Madre, me ha salido un Estado en el bancal

 

Una de las ventajas de los discursos irracionales basados en creencias es que da igual la realidad. Todo lo que contraríe el discurso es eliminado o manipulado; todo lo que lo favorece es maximizado. Es muy típico del discurso político el uso de la manipulación, pero cuando la retórica alcanza un grado de alejamiento de lo real especialmente elevado es cuando hay que empezar a preocuparse. Parafraseando a Borges, cuando hablamos con varones inaccesibles a la razón solo queda el degüello.

No quiero degollar personas, no se preocupen. ¡Degollemos discursos!

Hace días vi la entrevista realizada a Raül Romeva en la BBC y pensé que nadie en su sano juicio dejaría de advertir las banalidades, las inconsecuencias, la infantil retórica; que sería, en suma, algo que los secesionistas ocultarían, como ocultan las venerables ancianas envenenadoras al sobrino psicópata. Por sorpresa, algunos de los argumentos más idiotas de Romeva se están repitiendo como si fuesen ases en la manga.

Hoy quiero centrarme en uno. Dice así: Cataluña no puede salir de la Unión Europea porque para que salga primero hay que reconocerla como Estado y eso es algo bueno porque España no reconocerá al Estado catalán. Estos sofismas de primaria me encantan. ¡Te he pillado, si no me reconoces no me puedes echar!

Construyamos algunas hipótesis: Artur Mas gana las elecciones. Declara que hay un Estado catalán. España no lo admite y declara la secesión nula y hace A, B o C, pero los secesionistas logran controlar el territorio catalán y de hecho se convierten en un poder independiente.

Como sabe cualquiera, un Estado puede existir con independencia de que ningún otro Estado lo reconozca. Hay incluso una convención internacional, la de Montevideo (limitada al ámbito americano), que considera que basta con que haya una población, un territorio, un gobierno de ambos y la capacidad para entablar relaciones para que el Estado exista, con independencia de que se entablen.

Llegados a este punto, vemos que España no reconoce el Estado catalán, pero España no puede obligar a que sus leyes se cumplan allí. Ahora, ¿en qué situación quedan los demás Estados? Los demás, como es obvio, pueden reconocer o no al nuevo Estado.

Si no lo reconocen, ese Estado no existe para ellos, pero eso no quiere decir que la realidad política y social no exista. Esta es la clave. España y la UE puede considerar que esa situación de hecho es ilegal y no admitirla a la vez que se inaplican sus leyes porque no quiere utilizar la fuerza para que se cumplan. 

Por tanto, ¿hay que reconocer el Estado catalán para que este quede fuera de la UE? No, en absoluto. Por una razón muy sencilla: es ese gobierno autónomo de hecho el que, al incumplir la legalidad española, sitúa a Cataluña y a sus habitantes fuera de la Unión Europea. ¿Y qué sucede con los catalanes? Para no hacer larga esta entrada, me remito a algunos artículos con los que en general estoy de acuerdo.

La última cuestión es, ¿estoy solo teorizando? Para que quede claro que no, veamos algunos ejemplos de «entes» que reúnen todos los requisitos para ser Estados:

1.- Somalilandia: Reúne todos los requisitos para ser un Estado. Nadie lo ha reconocido.

2.- Nagorno Karabaj: Por suerte para ellos, esta región, situada en la antigua República Socialista Soviética de Azerbaiyán ha sido reconocida por Abjasia, Osetia del Sur, Transnistria y California (sí, alucinen). Azaerbaiyán, naturalmente, no lo ha reconocido.

3.- Transnistria. Es una República secesionada de facto de Moldavia. ¿Saben quiénes la han reconocido? Claro, Abjasia, Osetia del Sur y Nagorno Karabaj.

4.- La República Popular de Donetsk: solo la reconocen los de Osetia del Sur.

5.- La de Lugansk: solo la reconocen los de Osetia del Sur.

6.- La República Turca del Norte de Chipre: es independiente desde 1983 Veamos este caso porque es un ejemplo directo de lo que digo: Chipre es miembro de la UE y, como nadie, salvo Turquía, reconoció a la República turca de marras, se considera que la República Turca del Norte de Chipre es de iure parte de la Unión Europea. Sin embargo, el acervo comunitario no se aplica al norte de la isla hasta que se resuelva el contencioso, ya que solo Chipre (el Estado que ha ingresado) es el único reconocido por los Estados de la UE y el único miembro de la UE porque así se pactó. Vean esta sentencia del Tribunal de Justicia:

En virtud de todo lo expuesto, el Tribunal de Justicia (Gran Sala) declara:

1)      La suspensión de la aplicación del acervo comunitario en las zonas de la República de Chipre en las que el Gobierno de este Estado miembro no ejerce un control efectivo, prevista en el artículo 1, apartado 1, del Protocolo nº 10 sobre Chipre, del Acta relativa a las condiciones de adhesión a la Unión Europea de la República Checa, la República de Estonia, la República de Chipre, la República de Letonia, la República de Lituania, la República de Hungría, la República de Malta, la República de Polonia, la República de Eslovenia y la República Eslovaca, y a las adaptaciones de los Tratados en los que se fundamenta la Unión, no se opone a la aplicación del Reglamento (CE) nº 44/2001 del Consejo, de 22 de diciembre de 2000, relativo a la competencia judicial, el reconocimiento y la ejecución de resoluciones judiciales en materia civil y mercantil, a una resolución dictada por un tribunal chipriota con sede en la zona de la isla efectivamente controlada por el Gobierno chipriota, pero relativa a un inmueble sito en aquellas zonas.

[ACTUALIZACIÓN: Añado el protocolo mencionado.Protocolo 10

7.-  Osetia del Sur y Abjasia: reconocidas por Rusia, Nicaragua, Venezuela y Nauru.

8.- Otro caso especialmente interesante, la República de China (vamos, Taiwán): este Estado no solo fue reconocido por la mayoría de los Estados del mundo, sino que incluso es Estado fundador de la ONU. Sin embargo, una Resolución de la Asamblea, la 2758, declaró que el asiento de la ONU le correspondía a China Popular. Hoy solo unos veinte Estados (ninguno importante) reconocen a Taiwán como Estado soberano. Y hoy Taiwán ya no está en la ONU.

9.- La República Saharaui Democrática: otro caso curioso. Reconocida por ochenta y un miembros inicialmente (aunque luego la mitad se retractaron), incumple uno de los requisitos para ser considerado un Estado: control sobre un territorio. Por eso, los que lo reconocen consideran que se ha producido una ocupación ilegal que precisa un proceso de descolonización.

10.- Kosovo: un caso también interesante. Tras la declaración unilateral de independencia, y tras una situación de crímenes contra la Humanidad, 108 países reconocieron Kosovo y una sentencia del Tribunal Internacional de Justicia (siempre malinterpretada) declaró que la declaración unilateral no violaba el derecho internacional. Es interesante porque España, por ejemplo, no ha reconocido a Kosovo. Ergo, no podría entrar en la UE.

11.- Palestina: reconocido como Estado por 137 países. No es miembro de la ONU de pleno derecho, aún, pese a ello.

12.- Israel: miembro de pleno derecho de la ONU, sigue habiendo países (32) que no lo han reconocido.

13.- República Popular China: este caso es sencillo. Los que reconocen a Taiwán no reconocen a China.

Hay algún otro caso singular, como el de Turquía y Chipre, Armenia y Pakistán, o las Coreas.

Como pueden observar, una Cataluña de facto independiente puede tirarse muchos años en el limbo. Y, mientras tanto, estaría fuera de la UE y de la ONU. Como en la peli La invasión de los ultracuerpos, mientras se va creando un estatuto internacional, tendrá que ir desde vaina a ciudadano trajeado pasando por diversas fases. Y a lo mejor, como le ocurre a Taiwán se agosta por el camino.