una desasosegante y objetiva quietud que habrá que soportar la compañía (sí, esto es broma). La propia partitura produce ese efecto:

Gnosienne

https://youtu.be/7harFCylWNQ

 

18.- MUSICA NOTTURNA DELLE STRADE DI MADRID: En cierta ocasión expliqué que no hay música más alegre que esta compuesta por Boccherini, seguramente sin conciencia de su acierto. No me canso de escucharla. Además es la música de Madrid, de mi ciudad, en el momento en el que más me gusta: cuando la noche llega a rastras y te ves rodeado de amigos que te hacen reír.

https://youtu.be/8dmWAve3Pvk

 

17.- ERBARME DICH, MEIN GOTT: Llevo años intentando escribir sobre Bach, sobre la perfección de su obra y sobre su capacidad para transmitir de forma sublime emociones de una intensidad inexplicable considerando lo contenido a menudo de su expresión concreta. Emociones que a veces derivan del asombro ante la mera razón humana: ante sus formas. Ante la ordenación geométrica del tiempo vital y de sus productos. Es el maestro musical absoluto. El genio incontestable. Y si este maravilloso fragmento de la Pasión según San Mateo no te conmueve es porque estás muerto.

https://youtu.be/x2XUaCWezRY

 

16.- TRÍO PARA PIANO Y CUERDAS Nº 44: Haydn merece estar al lado de cualquiera. Y, sin embargo, su obra sigue en cierta forma minusvalorada. Lo más curioso es que no hay nadie -y vean que digo nadie- que pueda afirmar indiscutiblemente que hay alguien superior componiendo sinfonías, cuartetos … o tríos. De este trío me quedo con ese movimiento lento, que de haber sido compuesto por Schubert, hoy sería una de las músicas más conocidas de la historia.

https://youtu.be/qLJsz7SQf40

 

15.- LAMENTO DELLA NINFA: Este madrigal es un ejemplo perfecto de la dramatización en música. Con elementos musicales aparentemente sencillos, Monteverdi es capaz de transmitir un sentimiento de pérdida eterno, trasladable a cualquier época y lugar. La ninfa llora y llora la Humanidad.

https://youtu.be/z3ZX5hFN-is

 

14.- TAPIOLA: Qué injusto se ha sido tanto tiempo con Sibelius. Se ha confundido su obra con la de un adocenado incapaz de percibir la progresión en música, cuando estamos ante un individuo único, patológicamente autocrítico, con un mundo sonoro complejísimo y con una obra parida tras un gigantesco esfuerzo. Suena Tapiola y viajamos a un lugar ancestral.

https://youtu.be/mKdNRv5l7UQ

 

13.- MISA AVE MARIS STELLA: Es imposible ser demasiado elogioso con Josquin Des Pres. Escogí esta obra temprana porque tengo la sensación de que resulta en ella muy evidente su fabulosa capacidad para producir efectos sutilmente dramáticos (tan usualmente buscados en la musicalización de la misa) a la vez que teje un contrapunto con una coherencia a prueba de análisis. Además, ojalá escuchar una obra tan accesible y magistral animase a muchos a intentar acostumbrar sus oídos a la música renacentista. Está repleta de obras maestras adultas.

https://youtu.be/W6unvGZ-dxE

 

12.- CHÂTIMENT EFFROYABLE: Todo el que me lea sabe que soy fan de Berlioz. A pesar de Berlioz, seguramente. Y Los troyanos es su gran obra. Si tuviera que escoger un ejemplo de coro, en la historia de la ópera, es probable que escogiera este. La acumulación de intensidad dramática y la recapitulación que se produce con las líneas que canta Casandra producen un efecto de una majestuosidad incomparable. Y sí, esta obra nos cuenta algo que ya sabemos, el desenlace de un motivo universal, el del destino implacable contra el momento concreto del ser humano. Eso sí, lo hace de forma inmortal.

https://youtu.be/PO-IcHhcnHs

 

11.- LIEBESNACHT: Wagner sería un enigma si él mismo no se hubiera explicado. Era un músico gigantesco, pero a la vez un pedante insufrible. Y sus obras padecen por ello. Sin embargo, pocos han tenido la capacidad de generar una intensidad tan arrebatadora como la de esta noche en la que el compositor nos indica, aplazando agonísticamente la resolución de sus ideas musicales, que los amantes son humanos intentando alcanzar la eternidad, luchando contra el terrible transcurso del tiempo, que acaba con todo.

https://youtu.be/lQNcTYVlcEg

 

10.- MUSIC FOR 18 MUSICIANS: Me gusta mucho la música de Steve Reich. Lo más atractivo de Music for 18 musicians es que la estructura -capaz de atraparte con fuerza- se encuentra aparentemente muy visible desde casi el principio, y el autor es capaz de involucrar al que escucha la obra en el juego de los añadidos. Hay algo muy alegre y satisfactorio en esta obra, como de enigma para niños inteligentes.

https://youtu.be/gCkd46hcRag

 

9.- ADAGIO: A Schubert le ha perjudicado su implacable capacidad para producir un efecto emocional en sus oyentes. Y es algo tan marcado, tan auténtico, que es inevitable que produzca un cierto desprecio intelectual, quizás inadvertido, por el compositor. Como si Schubert fuese una especie de instrumento, un profeta, de algún dios menor, terriblemente humano. No nos equivoquemos; es de los grandes y este quinteto, por sí solo, lo demuestra.

https://youtu.be/qv2teyjXwmo

 

8.- 14ª SINFONÍA: No creo que sea muy aventurado afirmar que Shostakóvich es el más grande compositor de los nacidos en el siglo XX. Ha producido tanta y tan extraordinaria música que en cualquier discusión futura siempre será considerado uno de los maestros de técnica más completa. Y es igual que fuera «conservador» por gusto o por imposición. Cuando tratamos con gigantes, cualquier restricción exterior no es sino la puerta hacia una dimensión en la que solo son capaces de introducirse ellos. Sonetos, cantatas, sinfonías. Dile a Quevedo, a Bach, a Mozart o a Shostakóvich qué no pueden hacer y ellos te demostrarán que son capaces de encontrar el infinito en cualquier mazmorra.

https://youtu.be/8QslWXr_I-0

 

7.- TRISTES APPRÊTS: La elegancia de Rameau es insuperable. Hasta Mozart puede parecer kitsch al lado del gran francés. Al escucharle uno tiene la sensación de que penetra en un lugar más educado, más civilizado. Que te invitan y te admiten como eres. Que no mencionarán tus imperfecciones y que el contacto con ellos te mejora.

https://youtu.be/YcWFNc77R7Q

 

6.- QUINTETO PARA CLARINETE Y CUERDAS: Sí, Brahms es reconocible. Incluso en aquello que le hace más tozudamente difícil. Estuve a punto de optar por su doble concierto, tan áspero, tan lleno de costuras. Pero opté por esta inigualable obra maestra porque no quería mostrar al hombre, repleto de pasiones, sino al maestro.

https://youtu.be/B092GA9Samg

 

5.- RUHEVOLL, POCO ADAGIO: Pocas razones hay que dar para incluir a Mahler en una lista de grandes compositores. Su maestría técnica y su voz única e inimitable le convierten en un coloso. Pero sí voy a explicar por qué, entre tantas obras, escogí este movimiento lento. Hay dos razones. La primera es que me emocionó la primera vez que lo escuché, hace ya tanto, y sigue produciendo el mismo efecto desde el primer compás cada vez que lo escucho de nuevo. La segunda, que si hay una prueba de lo grande que es Mahler, el que fuera capaz de componer un adagio que Beethoven habría incluido sin dudar en cualquiera de sus grandes sinfonías, me parece prueba suficiente.

https://youtu.be/Ta89H6g0jnM

 

4.- QUINTETO PARA PIANO Y CUERDAS Nº 2: En cierto sentido, Fauré representa en esta lista a todos los ausentes. Nos dice: «eh, también nosotros somos grandes, profundos, divertidos, cristalinos, densos, emotivos. También nosotros escribimos música maravillosa». ¿Por qué no Fauré que fue capaz de componer algo tan exquisito como este quinteto?

https://youtu.be/F3DDu6Dngks

 

3.- ADAGIO: Buf, Mozart. El compositor al que ni la exasperante manía de relacionarlo con su infancia prodigio y con la funesta tendencia a degradar su genio convirtiéndolo en una especie de producto divino, surgido de la música de las esferas, han sido capaces de perjudicar. Es lo que sucede con lo inexplicable: que termina convirtiéndose en fuente de lo religioso. La música de Mozart merece el esfuerzo, titánico sin duda, de la explicación. Ese esfuerzo lo engrandecería aún más. Nos revelaría que este movimiento de concierto no es mágico, sino intelectualmente extraordinario.

https://youtu.be/9LqdfjZYEVE

 

2.- IM ABENDROT: No sé si Richard Strauss, envejecido y al borde la muerte, fue sincero. Quizás no. Quizás alguien como él no pudiera, ni siquiera en ese momento, evitar el artificio. Sinceramente, me da igual. Aunque fuera insincero uno consigo mismo, ¿quién no querría, En el ocaso, sonar con una voz así y decir adiós sin molestar?

https://youtu.be/fxl9f83ftB0

 

1.- ADAGIO SOSTENUTO. APPASSIONATO E CON MOLTO SENTIMENTO. Aunque es difícil, si tuviera que escoger mi obra favorita, es probable que escogiera esa sonata 29 para piano, “hammerklavier”, de Ludwig van Beethoven, en particular este adagio sostenuto, manifestación sublime del don de su autor para la variación. No hay en él nada banal. Ni siquiera esos pasajes aparentemente anodinos que sirven para alcanzar el momento más extraordinario que uno puede escuchar.

aaahamer

https://youtu.be/PWCBPXOcyYA

Esta entrada solo contiene publicidad. No haga caso.

Hoy no voy a escribir porque creo que está a punto de publicarse un artículo mío en Jot Down en el que denuncio la lamentable práctica de hacer listas y encuestas y en el que arremeto contra ese farsante que anda por la red llamado Cristian Campos y no quiero saturar el mercado.

No obstante, como llevo una media de visitas espectacular en este último mes, no quería dejar pasar la ocasión de que pudieran ustedes hacer clic en el enlace -que alguien pondrá por esos mundos de dios- y aprovecharme de su ingenuidad.

¡Gracias por su atención!

 

El pensamiento no delinque. Pues no nos digas lo que piensas, gilipollas.

 

Ayer detuvieron a un cantante por la presunta comisión de uno o varios delitos del artículo 578 del código penal. El artículo dice esto:

Artículo 578

El enaltecimiento o la justificación por cualquier medio de expresión pública o difusión de los delitos comprendidos en los artículos 571 a 577 de este Código o de quienes hayan participado en su ejecución, o la realización de actos que entrañen descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas de los delitos terroristas o de sus familiares se castigará con la pena de prisión de uno a dos años. El Juez también podrá acordar en la sentencia, durante el período de tiempo que el mismo señale, alguna o algunas de las prohibiciones previstas en el artículo 57 de este Código.

Antes de entrar en algunas cuestiones, les diré que tengo muchas reservas acerca de delitos como este (y de ciertas agravantes como las del artículo 22.4, que agrava la pena si se actúa por motivos racistas, antisemitas o que impliquen, en general, discriminación). También incluiría aquí lo que se denomina a veces delito de negacionismo, es decir, el previsto en artículo 607.2.

Sin embargo, mis reservas, que se basan en una idea de la libertad de expresión que solo encontraría límites en el atentado contra personas concretas (es decir, en la injuria y la calumnia) no me llevan al punto de negar que existe una base ética y un desarrollo conceptual justificativo de la existencia de estos delitos y de esas agravantes extremadamente sólidos. El horror de los totalitarismos genocidas, los crímenes contra la Humanidad y las diferentes formas de terrorismo son un punto de partida muy poderoso para justificar la penalización de lo que se conoce como discurso del odio.

En consecuencia, mis dudas no me impiden admitir que la penalización de esas conductas no puede considerarse con facilidad arbitraria o injustificada. Estamos, seguramente, en los límites más delicados del propio derecho penal.

Esto, en román paladino, quiere decir que cualquiera que diga que castigar esas conductas supone un atentado contra la libertad de expresión lo lleva crudo. Hay muy buenas razones para que la sociedad ponga ahí límites y con esos límites nos protegemos de algunas de las versiones más malignas del comportamiento humano.

Por esa razón, las declaraciones del cantante detenido no pueden ser más lamentables. Veamos por qué.

Para empezar, el tipo, en varios tuits, decía esto:

AAA Straw

El primero y el segundo son, objetivamente, justificación terrorista. El último es menosprecio a dos víctimas terroristas.

Naturalmente, este delito, como cualquier otro delito doloso, exige voluntariedad. Es decir, exige que la persona quiera justificar o enaltecer el terrorismo o humillar a sus víctimas. Y es tarea del cantante explicar por qué no concurre ese dolo, ya que sus palabras dicen lo que dicen: que el comportamiento de Aguirre justificaría la existencia de los GRAPO y que cree que un hombre que estuvo casi dos años secuestrado por ETA debería ser secuestrado de nuevo. Es él quien tiene que explicar por qué, de su conducta previa o coetánea, se deriva que en realidad no quiere decir eso sino otra cosa. Y es él quién tiene que explicar QUÉ quería decir exactamente si quería decir otra cosa, ya que hemos de presuponer que sabe hablar español y sabe qué significan las palabras que utiliza. Explico esto porque, a menudo, hay quien dice algo y luego afirma que era broma o que era satírico, pero es incapaz de explicar por qué hemos de entender los demás que no hablaba en serio. Y no basta con decir: es que sabemos cómo es o es que es muy burro o es que es muy majo pero se le va la pinza. Eso es como el clásico «siempre saludaba» o el clásico «sí, la pegó, pero realmente no quería». Cuidado con las justificaciones para todo. Tengamos en cuenta que, de admitirse sin más la justificación esa de «estoy de broma», eso bastaría para evitar cualquier condena por delitos de amenazas, coacciones, injurias o calumnias. Y que un delito como el que nos ocupa tiene que ver precisamente con la malignidad de ciertos discursos ideológicos -que por su naturaleza suelen hacerse con publicidad-, por lo que no precisan de ninguna actuación añadida para consumarse. Si no tenemos esta prevención, un grupo de nazis podría dedicarse a esparcir sus mierdas añadiendo al final constantemente una jetilla 🙂 o haciéndose llamar «los alegres amigos de Adolf».

Así que, si era en broma, el cantante va a tener que esforzarse en explicar por qué nos lo tenemos que creer. Por qué tenemos que pensar que, en realidad, no le molan los GRAPO si se trata de acabar con la fascista Aguirre, o no le mola la ETA si se trata de que se calle ese molesto tipo de VOX. Y verá que en el juzgado no basta con decir que lo ha dicho en tuiter o con soltar una gracieta. Tendrá que ser más convincente.

Y no va por buen camino, ya lo anticipo. Si su estrategia de defensa es esta le recomiendo que contrate un buen penalista. Veamos por qué:

NOTA DE PRENSA ANTE MI DETENCIÓN

Hoy, en plena campaña electoral, [Mal: está acusando a la Guardia Civil de no tener caso y sí, lo tienen; y cuando se ha cometido un delito nunca es justificación que los demás se aprovechen de la noticia] he estado 4 horas privado de libertad. [Suele pasar cuando te detienen. Es delito terrorista. Es irrelevante, tron]. He sido fichado por la Guardia Civil. [Vaya, qué raro] Consideran que he enaltecido y/o justificado delitos de terrorismo o que he menospreciado a sus víctimas. [No. Si no estoy equivocado quien lo considera INDICIARIAMENTE es un juez que ha ordenado la detención] Puedo ser juzgado por la Audiencia Nacional y condenado hasta con dos años de prisión. [No lo tengo tan claro; pueden ser más si se considera que has cometido más de un delito]

Llevo 25 años ejerciendo una labor artística independiente en la que la crítica irónica, e incluso bufonesca, hacia el entorno sociocultural -a través de la música, novelas, prensa escrita, e intervenciones en radio y televisión- ha marcado mi trayectoria profesional y vital. [Pues ya es hora de que enteres de qué es una crítica irónica y qué es delito; es como si me dices que llevas 25 años follando con tías a las que les mola que las aten y las fostien y que no entiendes que te detengan cuando una dice que la has violado] Siempre he luchado por la libertad de pensamiento, enfrentándome así a un sistema que pretende que todo sea analizado desde el pensamiento único. [Blablablablablabla].

Un Estado que se entienda democrático debería aceptar la crítica sociopolítica, por ácida e incómoda que ésta sea, como parte del pluralismo político que la propia Constitución declara nada menos que en su artículo primero, y no señalar como enemigo político a quien piensa diferente y osa expresarlo así. [Error gravísimo. La crítica ácida e incómoda está permitida. Justificar el terrorismo y mofarte de las víctimas del terrorismo no]

Comprendo y lamento que algunos tuits, molesten a algunas personas; al igual que entiendo que incomoden algunas letras de nuestras canciones, o que haya a quien no le guste mi ética o estética, al igual que a mí me pueden no agradar las de otras personas. [Nuevo error. No es cuestión de gustos. Es cuestión de derecho penal. La sociedad democrática ha decidido penalizar el discurso del odio que ha causado cientos de millones de víctimas. ¿Te parece bien que alguien escriba un artículo alabando a Hitler y riéndose de los millones de judíos muertos? ¿O llamando al asesinato de todos los palestinos o mofándose de sus niños muertos?].Pero en modo alguno podía imaginar que el Estado iba a responder privando de libertad al disidente político que se dedica a escribir pensamientos satíricos [El Estado no te priva de libertad durante cuatro horas por ser un disidente político, sino por, presuntamente, haber cometido un delito; es lo que suele hacer con los que cometen delitos], pues siempre había creído que, en Democracia, el pensamiento no delinque [Error gordísimo: el pensamiento no delinque. La expresión del pensamiento sí, a veces. A eso se le llama conducta y en ocasiones es delictiva: lo es cuando amenazas, cuando coaccionas, cuando injurias, cuando calumnias, cuando enalteces actos terroristas, cuando emites opiniones que niegan el genocidio nazi. ¿Te parece mal que se condenase a alguien si por ejemplo dijera -y esto es un ejemplo y en modo alguno digo que lo seas- que eres un gordo apestoso hijo de mil putas al que le gusta fornicar con niños a la fuerza? Eso también es pensamiento verbalizado y también sería objetivamente delito de injurias y calumnias. Y hay una buena manera de que nadie te lo reproche penalmente: no hacerlo].

En todo momento he considerado que esta actividad se encontraba amparada por la libertad de expresión [¿Qué actividad? ¿La que consiste en mofarte de las víctimas y añorar a grupos terroristas? Esa te aseguro que no], pero es obvio que era una ilusión [No llames ilusión a tu ignorancia o a tu mala fe]. El Gran Hermano se ha quitado la careta [Qué gracioso: llama Gran Hermano a un código penal que puede consultar cualquiera]. ¿Orwell tenía razón? [Imagino que a veces sí] La policía del pensamiento ha venido a buscarme y puedo ser juzgado por un delito, ¿Crimental? ¿Pretenden encarcelar todo pensamiento satírico? [No te des tanta importancia hombre; que eres el cantante de Def Con Dos.].

Una cosa más, esta ya estrictamente profesional. No solo lo que dice el cantante en su comunicado es bastante bobo y engolado. Es que se ha olvidado de sentar las únicas bases que podrían servir para su defensa. Yo se las explico: en todo su escrito faltan un par de cosas. Falta que diga que le parece muy mal el terrorismo del GRAPO y de ETA. Falta que diga que, por muchas discrepancias que pueda tener con las ideas políticas de Aguirre y de Ortega Lara, en ningún caso añora o justifica la existencia de grupos terroristas ni, por supuesto, querría que un hombre víctima del terrorismo que estuvo encerrado casi dos años en un agujero y que padeció un sufrimiento que él no puede llegar ni a imaginar, pase de nuevo por lo mismo. Que utilizó esas expresiones para exponer su oposición a las posiciones políticas de esas personas y que admite que literalmente pueden entenderse como enaltecimiento o justificación terrorista y además como mofa de sus víctimas. Pero que no tienen esa finalidad y que por impericia y necedad se expresó de forma que puede entenderse como un aval del discurso del odio que tanta muerte y sufrimiento han ocasionado a la Humanidad.

Algo así sería un comienzo de que empieza a entender algo. O de que tiene un buen abogado.

De momento va de cráneo.

 

ETA en portada

Se está discutiendo la bondad o maldad de esta noticia:

 

AAA El Mundo

 

En primer lugar, se cuestiona si es noticia de portada. Si es cierta -y ahora hablaremos de ello-, no veo por qué no. Le podrá gustar al personal más o menos que los terroristas sientan más simpatía por un partido que por otro, y podrá molestar, sobre todo porque ese dato pueda influir en el voto de la gente, pero, insisto, si es verdad la gente tiene derecho a concluir lo que quiera. Por cierto, incluso aunque fuese injusto establecer una relación entre gente importante de Podemos y ETA (o eso que llaman mundo abertzale) -algo discutible considerando algunos vídeos de Pablo Iglesias que pueden encontrarse con facilidad- tampoco es extraño que los presos de ETA vean con cierta esperanza (a lo mejor equivocada) un ascenso de Podemos al poder.

Una segunda cuestión es por qué es portada hoy, a pocos días de unas elecciones municipales y autonómicas. Yo, director de El Mundo, no habría sacado esa noticia ni esa portada hoy. Me explico: la noticia es de portada antes de unas elecciones generales; es decir, antes de elegir al gobierno que dictará la política penitenciaria y al parlamento que aprobará posibles leyes que puedan beneficiar a criminales en prisión. Ya me contarán qué cojones tiene que ver con la política autonómica o municipal. Fíjense, por cierto, que el periódico no oculta esa relación, ya que el enlace de la web nos lleva a una página en la que arriba leemos «POLÍTICA: Elecciones generales», pero en la portada se ve esto:

AAAA El Mundo2

¿Ven el sobrecito y el «24M»?  Yo me habría guardado la noticia y la habría sacado después de las elecciones. Para que quede claro de qué se habla.

Una tercera cuestión enlaza con algo que denuncio siempre que puedo: los periódicos corrompidos como correa de transmisión de gente con poder interesada en que se publique algo. Y lo están no porque reciban filtraciones, sino porque actúan como la voz de su amo, sacando las noticias cuando le interesa a alguien. ¿Y a quién le interesa que esto salga justo antes de unas elecciones municipales y autonómicas?: es obvio, al PP y al PSOE. Naturalmente, no sé quién lo ha filtrado, pero sí sabemos a quién beneficia. Predigo que nadie importante del PSOE, por ejemplo, echará en cara la publicación de la noticia.

Una cuarta cuestión se relaciona con la anterior. Debería ser inmediatamente noticia el hecho de que conversaciones grabadas a presos en cárceles españolas se publiquen en los periódicos. No es que no puedan grabarse (puesto que por el delito de que se trata la ley lo permite, salvo que se trate de conversaciones con sus abogados), sino que, por su propia naturaleza, han de ser secretas salvo para quienes están legítimamente autorizados a acceder a ellas. Es un escándalo que se filtren. Eso sí, uno más de los muchos que suceden constantemente (sobre todo con los procedimientos judiciales) sin que casi nadie se escandalice SIEMPRE y no solo cuando no le gusta lo filtrado.

Una última cuestión tiene que ver con el titular y la noticia en sí. Su tratamiento es muy de los periódicos españoles. ¿Qué dice el titular?: que los presos de ETA quieren a Podemos en el Gobierno. Solo hay una manera de entender esto: que todos o la mayoría piensan así.

Sin embargo, empiezas a leer la noticia y aparecen los agujeros. Así:

1.- Hay unos cuatrocientos presos de ETA en las cárceles españolas. Sin embargo, la noticia no nos explica cuántos presos de ETA simpatizan con la idea de que Podemos pueda ganar. Como suele ocurrir, la noticia no explica de cuántos terroristas presos habla. En el mejor de los casos, sin embargo no pasa de la decena. Una decena de 400. Sin embargo se lee:

Los presos de ETA lo tienen claro.

… los internos de la banda tampoco se fían de ellos.

Los presos de ETA reiteran un mismo mensaje 

… la consigna general es …

Y muchos otros ejemplos.

El caso más llamativo de salto mortal es este:

La mayoría de los presos y militantes de base de la izquierda abertzale no oculta su simpatía y preferencia por el partido de Pablo Iglesias de cara a las elecciones generales. Así lo afirma uno de los históricos dirigentes de ETA

Como puede verse, la periodista concluye que la mayoría está a favor de algo porque lo dice un preso pero no porque lo haya comprobado.

2.- No solo se afirma algo que no se ha comprobado según el cuerpo de la noticia, sino que el periodista se dedica a entrecomillar declaraciones sin explicar de quién son. No digo que nos dé el dato del nombre y apellidos del terrorista en cuestión (cosa que podría perjudicar a su fuente), sino que es incapaz de designarlos de forma que sepamos por ejemplo cuántos son en número o si hay varias declaraciones de una misma persona. Y es que si uno lee el artículo, no sabe si, a lo mejor, los terroristas que dicen eso son solo un par.

Esa manía de relatar las cosas para defender una tesis es la que lastra al periodismo. Un lector cuando lee que los presos de ETA quieren que gobierne Podemos quiere estar seguro de que esa afirmación es algo no solo verosímil sino que puede probarse. Y si se trata de una impresión personal de un responsable antiterrorista o de un preso etarra quiere que se lo digan así. Que se titule: algunos presos de ETA  quieren que gobierne Podemos o algunos presos de ETA creen que la mayoría de los etarras prefieren a Podemos en el Gobierno.

Vamos, que lo que no queremos es que el periodista haga las inferencias que no puede hacer y las haga precisamente para evitar que un lector inteligente piense por su cuenta.

 

Insolvencia

 

Alguien ha meneado mi entrada sobre Manuela Carmena y gracias a eso me he enterado de que se ha colgado el auto de sobreseimiento de la querella por alzamiento de bienes.

He pensado que al menos la resolución pondría algo de luz, pero me he encontrado con esto. Copio literalmente y añado unos comentarios:

En autos hemos comprobado como desde una situación de insolvencia muy característica hoy de los oficinas de arquitectos [la insolvencia es de una sociedad anónima], el matrimonio formado por los querellados [ya me contarán cómo se explica ese «desde»], desde [otro desde] una previa separación de bienes otorgada en el año 1999, [primer punto importante: había una separación de bienes pero no se había liquidado la sociedad de gananciales hasta 2010, aspecto bastante chocante, sobre todo tratándose de una mujer perita en derecho que quiere independizar patrimonios], y en atención a las deudas que el imputado Sr. Leira tenía, [segundo punto importante: el juez que sobresee parte de que la liquidación se hace en 2010 precisamente por unas deudas y que, además, indique las deudas eran de Leira], liquidaron su sociedad en año 2010 liquidaron su sociedad [sic], dividiendo los dos bienes primordiales de la misma, la vivienda familiar que fue otorgada [otorgada … manda huevos] a la coimputada Sra. Carmena y el despacho que paso a ser propiedad exclusiva del Sr. Leira [Es decir, en 2010, liquidan la sociedad, se supone que atribuyéndose bienes de igual valor; las deudas de Leira, en cualquier caso, serían privativas suyas -pues la separación de bienes existía-, por lo que, de no haberlo hecho, la consecuencia de un procedimiento dirigido contra bienes gananciales habría sido la liquidación previa, solo que realizada judicialmente]. Desde esa perspectiva, y teniendo en cuenta la existencia de un contrato de préstamo suscrito por el imputado [no dice cuál de ellos; imagino que Leira, ya que se ha hablado antes de deudas de éste] con la entidad bancaria BANKIA, que gravaba a la sociedad I3, S.A. [empieza el dislate: ¿el préstamo «gravaba» a la sociedad? ¿qué significa esto? ¿no era Leira el prestatario? Quizás la prestataria era la sociedad y avalaba Leira, pero el auto no  lo explica] y con utilización de un poder mutuamente otorgado garantizó [¿ante quién?] el pago de las deudas de la sociedad [¿de todas las deudas o solo del préstamo de BANKIA?] con los bienes propios y con los de su mujer [Todo lo anterior es difícilmente inteligible]. Además solicitó de su mujer que hipotecase su vivienda para atender el pago de ese crédito [Como no sabemos en qué consistía exactamente el crédito no sabemos por cuenta de quién pagaba Manuela Carmena mediante el préstamo hipotecario], hecho [¿qué hecho, joder?] que hizo [¿el hecho hizo?] que por medio del antiguo Banco de Bilbao se le concediese un crédito a la Sra. Carmena [supongo que este crédito es el garantizado con hipoteca, pero vayan ustedes a saber] con el que atendió al pago de esa póliza de crédito [«esa». Juas. A saber cuál es «esa». Supongo que el crédito es lo que aparecía como préstamo al principio] garantizando el pago con la transmisión del tercio de la propiedad de la oficina a favor de la coimputada [este lenguaje es jurídicamente horroroso; leído literalmente parece que Leira vendió un tercio de la oficina a su mujer como una especie de pacto comisorio -algo nulo-; pero esto no se compadece con lo que se dice después]. Con la venta de dicha oficina y por debajo del precio de mercado se abonó el pago a la coimputada que destinó al pago de la hipoteca sobre la vivienda familiar [con esta horrible sintaxis, parece querer decirse que la oficina entera se vendió y que parte del precio se destinó a pagar el préstamo hipotecario que había extinguido previamente el crédito con BANKIA; lo que no sabemos es si previamente Manuela Carmena era dueña ya de un tercio de la oficina y si el precio de dicha venta era el derecho de crédito que ella tenía contra su marido por el préstamo hipotecario]. Para equilibrar la situación económica de la sociedad de separación de bienes [esto ya es de sobresaliente: les juro que no sé de qué cojones habla el juez aquí] el imputado dio en pago de dicha deuda [¿de qué deuda, de la que ya se había pagado con un tercio de la oficina?] a la coimputada la finca que poseía en El Espinar [incomprensible: si la transmisión de la oficina pagaba lo puesto por Manuela Carmena tras la liquidación de la sociedad de gananciales, ¿a qué obedece la dación en pago de otro inmueble] lo que demuestra que las acciones realizadas no tienen como fin defraudar a los acreedores [no, joder, no demuestra nada porque no se entiende una mierda] sino, entiendo, subvenir a las deudas más principales según el querellado, sin poder hacerlo con todas a la vista del estado económico del mismo … 

Ahora hago un salto para ir al final, porque flipo bastante:

«Entiendo, del examen de la documentación aportada a fines del mes de Julio pasado, que no ha existido ocultación o enajenación real o ficticia de los propios bienes y que la venta y la hipoteca de los activos de la sociedad matrimonial coloca en situación de insolvencia, aunque fuera parcial, [es asombroso: el juez nos indica que antes de la hipoteca y venta de bienes se había liquidado la sociedad de gananciales: si es así ¿de qué activos y de qué sociedad habla? Tras el establecimiento de un régimen económico matrimonial de separación de bienes y hasta la liquidación hay una «comunidad postmatrimonial» y tras la liquidación no hay sociedad matrimonial ni hostias. Más aún, ¿cómo se puede afirmar que se colocan en situación de insolvencia tras la transmisión? Si las deudas eran reales -la de BANKIA, y el préstamo hipotecario y, en su caso, las otras que a lo mejor existen y que es imposible deducir de tan desafortunada resolución- la insolvencia existía ya antes, con independencia de que se vendieran o no bienes, y todo lo más se puede plantear una situación de preferencia de créditos o, en su caso, de concurso. Además, como no sabemos de quién era la deuda de BANKIA -porque en el auto no se dice con claridad- ni siquiera sabemos si cuando habla el juez de insolvencia se refiere a los cónyuges, a uno solo o a la sociedad] y que si existe un perjuicio de los trabajadores de la oficina o despacho de arquitectos regentado [¡¡regentado!!] por la sociedad I3, S.A., [el auto directamente no distingue las deudas de los imputados con las de la sociedad], cuyo administrador es el imputado Sr. Leira [que sea el administrador no le convierte en deudor de las deudas sociales si no hay una derivación de responsabilidad de la que nada se dice] entiendo que no concurre el elemento subjetivo o intención de ocultar bienes y perjudicar.

En fin, que después de leer este desastroso auto nos quedamos prácticamente igual.

Seguimos sin saber qué pasó exactamente.

NOTA: el meneo de la entrada anterior sobre Carmena ha llevado a que entre mucha gente a leerla. Y me ha convertido, entre los más críticos, en un «podemita» que no tiene ni puta idea de lo que habla.

Es graciosísimo.