No eres mejor por tener hijos; solo más rico

 

He leído que si eres padre te afecta más intensamente una fotografía como la del niño sirio ahogado. Esto lo han dicho muchas personas, todos padres, por supuesto. Y la afirmación ha molestado a muchas personas que no lo son, porque objetivamente la expresión implica grados de empatía o como se llame eso.

Así que me he preguntado por la lógica de esa afirmación. Y tiene muy poca. No me refiero al hecho constatable de que muchos hijoputas integrales sean padres y traten a sus hijos y, sobre todo, a los hijos de los demás como a la basura, a falta de una estadística que me demuestre que hay un porcentaje mayor de no progenitores entre los hijoputas que en la población general, hijoputas incluidos (y que se corrigiese por el pequeños detalle de que es más fácil ser hijoputa siendo joven).

En realidad esa afirmación no tiene lógica porque solo puede referirse, y de manera muy problemática, a uno mismo. Yo podría admitir que alguien dijese: yo, ahora que soy padre, me veo afectado en mayor medida por la visión del daño a un niño que antes de serlo (lo admito con los peros derivados de la dificultad de medir sentimientos “históricos”). Pero, no solo no podemos decir eso de los demás, sea un escenario real o hipotético (es decir sea el otro padre o no), sino que además no podemos medirlo en términos absolutos. Puede que tú, que has tenido hijos, sufras menos por el dolor de un niño que otro que no los tenga aunque tu grado de sufrimiento haya aumentado tras tenerlo.

En realidad, yo creo que todas esas personas exponen de forma incoherente y en cierto sentido ofensiva, algo mucho más sencillo: cuando se ve a un niño muerto o herido, es fácil que un padre piense en sus propios hijos. Que vea a sus propios hijos muertos o heridos. Si es así, y es lo que sospecho sucede en la mayoría de los casos en realidad, no sufren más por los niños muertos. Ser padres no les ha hecho mejores. Solo les ha dado un patrimonio que preservar.

Por eso, quizás lo mejor sea no insultar a los demás. Sobre todo cuando esos otros que sufren y no son padres, sí lo hacen de forma altruista.