Morphy

 

Paul Chartes Morphy es para muchos un desconocido, aunque no para los aficionados al ajedrez. Nacido en Nueva Orleans, su sangre era criolla, irlandesa, francesa, portuguesa y española.

De él se dijo que aprendió solo (como Capablanca), viendo jugar a otros y que, pronto, con apenas doce años, era más fuerte que los maestros locales. Sin embargo, el ajedrez, en una familia acomodada, no podía ser una profesión, así que terminó sus estudios de leyes.

A los 21 años comenzó la leyenda. Acudió a un torneo en Nueva York para enfrentarse a los mejores ajedrecistas del país. Los derrotó a todos y, en la final, arrasó a Paulsen (9 victorias y unas tablas). Lo más increíble, además, es que, al no existir límite de tiempo, sus rivales empleaban muchísimo más que él. Morphy jugaba casi ajedrez rápido, mientras los otros maestros llegaban a consumir diez horas en una partida.

Al no tener rivales en su país, el siguiente paso era previsible: medirse a los maestros europeos.

En 1858 viajó a Europa, a Londres. En aquella época, el ajedrez era Londres y París, y el mejor jugador era el alemán Anderssen, el autor de “la inmortal”, la partida más famosa de la historia del ajedrez. En Londres, Morphy destrozó a todos los jugadores locales, salvo a Staunton, que se negó a jugar con él. En París se repitió el escenario. La magia del desconocido americano aturdía a todos. Su juego era preciso y moderno, antirromántico. Explotaba la posición con una precisión extraordinaria e imbuía de fuerza a sus piezas desde las primeras jugadas. Botvinnik, el tricampeón soviético afirmó que “nada sustancialmente nuevo se ha creado en ese campo (el del juego abierto) desde Morphy“.

Todo el mundo quería verle jugar con Anderssen. El mejor jugador del mundo contra el invencible americano, uno de esos duelos “históricos” que tanto gusta a los aficionados a cualquier deporte.

El resultado —siete victorias, dos derrotas y dos tablas— confirmó la realidad. Morphy estaba situado en otro nivel de conocimiento ajedrecístico. Anderssen, tras ganar una de sus partidas, afirmó: Morphy ganó en 17 jugadas y yo en 77. Por lo demás esto va bastante bien.

Su triunfo lo convirtió en un personaje muy popular en Europa y en su país, donde fue recibido como un héroe. Poco después abandonó el ajedrez, y comenzaron dos males: la guerra de secesión y la locura de Morphy. Diez años más tarde paseaba, consumido por la depresión y la paranoia, discutiendo con “voces” que lo atormentaban, por el French Quarter de Nueva Orleans. Murió en la bañera, en una casa en la que hoy puede usted consumir el Bananas Foster original. Tenía 47 años.

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Imaginen un mundo lleno de lujo. La Ópera de París representa el “barbero” de Rossini y, en el intermedio, dos aristócratas, buenos aficionados al ajedrez, retan a Morphy. Son el duque Karl Brunswick y el conde Isoard.

Veamos la partida. Morphy juega con blancas y los retadores, en consulta (es decir, acordando de consuno los movimientos), con negras:

1. e4 e5  2. Cf3 d6  3. d4 Ag4?
Los aristócratas usan la defensa Philidor, nacida de la mano de otro de los grandes, pero ese último alfil está mal situado. No crean, sin embargo, que es producto de la falta de pericia de los dos jugadores; no, utilizan una jugada entonces habitual.

4. dxe5 Axf3  5. Dxf3 dxe5  6. Ac4 Cf6?


Todos los analistas coinciden. Ésta es la jugada perdedora. Es verdad que la posición de las negras ya es mala y no tienen buenas alternativas, pero ese caballo les hace perder la partida.

7. Db3  De7

La dama apoya al alfil en su ataque al peón de f7 (el punto débil de las negras, solo defendido por el rey) y a la vez ataca al peón de b7 (aunque no pretende capturarlo, porque la invasión de la dama negra en b4 y el cambio de damas no interesa a Morphy).

8. Cc3!?

Morphy no quiere combinar (aunque objetivamente es mejor comer el peón de f7). Prefiere desarrollarse y activar muchas piezas. Pronto las utilizará en una cadena de sacrificios.

8 … c6  9 Ag5 b5?

Nuevo error de las negras. Su posición es mala, pero, mientras Morphy sigue activando piezas (el alfil que amenaza al caballo, por ejemplo), sus rivales quieren expulsar al alfil de una posición que les resulta muy molesta.

10. Cxb5! “Morphy en vena” dice Maroczy. El americano cambia peón por caballo para dejar paso libre a su alfil y su dama.

10. … cxb5  11. Axb5+ Cbd7  12.0-0-0 Td8  13.Txd7!

Morphy cambia una torre por un caballo. Su único objetivo es dejar indefenso al rey negro y no duda en entregar material para conseguirlo. El caballo negro de f6 está clavado, y el alfil de f8 y la torre de h8 están tristemente obstaculizados por sus propias piezas.

13 … Txd7  14. Td1 De6  15. Axd7 Cxd7

Desde aquí dejo los tableros:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NOTA: Para interpretar los movimientos se parte de la división del tablero en filas, numeradas del 1 al 8, de abajo hacia arriba y en columnas, señaladas con las letras a, b, c, d, e, f, g, h. El primer escaque será por tanto, a1. R es el rey, D, la dama, T, la torre, A, el alfil y C, el caballo. Cuando no se indica ninguna de esas letras mayúsculas es porque el que mueve es un peón. Una x señala una captura: así Axe4 simboliza la captura por un alfil del peón situado en el escaque e4. Un + es igual a jaque y dos [++] es jaque mate. Por último, las interrogaciones y exclamaciones califican el valor de la jugada: ?? malísima jugada, ? mala jugada, ?! jugada dudosa, !? jugada interesante, ! jugada buena, !! jugada excelente.
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