El proceso

 

He leído el auto dictado, en el asunto de la mascarada del 9N, por el magistrado instructor del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que ordena la transformación del procedimiento y, por tanto, el traslado de la causa a las partes acusadoras para que pidan, si así lo consideran, la apertura de juicio oral. En cristiano, esto implica que no archiva, sino que considera hay indicios ya documentados en la causa de que Artur Mas, Irene Rigau y Joana Ortega cometieron delitos de desobediencia grave y prevaricación administrativa, en una doble modalidad, de comisión por omisión, al no haber dictado las resoluciones administrativas destinadas a parar el proceso de consulta, y de comisión mediante instrucciones verbales dirigidas a evitar la constancia de resoluciones administrativas prevaricadoras expresas. Ahora le toca a las acusaciones acusar y al tribunal, a continuación, decretar la apertura de juicio oral. Cosas, ambas, de lo más probable.

El auto es tan de cajón que parece asombroso que alguien pueda defender otra cosa. En una añeja entrada ya comenté hasta qué punto era absurdo el circo montado para negar la evidencia. Es tan ridículo que simplemente demuestra la falta de dignidad de los encausados. En vez de comportarse como lo hicieron, deberían haber dado instrucciones expresas y haber asumido las consecuencias. Las consecuencias penales: es lo que pasa cuando uno desobedece algo que cree que es injusto. Qué va. Se comportaron como trileros estúpidos, pensando que podían protegerse detrás de unos argumentos tan falaces y de cartón piedra que hasta un idiota de esos que defienden que ha habido un pucherazo en las últimas elecciones generales podría darse cuenta.

Al contrario, dejaron todo perdido, repleto de manchas de grasa, con esas facturas, esas partidas presupuestarias, esas reuniones en las que nadie pone nada por escrito y esas ruedas de prensa fatuas en las que se presentaban como una mezcla de Moisés, Rosa Parks, Muhammad Alí y el «niño de yo no he sido».

Ahí están los datos, en la causa, y ahí están enumerados en el auto. Y ahí van quedando los argumentos idiotas que pretenden que hacía falta una orden expresa a Mas para que este se enterara de lo que sabía toda España y que «todo» fue cosa de voluntarios, incluso la instalación de programas informáticos en miles de ordenadores, la apertura de centros públicos, la contratación y pago de seguros  y la apertura de un centro para la prensa internacional, la que debía levitar con el evento inexistente.

Eso es lo peor. La puta y asquerosa mendacidad. La conducta del que se cisca en la ley y en el contribuyente, y no tiene los cojones de asumir abiertamente las consecuencias de sus actos.

Solo una cosa más. Vemos el proceso. Sigue su camino, despacio, sí, pero sigue su camino.

El proceso judicial, el de la ley, aclaro.

 

Esto no es noticia

 

Esta tampoco es una entrada sobre política.

Ayer, Alberto Garzón se preguntaba, en un tuit, si hacían falta observadores internacionales en las próximas elecciones. Como era un tuit, podíamos hasta pensar que se trataba de un chascarrillo.

Hoy, Pablo Iglesias ha dicho esto. Aquí se le puede escuchar.

No parece una gracieta o un discurso improvisado. El líder de Podemos está afirmando que hay que estar preocupados por la «seguridad de las votaciones» y cuando expresamente se le pregunta si cree posible una manipulación del resultado electoral dice «espero que no«, pero que la garantía para que no pase es que el ministerio del Interior funcione y que, por lo que parece, no funciona muy bien.

Un candidato a la presidencia del Gobierno que plantea que en España puede haber un pucherazo. Recuerden: no todos los españoles tienen por qué saber hasta qué punto es esto imposible y hasta qué punto Iglesias miente y enmierda.

Pero esto no es noticia.

 

NOTA:

Como alguien me ha preguntado por qué no va a ser posible un fraude electoral que llegue a la categoría de «pucherazo», copio algunas disposiciones de la LOREG. Vean que solo he marcado un párrafo en negrita, pero lean todos los artículos:

Artículo noventa y cinco

1. Terminada la votación, comienza, acto seguido, el escrutinio.

2. El escrutinio es público y no se suspenderá, salvo causas de fuerza mayor, aunque concurran varias elecciones. El Presidente ordenará la inmediata expulsión de las personas que de cualquier modo entorpezcan o perturben su desarrollo.

3. En el supuesto de coincidencia de varias elecciones se procede, de acuerdo con el siguiente orden, a escrutar las papeletas que en cada caso corresponda: Primero, las del Parlamento Europeo; después, las del Congreso de los Diputados; después, las del Senado; después, las de las Entidades Locales; después, las de la Asamblea Legislativa de la Comunidad Autónoma; después, las de los Cabildos Insulares.

4. El escrutinio se realiza extrayendo el Presidente, uno a uno, los sobres de la urna correspondiente y leyendo en alta voz la denominación de la candidatura o, en su caso, el nombre de los candidatos votados. El Presidente pondrá de manifiesto cada papeleta, una vez leída, a los vocales, interventores y apoderados.

5. Si algún notario en ejercicio de sus funciones, representante de la lista o miembro de alguna candidatura tuviese dudas sobre el contenido de una papeleta leída por el Presidente, podrá pedirla en el acto para su examen y deberá concedérsele que la examine.

Artículo noventa y siete

1. Terminado el recuento, se confrontará el total de sobres con el de votantes anotados en los términos del artículo 86.4 de la presente Ley.

2. A continuación, el Presidente preguntará si hay alguna protesta que hacer contra el escrutinio y, no habiendo ninguna o después de que la Mesa resuelva por mayoría las que se hubieran presentado, anunciará en voz alta su resultado, especificando el número de electores censados, el de certificaciones censales aportadas, el número de votantes, el de papeletas nulas, el de votos en blanco y el de los votos obtenidos por cada candidatura.

3. Las papeletas extraídas de las urnas se destruirán en presencia de los concurrentes con excepción de aquellas a las que se hubiera negado validez o que hubieran sido objeto de alguna reclamación, las cuales se unirán al acta y se archivarán con ella, una vez rubricadas por los miembros de la Mesa.

Artículo noventa y ocho

1. La Mesa hará públicos inmediatamente los resultados por medio de un acta de escrutinio que contenga los datos expresados en el artículo 97.2, y la fijará sin demora alguna en la parte exterior o en la entrada del local. Una copia de dicha acta será entregada a los respectivos representantes de cada candidatura que, hallándose presentes, la soliciten o, en su caso, a los Interventores, Apoderados o candidatos. No se expedirá más de una copia por candidatura.

2. Se expedirá asimismo una copia del acta de escrutinio a la persona designada por la Administración para recibirla, y a los solos efectos de facilitar la información provisional sobre los resultados de la elección que ha de proporcionar el Gobierno.

Artículo noventa y nueve

1. Concluidas todas las operaciones anteriores, el Presidente, los Vocales y los Interventores de la Mesa firmarán el acta de la sesión, en la cual se expresará detalladamente el número de electores que haya en la Mesa según las listas del censo electoral o las certificaciones censales aportadas, el de los electores que hubieren votado, el de los interventores que hubieren votado no figurando en la lista de la Mesa, el de las papeletas nulas, el de las papeletas en blanco y el de los votos obtenidos por cada candidatura y se consignarán sumariamente las reclamaciones y protestas formuladas, en su caso, por los representantes de las listas, miembros de las candidaturas, sus Apoderados e Interventores y por los electores sobre la votación y el escrutinio, así como las resoluciones motivadas de la Mesa sobre ellas, con los votos particulares si los hubiera. Asimismo, se consignará cualquier incidente de los que se hace mención en el artículo 94.

2. Todos los representantes de las listas y miembros de las candidaturas, así como sus apoderados e Interventores tienen derecho a que se les expida gratuita e inmediatamente copia del acta, no pudiendo la Mesa excusarse del cumplimiento de esta obligación.

Artículo ciento

1. Acto seguido, la Mesa procede a la preparación de la documentación electoral, que se distribuirá en tres sobres.

2. El primer sobre contendrá el expediente electoral, compuesto por los siguientes documentos:

a) El original del Acta de Constitución de la Mesa.

b) El original del Acta de la sesión.

c) Los documentos a que esta última haga referencia y, en particular, la lista numerada de votantes y las papeletas a las que se hubiera negado validez o que hubieran sido objeto de alguna reclamación.

d) La lista del Censo electoral utilizada.

e) Las certificaciones censales aportadas.

3. El segundo y el tercer sobre contendrán respectivas copias del acta de constitución de la Mesa y del acta de la sesión.

4. Una vez cerrados todos los sobres, el Presidente, Vocales e interventores pondrán sus firmas en ellos, de forma que crucen la parte por la que en su día deban abrirse.

Artículo ciento uno

1. Cuando tengan preparada la correspondiente documentación, el Presidente y los Vocales e interventores que lo deseen se desplazarán inmediatamente a la sede del Juzgado de Primera Instancia o de Paz, dentro de cuya demarcación esté situada la Mesa, para hacer entrega del primer y del segundo sobre. La Fuerza Pública acompañará y, si fuera preciso, facilitará el desplazamiento de estas personas.

2. Previa identificación del Presidente y, en su caso, de los Vocales e interventores, el Juez recibirá la documentación y expedirá el correspondiente recibo, en el que hará mención del día y hora en que se produce la entrega.

3. Dentro de las diez horas siguientes a la recepción de la última documentación, el Juez se desplazará personalmente a la sede de la Junta Electoral que deba realizar el escrutinio, donde hará entrega, bajo recibo detallado, de los primeros sobres.

4. Los segundos sobres quedarán archivados en el Juzgado de Primera Instancia o de Paz correspondiente, pudiendo ser reclamados por las Juntas Electorales en las operaciones de escrutinio general, y por los Tribunales competentes en los procesos contencioso-electorales.

5. La Junta Electoral Provincial adoptará las medidas necesarias para facilitar el desplazamiento de los Jueces a que hace mención el párrafo tercero de este artículo.

Artículo ciento dos

1. El tercer sobre será entregado al funcionario del Servicio de Correos, que se personará en la Mesa Electoral para recogerlo. Al menos un Vocal debe permanecer allí hasta haber realizado la entrega.

2. Al día siguiente de la elección, el Servicio de Correos cursará todos estos sobres a la Junta Electoral que haya de realizar el escrutinio.

Artículo ciento tres

1. El escrutinio general se realiza el tercer día siguiente al de la votación, por la Junta Electoral que corresponda, según lo establecido en las disposiciones especiales de esta Ley.

2. El escrutinio general es un acto único y tiene carácter público.

Artículo ciento cuatro

1. Cada Junta se reúne, con los representantes y apoderados de las candidaturas que se presenten, en la sede del local donde ejerce sus funciones el Secretario. El Presidente extiende el acta de constitución de la Junta, firmada por él mismo, los Vocales y el Secretario, así como por los representantes y apoderados de las candidaturas debidamente acreditados.

2. La sesión se inicia a las diez horas del día fijado para el escrutinio y si no concurren la mitad más uno de los miembros de la Junta se aplaza hasta las doce del medio día. Si por cualquier razón tampoco pudiera celebrarse la reunión a esa hora, el Presidente la convoca de nuevo para el día siguiente, anunciándolo a los presentes y al público y comunicándolo a la Junta Central. A la hora fijada en está convocatoria, la reunión se celebrará cualquiera que sea el número de los concurrentes.

Artículo ciento cinco

1. La sesión de escrutinio se indica leyendo el Secretario las disposiciones legales relativas al acto.

2. A continuación, el personal al servicio de la Junta proceden bajo la supervisión de ésta, a la apertura sucesiva de los sobres referidos en el artículo 100, párrafo segundo, de esta Ley.

3. Si faltase el correspondiente sobre de alguna Mesa o si su contenido fuera incompleto se suplirá con el tercer sobre a que se refiere el artículo 102. En su defecto y sin perjuicio de lo establecido en el apartado 4 del artículo 101, se utilizará la copia del acta de la sesión que presente en forma un representante de candidatura o Apoderado suyo. Si se presentan copias contradictorias no se tendrá en cuenta ninguna de y ellas.

4. En caso de que en alguna Mesa hubiera actas dobles y diferentes o cuando el número de votos que figure en un acta exceda al de los electores que haya en la Mesa según las listas del censo electoral y las certificaciones censales presentadas, con la salvedad del voto emitido por los Interventores, la Junta tampoco hará cómputo de ellas, salvo que existiera error material o de hecho o aritmético, en cuyo caso procederá a su subsanación.

5. El Secretario de la junta dará cuenta de los resúmenes de votación de cada Mesa, y el personal al servicio de la Junta realizará las correspondientes anotaciones, si fuera preciso mediante un instrumento técnico que deje constancia documental de lo anotado.

6. Cuando el número de Mesas a escrutar así lo aconseje, la Junta Electoral puede dividirse en dos Secciones para efectuar las operaciones referidas en los párrafos anteriores. En tal caso un Vocal actuará en condición de Secretario de una de las Secciones.

Artículo ciento seis

1. Durante el escrutinio la Junta no puede anular ningún acta ni voto. Sus atribuciones se limitan a verificar sin discusión alguna el recuento y la suma de los votos admitidos en las correspondientes Mesas según las actas o las copias de las actas de las Mesas, salvo los casos previstos en el apartado 4 del artículo anterior, pudiendo tan sólo subsanar los meros errores materiales o de hecho y los aritméticos.

2. A medida que se vayan examinando las actas los representantes o apoderados de las candidaturas no pueden presentar reclamación ni protesta alguna, excepto aquellas observaciones puntuales que se refieran a la exactitud de los datos leídos.

Artículo ciento siete

1. El acto del escrutinio general no puede interrumpirse. No obstante, transcurridas doce horas de sesión, las Juntas podrán suspender el escrutinio hasta el día siguiente, no dejando sin concluir el cómputo de los votos correspondientes a una Sección.

2. El escrutinio deberá concluir no más tarde del sexto día posterior al de las elecciones.

Artículo ciento ocho

1. Concluido el escrutinio, la Junta Electoral extenderá por triplicado un acta de escrutinio de la circunscripción correspondiente que contendrá mención expresa del número de electores que haya en las Mesas según las listas del censo electoral y las certificaciones censales presentadas, de votantes, de los votos obtenidos por cada candidatura, de los votos en blanco y de los votos nulos. Finalizada la sesión, se extenderá también un acta de la misma en la que se harán constar todas las incidencias acaecidas durante el escrutinio. El acta de sesión y la de escrutinio serán firmadas por el Presidente, los Vocales y el Secretario de la Junta y por los representantes y apoderados generales de las candidaturas debidamente acreditados.

2. Los representantes y apoderados de las candidaturas disponen de un plazo de un día para presentar las reclamaciones y protestas, que sólo podrán referirse a incidencias recogidas en las actas de sesión de las Mesas electorales o en el acta de la sesión de escrutinio de la Junta Electoral.

3. La Junta Electoral resuelve por escrito sobre las mismas en el plazo de un día, comunicándolo inmediatamente a los representantes y apoderados de las candidaturas. Dicha resolución podrá ser recurrida por los representantes y apoderados generales de las candidaturas ante la propia Junta Electoral en el plazo de un día. Al día siguiente de haberse interpuesto un recurso, la Junta Electoral remitirá el expediente, con su informe, a la Junta Electoral Central. La resolución que ordena la remisión se notificará, inmediatamente después de su cumplimiento, a los representantes de las candidaturas concurrentes en la circunscripción, emplazándoles para que puedan comparecer ante la Junta Electoral Central dentro del día siguiente. La Junta Electoral Central, previa audiencia de las partes por plazo no superior a dos días, resolverá el recurso dentro del día siguiente, dando traslado de dicha resolución a las Juntas Electorales competentes para que efectúen la proclamación de electos.

4. Transcurrido el plazo previsto en el párrafo anterior sin que se produzcan reclamaciones o protestas, o resueltas las mismas por la Junta Electoral Central, las Juntas Electorales competentes procederán, dentro del día siguiente, a la proclamación de electos, a cuyos efectos se computarán como votos válidos los obtenidos por cada candidatura más los votos en blanco.

4 bis. Desde la votación hasta la proclamación de electos, el Gobierno a través de la Abogacía del Estado y el Ministerio Fiscal podrán presentar ante la Sala Especial del Tribunal Supremo del artículo 61 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, un escrito motivado anunciando la presentación, en un plazo no superior a quince días, de la demanda de ilegalización o del incidente de ejecución previstos en los artículos 11 y 12.3 de la Ley Orgánica 6/2002, de Partidos Políticos, solicitando la suspensión cautelar de la proclamación de los electos que hubieran concurrido en las candidaturas del partido afectado o en las federaciones o coaliciones por él integradas. Asimismo, podrán solicitar la suspensión cautelar de la proclamación de los electos que hubieran concurrido en candidaturas presentadas por agrupaciones de electores que pudieran estar vinculadas al partido contra el que se dirija la demanda de ilegalización o el incidente de ejecución, o a un partido declarado ilegal por resolución judicial firme. La Sala resolverá sobre la suspensión en los dos días siguientes a la presentación de dicho escrito.

Una vez presentada la demanda o instado el incidente, la Sala, al resolver el trámite de admisión, se pronunciará sobre la continuidad o no de la suspensión cautelar hasta la finalización del procedimiento. Prorrogada la suspensión, si la resolución que ponga fin al procedimiento declarase la ilegalización del partido o su condición de sucesor de otro ilegalizado, declarará también la no proclamación de los electos que hubieran concurrido en sus candidaturas o en las de federaciones o coaliciones por él integradas. El pago de las subvenciones a que se refiere el artículo 127.2 no procederá mientras subsista la medida de suspensión adoptada y sólo se llevará a efecto si la resolución que ponga fin al procedimiento judicial sea desestimatoria de la demanda de ilegalización o del incidente de ejecución.

En cualquier momento del mandato electoral de los electos en candidaturas presentadas por agrupaciones de electores, el Gobierno a través de la Abogacía del Estado y el Ministerio Fiscal podrán presentar ante la Sala Especial del Tribunal Supremo del artículo 61 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, la demanda o el incidente de ejecución previstos en los artículos 11 y 12.3 de la Ley Orgánica 6/2002, de Partidos Políticos, solicitando que se declare la vinculación de dichas agrupaciones con un partido ilegalizado o con el partido cuya ilegalización se pretende.

5. El acta de proclamación se extenderá por triplicado y será suscrita por el Presidente y el Secretario de la Junta y contendrá mención expresa del número de electores que haya en las Secciones, de votantes, de los votos obtenidos por cada candidatura, de los votos en blanco, de los votos válidos y de los votos nulos, de los escaños obtenidos por cada candidatura, así como la relación nominal de los electos. Se reseñarán también las reclamaciones y protestas ante la Junta Electoral, su resolución, el recurso ante la Junta Electoral Central, si lo hubiere, y su correspondiente resolución.

6. La Junta archivará uno de los tres ejemplares del acta. Remitirá el segundo a la Cámara o Corporación de la que vayan a formar parte los electos y el tercero a la Junta Electoral Central, que en el periodo de cuarenta días, procederá a la publicación en el «Boletín Oficial del Estado» los resultados generales y por circunscripciones, sin perjuicio de los recursos contencioso-electorales contra la proclamación de electos.

7. Se entregarán copias certificadas del acta de escrutinio general a los representantes de las candidaturas que lo soliciten. Asimismo, se expedirán a los electos credenciales de su proclamación. La Junta podrá acordar que dichas certificaciones y credenciales sean remitidas inmediatamente a los interesados a través del representante de la candidatura.

8. En el momento de tomar posesión y para adquirir la plena condición de sus cargos, los candidatos electos deben jurar o prometer acatamiento a la Constitución, así como cumplimentar los demás requisitos previstos en las Leyes o reglamentos respectivos.

 

Cloacas

 

Tras escuchar los audios que aparecen en Público vuelvo a lo que tantas veces he comentado (hay una tercera entrega que no modifica en nada esta entrada):

1.- No sabemos hasta qué punto es auténtica la grabación. Lo primero, lo absolutamente imprescindible es contar con la grabación íntegra, sin un solo corte, y que se analice. Es una grabación de hace dos años, por lo que ni siquiera podemos fiarnos de la memoria de los que intervinieron en la conversación. Ellos pueden saber que hablaron y recordar por encima de qué hablaron, pero eso no es suficiente. Es importante saber si esa grabación se ha manipulado de alguna forma. Insisto: solo se puede saber contando con la grabación original y sin cortes.

2.- Tener la grabación completa nos permitirá además saber si la grabación se ha manipulado de una forma más sutil: por ejemplo, suprimiendo algo que pueda servir para defensa de los supuestos interlocutores o que pueda ser utilizado en contra de quien ha grabado y filtrado esa conversación, porque, no olviden esto, hay alguien con un interés (y dudo mucho que sea un interés por la verdad y la justicia) tras esta grabación y divulgación. Y si el que grabó fue Daniel de Alfonso, estaríamos ante algo similar a lo que se conoce como «delito provocado» y eso plantea una serie de cuestiones muy importantes, en las que no voy a entrar ahora.

3.- Es imprescindible que el ministro del Interior dé explicaciones. Más aún, considerando el puesto que ocupa, inmediatamente pasadas las próximas elecciones (dimitir a cuatro días de unas elecciones es un puto dislate, aunque hay muchos que lo están pidiendo), debería presentar su dimisión. Este asunto ha de ser investigado y él no debe investigarlo, dirigir la investigación, orientarla o tener acceso a su progreso. Esta es la razón por la que debe dimitir. También un ministro del Interior tiene derecho a la presunción de inocencia. Por la misma razón debe dimitir Daniel de Alfonso: una persona que dirige una oficina antifraude no debe seguir en su puesto en una situación de este tipo.

4.- El nuevo ministro tiene que iniciar dos investigaciones, que debería judicializar inmediatamente. La primera ha de tener por objeto el hecho de la grabación. Esa grabación y posterior publicación pueden ser delictivas. Este episodio, por cierto, es una muestra más de esto que denunciaba aquí. Una grabación de hace dos años años aparece justo a cuatro días de unas elecciones.

5.- Para que nadie diga que me escapo, aunque me repugna bastante hablar de algo que no sé si es cierto o si está completo: la utilización de instituciones públicas para dirigir investigaciones contra adversarios políticos, aunque se trate de asuntos que sean ciertos —es decir, que no se trate de inventar pruebas— es un uso desviado del poder, que puede llegar a ser delictivo, pero que, en cualquier caso, descubierto, debería costarle la carrera política a cualquiera. Incluso aunque se trate de partidos secesionistas. Nunca debes saltarte la ley. Esto no solo es incorrecto, sino que además es contraproducente. Ya sucedió con los atajos contra la ETA y los amigos de los asesinos (como en el caso de la doctrina Parot). Al final terminas dando argumentos a aquellos que precisamente no tienen ningún problema en saltarse la ley, permitiéndoles afirmar (casi siempre de manera forzada y repulsiva) que todo el mundo es igual.

6.- Hoy Rajoy ha declarado que no sabía nada de este asunto. Más aún, ha declarado que no sabía ni que existía la Oficina Antifraude de Cataluña. Ambas declaraciones pueden ser ciertas y el hecho de que Fernández Díaz pueda haber afirmado otra cosa en la grabación no las convierte en mentira, no lo olvidemos. Ahora bien, es tremendamente irritante que el presidente del Gobierno conteste que no ha escuchado las grabaciones y no ha leído las transcripciones, de las que dice no sabe si son auténticas o si están completas. No le creo, sinceramente. Y además tenía a su disposición una respuesta muy sencilla: bastaba con que hubiera dicho que no iba a decir una sola palabra sobre el asunto hasta que no haya concluido la investigación, que la va a promover con todas sus fuerzas y que va a realizar todas las actuaciones precisas para que esta se realice con total independencia. Lo que no es admisible es que salga de naja.

7.- Fernández Díaz es un ministro nefasto. Por muchas razones, ya debió dimitir. Una de ellas, sin embargo, prácticamente pasó desapercibida. Hablé sobre ella en un artículo en Jot Down. El ministro, no es que filtrase, sino ¡que dio una rueda de prensa! para contar el resultado de una prueba pericial bajo secreto de sumario incluso antes de que la conociese el abogado del acusado. A todo el mundo se la sudó. También a la prensa, que ahora clama por el comportamiento del ministro. Claro, en ese momento, el señor ministro les estaba dando carnaza para sus malolientes noticias sobre un crimen con dos niños muertos y, además, el único perjudicado era Bretón, un desgraciado al que nadie tenía, ni tiene, ningún aprecio. Pueden imaginar la opinión que tengo sobre los que hoy se mesan los cabellos exigiendo pureza e independencia. Por mí se pueden ir a tomar por culo.

8.- Termino. Hay muchos secesionistas hablando de que se cumpla la ley. Qué risa, ¿verdad?

 

El pueblo siempre tiene razón

 

El otro día vi que se afeaba a Ramón Lobo el que afirmase que había gente que iba a votar «mal» en las próximas elecciones. Se le afeaba, afirmando con sarcasmo que ya estaba él para decirle a la gente lo que tenía que votar. Comenté que naturalmente que la gente votaba a veces «mal» y que no hay ninguna razón para no explicar por qué uno lo cree así. Vi que mi comentario también era objeto de sarcasmo (en este caso por otras personas), aunque, curiosamente, sin explicar en qué consistía mi error.

Es algo que se viene repitiendo mucho. La idea de que la gente vota, o no, por muchas razones, y decide votar a este o aquel como consecuencia de una suma y una resta de motivos, que no deben simplificarse, so pena de realizar un análisis simplista. Y la de que hay que «respetar» a la gente y dejar que vote lo que quiera.

La cuestión es que ambas posiciones son perfectamente compatibles. Naturalmente que la gente es libre de votar a quien quiera. Y es cierto que el voto —en particular el resultado agregado de los votos de la gente— es, en sí, una simplificación de razones que pueden ser muy variadas y complejas (o no), pero también es cierto que cada uno de nosotros puede categorizar moralmente el voto (sobre todo en casos extremos) e intentar explicar a los demás por qué votar a tal o cual opción es un error o es directamente un crimen. Y ese razonamiento, además, se puede basar en datos objetivos y en evidencias históricas.

Lo curioso es que esas críticas a mi opinión son resultado de lo que vengo escribiendo. Se critica mi afirmación, pero casi nadie la criticaría si estuviese afirmando que es criminal votar a un partido racista. Si digo que votar al Frente Nacional o a Amanecer Dorado está mal, muy mal, no habría grititos escandalizados. Sin embargo, como estoy hablando de Podemos, esto implica que le falto el respeto a los que han decidido cometer ese tremendo error.

Da igual que sea una evidencia histórica que los pueblos cometen muchos errores a la hora de votar. Que la gente comete muchos errores a la hora de votar. A veces son tan enormes que dan paso a regímenes autoritarios o totalitarios. A veces «solo» abren la puerta a la ruina. Porque también la opción defendida por Lobo es admisible (aunque yo no la comparta). Él cree que está «mal» votar al PP, porque identifica al partido de Rajoy con la corrupción, un mal indiscutible, sin duda. Yo no comparto ese análisis, pero no veo que haya ninguna superioridad en defenderlo.

Al contrario. Lo que me parece mal es esa manía de darle jabón a la gente. La gente no se equivoca, la gente no se confunde. El pueblo no solo es soberano, sino sabio, y la gente no solo tiene derecho a equivocarse, sino que tiene derecho a que blanqueemos sus errores echándole la culpa a los elegidos en vez de a los electores. Por lo visto, lo responsable y lo racional es comportarse asépticamente, aunque creamos que nuestros compatriotas, sobre el asunto común más importante que pueda ocuparnos, cómo hemos de gobernarnos, están metiendo la pata hasta el fondo.

Esa funesta manía de salvar la cara a la gente, a la sana gente de nuestro país, la única que no es responsable de nada de lo que nos sucede, sí supone además un ejercicio de superioridad. Si meten la pata son irresponsables, porque no sabían. Son imbéciles morales.

Cuando, por otra parte, la cuestión es más sencilla. Si yo digo que algo me parece mal por una razón, discute esa razón o pon en la balanza otras que expliquen por qué se ve compensada. Este procedimiento, sin embargo, es problemático, como sabemos. Exige un cierto esfuerzo.

 

 

 

Amor infinito

 

«No se deben utilizar los términos de malos o buenos, que decida la gente», dice Íñigo Errejón. La primera norma del populista totalitario es definir el bien y el mal. En el bien está el totalitario. En el mal sus adversarios. Naturalmente, la primera norma del populista totalitario establece que el mal es responsable de todo, incluso de lo que hace el populista totalitario.

«No hay que utilizar malos o buenos» dice el populista totalitario. No hay que hacer lo que yo hago, porque cuando yo lo hago está bien, y los justos, los buenos y los elegidos no nos equivocamos.

1.- «En nuestras filas van muchos jueces, van guardias civiles porque están esperando un gobierno que les dé la orden de detener a toda esta manga de corruptos. Es lo que está esperando buena parte de la judicatura y de la guardia civil que está con nosotros«. Juan Carlos Monedero.

2.- «Ser patriota es defender a tu gente frente a los intereses de las empresas extranjeras». Irene Montero.

3.- «Gracias Almería por hablar de personas y no de esas cifras del PP que sobre una pared arrojan sangre». Pablo Iglesias.

4.- «Con las nietas de la mano de sus abuelas se construye la patria«.

5.-

6.- «Comenzamos una campaña patriótica para que la gente recupere su sonrisa». Julio Rodríguez.

7.- «Nuestros apellidos son Lorca, Machado, Picasso. Un pueblo que quiere ser libre y soberano». Teresa Rodríguez.

8.- «Nos estamos jugando un país y lo estamos tocando con la punta de los dedos». Pablo Echenique.

9.- «Este 26J no solo va de papeletas. Llenaremos las urnas de sonrisas. ¿Vas a dejar fuera la tuya?». Pablo Iglesias.

10.- «Como canta Silvio Rodríguez: caminemos juntos y juntas hacia la vida«. Irene Montero.

11.- «Una voluntad popular nueva para ganar este 26J». Íñigo Errejón.

12.- «Nosotros«, «común«, «nos queramos»

13.-  «Queda menos para ganar este país«. Irene Montero.

14.- «No os presentaréis«, «vosotros vais a ganar a los de siempre»

16.- «Hermoso acto en Palma. Gracias a Les Illes por su calor y dignidad. Vais a echar al PP y a llenar esta tierra de sonrisas«. Irene Montero.

17.- «Estamos haciendo una campaña puerta a puerta porque nuestra campaña es la gente. Nuestra campaña eres tú». Irene Montero.

18.- «El conjunto de las fuerzas del cambio tienen que ser capaces de fundar la cultura de un nuevo tiempo» Íñigo Errejón.

19.- «Fueron inmigrantes buscando el pan y ahora les roban las pensiones mientras obligan a sus nietos a emigrar».

20.- «Hace falta un último empujón para que quienes os tuvisteis que exiliar, podáis volver. Lo cambiamos el 26J». Irene Montero.

21.- «Trae la justicia y la democracia»

22.- «Un día intenso. Tras Mallorca en El Templo de Debod esta tarde. A tan solo unos pasos de ganar un país«. Iñigo Errejón.

24.- «Tenemos que ser capaces de fundar las nuevas ideas y verdades que acompañen el nuevo tiempo«. Íñigo Errejón.

25.- «Necesitamos«, «construir«, «patria«, «cultura«, «nos empuje»

26.- «Sonreímos. Porque tenemos un país que vamos a heredar y vamos a construir con toda su gente dentro». Íñigo Errejón.

27.- «La única duda es si vamos a heredar ahora nuestro país o más tarde». Íñigo Errejón.

28.- «ahorapodemos a tope en Valladolid. La alegría de las plazas. Ganando un país«. Juan Carlos Monedero.

29.- «Amargura de siempre«, «frente«, «sonrisa«, «país«, «somos»

30.- «Votamos juntos, en familia, para proteger el legado de nuestros mayores». Íñigo Errejón.

31.- «La unidad que gana un país es la de la ciudadanía maltratada por los de siempre«. Íñigo Errejón.

32.- «Acabo de recibir un sobre, no del PP repleto de corrupción y pasado. La papeleta del cambio, por el futuro ¿Y?» Íñigo Errejón.

33.- «Hay una voluntad popular nueva para devolver las instituciones a la gente«. Íñigo Errejón.

34.- «Regresamos a Asturias. Este domingo, en Oviedo. Recuperando un paísJuan Carlos Monedero.

35.- «El pago de la deuda ilegítima no va a estar por encima de la lucha contra el cancer». Teresa Roríguez.

36.- «Habremos tocado techo cuando haya un gobierno al servicio del pueblo«. Íñigo Errejón.

37.- «Muchas gracias por tanta fuerza y alegría en València. Se siente, estamos a nada de un país nuevo«. Íñigo Errejón.

38.- «7 días. El 26J votamos juntos, de la mano y en familia, por el país que viene«.

39.-

40.- «Si escucháis muchos insultos es porque les quedan sólo 10 días de impunidad«. Íñigo Errejón.

41.- «Rajoy si decimos que tu gestión ha sido nefasta es porque somos patriotas y estamos orgullosos de nuestro pueblo«. Íñigo Errejón.

42.- «sumarse«, «lado correcto de la historia»

43.-

44.-

Podría terminar con este maravilloso «amor infinito», pero seamos justos, tengo dos tuits más:

Este:

«Buen día, Hay que ser quien se es. Y nos dejamos de etiquetas, ¿vale?». Julio Rodríguez.

Y este:

 

No será que no nos lo están explicando

 

En un mitin de Unidos Podemos en Cartagena, Monedero ha dicho esto:

He pedido el audio porque uno ya no se cree lo que dicen los periódicos. Esta vez, sin embargo, el titular aminora la extrema gravedad de las palabras de este impresentable sujeto totalitario.

Monedero nos cuenta que en las filas de Podemos hay jueces y guardias civiles que esperan un gobierno que les dé la orden de detener a esta «cuerda de corruptos». Una vez más, este personaje nos indica con claridad su modelo de Estado. Un lugar en el que el Gobierno da órdenes a los jueces. Y en el que el poder judicial y ejecutivo se utiliza, sin disimulo, para acabar con sus oponentes políticos, a los que tilda de corruptos. Ya sabemos que el totalitario siempre llama criminales, enemigos del Estado, enemigos de clase, ratas, cucurachas, traidores y corruptos a sus oponentes.

No me consta que Monedero haya sido desautorizado por los líderes de Unidos Podemos. No lo espero. Basta con escuchar los aplausos de esos imbéciles lobotomizados que lo escuchan para darse cuenta de lo mucho que les gusta el futuro que pinta el tirano en ciernes.

Lo que yo me pregunto es: ¿en serio hay un 25% de españoles que va a votar a esta gente? ¿No lo ven? ¿No se dan cuenta de lo que están haciendo? ¿De su gigantesca irresponsabilidad?

 

 

Gracias, Albert

 

Escuchaba esta mañana las quejas de Alsina sobre la manía de los periodistas de engordar falsas noticias a falta de auténticas. El asunto venía de las declaraciones de Rivera sobre el «no» a Rajoy. Argumentaba el periodista que esto mismo había dicho antes de las anteriores elecciones, como también afirmó que no participaría en un gobierno en el que no fuera presidente y que tampoco apoyaría a Pedro Sánchez. En fin, que el argumento es que estamos en campaña y que la gente promete y promete, y que una vez metido nada de lo prometido.

No le falta razón a Alsina en una cosa: Ciudadanos es un partido y Rivera un político. Aunque es gracioso que ellos defienden que son diferentes. A esto supongo que me contestaría: ¡eso también es mentira! Se supone que con este tipo de afirmaciones, los anaranjaos quieren convencer a antiguos votantes del PSOE, lugar en el que creen pueden crecer.

Puede que sí. Vean al ínclito Girauta subiendo la apuesta. Ya no es solo Rajoy el obstáculo, también la vicepresidenta. Incluso sugiere quién sí les parecería aceptable.

Ahora, ¿si no creemos nada de lo que afirman los políticos, porque estamos en campaña, entonces lo mejor sería votar al azar, no? Frente a esta tentación, uno se tiene que agarrar a algún principio, así que tenemos que actuar como si les creyésemos y después, cuando llega el momento de volver a votar, pesar todas las mentiras e incumplimientos acumulados, todos los cumplimientos y aciertos, medir la coherencia interna y las debilidades, las pulsiones y pasiones, otear alrededor y, lo más importante, pensar en lo que nos interesa.

Creo que lo mejor para España sería una gran coalición formada por PP, PSOE y Cs, con un Gobierno con ministros de los tres partidos, presidido por el líder del partido que saque más escaños, para una legislatura larga y conforme a un plan de reformas profundo y concreto.

Como es lógico, hay dos condiciones previas para que esto pueda tener lugar: la primera, que los tres partidos estén por la labor de intentarlo; la segunda, que ninguno de ellos quiera imponer a los otros quiénes son sus líderes o sus representantes. Lo son aquellos que han elegido los partidos y aquellos a los que los españoles han votado. Si se dan estas condiciones previas, el resto será difícil (¡hay que pactar un programa!), pero posible. Sin esas condiciones, me parece imposible.

A estas alturas seguía sin decidir a quién votar: si al PP, si a Cs, si al PSOE. Hay excelentes razones para no votar a ninguno de ellos. Pocas para votar a alguno de ellos. Mi elección depende sobre todo de lo que me parece más urgente: que se produzca ese gobierno de gran coalición.

Con esas declaraciones, Rivera y Girauta me acaban de dar una razón muy poderosa para descartar a Ciudadanos. Me han facilitado el trabajo: ya solo quedan dos posibilidades.

Les deseo lo mejor en su objetivo de captar a sectarios votantes del PSOE que odian a Rajoy. Quizás obtengan dos tses donde han perdido uno.

Si es así, enhorabuena.

El chiringuito judicial le da la razón a Jiménez Losantos

 

El TEDH le ha dado a Federico Jiménez Losantos la razón en su recurso por la condena en el asunto aquel de las críticas a Ruiz Gallardón.

He leído la sentencia y no la comparto. Comparto el voto particular de la juez española: Losantos no se limitó a opinar, sino que de manera reiterada y extendida en el tiempo (es decir, con la posibilidad de rectificar) afirmó que Ruiz Gallardón había dicho algo que no había dicho (cuando constaba literalmente lo que sí había dicho) y sobre ello construyó un discurso injurioso. Además, ese algo que no dijo (la decisión de Ruiz Gallardón de no investigar el atentado del 11 M) es muy grave. El tribunal se limita a calificar esto (y lo posterior) como faltas a la deontología periodística. Para mí no es solo eso.

En cualquier caso, ahí está la sentencia y hay que cumplirla.

Eso sí, ya puestos, es interesante recordar lo que dijo Jiménez Losantos del tribunal que ahora le da la razón.

Sí, lo que Losantos calificó como «bar» y «chiringuito judicial», y los jueces a los que llamó «judas» a lo que deberían entregar la pasta, el precio por los crímenes de los etarras, seguro que ahora ya se han transformado en un tribunal.

Por cierto, los jueces que actuaron al dictado del «juez español» en el caso Parot, según palabras de Losantos, por lo visto esta vez han decidido no hacer caso a la «juez española». Seguro que el locutor no ve incongruencia alguna.

 

NOTA: Sin sorpresas. Para Losantos, el TEDH se ha convertido en el lugar al que van los españoles a obtener justicia (a pesar de la juez española puesta por Ruiz Gallardón, según escucharán en el audio). Así de coherente es el buen hombre. Es casi patético ver cómo repite «¡han condenado a España! ¡han condenado a la justicia española!»