Sánchez, susto o muerte

 

Pedro Sánchez es secesionista, no sabemos si consciente o inconsciente, como pueden comprobar:

“es como cuando tienes un grupo de amigas y de repente hay una amiga que dice que no quiere formar parte de esta panda”. Según Sánchez, en estos casos “lo que hay que hacer es intentar convencerla de que hay cosas muy buenas en el grupo y que comparta muchas cosas”.

“Rajoy lo que dice a esta amiga es: bueno, pues si quieres marchar, marcha, pero al final lo que intenta es enfrentarse”, cuando “lo que hay es decir en Catalunya que la queremos porque hay muchísimos catalanes que quieren seguir siendo españoles“.

Ya sé que es una respuesta para niños, pero simplificar, como ven, tiene sus ventajas. Cuando intentamos simplificar es más fácil que se nos vea la patita.

Si Cataluña es “una amiga” que puede decidir si se queda en la panda o se pira, Cataluña existe como sujeto de derecho pleno. Esa Cataluña de Sánchez no puede ser el mero territorio (las piedras y los ríos no piensan ni votan), por lo que tiene que coincidir con los que viven allí.

Sánchez, por tanto, afirma justo lo que afirma cualquier secesionista (no solo catalán). Alguien me dirá: “no es secesionista porque no quiere la secesión”. Falso. Poder votar y decidir unilateralmente sobre la secesión, sin que intervengan en esa decisión todos los españoles, es un acto que implica ya la secesión. No verlo —no querer verlo— es una de las razones de tantos equívocos.

Salvo, claro está, que Sánchez sea un esclavista que quiera obligar a esa amiga que quiere dejar la pandilla a seguir en ella a la fuerza.

Anuncios

4 comentarios en “Sánchez, susto o muerte

  1. Bien, es una posibilidad. Otra es que no sea muy espabilado, y no se le haya ocurrido otro ejemplo que, por un lado recoja su pensamiento y por otro, sea comprensible para los niños.
    Ya alguna vez he discutido con usted (en el caso de Wert y su liberalismo) sobre lo que uno es y lo que uno dice. Me sigue pareciendo muy fuerte definir a alguien por unas frases,
    Un saludo.

  2. Icosaedro, es obvio que la gente se equivoca. Esa posibilidad es universal. Por tanto, cualquiera puede afirmar: dije A, pero eso que dije no es lo que pienso. Más tarde, los demás, tenemos derecho a dudar: el que habla y actúa objetiva su pensamiento y cuando lo desmiente, simplemente vuelve a objetivar su pensamiento. Surge, por tanto, el problema del error y la mentira. ¿Qué debemos creer, el pensamiento objetivado en primer lugar o el objetivado más tarde? Y el trabajo es para el que se contradice. Es él quien ha de ser capaz de convencernos de cuál de las versiones es la de verdad.

    Lo interesante es que ciertas afirmaciones hechas descuidadamente o con afán de simplificar a veces son más reveladoras de lo que alguien piensa que otras muy trabajadas y formalizadas. Si crees que la soberanía corresponde a todos los españoles es muy difícil que se te escape la idea de que Cataluña es como la amiga de una pandi o el cónyuge en un divorcio (otra de las comparaciones favoritas de los nacionalistas).

    El ejemplo de Sánchez, como mínimo, es revelador de una grave infección en su pensamiento,

  3. Escribí en un par de ocasiones en un medio de izquierdas sobre este asunto y de ser un forero extremadamente valorado pasé a recibir una salva de puntos negativos que me mandaron al foso de las preferencias foreras.

    Quiero decir en realidad, más allá del infantilismo del reconocimiento digital, que cuando trato esta materia me dan por ambos lados. La izquierda española banaliza este asunto, como si la cuestión territorial fuera un puzzle en el que fuera cómodo y trivial prescindir de esta o aquella pieza. La derecha sacraliza y, habiendo sacralizado la unidad de la nación y su estado, poco más cabe tratar racionalmente.

    Yo no quiero que Cataluña (con ñ) abandoné el estado español, rompa con el resto de España (subrayo, “resto”; no hay Cataluña vs. España, sino Cataluña y/en España), fundamentalmente porque lo que es Cataluña lo han construido también -desde dentro de Cataluña, así como desde fuera- todos los españoles (hablando en plata, los trabajadores españoles) desde hace siglos. Tampoco lo quiero porque (y perdonen la simpleza) porque es preferible mantener unido que romper y unir a separar.

    Pero dicho todo esto, que es bastante claro, no creo que la solución al problema de hecho de la desafección (natural, inducida, legítima, estúpida,… lo que sea) de los catalanes sea argüir razones históricas y/o jurídicas que dejan fríos e inalterados a sus receptores. Algo habrá que hacer y algo habrá que hablar. Es decir, o se vota desde un acuerdo y en un marco de integración o reconsideración de la integración de la parte en el todo y hay una gran probabilidad de que nos quedemos ahí y haya una solución; o el conflicto persiste y entonces nadie sabrá dónde acabaremos.

    Ya sé que ante una posición hay quienes me tildan de buenismo o ingenuidad o criptosecesionismo; no creo incurrir en nada de esto, eso sí, está claro que sí acepto la eventual separación, aunque no la desee en absoluto, ni abogue por ella, todo lo contrario.

  4. “El ejemplo de Sánchez, como mínimo, es revelador de una grave infección en su pensamiento”. Eso es con lo que no estoy de acuerdo. Es decir, sí, puede que como mínimo revele lo que usted indica. O puede que revele que es un secesionista. O también puede indicar que el tema le deja frío, y que adoptaría la postura que fuese por un voto más. O que tiene un miedo horrible a quedarse en blanco delante de un niño en un show televisivo, y dice lo primero que se le ocurre, aunque lo único que se le ocurra esté en contra de sus ideas.

    Con lo que sí estoy de acuerdo es “Es él quien ha de ser capaz de convencernos de cuál de las versiones es la de verdad.”, y debe hacerlo, porque sea lo que sea lo que verdaderamente pasa por su cabeza respecto a la secesión, no casa lo que contesta al niño (que lo suscribiría cualquier secesionista) con lo que en teoría defiende él por ser secretario general de su partido.
    Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s