Agendas

 

Hemos pasado del tostón catalán al tostón nacional. Hoy, por ejemplo, he escuchado a alguien decir que la elección por Rajoy del veinte de diciembre para la gran fiesta de la democracia demuestra algo de lo que es culpable Rajoy. No me pregunten qué es lo que demuestra porque he sido incapaz de comprenderlo. Preveo unos meses insoportables en los que la inanidad nos va a sofocar. Una inanidad espesa, transversal y constante. Como en ese cuento de Boris Vian en el que una niebla completa inunda la Tierra y la gente termina andando desnuda y fornicando sin ataduras y sin someterse a la esclavitud del aspecto exterior, una niebla va a caer sobre España e igualar a todos por debajo: todos van a parecer igual de imbéciles e iletrados cuando nos impartan las instrucciones para votar:

Sin embargo, estas elecciones son interesantes porque algunos nos prometen el fin del bipartidismo. Más o menos sabemos qué son el PP y el PSOE. Mejor dicho, más o menos sabemos quiénes son; incluso aunque no nos haya interesado la política en los últimos cuarenta años. Lo difícil es saber quiénes son los otros. Además, no solo es difícil, sino que no nos lo van a facilitar: una de sus ventajas competitivas son su novedad y el hecho de que sus armarios llenos de zombis aullantes aún no han aparecido en prime time. Sé que existen porque aplico el método científico.

Por eso creo que es momento, ahora que empieza el gran carnaval, de recordar algo indiscutible. Todo el mundo tiene agenda. Todos sin excepción. Hay una película en la que Robert Redford se presenta como candidato al Senado estadounidense y, tras caer en las manos de los profesionales, consigue una victoria inesperada. La película termina con Redford preguntando a su mano derecha “¿Y ahora qué?”. Se supone que se trata de exponer el vacío de las campañas políticas. Ese final, tan alabado, siempre me pareció una mierda. No se puede pasar ni por una mísera elección a delegado de clase sin saber responder a esa pregunta. El “ahora qué” es un ahora mando; ahora reparto favores; ahora se inclinan ante mí. Sí, el contenido de la agenda puede ser más o menos idiota y más o menos realista, pero en ella siempre se incluye conseguir algo. Algo para uno. No algo para los demás. Cuando se juega en las ligas mayores, “uno” incluye a los que le rodean.

Naturalmente, las agendas del PP y del PSOE son enormes y están llenas de gente a la que volver a “colocar”, y favores que devolver y repartir.

Pero también debemos preguntar por la agenda de los partidos nuevos. No por su agenda política. Lo que se llama agenda política es, en el mejor de los casos, un listado de principios o preferencias; lo que cualquier cuñado expone en un par de horas de sobremesa. Esos partidos, lastrados por su juventud y falta de medios, llevan unos meses corriendo para rellenar huecos, y esa es la mejor prueba de su falta de sinceridad. Saben que han de tener unas propuestas sobre educación, sobre economía, sobre la guerra en Siria, sobre las diputaciones, sobre el sector eléctrico, sobre la ley de caza y pesca y sobre el cambio de horario. Y las improvisan. A toda hostia. No importa mucho su coherencia. Cuentan con que a nadie le importe. Y seguramente acertarán en esto.

Si cuestiona esto que afirmo, simplemente pregúntese: ¿si los dirigentes de Ciudadanos y Podemos no tuviesen ningún programa electoral de ningún tipo y aun así pudiesen gobernar, renunciarían a hacerlo?

No, ya sé que no. No renunciarían porque tienen una agenda, y eso, como impulso, es más importante que tener un programa.

Un programa se improvisa, una agenda no.

 

 

Anuncios

Un comentario en “Agendas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s